jueves, 1 de junio de 2017

LA IGLESIA DE SAN CRISTOBAL



LA IGLESIA PARROQUIAL DE SAN CRISTÓBAL



EL TEMPLO EN SU INAUGURACIÓN


En épocas de la Colonia y el Virreinato no existían en Buenos Aires los barrios como subdivisión administrativa con cierta identidad propia y un sentido de pertenencia de sus habitantes, tal como hoy se los conoce, recién hacia 1769 se crean las primeras divisiones geográficas locales mediante cuatro curatos en la naciente Gran Aldea, fundada por Juan de Garay en el año 1580.

Eran aquellos: Nuestra Señora de la Concepción, Nuestra Señora de la Piedad, Nuestra Señora de Montserrat y de San Nicolás de Bari, en 1784 se agrega el de Nuestra Señora del Socorro, todos de origen eclesiástico.

No existía otra división administrativa civil en el damero porteño, y recién hacia fines del siglo XIX fueron demarcándose los barrios que finalmente se traducen en 48 barrios y 15 comunas desde el año 2005 por la ley 1.777.

San Cristóbal es uno de los barrios más pequeños, de sólo 2,1 km2, comparado con los casi 16 que tiene Palermo, no obstante posee una historia muy especial, ya que desde sus primeros tiempos fue escenario de una gran cantidad de hechos históricos, teniendo como punto focal la actual Iglesia de San Cristóbal, que alberga a su vez a los cuatro grandes credos del mundo actual: Religión Católica, Hebrea, Musulmana y Budista.

Fue un área de grandes quintas y estancias que dominaron durante tiempo toda el área, luego aparecerán los primeros loteos e irrumpirán los conventillos y los antiguos cines barriales populares, será una de las primitivas cunas del tango y el arrabal.

Finalmente el barrio quedará fraccionado por el caprichoso trazo de la autopista 25 de Mayo (Osvaldo Cacciatore mediante), que lo truncó en dos mitades, y al costo de 3.000 casas demolidas.

El barrio fue marcado por la histórica huelga de los Talleres metalúrgicos Vasena del 7 de enero de 1919, cuando los trabajadores de los talleres son baleados en masa por la policía y mueren cuatro de ellos. Hecho que se conoce como “la Semana Trágica”. Aquella fábrica estaba en la calle La Rioja y Cochabamba (donde está hoy el ex ENET 11 y la Plaza Martín Fierro).

El decreto de creación de la Parroquia establecía que la misma no se consideraría erigida hasta que fuera construido su templo, el que se inauguró oficialmente el 10 de febrero de 1884. 





No se puede precisar ciertamente la fecha en que empezó a funcionar el templo o capilla original, estimándose que fuera en octubre de 1870, se encontraba en San Juan 968 (hoy Av. San Juan 2416, entre Matheu y Alberti). Era una capilla improvisada en una casa antigua cuyo dueño era el coronel Garretón, quien también donará posteriormente el terreno donde actualmente está la Parroquia, en Av. Jujuy 1241, entre Av. San Juan y Cochabamba. Garretón había sido edecán de Juan Manuel de Rosas y secretario del Restaurador durante la Primera Campaña del Desierto.

La piedra fundamental del nuevo edificio de la iglesia fue colocada el 6 de enero de 1871, y el edificio de modesta estructura posee una arquitectura gótica elaborada en su gran mayoría por mármol, madera tallada y vitrales en diferentes sectores. La misma posee varios altares, cada uno de ellos con un atractivo particular. Siendo el altar principal, elaborado íntegramente en mármol, el que sobresale de los demás.

A partir de la edificación del templo comenzó a constituirse el barrio, con la delineación de sus calles y de sus primeras casas, y un rápido aumento de la población en la zona.

Recibe su estatus en 1869, fruto de la nueva división parroquial de Buenos Aires, junto con San Telmo, Santa Lucía, Del Pilar, San Miguel, Balvanera y Catedral al Sur, cuando un censo cercano a 1887 arroja una cifra aproximada de sólo 3.171 habitantes repartidos en unas 392 casas; sólo 18 años después, el barrio creció a más de 37.000 habitantes y unas 3.200 casas. Un tercio de los habitantes eran extranjeros.

El barrio de San Cristóbal presenta a partir de 1940 una fuerte presencia de inmigrantes sirios y libaneses, principalmente de religión musulmana en ambos casos.

En el libro "Buenos Aires, ciudad secreta", de Germinal Nogués, en el capítulo dedicado al barrio de San Cristóbal, dice que “entre las calles Constitución, Pavón y Matheu se encuentran fundamentalmente los negocios de la comunidad sirio-libanesa dedicados a los artículos del hogar, de limpieza y de bazares para restaurantes” y agrega que “la zona de los árabes, con mahometanos y cristianos ortodoxos, con el tiempo se fue convirtiendo en un importante cordón comercial que maneja fundamentalmente bazares, y es donde casi todos los restaurantes de Buenos Aires se aprovisionan”.

En los primeros tiempos del templo se hizo cargo del mismo el padre Juan de Dios Arenas. Había nacido en Morón de la Frontera (Sevilla), el 8 de marzo de 1826. Llegó a Buenos Aires en 1867. En ese mismo año fue nombrado teniente-cura de San José de Flores.

Más tarde sería capellán de San Cristóbal, un lugar tan inhóspito y lejano que los capellanes se sucedían rápidamente, a veces hasta dos en una misma semana.

A poco de llegar se dio cuenta que los niños del lugar no asistían a la escuela por lo lejana que ésta estaba (por aquella época no había abundancia de escuelas públicas primarias, por lo que la educación era monopolizada por el clero). En la misma capilla Arenas funda una escuelita para niños pobres. Otra de sus primeras tareas fue ir reuniendo fondos para la construcción del templo. Instaló las "Fiestas de San Cristóbal", que duraban algunos días, con bandas de música, corridas de sortija. Después de varios años, el resultado de estas fiestas acabó por permitirle habilitar una nave del templo.

El domingo 10 de febrero de 1884 fue día de fiesta para la Parroquia. El diario "El Nacional" del 11 de febrero comentaba:

"Desde temprano se notaba gran animación en ese apartado y silencioso barrio. En la plaza y adyacencias se había colocado gran número de carpas, así como banderas y arcos triunfales".

No era para menos, ya que el mismo presidente de la República Julio A. Roca y la Sra. Ana Urquiza de Victorica, esposa del ministro de Guerra, habían anunciado su visita y serían los padrinos del templo. Esto había convulsionado al barrio. En las cercanías de la parroquia se encontraba el Regimiento 1º de Infantería, con sus uniformes de gala.

A las 10 de la mañana se inició la fiesta religiosa de la inauguración, el templo fue bendecido por el entonces arzobispo de Buenos Aires, doctor León Federico Aneiros. Se repartieron medallas de plata entre los asistentes con la siguiente inscripción: "Inauguración Iglesia San Cristóbal - 10 de febrero de 1884" y en el reverso "La Comisión del Templo".

En las carpas se ofrecían sorteos, se vendían estampitas, medallitas y todos los juegos de habilidad habituales en este tipo de fiestas populares. Por la tarde de la vieja capilla salió una procesión conduciendo al Santísimo Sacramento hacia el nuevo templo. Una vez caída la noche los fuegos de artificio dieron su espectáculo.

Fueron tan animados los festejos, tan a gusto de los habitantes del barrio y de otros vecinos, que se prolongaron hasta el 21 de aquel lejano  mes de febrero.

La nueva Iglesia posee una arquitectura gótica elaborada en su gran mayoría por mármol, madera tallada y vitrales en diferentes sectores.

La misma posee varios altares, cada uno de ellos con un atractivo particular. Siendo el altar principal, elaborado íntegramente en mármol, el que sobre sale de los demás.

En el templo se pueden observar gran cantidad de imágenes religiosas,
en su entrada se encuentran diferentes placas de bronces, una de las cuales dice:
“Aquí yace Juan de Ríos Arenas 1826-1886. 1º Cura rector de San Cristóbal 1875-1886.”

Otro templo católico, comparte con el de San Cristóbal la feligresía del barrio, el de La Santa Cruz de la calle EE.UU y Urquiza, inaugurado en octubre de 1901 por la comunidad pasionista de Irlanda.

De estilo gótico normando el santuario reemplazó al pequeño templo construido en madera y zinc, abierto el 6 de enero de 1883. Este templo fue profanado por la dictadura militar el 8 de diciembre de 1977 por un grupo tareas del ejército cuando secuestraron y desaparecieron a religiosas, Madres de Plaza de Mayo y a dos monjas francesas, entre ellas a su entonces presidenta Azucena Villaflor.


 

Es interesante conocer a su vez, el origen del nombre San Cristóbal que significa "el que carga o portador de Cristo".

La leyenda se refiere a un  gigantón de antaño, un santo muy popular que poetas modernos como García Lorca y Antonio Machado, lo han aludido en sus inspirados versos. Su efigie, siempre colosal y gigantesca, decora muchísimas catedrales, como la de Toledo, inspirando  protección y confianza:

 “Cristóbal sirvió primero a un rey, aparente señor de la tierra, a quién vio temblando un día cuando le mencionaron al demonio, entonces decidió ponerse al servicio del diablo, verdadero príncipe de este mundo, y buscó a un brujo que se lo presentara. Pero en el camino el brujo pasó junto a una Cruz, y temblando la evitó. Cristóbal le preguntó entonces si él le temía a las cruces, contestándole el brujo que no, que le temía a quién había muerto en la Cruz, Jesucristo. Cristóbal le preguntó entonces si el demonio temía también a Cristo, y el brujo le contestó que el diablo tiembla a la sola mención de una Cruz donde murió él tal Jesucristo. ¿Quién podrá ser ese raro personaje tan poderoso aún después de morir? Se lanza a los caminos en su busca y termina por apostarse junto al vado de un río por donde pasan incontables viajeros a los que él lleva hasta la otra orilla a cambio de unas monedas. Nadie le da razón del hombre muerto en la cruz que aterroriza al diablo.
Hasta que un día cruza la corriente cargado con un insignificante niño a quien no se molesta en preguntar; ¿qué va a saber aquella frágil criatura? A mitad del río su peso se hace insoportable y sólo a costa de enormes esfuerzos consigue llegar a la orilla: Cristóbal llevaba a hombros más que el universo entero, al mismo Dios que lo creó y redimió. Por fin había encontrado a aquél a quien buscaba.

¿Quién eres, niño, que me pesas tanto que parecía que transportaba el mundo entero?

Tienes razón, le dijo el Niño. Peso más que el mundo entero, pues soy el Creador del mundo. Yo soy Cristo. Me buscabas y me has encontrado. Desde ahora te llamarás Cristóforo, (Cristóbal), el portador de Cristo. A cualquiera que ayudes a pasar el río, me ayudas a mí.

Cristóbal fue bautizado en Antioquia. Se dirigió sin demora a predicar a Licia y a Samos. Allí fue encarcelado por el rey Dagón, que estaba a las órdenes del emperador Decid. Resistió a los halagos de Dagón para que se retractara. Dagón le envió dos cortesanas, Niceta y Aquilina, para seducirlo. Pero fueron ganadas por Cristóbal y murieron mártires. Después de varios intentos de tortura, ordenó degollarlo. Según Gualterio de Espira, la nación Siria y el mismo Dagón se convirtieron a Cristo.”





                                            Miguel Eugenio Germino







Fuentes:

-http://historiaybiografias.com/san_cristobal/

-http://www.agenciaelvigia.com.ar/sancristobal.htm


-http://www.latidobuenosaires.com/sancristobalbuenosairesbarrioargentinafotos.html


EL TANGO, UN BAILE APASIONANTE



EL TANGO Y EL BARRIO




Veamos el baile, sus pasos, sus figuras, sus adornos, su postura, su cadencia, es arte por su coreografía en la escenografía porteña, siendo privativa por su exclusividad.
Quizás el hecho de bailar abrazados es una de las causas de su inmensa popularidad, no hay danza equivalente tan bella, intimista, sensual y de gran repercusión mundial, por su técnica magistral.
El tango bailable tiene fundamentalmente tres componentes relevantes: armonía, melodía y compás, con esta inconmensurable música, si prevalece en una pareja de bailarines, la simbiosis bailando un tango que emociona, es un deleite, todo esto lo vivimos en las milongas.
El tango no se comprende sin el baile, es el momento esencial cuando la cuando la pareja se une en un abrazo afectuoso, pleno de ternura, al compás armonioso de un tango selecto, predilecto por ambos intérpretes, es el momento que se origina la comunicación, el vínculo primordial que expresa el sentimiento donde la emoción puede desarrollar la creatividad mental, despertar la capacidad creativa y el ingenio, se tiene más energía en la acción se obtiene iniciativa, velocidad, seguridad, sentido de la oportunidad.
Si se coordinan todas estas posibilidades en una pareja, durante el ritmo melodioso de un tango, podrán lograr la comunión deseada y el placer total.
Por tal motivo es el respaldo emocional de nuestros sueños, pasiones, alegrías, amores y esperanzas, manifestaciones del alma que nos permiten expresarnos durante el sonido comunicativo del tango danza, de donde surge esta excelente música que nos identifica ante el mundo.

                                                       Rubén Ríos





PATRICIA MALANCA






PATRICIA MALANCA

Fuerza, expresión y personalidad al servicio del 2x4

“Me gustan las cosas fuertes, con ´r´: Soy una cantora, una obrera del tango, una mujer pegada al pavimento. Mi oficio es el tango, yo sé hacer tango”. Así se define con contundencia y pasiónPatricia Malanca, reconocida habitante de Balvanera, que viene pisando cada vez con más fuerza en la escena del 2x4. Nacida y criada en Avellaneda, en un ámbito obrero y fabril, y definitivamente tanguero, comenzó a cantar tango a los diez años, en los actos escolares. Tomó contacto con el género a través de su padre, fanático de la música ciudadana. Fue su maestro de música quien descubrió las enormes dotes que ofrecía su voz.
Malanca destila carácter y carisma. Pone el cuerpo en cada interpretación, se entrega, da todo de sí. Brilla y logra conmover porque transmite todo el abanico de sentimientos que trasunta el tango. Su rostro, su voz, sus gestos, nos cuentan una historia que nosotros le creemos indefectiblemente.
“Yo podría cantar tango for export en los locales para turistas pero decido calzarme los guantes, el pico, la pala y ponerme a hacer metafóricamente pozos dentro de la tierra para entender cómo se fusionaron diferentes historias, diferentes etnias para dar origen al tango y así poder crear una música nueva, siempre vinculada al tango. Por eso, no me quedo con lo viejo, no recorro habitualmente el repertorio clásico sino que trato de ser una artista que se identifica con su época y canta a autores de su época. Mi último disco es una muestra de eso. Se trata de ese tango sucio, ese tango maldito, contestatario, que siempre va a estar del lado de la gente, que lo escucha cómplice”, explica la cantante.
En 2013 lanzó su primer disco, La Malanca, una inmejorable carta de presentación y una obra conceptual donde se hilvanan tangos clásicos con tangos contemporáneos de autores jóvenes como Diego Baiardi y Martín Elizalde Daría, Lo que se ha perdido y Más cielo. La señal distintiva de la placa son los arreglos originales que presenta. Entre los clásicos figuran Romance de barrio, Nunca tuvo novio, Una canción y El último café en una versión desgarradora al igual que Daría.
El segundo trabajo llegó en 2014: Aunque nadie te vea nunca conmigo. Constituía un proyecto riesgoso, que representaba un gran desafío: versionar algunos de los más celebrados temas de Silvio Rodríguez en clave de tango. Malanca se considera “parida en la era de Silvio”, se recuerda adolescente escuchando extasiada sus canciones, que cuestionaban todos los mandatos culturales. Para la realización del disco se seleccionaron los temas más vinculados con la identidad urbana de las historias del tango. Clásicos como Te doy una canción, Quien fuera, Canto arena, Historia de la silla son ejecutados por la Orquesta La Tangueando a Silvio Rodríguez. El productor artístico fue Martín Elizalde. Malanca salió airosa de la experiencia, la cual contó con la total aprobación del trovador cubano.




Finalmente, en 2016 editó Bucles. 4 Historias de amor y 11 Tangos desesperados, su tercer CD. El nombre hace referencia a la necesidad del cambio, del movimiento en el tango. En el disco participaron el LHN Trío y figuras descollantes del género como Hernán Cucuza Castiello, Dolores Solá, Acho Estol y el Tape Rubín. La mayoría de los tangos son contemporáneos salvo cuatro tradicionales. Hay dos temas compuestos por Malanca: Bucles con Mariano Heler y Milonga de frases hechas con Leandro Nikitoff, un tango ocurrente y divertido. El dato a destacar es que la productora ejecutiva fue la propia cantante para Epsa Music.
El tango que da título al álbum y que Malanca interpreta con infinita gracia, alude a la mujer de hoy: “Entre Nunca tuvo novio la mujer dominada por el patriarcado y Alma de loca la copera, la prostituta canto Bucles, que se refiere a una mujer que es absolutamente dueña de su destino, no está esperando al príncipe ni está prostituyéndose sino que es una mujer que decide, sale a trabajar, elige qué quiere, si estar con alguien o no”, comenta la cantante.
Psicóloga y militante social, hace algunos años coordinó un servicio del gobierno porteño para ayudar a la gente en situación de calle, a la cual le cantaba tangos en las madrugadas. Su compromiso para vincular el arte con lo social es permanente. De hecho, en la actualidad conduce el programa musical Gotan Tropic que mezcla tango con el género tropical en Urbana TeVé, el canal de la Villa 31.
En este momento está escribiendo letras y grabando su cuarto CD, que ganó el Premio del Fondo Nacional de las Artes. Es un proyecto experimental de fusión de música griega con tango, que se va a llamar Grecotango, en el cual va a haber seis tangos cantados en griego. Malanca actuó en Grecia en dos ocasiones y en julio va a volver a ese país para editar su disco.
“El tango me eligió a mí, es como los rulos con los que nací. Un tiempo después de empezar a cantar, yo ya abrazaba el tango de la misma manera que abracé mis rulos, los asumí, los acepté y acepté que el tango era parte de mi identidad. En vez de resistir y pelearme con todo lo que era, lo asumí y lo defiendo. Defiendo mi identidad que tiene que ver con todo ese paisaje que construyó una tanguera: los suburbios, las orillas, el pasto, los trenes, las zonas fabriles. Ya está, es así, soy una tanguera”, jura y perjura la cantante como si hiciera falta.

                                                                Laura Brosio