viernes, 30 de octubre de 2020

PUBLICACIÓN PRIMERA PÁGINA Nº 305 - NOVIEMBRE 2020

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EDITORIAL PRIMERA PÁGINA Nº 305 - NOVIEMBRE 2020

 EDITORIAL NOVIEMBRE 2020


 

                                                                   ¡INFUNDIR MIEDO!


               Al entrar en el penúltimo mes del año –año triste y complicado por la pandemia--, y de una crisis mundial que también pegó fuerte en argentina, la que por otro lado, logró una amplia refinanciación de su deuda externa.

Como una “maldición de malinche”, al gobierno surgido claramente de las elecciones de octubre de 2020, le cuesta consolidarse debido al permanente hostigamiento mediático y  de los sectores más recalcitrantes de la oposición, que a pesar de ser muy minoritarios acumulan un enorme poder, y una amplia cobertura periodística, del llamado “círculo rojo”.

Tampoco logra el gobierno, comunicar su mensaje en forma eficiente, para llegar a los grandes sectores populares, muchos de ellos, aún confundidos  y premiables al  discurso mediático más reaccionario, no logra arraigar  su plan de gobierno –trabado por aquellos que, no dan tregua. Lanzan gente a la calle a pesar de la pandemia sin respetar  distanciamiento, ni barbijos, utilizan el escrache indiscriminado, la agresión y el insulto cotidiano. A ello se presta gustoso el principal diario opositor –Clarín- que se juega el todo por el todo en ésta “patriotada”

Últimamente, como nueva técnica de ataque, utilizan “el miedo”, el miedo en todas sus innumerables  variantes como forma de amedrentamiento.

                 ¡¡¡El miedo global!!!, para infundirlo y paralizar   al pueblo mayoritario, humilde y popular, que solo aspira a vivir dignamente.

Decía Galeano de los miedos:

 

“Los que trabajan tienen miedo de perder el trabajo.

Y los que no trabajan tienen miedo de no encontrar nunca trabajo. Quien no tiene miedo al hambre, tiene miedo a la comida.

Los automovilistas tienen miedo a caminar y los peatones tienen miedo de ser atropellados.

La democracia tiene miedo de recordar y el lenguaje tiene miedo de decir.

Los civiles tienen miedo a los militares. Los militares tienen miedo a la falta de armas.

Las armas tienen miedo a la falta de guerra. Es el tiempo del miedo.

Miedo de la mujer a la violencia del hombre y miedo del hombre a la mujer sin miedo.

Miedo a los ladrones y miedo a la policía. Miedo a la puerta sin cerradura.

Al tiempo sin relojes.

Al niño sin televisión.

Miedo a la noche sin pastillas para dormir y a la mañana sin pastillas para despertar.

Miedo a la soledad y miedo a la multitud. Miedo a lo que fue.

Miedo a lo que será́.

Miedo de morir.

Miedo de vivir.”

 

Por todo esto resulta imprescindible vencer al miedo, y al miedo se lo vence con coraje, decisión,  nunca con vacilación, avanzando con decisión en los proyectos pendientes, al miedo se lo vence avanzando sobre él, nunca retrocediendo y menos, aceptando condicionamiento de los poderosos del país y de los  poderosos del mundo.

 

Y Concluye Galeano:

 

De nuestros miedos
nacen nuestros corajes

y en nuestras dudas
viven nuestras certezas.

Los sueños anuncian
otra realidad posible
y los delirios otra razón…”

                 

                En la editorial anterior se centró en el grave problema de la “mentira”, en ésta se lo hace con el del “miedo”- ambos son parte de la misma moneda de doble cara, no es con mentiras,  miedo y la irrupción de la corporación judicial y la complicidad de ciertos medios como se está trabando –se repite--la labor de un gobierno en favor de los sectores más humildes.

Es hora de “imponer” actitudes enérgicas desde el gobierno, antes de ser desbordado y desestabilizado, medidas urgentes en materia de gravar grandes patrimonios, en los que debe incluirse la actividad bancaria y especulativa, antes de que el remedio sea ya tarde.

La multitudinaria movilización popular que copó las calles durante todo el día en conmemoración de los 75 años del 17 de octubre marcó sin embargo un hecho nuevo, con dos movilizaciones una por la mañana, la de los gremios y otra por la tarde, totalmente espontánea, que contrarrestó   el saboteo digital  al acto oficial en la CGT.

A ello se agrega –en el orden latinoamericano - el triunfo popular en Bolivia, una boconada de aire fresco también para la Argentina.     

“la pelota” queda entonces picando en campo “amigo” y debe aprovecharse ya que el tiempo es esquivo…     

                                                          

                                                             Hasta la Próxima





EL PARQUE DE LA ESTACIÓN Y EL REMATE DE TIERRA PÚBLICA

El Parque de la Estación y el remate de terrenos públicos

 

    Así se encuentra hoy la placa de Abuelas de Gallo  Díaz Vélez  sepultada bajo tierra


          Lamentablemente y a pesar de que existe una ley la Nº 5.734 del Parque de la Estación–, ésta no fue reglamentada y es incumplida en muchos de sus postulados. Los vecinos continúan pujando por mantener firmes sus añejas aspiraciones de casi 21 años de lucha.

Este proyecto de autogestión de los vecinos, a través de una Mesa de Trabajo y Consenso, en el que participan más de 50 de ellos, es único en la Ciudad de Buenos Aires, y se efectúa a través de las distintas comisiones que se encuentran activas a pesar de la pandemia y el escaso entusiasmo oficial, entretenido en el remate de tierras públicas.

 Durante la gestión Larreta se remataron 70 hectáreas de espacio público porteño y se sumaron apenas menos de 35 de espacios verdes. El último remate pretende ser “Costa Salguero” y “Punta Carrasco”, tal vez los más emblemáticos, que rebasaron el nivel del vaso. Un tema en el que aún no está todo dicho, hay una audiencia pública pendiente y debe haber una doble votación en la Legislatura.


                      Los terrenos de Costa Salguero  que Larreta intenta rematar


 Debe verse cómo votarán los legisladores en segunda revisión y luego de la audiencia pública, ya que el pueblo de la ciudad no los eligió como rematadores sino como parlamentarios.

“Más espacios verdes son mejor calidad de vida para todos”, dijo el jefe de Gobierno durante la inauguración del Parque del Bajo. Pero la promesa de las 110 nuevas hectáreas verdes está muy lejos de verse.

Justo frente al Parque de la Estación se puso en venta el edificio de la Dirección de Estadísticas, lugar valioso para hacer negociados, una muestra barrial del descarado remate.

Según la estadística oficial en la Ciudad hay apenas 6 metros cuadrados de espacio verde, en promedio, por habitante, y para colmo mal distribuidos, muy lejos de los estándares internacionales que fijan mínimos de 10 a 15 metros como límite mínimo para una razonable calidad de vida. En los barrios de Balvanera y Almagro los espacios verdes se reducen a solo 0.20 m2 por habitante.

La ciudad, en muchos años, no creció en habitantes, pero lo que sí creció fue en la desigualdad, miles y miles de habitantes locales fueron desplazados hacia el conurbano, y villas precarias, y su lugar ocupado por nuevos habitantes adinerados que irrumpen en lujosos departamentos en Puerto Madero y otros puntos estratégicos.

Costa Salguero y Punta Carrasco, pensados como como amplios espacios verdes públicos, fueron reconfigurados aprovechando una mayoría parlamentaria circunstancial, clausurando con este proyecto el acceso de la población al Río de la Plata, situación inaceptable y resistida por los vecinos.

Hay que pensar en cuál es la ciudad del futuro que desean sus habitantes y someterla a plebiscito, para que sean ellos los protagonistas, dejando de lado los intereses inmobiliarios que se mueven en este tipo de negociados.

En el mientras tanto, los vecinos continuarán bregando por consolidar en el barrio el Parque de la Estación, no están dispuestos a tolerar que se burle la ley con dilaciones insostenibles y culpando a la pandemia de las negligencias que bien pueden subsanarse con la buena voluntad de los funcionarios responsables.

 

Consejo de Redacción




LA QUINTA DE VELEZ SARSFIEL

 La Quinta de Vélez Sársfield

 DEL BARRIO DE ALMAGRO




La historia de esta quinta comienza con la misma Revolución de Mayo, junto a las primeras divergencias (hoy llamada grieta) dentro de la Primera Junta de Gobierno, con el desplazamiento de Moreno y su envenenamiento en alta mar.

Tomás José Grigera, conocido como “Alcalde de las Quintas”, produce junto a Campana la asonada del 5 al 6 de abril de 1811, contra los morenistas de la Junta Grande, liderados por Cornelio Saavedra. Más tarde, a partir de 1815 fue Tasador Público de chacras y quintas y escribió un Manual de Agricultura.

Grigera adquirió una quinta de casi cuatro hectáreas en el año 1811, entre las actuales calles Díaz Vélez (por entonces “Camino de Gauna), entre Francisco Acuña de Figueroa, Presidente Perón y Rawson. Camino por el que confluían las carretas con ganado destinado a los Corrales de Miserere.

Por entonces esta zona, como la mayoría de las tierras de la pequeña ciudad naciente, se extendían en un extenso abanico hacia el oeste. Eran quintas arboladas, un verdadero pulmón verde, hornos de ladrillos y terrenos yermos, entre estrechas callejuelas donde en verano el viento levantaba nubes de polvo y en invierno se convertían en lodazales.


                                    















Grigera, tras explotarla durante 18 años, haberla cercado, zanjeado y plantado árboles frutales, se la vende en 1829 a Dalmacio Vélez Sársfield, quien​ fuera abogado y político argentino y autor del Código Civil vigente desde 1869 hasta 2015.

Éste le realizó nuevas mejoras, incorporándole un portón de hierro en su ingreso, una vereda de ladrillos y un camino interior que conducía a la casa, ubicada en el sector sudeste, en cuyo inicio dos pilares coronaban sendos macetones de mármol.

El caserón contaba con seis habitaciones, una de ellas dedicada a comedor, la cocina tenía un fogón de hierro, campana y chimenea, los pisos fueron terminados en baldosas y en ladrillos y sus techos planos formaban una terraza.

Un patio cercado por una verja baja con base de material separaba la casa principal de la destinada a al personal de servicio. También con su respectivo patio sombrado por doce pies de parra y cuatro grandes árboles de magnolias.

Al fondo había una letrina, un palomar, una caballeriza, un pozo de balde con brocal, corrales para encierro de animales, una tupida arboleda y otro portón de salida hacia el contra frente, hacia la calle hoy Perón.

Dalmacio Vélez Sársfield nació en Amboys, departamento de Calamuchita (Córdoba), estudió con los franciscanos y se recibió de abogado en 1822, años más tarde intervino en la Asamblea Constituyente de 1826 que aprobó la Constitución unitaria de 1826.


                        AURELIA; LA HIJA DE VELEZ SARSFIEL

Fue asesor de Rosas durante su gobierno y unitario cuando éste fue derrotado; sus detractores lo habían apodado “Dr. Mandinga”; fue ministro de Hacienda de Mitre y de Interior en tiempos de Sarmiento. Vélez se vio obligado a alejarse de Buenos Aires en dos oportunidades por razones políticas, la primera al poco tiempo de comprarla y la última en 1842. Al regresar encontró la quinta en deplorable estado. Hasta el juez de Paz del lugar, aprovechando la ausencia de su dueño, se había hecho de varias puertas y ventanas que necesitaba.

En 1864 fue nombrado redactor del Código Civil, con una asignación de 4.000 pesos al año, a los que se agregarían otros 100 mil en fondos públicos.

La quinta fue a su vez escenario de una turbulenta historia familiar, de la que quedaron sospechas de una relación entre la hija de su segundo matrimonio, Aurelia Vélez y el propio Domingo Faustino Sarmiento, que la conocía desde que era niña.

"Te amo con todas las timideces de una niña, y con toda la pasión de que es capaz una mujer. Te amo como no he amado nunca, como no creí que era posible amar", le escribía Aurelia a Sarmiento, quien con Dalmacio eran viejos amigos, y el aprecio que se tenían era mutuo y sincero.

 

                  

                               ATENTADO FALLIDO CONTRA SARMIENTO


En cierto momento, una carta de semejante tenor cayó en las manos del niño Dominguito, y así la esposa de Sarmiento, Benita Martínez Pastoriza, se enteró del romance y los esposos terminaron con un matrimonio que hacía tiempo había dejado de ser tal.

Según investigaciones efectuadas por Araceli Bellotta, Aurelia se había casado con su primo, Pedro Ortiz Vélez; la quinta recogió a la flamante pareja, pero a escasos meses se separan, ya que Pedro sorprendió a su esposa en una situación difícil de explicar con su secretario, y luego de poner fin a la vida de aquel se retiró para nunca más volver.

Su embarazo anterior al matrimonio dio lugar a conjeturas y habladurías en la sociedad de aquel entonces. Finalmente Aurelia, en un enclaustramiento voluntario en aquella quinta, se dedicó asistir a su padre en la tediosa redacción del Código Civil.

Aurelia Vélez pasó a la historia por razones de su vida privada, pero lo cierto es que poseía una inteligencia y conocimientos poco comunes en las mujeres de la época, lo que le permitió intervenir en asuntos públicos de su patria a la par de los hombres más notables. Tuvo como padre al doctor Dalmacio Vélez Sársfield y como amante a Domingo Faustino Sarmiento. Con el primero ofició de secretaria y en cuanto al segundo tuvo activa participación en su ascenso a la presidencia de la Nación, actuando como su informante y consejera durante la campaña electoral mientras él estaba fuera del país. Fue una transgresora de las costumbres pacatas de su época, lo que le valió sufrir hasta el final de sus días el castigo de la calumnia y de la soledad.

A la muerte de Vélez Sársfield, el 30 de junio de 1875, la quinta pasó a su viuda Manuela Velázquez y a sus hijos Aurelia, Rosario y Constantino, que rápidamente comenzaron a dividirla y a vender sus partes. Una de ellas fue adquirida en 1888 por Mercedes Castellano de Anchorena, quien hizo construir a su cargo en el lugar Potosí 4049, una capilla que puso bajo la advocación de la Congregación de las Carmelitas Descalzas de Santa Teresa.

                                     VELEZ Y EL CÓDIGO CIVIL     

Dentro de la misma fracción en Potosí 4060, se ubicó la Escuela Hogar del Sagrado Corazón de las Hermanas Adoptivas Esclavas del Santísimo Sacramento, y en el 4032 de la misma calle, la entidad benéfica de enseñanza Asociación Guardia de Honor, entidad constituida en 1908.

En otro pedazo de aquélla, entre las calles Perón, Potosí, Gascón y Rawson se levantaría el segundo edificio del Hospital Italiano, en el año 1901.

 

Miguel Eugenio Germino

 

 

Fuentes:

-Rezzónico, Carlos, Antiguas Quintas Porteñas, Interjuntas, 1996.

-Vélez Aurelia, La independencia a ultranza, en Todo es Historia nº 285 marzo 1991.

-http://pachoodonnell.com.ar/articulos/item/318-aurelia-velez

-http://www.apellidositalianos.com.ar/historias-de-inmigrantes/hospital-italiano.htt

-https://www.biografiasyvidas.com/biografia/v/velez_sarsfield.htm

-https://www.cultura.gob.ar/aurelia-velez-sarsfield-la-mujer-detras-de-la-candidatura-presidencial-9109/

-https://www.diariolaventana.com/articulo.php?id=229244




 

LIBRERÍA RODRIGUEZ - ALMAGRO

 Librería Rodríguez Almagro


Una librería de barrio para deleitarse con el 


mundo fascinante de los libros


                                             FRENTE DE LA LIBRERÍA
 

Las librerías de barrio tienen un encanto, una magia que las grandes cadenas envidian. Es el caso de la Librería Rodríguez Almagro, ubicada en Pringles 486. El local que para beneplácito de los almagrenses abrió en noviembre de 2016, es pequeño y sencillo, pero ello no quiere decir que el material que ofrece sea escaso, todo lo contrario, estamos frente a una librería bien surtida. Tenemos a nuestra disposición poesía, narrativa, filosofía, ciencias sociales, música, arte, literatura infantil y juvenil, textos escolares y textos en inglés.

“En las librerías de barrio la relación con el cliente es más personalizada y nos preocupamos por los gustos particulares. La mayoría de nuestros clientes son mujeres cuyas edades oscilan entre los 30 y los 70 años”, comenta Gustavo Monsalve, propietario de la librería junto a Federico Rodríguez.


                                                INTERIÓR DE LA LIBRERÍA

Ambos propietarios tuvieron la osadía de instalar una librería en el barrio en un momento en el cual la situación económica ya comenzaba a dar signos desalentadores. Monsalve provenía de la carrera de Edición de la UBA, es decir, se interesaba por el objeto-libro y leía de todo. A medida que cursaba los estudios se familiarizó tanto con ese producto cultural que le surgió la necesidad de terminar rodeado por cientos de ellos en la librería que actualmente gestiona. En tanto, Rodríguez procede de una tradicional familia de libreros, es un librero de pura cepa. Se unieron para dar nacimiento a un proyecto que se lleva a pulmón, con una pasión irracional.

La librería se caracteriza por trabajar con muchas editoriales independientes, con las cuales sostiene un trato cercano; les brinda una exposición y un espacio que no obtienen en otras librerías. Apoya a muchas editoriales que recién comienzan, que tienen mucho sacrificio y esfuerzo detrás, y que en muchas ocasiones se encargan de revelar nuevos nombres de la escena literaria nacional y extranjera. En consecuencia, la librería maneja un catálogo singular y artesanal, intentando priorizar gustos propios.

La Librería Rodríguez Almagro es de aquellas librerías que uno puede descubrir por casualidad, vagando por la ciudad, y al entrar se encuentra con un lugar muy agradable, un mundo fascinante en el cual sumergirse por un largo rato entre innumerables títulos de los más diversos géneros hasta que llega el inquietante momento de decidir qué llevar frente a tanta oferta de calidad. En efecto, Monsalve asegura que tienen “una gran clientela fija pero con la pandemia llegó mucho cliente nuevo”.

Los clientes consultados destacan en todo momento la enorme variedad que posee la librería, la atención amable y personalizada, y las promociones tentadoras que tratan de acercar los libros a la mayor cantidad de gente posible. Uno de los clientes señala: “La selección de libros es impecable, la atención cálida, y los precios están súper bien”. Otro añade: “Muy buenas las recomendaciones del librero”. Y, por si quedaba alguna duda, un tercero afirma: “Genial librería. Súper completa, con muy buen criterio, y lo que no tienen te lo traen”. De estas opiniones se deduce que nos encontramos ante unos libreros de raza, aquellos que escuchan al cliente, lo orientan dentro de la inconmensurable maraña de títulos, lo van encaminando hacia libros valiosos o que sean acordes a su personalidad y a sus gustos.

“Lo que más vendemos es literatura infantil. En cuanto a los adultos, los géneros más pedidos son novela y cuento. Dada la situación económica, los clientes cada vez se fijan más en el precio. Ahora hay más ventas presenciales, aunque consultan a través de las redes. Por el coronavirus, se paga más con tarjeta y Mercado Pago. En general, la gente llega al local para comprar un título predeterminado. Sin embargo, cuando se trata de hacer un regalo, tiende a pedir recomendaciones”, consigna Monsalve.

Como el resto de las librerías de la ciudad, la que nos ocupa pudo abrir recién el 3 de agosto pasado, después de estar varios meses cerrada a raíz de la cuarentena decretada por el coronavirus. Cuando le consultamos al propietario si lograron recuperarse a nivel económico, asevera que no, que la situación sigue complicada, si bien en algunas fechas especiales como el Día del Niño tuvieron buenas ventas. En esa oportunidad el promedio de gastos por persona fue de $1.000.

Aunque no trabaja con Mercado Libre, la librería utiliza mucho las redes sociales para vender. Los clientes se contactan a través de Instagram, ya que tanto allí como en Facebook se anuncian las novedades y se recomiendan diversos libros. Asimismo, hay un número disponible de WhatsApp para efectuar consultas y solicitar envíos, que se realizan todos los días. El horario es de lunes a viernes de 12 a 19, y sábados de 12 a 17.

Respecto a los títulos que acaban de ingresar a la librería, los más importantes son No es un río, de Selva Almada, y La novia de Sandro, de Camila Sosa Villada. En el caso de Almada, esta novela culmina una trilogía abocada a indagar sobre el universo masculino, que incluye El viento que arrasa y Ladrilleros. En cuanto a Sosa Villada, este nuevo libro de la celebrada autora de Las Malas es una reedición de un poemario que había sido publicado en 2015, con versos intensos referidos al amor travesti. Por otra parte, también acaba de salir Héctor Larrea. Una vida en la radio, de Martín Giménez, en el cual se recorre la trayectoria del popular locutor y animador.

                                                                  Laura Brosio




PLACAS RECORDATORIAS EN BALVANERA Y ALMAGRO

Placas recordatorias del barrio (II)

 

Es muy gratificante ver el reconocimiento de los vecinos para con las personalidades que transitaron o están unidas a los barrios de Almagro y Balvanera. Posiblemente no alcancen ni diez ediciones para mencionarlas a todas, sin embargo, no hay dudas que poco a poco se seguirán recordando. Para esta segunda y última parte, por el momento, recorreremos cuatro placas con significados y honores importantes.

 

Placa a Enrique Santos Discépolo




 

Fue colocada en el año 2001, en la calle Paso 111, su lugar de nacimiento. Balvanera fue su cuna y su lugar de educación, ya que fue alumno de la escuela Mariano Acosta. Dedicó su vida al mundo artístico, siendo actor, compositor, director y guionista. Entre sus trabajos más destacados se encuentran: “Cafetín de Buenos Aires”, “Yira, Yira” y “Melodías porteñas”.

 

 

Placa al Monseñor Raúl Omar Rossi

 


Está situada en la Parroquia Nuestra Señora de Balvanera, Santuario San Expedito, en la calle Bartolomé Mitre 2411, desde febrero de 2013. Rossi fue prelado de la Iglesia Católica Romana, y también se desempeñó como obispo auxiliar de Buenos Aires durante ocho años, entre 1992 y 2000; hasta que en dicho último año, se convirtió en Obispo de la Ciudad de San Martín, Buenos Aires. Falleció en 2003.

 

 

Placa a Raúl González Tuñón

 


Se encuentra en Saavedra 615 desde el año 2005, cuando organizaciones y vecinos de Balvanera quisieron rendirle homenaje al poeta en el centenario de su nacimiento. Oriundo del barrio, también se dedicó al periodismo y trabajó en sitios como Crítica y la revista del Martín Fierro, entre otros. Sin embargo, su mayor fama se la ganó gracias a la poesía, con títulos como “El otro lado de la estrella”, “Ocho documentos de hoy” e “Himno de la pólvora”, entre otros.

 

 

Placa al conservatorio en honor a Manuel de Falla


 

En ediciones anteriores hablamos sobre la música en nuestros barrios, y fue imposible no recordar al Conservatorio Superior Manuel de Falla. Esta placa se encuentra en la esquina de Domingo F. Sarmiento y Gallo. Fue colocada en 2019 como motivo del centenario de la creación de dicha institución. Su nombre le rinde homenaje el compositor español que provino del viejo continente a transitar la parte final de su vida en nuestro país.

                                                                                   Lucas Giannotti

                                                                                       Periodista