martes, 5 de julio de 2011

LA NOCHE DE LAS CORBATAS

Norberto Centeno: Abogado desaparecido

Carlos Bozzi: Abogado Sobreviviente


LA NOCHE DE LA CORBATAS


Fue ésta otra de las violentas y negras noches de la dictadura cívico-militar instaurada en 1976, como también lo fueron “La noche de los lápices”, “La noche de los bastones largos”, “El apagón de Ledesma” …y tantas noches más en la larga lista de crímenes infames.

En aquella Noche de las Corbatas fueron secuestradas once personas, en distintos procedimientos de los nefastos “grupos de tareas”, entre ellas siete prestigiosos abogados marplatenses del fuero laboral.

Confinados en La Cueva, un viejo radar de la base aérea convertido en cárcel clandestina, a escasos 12 kilómetros de la ciudad de Mar del Plata, algunos fueron torturados hasta la muerte como el Dr. Centeno; otros continúan aún hoy desaparecidos.


LOS HECHOS


Entre la noche del 6 y la madrugada del 8 de julio de 1977 fueron secuestrados, entre otros, los letrados laboralistas Norberto Centeno, Salvador Manuel Arestín, Raúl Hugo Aláiz, Camilo Ricci, Carlos Bozzi, y Tomás J. Fresneda. A ellos se agregarían el Dr. José Candeloro y su esposa Martha García, secuestrados el 13 de junio en Neuquén, y llevados a Mar del Plata. Además se secuestró a la esposa de Fresneda, Mercedes Argañaraz, embarazada de cuatro meses, a María Esther Vázquez de García, a su esposo Néstor Enrique García Mantica, y a José Verde y su esposa.

El “viejo radar” de la Fuerza Aérea donde estuvieron encerrados, estaba al costado de la base, a poco más de 11 kilómetros de Mar del Plata, y era conocido como La Cueva.

Todos fueron torturados y sólo sobrevivieron Ricci y Bozzi, Martha García ─esposa de Candeloro─, Julio Verde y su esposa. El Dr. Centeno murió en la mesa de torturas y su cuerpo fue arrojado en un camino vecinal; el resto permanece en calidad de desaparecidos.

Esta orgía de sangre fue denominada por los propios represores como “La noche de las corbatas”.

El Dr. Carlos A. Bozzi (25 años) había sido titular del Centro de Estudiantes de Derecho de la Universidad Católica local en 1973, y militaba en la Juventud Peronista.

El Dr. Norberto Centeno (60 años) era uno de los más prestigiosos abogados laboralistas de la ciudad. Había sido el artífice de la Ley de Contrato de Trabajo 20.744, era peronista ortodoxo y militante de la resistencia de los años 50.

El Dr. Jorge Candeloro (socio de Centeno) estaba en la mira de los militares por su conocida trayectoria de izquierda.

El Dr. Tomás Fresneda se encargaba de las presentaciones de habeas corpus, por las numerosas desapariciones, además de defender los derechos de los trabajadores.

Todos eran un estorbo para el accionar de la dictadura y para el plan económico de Martínez de Hoz.

EL MOMENTO POLÍTICO-SOCIAL EN MAR DEL PLATA

Hacia 1977 el manejo de la represión en esa ciudad estaba a cargo del entonces Coronel Alfredo Manuel Arrillaga, Jefe de la Agrupación de Artillería de Defensa Aérea 601. El comodoro Ernesto Alejandro Agustoni era entonces Comandante de la Base Aérea, y fue quien cedió al ejército el uso de las instalaciones del radar.

Ya desde años atrás, antes del golpe del 24 de marzo, existía en la zona una feroz e indiscriminada persecución política, especialmente en la Universidad Católica, donde alumnos, profesores y autoridades eran objeto de intimidaciones y secuestros, como ocurrió en 1975 con la Decano de Humanidades, María del Carmen Maggi, o con la estudiante María Dolores Muñiz Etchemoun, el 17 de marzo de 1976.

El índice de secuestros en Mar del Plata entre 1976 y 1977 superaba el promedio nacional; se promovieron desde los focos de poder enfrentamientos entre los sectores estudiantiles antagónicos de la combativa CNU (Concentración Nacionalista Universitaria) y la Tendencia Universitaria de la JUP, todo con fines desestabilizadores.

Antes del golpe era perceptible cuál sería la “pata” civil de la dictadura, que finalmente dejó al descubierto el carácter cívico-militar de la misma.


“LA CUEVA” DE LA BASE AÉREA MAR DEL PLATA


La Cueva, dentro de la Base Aérea Mar del Plata, ubicada en la Ruta Nacional Nº 2 y lindante con el aeropuerto, funcionaba como centro de detención clandestina. Es una construcción subterránea sobre la cual se encuentra la torre de un viejo radar. Exteriormente es un montículo de tierra de forma trapezoidal con una entrada casi a ras del suelo. Se ingresa descendiendo unos quince escalones que desembocan en un pasillo. A mano derecha se encontraba la sala de máquinas, que fue utilizada como recinto de torturas, y contiguos a ella se ubicaban la cocina y el baño. A la mano izquierda había seis recintos de diferentes dimensiones, que fueron usados como precarias celdas, dos de ellos no tenían puertas que dieran al pasillo.

El lugar hoy ha sido reformado, y se utiliza como polvorín auxiliar.


UNA LIBERACIÓN Y EL INTENTO DE INCRIMINAR A MONTONEROS


El descubrimiento de la maniobra de “liberación” surge del mismo testimonio del Dr. Carlos A. Bozzi, que relata su peripecia el día de la liberación:

“Vendado y atadas las manos, me introducen en el baúl de un automóvil, el cual es interceptado por una patrulla militar en el camino que une el acceso a la Ruta 2 con la localidad de Santa Clara.”

“El auto frena bruscamente, escucho al conductor exclamar: ‘La puta, ¿qué mierda es esto?’, abren las puertas, hay tiros, corridas y muchos silencios.”

“En determinado momento percibo movimientos cercanos a la rueda trasera izquierda, cuatro disparos, un golpe de algo que cae en el asiento trasero y tres quejidos. Soldados me sacan del baúl y ya sin vendas en los ojos un oficial, Itaka en mano me comunica que en el coche hay ‘dos muertos.’"

“La claridad de la noche y las lejanas luces de la Ruta 2 me permitieron observar el automóvil -un Ford Falcon- con el parabrisas y la luneta destrozadas por los balazos, las cuatro puertas abiertas, soldados yendo y viniendo y un ánimo de confusión y desconcierto en los protagonistas.”

Gracias al Licenciado Alejandro Inchaurregui, designado perito forense por la Cámara Federal de La Plata en varias causas de búsqueda de personas, se pudo establecer que los dos muertos eran estudiantes universitarios secuestrados el 28 de junio de 1977 en la ciudad de La Plata y trasladados desde el Centro Clandestino La Cacha para ser eliminados en ese fatídico camino. Otros sobrevivientes los vieron allí, días antes, a kilómetros de Mar del Plata, encapuchados y maniatados.

El enfrentamiento había sido fraguado. El diario La Capital decía en la portada de esa fecha: "Armas secuestradas: Los tripulantes del Ford Falcon tenían en su poder dos revólveres calibre 32, una pistola 22 y un fusil, así como numerosos proyectiles... Habría confesado uno de los abatidos: En el comienzo de la crónica se informa que uno de los delincuentes que viajaban en el Ford Falcon, al iniciarse el tiroteo, emprendió la huída hacia el campo. Entonces, mientras protegía su fuga a balazos, cayó herido.”

Al parecer, el oficial a cargo del operativo le tomó declaración. En esa oportunidad se habría confesado jefe del grupo actuante, señalando que pertenecía a la denominada organización Montoneros. También habría dado a conocer trascendente información que permitiría en las próximas horas nuevos procedimientos.

Para la cobertura del diario, la "operación liberación" fue una noticia impactante y auspiciosa, no sugiere ninguna sospecha en las supuestas declaraciones hechas por el extremista herido, que en pocos minutos dejó de existir.

Agregó el Dr. Bozzi: “Lo cierto es que en una misma acción las fuerzas represivas sumaron: una liberación, le atribuyeron mi secuestro a Montoneros, mataron secuestrados, recuperaron el automóvil del Dr. Centeno, reforzando la teoría de que también había sido muerto por dicha organización, y se vendió la operación como un éxito de las fuerzas legales.”

Esto que ahora puede parecer hasta absurdo, era la moral y la confusión que prevalecían entonces.

Se dijo que los archivos del Diario La Capital de Mar del Plata correspondientes a esa fecha se han perdido por inundaciones o incendios, pero alguien conservó un ejemplar de la edición de ese día para hacerla valer en el juicio, en la mejor de las intrigas cinematográficas, el crimen difícilmente quede impune.


LOS TORTURADORES


El Coronel Pedro Alberto Barda era el comandante a cargo de la Subzona XV, dentro del sistema represivo del Primer Cuerpo de Ejército. Nacido en 1920, egresó del Colegio Militar de la Nación en 1947 y pasó a retiro en 1981. Era el responsable de los distintos campos de concentración que funcionaban en Mar del Plata, como el de La Cueva, el de la Base Naval, el de la Comisaría 4ª, el Destacamento de Batán, y el Destacamento de Suboficiales de Infantería de Mar.

Barda había sido indultado por el ex presidente Menem. Recientemente fue detenido y procesado por el Tribunal Oral Nº 1 de Buenos Aires, y trasladado a dependencias del Tribunal Federal de Mar del Plata.

El General Alfredo Manuel Arrillaga era uno de los más brutales represores militares. Además actuó en la Guerra de Malvinas y en el sanguinario aplastamiento del intento hecho por civiles de tomar La Tablada, durante el gobierno de Alfonsín. Cumplió tareas en la Jefatura del Ejército hasta 1990, cuando pasó a retiro. Actualmente se encuentra procesado y detenido en Mar del Plata, implicado en distintos hechos de secuestro y desapariciones en esa ciudad.

El Suboficial de la Fuerza Aérea Gregorio Rafael Molina fue sub-jefe de la Base Aérea donde funcionó La Cueva. Era el encargado de torturar a los detenidos. Se le imputan las muertes de los abogados Norberto Centeno y José Candeloro. De aquella Base también despegaban aviones cargados de detenidos, “que luego regresaban vacíos”.

Molina es el primer condenado a prisión perpetua por crímenes de lesa humanidad cometidos en Mar del Plata durante la última dictadura cívico-militar.

Miguel Eugenio Germino

FUENTES


-http://www.elhistoriador.com.ar/articulos/dictadura/noche_corbatas.php

-http://www.lafogata.org/003arg/arg7/ar_noche.htm

-http://www.lanochedelascorbatas.netfirms.com/introducción.htm

-http://www.pagina12.com.ar/diario/universidad/10-22565-2003-07

PARQUE DE LA ESTACIÓN


PROYECTO DE DECLARACIÓN POR EL PARQUE DE LA ESTACIÓN

La Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires vería con agrado que el Poder Ejecutivo retome las gestiones iniciadas ante el ONABE para la suscripción de un convenio tendiente a materializar el proyecto Parque de la Estación Once de Septiembre, en los terrenos aledaños a la Estación Miserere del ex Ferrocarril Sarmiento, comprendidos entre las calles Ecuador, Pte. Perón, Gallo, Av. Díaz Vélez, Sánchez de Bustamante y vías del ferrocarril, para el desarrollo de un Polo Cultural y Deportivo Balvanera/Almagro.

Proyecto de declaración presentado en junio de 2011, por los legisladores porteños:

Anibal Ibarra (Dialogo por Buenos Aires)

Eduardo Epzstein (Dialogo por Buenos Aires)

Fabio Basteiro (Proyecto Sur)

Gonzalo Ruanova (Nuevo Encuentro)

LEONOR ISACSON


La escultura, con alma y vida

Leonor Isacson es una prestigiosa escultora, con una interrumpida trayectoria de 42 años. Su taller está situado –desde hace dos décadas– sobre la Avenida Corrientes, a cincuenta metros del Shopping Abasto. Marcaron su vocación los vínculos estrechos de su familia con el arte: su madre era una muy buena pintora, su padre un afamado violinista y su tía –hoy de 93 años– es compositora y, según Leonor, toca el piano “como los dioses”.

A Leonor siempre le atrajo más la escultura que la pintura: “Desde que tengo uso de razón dibujo y pinto, pero siempre me interesó mucho más la forma, el espacio y el volumen que las dos dimensiones que pueden darme la pintura o el dibujo. A mí me interesa el atrás, los costados, el arriba, el abajo, o sea, el volumen, que comprende profundidad y movimiento”, afirma entusiasmada.

Estudió en las escuelas de arte más importantes del país y, gracias a una beca del Fondo Nacional de las Artes, cursó el Master de Escultura en l’ Università alla Sapienza, en Roma, lugar soñado para un artista. “Obtuve varios premios que consistieron en becas, por eso viajé tanto, estuve casi la mitad de mi vida viajando”, comenta. Su primera exposición fue en 1955, era una muestra itinerante, durante la cual presentó sus obras en Israel, Roma, París y Madrid. La última exposición que realizó fue en el Hotel Hilton, a fin del año pasado.

Según la escultora, una obra de arte debe reunir ciertas condiciones para ser considerada como tal: “Hay dos pautas fundamentales: la forma dentro de la forma está el equilibrio, la armonía, el color y el contenido. Si no hay un contenido o no me manda un mensaje, no es una obra de arte”. Se declara surrealista; recurre a la abstracción aunque no le gusta convertir la obra en algo geométrico. “La idea es mostrar algo que no existe, pero que sí existe para mí porque lo veo”, explica.

Entre sus mayores referentes menciona a Rodin, por la potencia, a Maillol, por realzar la estructura corporal femenina y a Miguel Ángel, a quien define como el escultor. De entre los pintores rescata a Paul Gauguin.

Tuvo renombrados maestros como Berni, Pujía y Mariano Pagés, autor de la estatua de Gardel emplazada en el Abasto. Su material preferido es la piedra, porque le resulta más cálida, mientras que el mármol, la madera y el hierro le parecen fríos, “que no trasmiten”.

Si bien la mayoría de las veces es la institución la que propone la temática, Isacson persigue el abordaje del torso femenino, porque permite mostrar las marcas que la vida va dejando en el cuerpo, el paso del tiempo.

Todas las obras que engalanan su taller fueron premiadas. Entre ellas, observamos una pieza inquietante: es un hombre muy triste que sostiene una máscara mentirosa, risueña, alegre, y que está a punto de colocársela. Su título es Me estoy vistiendo, se está vistiendo para salir a la calle no con su cara verdadera, sino con una máscara. Otra obra conmovedora es Siempre volaré; se trata de torso femenino, una mujer que está quieta, con los pies apoyados en la tierra pero que nos da la sensación de estar volando hacia sí misma. Una más, El ser y sus circunstancias, muestra tres momentos en la vida de una mujer. Otros trabajos relevantes son: Yo soy, Los sonidos del silencio, La mujer y la luna, Semblanteos, Tango del 900 y Libertad. Tiene también realizados varios grandes murales.

Algunas de sus esculturas se constituyeron en Premios Adquisición, por lo cual pueden apreciarse en el Fondo Nacional de las Artes, en la Sociedad Argentina de Artistas Plásticos (SAAP) y en el Museo de Bellas Artes de La Boca, donde en la década del ochenta se efectuó una retrospectiva.

Evoca con placer la experiencia de su paso por el mítico Instituto Di Tella, en la década del sesenta: “Me acuerdo que la gente hacía cola para entrar. Los artistas plásticos estábamos en la planta baja, armando, haciendo, inventando. ¡Toda la creatividad que salió de ahí…! Surgieron muchísimos escultores y pintores, que trabajamos en el Di Tella cuando teníamos menos de treinta años. Fue una explosión, una transgresión que movilizó mucho las distintas formas del arte”.

Isacson ama la docencia. Tiene taller desde hace cuarenta años y actualmente cuenta con aproximadamente 35 alumnos. La artista describe así su misión como profesora: “A mí me pone muy orgullosa que el alumno pueda llegar a mostrar aquello que tiene dentro, que le está trabajando en el alma, y concretarlo. El docente debe darle el cómo y las técnicas de trabajo para alcanzar tal fin”. Nota que hay germen para el surgimiento de nuevos valores, entre los cuales nombra a Basia Cuperman, Emilio Ronzoni, Mónica Caputo, Arturo Aguiar y Ana Laura Viotti, una alumna suya que fue premiada.

Laura Brosio

ANA MARÍA CAMPOY


5 años de ausencia

Esta maestra de la escena y de la vida, nacida el 26 de julio de 1925, fue hija de Ernesto Campoy y Anita Tormo, cómicos de la legua. Vivió sus primeros años en España. Desde los 4 años Ana María ya actuaba en teatro junto a sus padres.

En 1946 se casó en Guatemala con el destacado actor y director José Cibrián. En 1948 nació su primer hijo, Pepe, que hoy es un notable autor y director de teatro. En 1959 nació su segundo hijo, Roberto, hoy arquitecto.

Junto a su esposo José Cibrián, fueron pioneros de la televisión (Canal 7) con ¡Cómo te quiero Ana! ¡Cómo te odio Pepe!, ¡Ana y Pepe!, y muchos, muchos más títulos. En 1994 obtuvo el Martín Fierro a la mejor actriz de comedia por su programa La Campoy; había sido distinguida en 1981 con el Konex de Platino como actriz de Comedia, Radio y TV y el premio Lazo de Isabel La Católica como figura ilustre.

Los mayores éxitos los cosechó en el teatro. Allí encabezó una lista extensa de títulos, tales fueron Bésame Catalina, “La vida en un block, Las extras, El seductor. Recibió el premio Podestá por su notable carrera.

Hizo cine en España, Portugal, México y ciertamente en nuestro país. Recordamos Especialista de señoras, Con el más puro amor, El extraño caso del hombre y la bestia, Las pirañas, Placeres conyugales, Las lobas, y muchos títulos más.

Su hijo Pepito Cibrián dijo de esta brillante y eterna comediante: “El recuerdo que tengo de ella es la risa. Fue la persona con la que más me reí en mi vida. Ella era mágica. Buena madre. Buena amiga. Buena esposa. Su vida no fue fácil, sobrevivió a las angustias de la guerra y posguerra. Ahora mi madre es un fantasma mágico como mi padre. Me queda su imagen cantando y bailando y una frase que me decía siempre: ‘Hagas lo que hagas, hazlo al cien por ciento’ “.

Ana María dejó algunas frases memorables, por ejemplo: “No hay nada más maravilloso que después de un día de trabajo estar con el hombre que una ama”; “Dormir cucharita y sentir que una está protegida”; “He sido muy noctámbula, por el placer de dormir las mañanas, para mí no existían”; “A esa la va a matar la tv color” (Eleonora); “La gente creyó que yo era la que mandaba y no era así” o “Pepe manejó mi casa y mi corazón”. La Campoy fue también autora del libro Recetas de amor, en él contó deliciosas historias y sabrosas recetas que son también exquisitas recetas.

Este es un homenaje, ya que la actriz falleció hace cinco años, el 8 de julio de 2006. Siempre se recordarán su ingenio, su chispa, coquetería y fascinantes vivencias. Así lo muestran las últimas frases de su libro: “¡No es maravilloso vivir! ¡Uyy! ¡Cómo quiero durar, durar…!”

Natan Blum

ESCUELA SHOPPING


La legislatura resolvió la devolución de los sectores seccionados de la Escuela Mitre en una vergonzosa operación del Concejo Deliberante del 30 de diciembre de 1990, que involucró al intendente Grosso y varios concejales Radicales y Peronistas, lo que dio en llamarse el negociado de la Escuela Shopping.

De los 3 millones de pesos votados para los trabajos de recuperación del patio de planta baja que implicaba además la construcción de un jardín de infantes, de 900 m2 no se invirtió un solo peso, y desde principios de año el sector se encuentra tapiado, dificultando además el libre tránsito peatonal por la esquina de Pueyrredón y Sarmiento.

Es de lamentar la falta de voluntad del actual gobierno local en cuanto a lo relacionado a Educación.

Los padres de alumnos y vecinos reclamamos la inmediata ejecución de las obras, para recuperar también la histórica entrada en la ochava de dicha esquina.

Jorge Cataneo