viernes, 13 de febrero de 2026

CARNABAL DE MI BARRIO

 

LOS CARNAVALES EN BALVANERA Y ALMAGRO

 

          COMPARSA DE CANDOMBEROS CIRCA 1874 - DE MORENO Y PICHINCHA


“CARNAVAL DE MI BARRIO…”

Los carnavales en Balvanera y Almagro

 

Carnaval: fiesta popular de origen pagano que se remonta a los imperios griego y romano. Floreció en el mundo, en la ciudad y también, en el barrio y en la zona del Abasto.

En Balvanera “el Carnaval” sale a la calle, de los lugares cerrados frecuentados por negros y mulatos, posiblemente en el “Spinetto” de la mano de Hermenegildo Baizán: rematador y carnavalero, que emigra de Navarra (España) hacia 1839, afincándose hacia 1862 con su negocio de martillero en la esquina de Moreno y Pichincha, en una casona en la que a su vez vivía, a metros de la amplia quinta conocida como “Jardín del Pensamiento”, donde abundaban los durazneros; en el lugar, años más tarde, se levantará el mercado.

                           HERMENEGILDO BAIZAN MARTILLERO Y CARNAVALERO

Propulsor del carnaval y del corso en el barrio, en la calle Moreno, desde Pichincha hasta Lorea (hoy Sáenz Peña).

También el tango lo recoge con infinidad de letras: Siga el corsoDespués del carnavalCarnaval de mi barrioCascabelito, y tantos más… Además, escritores y poetas se refieren al Carnaval.

Tal es el caso de Enrique González Tuñón, un poeta del barrio que había nacido, junto a su hermano Raúl, en una antigua casa de Saavedra y México (“Frente al paredón del convento de enfrente…”):

“El carnaval apareció en un suburbio vestido de arpillera.

Una murga errante, constituida por los herederos del compadraje,

le salió al encuentro redoblando en las latas vacías una copla

picaresca aprendida en el baldío…”

Los carnavales estallan en el barrio, como en toda la ciudad y en el país, aparte de las murgas con “los juegos de agua”, a veces hasta rayando la violencia, en las tardecitas de ardiente sol veraniego.


                                                           LOS VICIOSOS DE ALMAGRO AÑO 2013

Por la calle Centroamérica (hoy Pueyrredón) marchaban “Los Pelotaris” de rigurosa boina vasca, aunque pocos eran de aquel origen, dirigidos por el maestro Cheli; “Los Mitristas” de un tal Ambrosetti, remedando con grotescas figuras al fundador del diario La Nación.

Hacia el año 1920, surgiría en la cortada Zelaya, “La familia de mastro Cuchi”, conjunto integrado por inmigrantes italianos, caracterizando a los clásicos “musolinos”, cloaquistas” (termino lunfa que designaba al barrendero, peón de limpieza municipal de las calles de la ciudad integrado mayormente por italianos), en cuyas filas actuaba de pequeño Marcos Zucker, de 4 años, que vivía en la cortada Zelaya.


                                                           LOS ATORRANTES DE ALMAGRO

En el año 1924 hacía su aparición el conjunto “La familia limpia Sputza”, con su característica letrina a cuestas, y su vistoso atuendo: camisa roja, pantalón azul y gorra visera, que regenteaba un tal “Loco Chiqui”, donde participaba Busico, legendario wing izquierdo de Chacarita. Sus sucesores ensayaban en un maduradero de bananas de Jean Jaurés y Zelaya, llevaban pañuelos blancos, celestes, rojos y verdes, con los que al finalizar formaban la bandera italiana.

Como se aprecia, la ascendencia italiana predominaba en el Abasto, tanto en las murgas como en gran parte de los puesteros del mercado, provenientes de las distintas provincias aquel país.

Por el año 1936, otro conjunto murguero de musolinos, “Los mastro Pascale” se agrupaban en San Luis entre Zelaya y Agüero, con su tradicional saco y pantalón azul.

Otra antigua y numerosa comparsa brillaba por el año 1924, en la sede en el Club Apolo de Córdoba y Billinghurst, con más de 200 integrantes: “Los Marinos unidos del Plata” conjunto coral integrado por hombres de pantalón blanco y mujeres de polleras también blanca plisadas, saco y gorro azul, que hacían las delicias del público de los corsos y del cine Medrano y los teatros Excelsior, Marconi y Soleil, cargando un enorme barco de utilería. 


                                                    EL CARNAVAL EN LA AVENIDA DE MAYO

“Los varietes”, “Los amantes del perejil”, “Los ritmos porteños”, “La Familia de mastro Petrilo”, “Los sin iguales”, entre otros, poblaban los carnavales del Abasto, muchos con sus estribillos picarescos, denostadores de “la mujer”, lejos de la hoy respetada igualdad de género.

Según el diario La Razón, del 27/2/1924, el corso oficial se iniciaba en Plaza de Mayo, y continuaba por Rivadavia hasta Pueyrredón.

Ya más cerca de nuestros días vendrían otros murgueros, como Gualberto Elio Milagro Romero, más conocido como "Coco Romero”, que vivió en la Calle Jean Jaurés y Bmé. Mitre, y desde el año 1989 comienza sus talleres de murga del Centro Cultural Ricardo Rojas, desde su periódico “El Corsito”, le dedica su vida al carnaval.

Aparecen nuevos conjuntos murgueros como: Los inconscientes de Almagro, que practicaban en Plaza Fumarola, Perón y Anchorena; Los atorrantes de Almagro, que actuaron en Plaza Almagro; Los chiflados de Almagro, y Los vicios de Almagro, entre otros.

Es una asignatura pendiente preservar “El Carnaval”, como fiesta popular, especialmente en la Ciudad de Buenos Aires, donde caló hondo en la población, a pesar de los continuos intentos de ciertos sectores del poder por erradicarlo, lo que no les será fácil.

  

Miguel Eugenio Germino

 

Fuentes:

-Korn Francis, Buenos Aires los huéspedes del 20, Sudamericana, 1974.

-Primera Página nº 60 de enero/febrero 1999.

-Puccia Enrique, Breve historia del carnaval porteño, Cuadernos B. A., 1975.

Agradecimientos y recuerdos a: Ricardo Perrone, Lito Zangaro, Ángela Berga Rossi y Mario Faco.



viernes, 30 de enero de 2026

PRIMERA PÁGINA Nº 368 DE FEBRERO 2026




SALIÓ EL Nº 368 DE PRIMERA PÁGINA DE FEBRERO 2026



EN ÉSTE NÚMERO:

Hacé click en el artículo que desees leer

1 - EDITORIAL

2 - ESPACIOS VERDES DEL BARRIO

3 - ESTACIÓN ALMAGRO DEL FCO

4 - LA CASITA EL RIO

5 - LA CIUDAD Y LOS ESPACIOS VERDES

6 - EL RECHAZO A LAS SA DEPORTIVAS

7 - LA REBELIÓN MAPUCHE CHILE 1655

8 - LA NUEVA CONFITERIA DEL MOLINO

9 - LLEGAN LOS RESTOS DE C. GARDEL

10 - PRIMERA PÁGINA REGALA LIBROS

11 - LA PAGINITA DE LOS PIBES

12 - TRUMP Y LA TEORÍA DEL LOCO

13 - AIDA LUZ

y mucho más


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EDITORIAL - PRIMERA PÁGINA Nº 368 DE FEBRERO 2026

 


EDITORIAL FEBRERO 2026


El país entra en este mes de febrero de 2026. ¡¡¡El febrero tan temido!!!, debido a que es el mes en que se piensa tratar da mal llamada reforma laboral, de reformas sí, pero de las más retrógradas que se hubiera pensado en los últimos 80 años, ya que entra en una zona de ilegalidad manifiesta, que contradice la Constitución Nacional en su artículo 14 bis y la Ley de Contrato de Trabajo 20.744.

Esta reforma se centra en formalizar empleo con incentivos fiscales para empresas, flexibilizar contratos banco de hasta 12 horas diarias, anulando las horas extras, modernizar indemnizaciones creando el fondo de cese que pagarán los jubilados, redefinir las vacaciones que se podrán dar fraccionadas y fuera de los períodos veraniegos, priorizar convenios por empresa y limitación del derecho a huelga, como principales puntos, que lesionan gravemente la situación del trabajador.

Mientras “el mundo” discute la reducción de la jornada laboral, en la Argentina de Milei, la amplían a 12 horas. El gobierno argentino, aplicando una política nacional de alineamiento con los EE.UU., coloca al país en una situación de fragilidad y peligro similar a la implementada por Carlos Menem que ocupó el cargo desde 1989 hasta el 10 de diciembre de 1999 y fue la persona que más tiempo ha detentado la jefatura de Estado constitucional argentina en modo continuo, por 10 años, 5 meses y 2 días.

Hoy la herencia menemista vuelve al gobierno y al poder, ingresando por la ventana, de la mano de Milei, que prometió terminar con “la casta” pero está haciendo un verdadero gobierno de la peor casta jamás habida.

La Argentina hoy en día carece de soberanía diplomática, política y económica, ha hecho un alineamiento total y absoluto a políticas regionales siguiendo los dictados de Washington, por eso integra el Grupo Lima, por eso pretende desmantelar la UNASUR, por eso boicotea el MERCOSUR, por eso no integra ningún foro internacional serio, participa de Davos muy lateralmente. El problema parte en que hoy en día todo lo que existe en política internacional luego se ve reflejado en las políticas nacionales, la Argentina carece de una política exterior seria, independiente y soberana.

En cuanto al tema de los recursos naturales, se los entregó a la Shell; el sector agropecuario, a Monsanto; y así sucesivamente, es evidente que se ha privatizado el Estado y por lo tanto las decisiones las van a tomar esos gerentes, porque ésa es la función de los gerentes.

A nuestro país le queda el envenenamiento de la tierra luego de una explotación extensiva en base a cianuro un recurso no renovable, se continuará siendo productores de materias primas, como en épocas de la colonia, sin ningún beneficio para la calidad de vida.

Resumiendo: sin soberanía, sin una política industrial seria, negando a la ciencia y sin derechos laborales, la Argentina se retrotrae a la época colonial, cambiando a España por los Estados Unidos.

Así es la grave disyuntiva en que entró el país, especialmente en los primeros dos años de un gobierno apátrida, sometido no solo a los grandes monopolios empresariales locales, sino también a los grandes consorcios internacionales.


Hasta la próxima




ESPACIOS VERDES DE BALVANERA Y ALMAGRO


                               PLAZA MISERERE: MAS CEMENTO QUE PLAZA


LOS ESPACIOS VERDES DE BALVANERA Y ALMAGRO

 

Balvanera y Almagro, son dos barrios con déficit histórico de espacios verdes, que últimamente se han beneficiado enormemente con la creación del Parque de la Estación (entre Sánchez de Bustamante, Díaz Vélez, Gallo, Perón, Anchorena y Bmé. Mitre), un pulmón verde colaborativo, gestionado por los vecinos y premiado por la Agencia para la Cooperación Internacional de Chile, dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores de ese país, que otorgó la distinción a la obra que transformó estos terrenos ferroviarios en un jardín público en pleno barrio de Balvanera, que se complementa con la creación de la Manzana 66 (entre Belgrano, Jujuy, Moreno y Catamarca), también gestionada por los vecinos, otra nueva plaza donde pretendían montar un mega estadio cerrado para 18.000 personas, los vecinos lograron que se construyera la "Plaza de los Vecinos", un espacio verde con juegos, áreas deportivas, mesas de ping-pong y ajedrez.


Principales Espacios Verdes:

  • Parque de la Estación: Un oasis resultante de un reclamo vecinal, ubicado en terrenos ferroviarios, con áreas
  •  deportivas, juegos infantiles, anfiteatro y un centro cultural en un galpón reciclado, diseñado en conjunto con la
  •  comunidad.
  • Manzana 66: en Belgrano, Jujuy, Moreno y Catamarca, que incorpora juegos didácticos, circuitos atléticos y aeróbicos, y mesas de ping-pong, sumando más de una hectárea de espacio verde.

Que se agregan a:

  • Plaza 1º de Mayo: Ubicada en Hipólito Yrigoyen y Pasco, en Balvanera, es otro punto verde de la zona.
  • Plaza Almagro: En Sarmiento y Bulnes, es un espacio clásico de Almagro, la única plaza del barrio.
  • Plaza Miserere: reducida hoy a una pequeña plaza y en su límite sur la pequeña plaza Velazco Ibarra, y la más la
  •  pequeña, la Placita González Tuñón, de 24 de Noviembre e Hipólito Yrigoyen.

Estos barrios (Comunas 3 y 5) históricamente tuvieron uno de los índices más bajos de espacio verde por habitante en CABA. 

La creación de estos nuevos espacios es el resultado de décadas de reclamos vecinales, transformando terrenos ferroviarios abandonados en áreas verdes y de encuentro.


Proyectos Futuros

El desarrollo del Corredor Verde del Oeste a lo largo del Ferrocarril Sarmiento, es un plan a largo plazo para generar más espacios verdes en la zona, sin embargo, este proyecto se encuentra cajoneado, aduciendo problemas técnicos.

Los vecinos, que tuvieron la paciencia de más de 20 años para lograr el Parque de la Estación, continuarán reclamando este Corredor verde y que también se complete el Sector sur del Parque de la Estación, pendiente, que fue aprobado por ley de la ciudad.


                                Consejo de Redacción




LA ESTACIÓN ALMAGRO DEL FCO


 

LA ESTACIÓN ALMAGRO DEL ANTIGUO FERROCARRIL OESTE 

 

La estación Almagro fue una estación histórica en Buenos Aires, inaugurada en 1857 y demolida a principios del siglo XX, ubicada donde hoy se cruzan las calles Lezica y Francisco Acuña de Figueroa; aunque ya no existe, el área aún se relaciona con la traza ferroviaria y hubo intentos vecinales para reclamar se reinstale dicha estación.

La zona estaba rodeada de tambos, huertas y hornos de ladrillos, que despachaban sus mercancías en alguno de los doce vagones que se destinaban a carga, otros cuatro eran para pasajeros. El tren dejó de detenerse en Almagro y la estación fue cerrada a fines de la década de 1880 y demolida en 1903.

La parada se encontraba en la parcela de la calle Medrano, entre el pasaje Ángel Peluffo (que ahora lleva el nombre Carlos A. Gianantonio) y Lezica, a metros del cruce con Bartolomé Mitre. La pequeña estación fue deshabilitada a finales de la década de 1880.


                        LA ZONA DE AQUELLA ESTACION DESAPARECIDA

La estación era eminentemente lechera, con importante cantidad de vascos lecheros repartidores, habituales moradores de la zona, donde se concentraban muchas lecherías, que luego de su cierre debieron emigrar a Caballito, donde se conserva hoy en día el llamado Patio de los lecheros (patio ferroviario), transformado en un paseo de comidas.

 

 

 LA ZONA EN AQUELLA ÉPOCA

El edificio de la estación se situaba a la altura del hoy puente de la avenida Medrano (por ese entonces denominada Camino Límite), entre las calles Piedad (actual Bartolomé Mitre) y Los Vascos (Francisco Acuña de Figueroa).

Otro sector que contribuyó a la formación del barrio, fue la llegada de los sacerdotes salesianos, que poblaron los terrenos llanos, arroyos y zanjas, zonas de quintas y frutales, de labranza, alfalfares, tambos, almacenes y hornos de ladrillos comprendidos en los aledaños a lo que sería una iglesia consagrada a San Carlos Borromeo, en sus dos edificaciones, en terrenos que recibieron en donación de Martín Estebarena.

Además, en la zona instalaron la Primera Escuela de Artes y Oficios para niños y otros edificios eclesiásticos. La franja geográfica tomó por aquellos años de 1871 el nombre de “Sociedad Progresista de la Villa de San Carlos”, éstos serían los orígenes del primitivo templo terminado hacia 1876. Esta denominación, muy empleada hasta los primeros años del siglo XX, se fue perdiendo luego del Centenario, hasta desaparecer del repertorio urbano.

A fines de 2017 la Junta Comunal 5 de los barrios de Almagro y Boedo, a través de un proyecto solicitó a la Legislatura porteña una nueva reconstrucción de la estación Almagro, pero el pedido no prosperó.

En aquel momento, la estación estaba dentro del territorio del distrito de San José de Flores (al igual que la actual Floresta), que pertenecía a la provincia de Buenos Aires. Es por eso que se la conoció como la primera de su clase erigida fuera de la Capital Federal anterior a su par de Ramos Mejía.

Más allá de esa particularidad, la parada no vivió mucho más para presumirlo, ya que a fines del siglo XIX se ideó un proyecto para que el Ferrocarril Oeste tenga su trayecto en una trinchera. Esta idea y su gran cercanía con Caballito de apenas dos kilómetros hicieron que su existencia fuera un problema.

Existen escasos registros fotográficos claros para recordar aquella estación, su rastro solo quedó en un plano publicado por Ferrocarriles Argentinos en una colección de láminas, titulada "Un viaje desde el Parque a la Floresta en el siglo XIX", en 1974.

La zona de Almagro era, para ese entonces, un típico caserío de las orillas de Buenos Aires donde perduraban viejos caserones del tiempo virreinal, corralones, casas de inquilinatos, boliches, hornos de ladrillos, potreros y baldíos.

Luego de desaparecida la estación, proliferaron en la zona algunas canchas de pelota vasca, de las que solo perduran pocas. 

 

Miguel Eugenio Germino

 

Fuentes:

--https://caminosytransportes.blogspot.com/2014/05/almagro-con-el-tren-y-el-tranvia.html

--https://www.cronicaferroviaria.blogspot.com/2014/08/la-historia-de-nuestro-primer.html

--https://www.nueva-ciudad.com.ar/notas/201712/35578-quieren-que-reabra-la-estacion-almagro-del-ferrocarril-oeste.html

--https://www.vivieloeste.com.ar/tren-sarmiento/la-estacion-perdida-del-tren-sarmiento-que-acabo-demolida-n66117






LA CASITA DEL RIO

 


EL MISTERIO DE LA CASITA EN EL RÍO

 

La pregunta infantil apunta hacia las aguas de la Costanera Norte porteña. Hacia esa silueta fantasmagórica que se recorta en la superficie marrón y que aparece, misteriosa, como una rara casa abandonada, con una gran puerta principal, pero sin ninguna ventana.

Si se trata del sombrero de un gigante sumergido, como imaginaron unos; del baño de los ocasionales nadadores del río, como arriesgaron otros; o del hogar de un secreto ermitaño, como apostaron algunos pescadores; nada se puede adivinar desde la costa. ¿Qué es? ¿para qué sirve? Y ¿por qué está ahí? Cuentan que la idea de construirla empezó tras un gran pánico, similar al que provocó la gripe A, pero hace más de 140 años, cuando las amenazas en Buenos Aires eran el cólera y la peste amarilla.

Por esa época el riesgo de tomar agua contaminada o de estar próximo a aguas estancadas en la ciudad, era mayor. Esto favoreció la propagación de dos epidemias que dejaron 14.000 víctimas fatales según registros incompletos de entre las 190.000 almas que poblaban la ciudad en aquel entonces.

Cuando todavía no se habían esfumado los peores recuerdos de las pestes, se resolvió levantar lo que hoy se ve a lo lejos como una casa enigmática. Fue parte de un proyecto que en 1874 buscaba el aprovisionamiento de agua potable para 400.000 porteños. Básicamente, lo que hacía era tomar agua del río para enviársela a la planta de potabilización que en ese momento se encontraba en lo que hoy es el Museo de Bellas Artes.

El equipo bombeador tuvo una vida efímera, dada la expansión geométrica de la población en Buenos Aires de esos tiempos, por lo que fue dado de baja apenas cuatro décadas después de su inauguración. Estaba ubicado a 800 metros de la costa con una estructura que combinaba el cemento armado y los bloques de granito. Por fuera, mostraba cuatro caras de lo que los expertos llaman una "sobria arquitectura neoclásica", algo que la Ilustración y el progreso habían impuesto por esos años, y que significaba la vuelta a las formas simples de la Antigua Grecia y Roma.

La estructura estaba coronada con una torre de metal que, en el momento en que fue construida, sostenía en la parte superior una baliza de gas, porque en Buenos Aires todavía no había iluminación eléctrica. Los mismos parámetros estéticos dominantes hacían impensable que una obra de esa importancia no rematara en una veleta de hierro. En el interior, un revoque austero cubría las paredes que se prolongaban bajo el nivel del agua, en rejas que permitían su entrada.

Detrás de la puerta que hoy permanece cerrada, una pequeña pasarela con una simple baranda metálica recorría todo el perímetro de la casa. Desde allí partía una escalera marinera para acceder a la baliza. En el centro del ambiente, un cilindro de 3 metros de diámetro, ubicado por sobre 2,60 metros del nivel máximo de crecidas y 10 metros por debajo del lecho del río, canalizaba las aguas para su potabilización en la Planta Recoleta.

Como era costumbre en todo lo que se compraba o ideaba en esa época, se recurrió a Europa para la elaboración del diseño. El elegido fue un ingeniero hidráulico inglés, John Bateman, quien envió al sueco Carl Nystromer a estas tierras para la puesta en marcha de su idea. Él resolvió que se ampliara la planta potabilizadora y que se construyera el palacio, todavía en pie, en la avenida Córdoba y Riobamba, para contener en su interior un tanque en el que se almacenara todo el líquido a distribuir entre los habitantes de la ciudad.

A más de un siglo de su construcción, las cuatro caras de la casita, recubiertas de ladrillo vista, están tan oscuras como el agua del río. El avance de la ciudad hizo que hoy esté a pocos metros de la costa, mientras que la llegada de la electricidad y de las nuevas tecnologías hizo que la veleta y la baliza fueran reemplazadas por elementos de menor estilo arquitectónico.

Por eso hoy aquella toma de agua no le ofrecerá información meteorológica al observador ocasional que, armado de un catalejo como en el siglo XIX, apunte hacia la torre para saber si la veleta indica la probabilidad de una tormenta. Sí, en cambio, informa hoy sobre otras cosas. Algo que se parece a una óptica de automóvil (una moderna baliza) ilumina la zona donde se alza la construcción; otra señal, llamada balón negro en las nuevas reglamentaciones náuticas, indica que en ese lugar hay un objeto que no se desplaza en el agua.

Pocos registros quedaron de los años en que funcionó “la casita”. En los archivos de AySA (heredados de la ex Obras Sanitarias) solo se conservan las copias de los planos originales, y el Archivo General de la Nación no almacenó imágenes de la torre en su tiempo de operaciones. ¿Cómo se veían la baliza de gas y la veleta de hierro perdidas? Otro enigma guardado por la casita en el río.

 

Silvana Santiago





CIUDAD Y ESPACIOS VERDES

                              ESCUCHANDO MÚSICA EN EL ANFITEATRO


La ciudad y los espacios verdes


Leo y releo las muchas maneras de entender la ciudad, la ciudad como obra, como mercado, como negocio, como texto, espacio de circulación de bienes, espacios simbólicos. Como lugar para ser libres, espacios públicos para el ocio, el derecho a habitar la ciudad, la vivienda.

La ciudad y los niños, poco y nada. La ciudad y los niños en esta parte de Buenos Aires, bien gracias. Cerrado con la excusa de mejorar toda la placita y renovar el espacio de juegos de la Plaza Fumarola; ese espacio está cerrado desde mitad del 2025 y sigue así.


                   PLANO COMPLETO DEL PARQUE

A la vista de todos los espacios de juegos en el centro del parque, frente a la cancha de vóley, recién inaugurada sin haber consultado nada, sacaron los juegos, no tan viejos, y poniendo otros les ruego que los observen, pensando en jugar.

Un padre está jugando a la pelota con su hijo, “no puede ser que no haya lugar para jugar”, lo escucho protestar con otro padre. “Quizá se pueda hacer una cancha sobre Bartolomé Mitre”, le responde. “¿Te parece?”. “En el mientras tanto podemos cortar la calle Perón”.

Creo que se ha ampliado el vínculo entre vecinos y vecinas, pero todavía no lo suficiente como para sumar el reclamo por lo que falta de espacios para encontrarnos y para el juego de los niñxs. Hay una deuda de integración o de participación.

Es importante la participación en los Consejos Consultivos de las Comunas 3 y 5 donde se pueden vehiculizar los reclamos, presentar proyectos en la Mesa de Trabajo y Consenso del Parque de la Estación (los encuentros se realizan el primer lunes de cada mes a las 18 horas en la Biblioteca del Parque de la Estación), es la mesa de vecinos y vecinas con representantes del gobierno.

El Parque de la Estación hoy y en el futuro es un horizonte, como una utopía, pero real, tiene una conexión con otros parques y que hay un deseo de construir biocorredores verdes entre esos parques, por lo menos en este caso sería con el Parque Centenario y entremedio con la plaza Almagro, se puede ir a Agronomía y de Agronomía a Parque Saavedra. Mitigaremos los efectos de “la isla de calor” en que se está transformando la ciudad.

Consulten para conocer las actividades: https://www.facebook.com/parquedelaestacion

Ruth García