sábado, 12 de noviembre de 2022

LA FIANCIACIÓN DE UN INTENTO DE MAGNICIDIO


La famiglia Caputo, "Las Mabeles", los pagos, el delirio

Jonathan Morel está preso. Misma suerte corren su socio fundador de Revolución Federal Leonardo Sosa, y los secuaces Gastón Guerra y Sabrina Basile. En la celda faltan algunos más, imprescindibles, con idéntica labor que Basile: Cristina Luján Romero, Nilo Medina -que oficia de abogado de Morel-, Ernesto Anzoátegui y algunas personas más, muchas de ellas bautizadas como «Las Mabeles», al decir burlón del mismo Morel. Análisis de Ivy Cángaro compartido desde su red social.

Las Mabeles son un grupo de mujeres mayores de cincuenta años, efusivas, violentas, con tiempo libre y ganas de salir del ostracismo de la casa. Muchas de ellas casadas, con hijos y nietos, otras solteras, pero casi todas practicantes de yoga, reiki, y rescate de animalitos. Algunas se conocieron durante las marchas anticuarentena -posiblemente su debut manifestante- y trajeron a algunas amigas más, envalentonadas por eso de «cantar cuatro frescas», hacer catarsis y encima salir en la tele para envidia de las vecinas.


                                                   DOS DE LOS CAPUTO

La mayoría se nucleó primero en derredor de Nilo Medina, el abogado que organizó las primeras marchas anticuarentena y que pasó unas horas preso por entrar al Hospital de Lobos en plena pandemia, y llegar a la Unidad de Terapia Intensiva gritando acerca de Soros, Bill Gates, la Reina de Inglaterra y la «plandemia».

Medina luego hizo alianza con otros grupos que reclamaban por la inhabilitación de ciertas actividades en pandemia, como los dueños de gimnasios representados por Hernán Carroll, todos muchachos musculosos y la mayoría, rapados, que solían ganarse el mango también como personal de seguridad. Las Mabeles por fin tenían interacción con algunos jóvenes más agraciados que los maridos cerveceros que dejaron en casa.

Las Mabeles fueron por más: encendieron antorchas, prepotearon e insultaron a dirigentes y artistas, crearon perfiles de facebook e instragram para subir fotos y memes contra el kichnerismo, el presidente, la vicepresidenta y todo lo que les huela «populista», dejaron aflorar su ausencia de conciencia de clase y cantaron loas a Macri, Milei y Bullrich o lamentos por la suerte de Nisman y apoyo explícito a Chocobar (muchas de ellas se conocieron cuando fueron a apoyar al policía asesino en las puertas de Comodo Py, como Ximena Tezanos Pinto con Cristina Luján Romero).


                    "LAS MABELES Y CIA": ALGO DEBEN SABER

 
Nada de eso sería grave si no fuera porque, además, fueron y son parte del grupo de whatsapp donde debatían si era prudente matar a una persona o matar a cien, si no hubieran participado de labores de inteligencia berreta en Comodoro Py o la esquina de Uruguay y Juncal.

Y un día y no se sabe bien cómo, los antivacunas, los gimnastas, las mabeles y unos cuantos pibes sin estudios ni labores reconocibles, desclasados, al borde de caerse del sistema como Morel, Sosa, Carrizo, Sabag Montiel o Uliarte, armaron un alegre montón detrás de algunos sellos de goma y carteles rimbombantes y empezaron a militar en agrupaciones de extrema derecha hasta ese momento inexistentes, como la creada por Carroll «Nueva Centro Derecha» o algunas un poco más reconocibles aunque no demasiado añejas, como «Jóvenes Republicanos», «Republicanos Unidos», o «Bullrichmanía».


                     
                           EL HOTEL DE LA DISCORDIA EN VACA MUERTA


Todas ellas interactúan entre sí y algunas , como «Bullrichmanía San Fernando» promovieron explícitamente las acciones de «Revolución Federal», la agrupación más nueva, creada el 21 de mayo de 2022 con el original nombre de «Rebelión Federal» que, a los pocos días, mutó a Revolución. Guillotinas, antorchas, horcas.

Lemas como «Van a correr», «Muertos, presos o exiliados», «Bala a los K» y otras minucias. Arrojar basura, teas ardiendo, pretender arrancar las rejas y entrar a casa Rosada fueron planes debatidos y ejecutados en mayor o menor medida. Y siempre el fantasma de la muerte, del asesinato, del crimen propuesto. No hubo una Mabel que se escandalice, al contrario, parecían vivir el asunto con alegría, tal como se ve que publican ellas mismas en sus redes sociales, ponderándose y retroalimentándose.

Y llegó el día en que les pidieron que presten su nombre. Y allá fueron varias, las que sabemos, hasta ahora. Es un error mentar a una, como hacen muchos medios y periodistas, como «la socia de Morel», cuando se habla de la novel abogada que jamás vio una garlopa, Ailén Cintia Vallero. No es ni fue socia nunca en la carpintería improvisada.

Solo es una prestanombre, como varias otras, así como la carpintería es solo una pantalla. Con ese ardid Morel pudo cobrar casi nueve millones de pesos registrados hasta ahora, aunque él mismo dijo ante el juez que fueron trece, de manos de la familia Caputo (y remarquemos «famiglia» por pertenencia a un modo de actuar, a un vínculo estrecho, a un concepto societario muy distinto a una empresa).

 

 

Por el momento sabemos que los pagos registrados (falta saber cuántos fueron en mano), se iniciaron el 17 de diciembre de 2021. Ese día, el líder de Revolución Federal emitió una factura al fideicomiso Santa Clara al Sur por treinta mil pesos. Once días después, hizo cinco consecutivas: cuatro por treinta mil y una por veintiseis mil. En total, 176mil facturó el día de los Inocentes. Pero el grueso de la facturación sería entre mayo de 2022 -coincidiendo con la salida a escena de Revolución Federal- y agosto de este año, cuando el plan magnicida estaba en marcha. Esos pagos se hicieron con siete facturas como contraprestación, y solo una a nombre de Morel.

 

Veamos el detalle:
El 24 de mayo de 2022 y por supuestos servicios de carpintería, Francisco Javier Aris cobró por transferencia 1.150.000. Aris no es carpintero, habría sido un empleado de una empresa de servicios de grúas, San Blas, con sede en Don Torcuato -localidad próxima a Boulogne- y que renunció a su empleo en noviembre de 2021 sin que se conozca su labor actual.

 

 

Ese mismo día, en vísperas de la fecha patria, la abogada Ailén Cintia Vallero, amiga de la infancia y del barrio de Jonathan Morel, y en algún momento concuñada, cobró por transferencia bancaria y por servicios de carpintería, 2.500.000 pesos que retiró del banco en su totalidad cuatro días después. Pudo facturar a la famiglia Caputo porque se inscribió en AFIP como monotributista en rubro carpintería solo cuatro días antes, el 20 de mayo.

El 24 de mayo, también, Sergio Cayetano Verde, monotributista clase E registrado en AFIP en el rubro «Muebles para el hogar, artículos de mimbre y corcho» y que vive en Pablo Podestá, cobró en efectivo 402.276 pesos, también de mano de los Caputo. El vínculo entre Morel y Verde no parece ser estrecho, y da la sensación de que Verde efectivamente proveyó de algún mueble, como esas mesas de luz de melamina o las sillas de caño, que les sirvieron como justificación y tapadera. Eso lo hace suponer, también, el monto tan preciso del pago que fue, además, en contante y sonante.

El 25 de mayo de 2022 Diego Martín Patrignani, también en el rubro «carpintería», recibe una transferencia por 168.000 pesos y un monto idéntico dos meses después, el 27 de julio. Patrignani, por supuesto, no es carpintero sino aparentemente un vecino de la localidad de Martínez que prestaría servicios de asesoría empresarial.

 

 

El 13 de junio de 2022 aparece la primera transferencia, por un millón de pesos, a nombre de Jonathan Morel. El 28 de junio, quince días después de que Morel embolsó en su faltriquera un millón, su ex novia Evelin Natali Balboa, cuñada de Ailén Vallero, y que es empleada del Hospital Municipal de San Isidro, recibió una transferencia de la famiglia Caputo por 2.500.000 por servicios de carpintería, rubro en el que Balboa se inscribió en AFIP un mes antes de semejante factura que fue, además, la primera que emitió. Por supuesto, no es carpintera.

 

 

El 27 de julio, además de los 168.000 que cobró Patrigiani, María Isabel Said recibió en efectivo, y de la mano de los Caputo, 828.854 pesos por la venta de banquetas y sillas. Muchas banquetas y sillas fabricó María Isabel, que por supuesto no es carpintera sino remisera de Boulogne y monotributista categoría E según consta en AFIP, donde está inscripta en el rubro «servicio de transporte automotor» y «servicios de call center».
 
Y este segundo rubro no es un detalle menor, puesto que Morel argumentó desde siempre que la carpintería la instaló con la indemnización por el despido de un call center, y su abogado, Nilo Medina, en entrevista con el periodista Gonzalo Rodríguez, dijo que el vínculo con los Caputo lo había hecho «alguien de un call center».
 
Difícil es que esta señora de más de sesenta que aparenta no tener más relaciones sociales que sus vecinos de Boulogne, haya vinculado a una de las familias más ricas del país, con el lumpen carpintero quien, además, dijo que conoció a Roxama Caputo porque ella, paseando por el barrio, pasó por su carpintería. De todos modos, la «cuestión call center» merece ahondarse un poco más, sobre todo porque fue un servicio muy usado por las usinas de propaganda de buena parte del macrismo.
 
Que los Caputo financiaron a Revolución Federal está bastante claro. Que posiblemente no sean los únicos financistas, ni Revolución Federal el único grupo que recibió dinero, también. Es indispensable seguir la pista del dinero, y también ver de qué viven, por ejemplo, los «influencers» de derecha como Danann, El Presto, Álvaro Zicarelli, Tipito Enojado, Negro Almeida y Es de Peroncho; como así también como se financia la agrupación de Hernán Carroll, «Nueva Centro Derecha», amigo de los anteriores y también de Brenda Uliarte y Fernando Sabag Montiel, quien lo apretó públicamente con una carta cuasi extorsiva reclamándole se haga cargo de elegirle un abogado y pagarlo.
 
Asomó la punta del iceberg, pero debajo hay mucho más: financistas, ideólogos, enlaces, ejecutores. Es indispensable que se unifiquen las causas de los juzgados de De Giorgi y Capuchetti, a esta altura de la soirée, se ve a todas luces que en el intento de magnicidio fueron muchos más que cuatro locos sueltos, que hay ejecutores responsables pero con el mismo grado o más de responsabilidad, los financistas, pues sin ellos ningún plan hubiera sido posible de llevarse a la acción.
 
Otro sí:
En su declaración ante el juez Martínez de Giorgi, Sabrina Basile dijo que conoció a los activistas de Revolución Federal en junio de 2022, cuando casualmente se encontraron frente a la Quinta de Olivos unos minutos antes de la conferencia de prensa que pretendía anunciar el nombramiento de Silvina Batakis como ministra, acto que se frustró por la presencia de los manifestantes.

 

 

Basile miente. Primero porque en las fotos y filmaciones de ese día, se la ve portando los mismos carteles, porque habla y comparte con naturalidad con Leonardo Sosa, Ernesto Anzoátegui y sobre todo, con su coequiper infaltable de esos meses, Cristina Luján Romero.
 
Pero además, y sobre todo, miente porque hay fotos de ella con Ernesto Anzoátegui en las manifestaciones organizadas por Nilo Medina en 2020, y en una cena de camaradería con Nilo Medina, Ernesto Anzoátegui, Daiana López en diciembre de 2021. Todos ellos forman parte de Revolución Federal, por lo que Basile y estos ejemplares no se conocieron en junio de 2022 sino por lo menos dos años antes.
 
En ese grupo de «Mabeles» hay dos mujeres que son madre e hija. Se llaman María y Erica Che Kelly. Viven juntas en una sencilla casita del barrio Hospital de Luján, y son peluqueras. Son parte activa de Revolución Federal, a donde llegaron como la mayoría: por las manifestaciones organizadas por Nilo Medina, en el obelisco, donde quemaban barbijos y declamaban contra la «Plandemia».
 
Pero además, hicieron buenas migas con el grupo platense de neonazis del Centro Cultural Kyle Rittehouse, con quienes participaron de escraches frente a la Basílica de Luján.

 

Erica Che Kelly tiene varios perfiles de Facebook. En uno de ellos, bajo el apodo de O´Shea Eri, la noche del 24 de octubre de 2022, hace solo un par de días, publicó dos fotos de ella en primer plano, con un arma. Como acápite puso «Ahora tiii» (sic) y «Todo en la vida se aprende».

Una clara manifestación amenazante, como integrante de Revolución Federal y a un mes y medio del intento de magnicidio contra la vicepresidenta. ¿Qué quiso decir con ese «ahora si»? ¿Que ella no va a fallar? Dos horas después retiró la publicación, aunque la autora de esta nota pudo hacer captura de pantalla y exponerla públicamente, lo que le valió que la mujer de armas tomar, le enviase un audio delirante y claramente intimidatorio.


Gerardo Milman, mano derecha de Patricia Bullrich, estaba al tanto de los planes para asesinar a Cristina Fernández de Kirchner y se reía diciendo que cuando eso ocurriera, él estaría viajando a la Costa. Y, efectivamente, cuando Sabag Montiel gatilló, estaba en Pinamar. Sintetizó Wado De Pedro: “Milman sabía que la iban a matar a Cristina”. Ergo Milman es tan asesino como el lumpen pedófilo nacido en Brasil que gatilló en falso. Es evidente que la jueza Capuchetti (que se nego a secuestrar los celulares de las dos colaboradoras de Milman que estaban con él cuando eso ocurrió) no está capacitada para llevar adelante esta causa. No tenemos adversarios sino enemigos mortales, Como bien dijo uno de ellos, López Murphy, son ellos o nosotros. Nos han declarado la guerra y muchos, empezando por el Presidente, hacen como que no se enteran.

Mas temprano que tarde saldrá la verdad que no podran esconder bajo la alfombra.

                                 

                               Primer Página

                                  12.11.2022  


Fuentes:

--https://pajarorojo.com.ar/intento-de-magnicidio-la-famiglia-caputo-las-mabeles-los-pagos-el-delirio/

--http://miradasdelcentro.com.ar/home/la-famiglia-caputo-las-mabeles-los-pagos-el-delirio/




jueves, 10 de noviembre de 2022

10 DE NOVIEMBRE "DIA DE LA TRADICIÓN"



10 DE NOVIEMBRE ANIVERSARIO DEL NATALICIO EN 1834 DE JOSÉ HERNANDEZ


El término «gaucho» comenzó a ser usado como sinónimo de nobleza, de desinterés frente a la «interesada» y «materialista» (en más de un sentido) moral del inmigrante, de los «malones rojos», los nuevos enemigos a «civilizar». El gaucho de verdad, devenido en peón de campo, seguirá esperando por décadas, la justicia que preconizara aquel hombre que le había hecho decir a Martín Fierro:


«Para él son los calabozos

para él las duras prisiones

en su boca no hay razones

aunque la razón le sobre

que son campanas de palo

las razones de los pobres».


Aquel día nunca llegará, y con el tiempo se extinguirá “El Gaucho”, y aparecerán otros sujetos que ocuparan  sus desdichas: como el campesino pobre, luego el proletario explotado, que ocuparán su lugar.


 El difundido “linaje”, traído de la España medieval, era requisito para ser reconocido como “vecino” de la ciudad colonial , es decir, súbdito con derecho a participar del Cabildo, y para aspirar a cualquier derecho o prerrogativa que se consideraba “merced” de la corona: ingresar como oficial en las fuerzas armadas, estudiar en las universidades y ejercer sus títulos habilitantes, ser funcionario de la administración real, practicar como sacerdote o ingresar en ciertas órdenes religiosas, entre muchos otros.


Los argentinos nos criamos con una imagen un poco cambiada de lo que era un criollo en tiempos coloniales. Una prueba está en que usamos ese adjetivo para referirnos a buena parte de nuestro acervo musical folclórico, como las zambas y las milongas o el, para nosotros, “criollísimo” malambo. Pero como bien afirmaba Chabuca Granda, lo que nosotros tenemos por “música criolla”, en otros lugares de América es simplemente “música de negros”.


En nuestro imaginario, los rioplatenses identificamos lo criollo con el “gaucho” y su “china”, cuando esos pobladores rurales eran, en la inmensa mayoría de los casos, miembros de las llamadas “castas”. El “mérito” de esta imagen corresponde, en parte, a los cambios que trajo aparejada la Revolución de Mayo y, en otra buena medida, a los autores que, a fines del siglo XIX y comienzos del XX, crearon el mito de una “Argentina criolla” más o menos homogénea culturalmente, que contraponían a la “invasión gringa” de la inmigración masiva, el gaucho noble y obediente al patrón frente al inmigrante inmoral y con ideas “extrañas”.


Esta imagen nos dificulta entonces entender que, cuando hablamos de criollos, en 1810, ya que  nos estamos refiriendo a una parte de la elite “blanca”, propietaria de tierras, negocios y esclavos, que obtenía títulos universitarios y puestos en la administración pública y que con sus parientes peninsulares compartía (y disputaba) las prerrogativas propias del sector más privilegiado de la sociedad, los más ricos comerciantes monopolistas de entonces.


Martín de Álzaga o José Martínez de Hoz, eran nacidos en la Península, y sus hijos eran por consiguiente “criollos”  y continuaron, junto con el apellido, una posición económica y social igualmente destacada.


En sentido inverso, otros criollos como  Manuel Belgrano, hijos de europeos, que también pertenecían a estos sectores encumbrados de la sociedad, tomaron otro camino.

En la Argentina, el Día de la Tradición está asociado al nacimiento, el 10 de noviembre de 1834, del escritor José Hernández. El poeta y periodista fue el autor de dos libros fundacionales de la literatura nacional: El gaucho Martín Fierro y La vuelta de Martín Fierro.




Estos poemas narran la dura vida del gaucho en diversos territorios pampeanos, y dan una pintura de su estilo de vida y, sobre todo, acerca de su modo de ver el mundo.



El gaucho Martín Fierro "fue publicado por la imprenta La Pampa a finales de 1872. Era un librito de unas 80 páginas que se agotó en dos meses. Siguieron nueve ediciones sucesivas y una interesante polémica en la que terciaron, entre otros Sarmiento, que se sintió aludido, y Mitre, quien le escribió una elogiosa carta a Hernández".



La vuelta de Martín Fierro, segunda parte de la saga, se publicó en 1879 y afianzó en la memoria popular la tragedia de este gaucho arrastrado a la guerra, de la que desertó, para perderse como fugitivo.


En el prólogo de La vuelta..., Hernández dio cifras de la primera parte de este "best seller" de la época. El Gaucho Martín Fierro, dice el autor,  “ha tenido una acogida tan generosa, que en seis años se han repetido once ediciones con un total de cuarenta y ocho mil ejemplares."


Hernández falleció en 1886  pero  recién en 1937, otro poeta, Francisco Timpone, propuso establecer el 10 de noviembre como Día de la Tradición en la Argentina.



Un año después, en 1938, el Senado de la Provincia de Buenos Aires aprobó el proyecto de Ley para fijar ese día en el calendario. Así quedó establecida esta conmemoración.


En 1975 el Congreso de la Nación eligió al partido de San Martín, en Buenos Aires, como Ciudad de la Tradición porque fue el pueblo donde nació Hernández. Y recién en 1984, San Antonio de Areco fue declarada sede provincial permanente de la Tradición en la provincia de Buenos Aires. 


Algunos versos de aquellos libros:



                                                          "Los hermanos sean unidos

porque ésa es la ley primera,

tengan unión verdadera,

en cualquier tiempo que sea,

porque si entre ellos se pelean

los devoran los de ajuera".



"Junta esperencia en la vida

Hasta pa dar y prestar

Quien la tiene que pasar

Entre sufrimiento y llanto,

Porque nada enseña tanto.

Como sufrir y llorar:”




"Hay hombres que de su ciencia

Tienen la cabeza llena;

Hay sabios de todas menas,

Más digo sin ser muy ducho

Es mejor que aprender mucho

El aprender cosas buenas".


Hoy en al año 2022, hay injusticas que vienen de lejos, y aún no las pudimos superar, los odios y las violencias no son casuales, y es de esperar más temprano que tarde se superen, al menos, algunas de las lamentaciones del “Martin Fierro”



                                              Primera Página

                                          10 de diciembre de 2022




lunes, 7 de noviembre de 2022

LA REVOLUCIÓN RUSA

 

LA REVOLUCIÓN RUSA


1917 - 7 DE NOVIEMBRE - 2020

A  105  AÑOS DE LA REVOLUCIÓN RUSA




La Revolución Rusa se da como consecuencia de la crisis de la autocracia zarista que encubría una economía rural estancada, agravada por la desgastante Primera Guerra Mundial. La Revolución de 1905 fue como una preparación para la revolución que sucedería en el año 1917, que se da en dos fases:

- El 23 de febrero 1917 se produce la caída del zar y asume el Gobierno provisional.

- El 25 de octubre de 1917 culmina el proceso revolucionario, con “La revolución de Octubre” (fecha que corresponde al calendario juliano vigente en el Imperio ruso). Constituye uno de los fenómenos más importantes del siglo XX, la transformación de un Imperio gobernado por una autocracia que se transfigura en una república federal socialista, una sociedad de campesinos empobrecidos que se elevará, a corto plazo, a la condición de gran potencia industrial mundial.



EL CONCEPTO REVOLUCIÓN


La definición de “revolución” revela un cambio radical en una sociedad, en la que el ser humano, inserto en un grupo, puja por un cambio en las relaciones con otros grupos dominantes en la escala social, en las que siempre interviene un “estado regulador”, a través de un ordenamiento jurídico implícito o explícito.

Así en la historia de la humanidad se pasó de la sociedad primitiva al esclavismo, de éste a la sociedad feudal, para desembocar en el capitalismo, que más tarde se transformará en “imperialismo”, un capitalismo globalizado con hegemonía mundial, con dominio político, económico y militar.


Ya en la Edad Contemporánea, la Revolución Francesa del año 1789 marcará un hito trascendental al terminar con el feudalismo y la monarquía y pasar al capitalismo liberal.

La Revolución Rusa, del 7 de noviembre de 1917, marcará el advenimiento al poder de las clases más postergadas de la escala social; el campesinado cíclico y el proletariado naciente con “la Revolución Industrial” (transformación económica y tecnológica que se inició en la segunda mitad del siglo XVIII en el Reino Unido, y se extendió décadas después a gran parte de Europa y el mundo).


 ANTECEDENTES


“La comuna de París” en 1871 es el antecedente más inmediato, aunque fracasado, cuando la clase obrera y el pueblo de París habían “tomado el cielo por asalto” y dan nacimiento a la Comuna, precoz ensayo de construcción de una nueva sociedad y un nuevo estado. Por aquella osadía, los comuneros fueron reprimidos con una crueldad sin límite por los representantes de la “democracia” de la época y de la llamada “civilización occidental y cristiana”, nada de cristiana, ni de civilización y poco de occidental.

Sin embargo esta experiencia frustrada y la sangre de miles de víctimas será la semilla que germinará en otra frontera no muy lejana.

Karl Marx y Friedrich Engels habían producido entre otras grandes obras, el “Manifiesto Comunista”, publicado el 21 de febrero de 1848, uno de los tratados políticos más influyentes de la historia, documento encargado por la Liga de los Comunistas, que sentará las bases teóricas de una revolución mundial, que se produce en Rusia, un imperio poco desarrollado económicamente, jaqueado por la Primera Guerra Mundial y el gran descontento de una población marginada.

En aquel lugar se produce el “eslabón más débil”, según la teoría leninista, donde se multiplican las protestas campesinas, mientras la figura del zar aparece como garante del orden y del inversor extranjero, aplicando la represión y la violencia contra la resistencia creciente. En aquel momento una elite de terratenientes explotaba a los campesinos, con el sostén de una burguesía industrial sumamente débil y una incipiente clase obrera. Nicolás II será el último eslabón de la dinastía de los Romanov que había comenzado en el año 1613.


    

En 1905 Rusia pierde la guerra con Japón, un conflicto surgido por las ambiciones imperiales de dos rivales en su disputa por la Manchuria y Corea. La revuelta interna del mismo año, antigubernamental y espontánea, generalizada en todo el Imperio Ruso, que no tuvo dirección ni control y tampoco objetivos concretos, se considera generalmente como el punto de partida de los cambios que culminarán con la Revolución de 1917.

La Revolución Rusa que se inicia en 1905, constituye uno de los fenómenos más importantes del siglo XX. La transformación de un Imperio gobernado por una autocracia que se transmuta en una república federal socialista, una sociedad de campesinos empobrecidos que se elevará con el tiempo a la condición de gran potencia industrial mundial. Ésta pasó por dos etapas, la primera en la que el gobierno zarista es derrocado y se impone un gobierno provisional (el de Kerensky) y una segunda revolución en la que se elimina este gobierno para establecer un gobierno comunista.


LA REVOLUCIÓN DEL 7 DE NOVIEMBRE


Las primeras acciones comienzan el 23 de febrero de 1917 del calendario juliano que regía en la Rusia zarista (8 de marzo según el calendario gregoriano actual); miles de manifestantes protestan contra la escasez de alimentos e invaden Petrogrado, actual San Petersburgo. Estos desfiles, mayoritariamente compuestos de mujeres, se extienden rápidamente hasta una huelga general el 25 de febrero. 

El zar Nicolás II ordena entonces reprimir, lo que hasta el momento sólo se consideraba una revuelta del hambre. Esto marca un giro, el ejército y los marinos, simpatizan con los manifestantes y el reino del zar toca su fin, abdica Nicolás II, so pretexto de "salvar la independencia del país". 

Se instaura un gobierno provisional integrado por diferentes tendencias, pero es inestable y Rusia se sume nuevamente en una crisis política; dos grupos de la población serán los protagonistas, los llamados Mencheviques (clase profesional, monárquica moderada) y los Bolcheviques (clase radicalizada, obrera, trabajadora y campesina, pobre en general) que finalmente asumen el control de la revolución.

Vladimir Ilich Ulianov “Lenin” (Simbirsk, 1870 - Nijni-Novgorod, 1924), fundador del bolchevismo y que lleva en el exilio más de una década, abandona Ginebra el 28 de marzo de 1917, atraviesa Alemania en un tren especial, después Escandinavia, donde cruza la frontera el 3 de abril –16 de abril– y regresa a Rusia.



                                              LENIN-TROTSKY-KAMENEV




Defiende su tesis ante sus fieles, denunciando al gobierno provisional y cualquier compromiso con los monárquicos. Es perseguido y tendrá que exiliarse nuevamente, esta vez en Finlandia. El partido bolchevique es declarado ilegal.

A su regreso definitivo, se produce la etapa final de la Revolución con “el asalto del Palacio de Invierno” en la noche del 25 de octubre –7 de noviembre–, el crucero Aurora dispara contra aquel emblemático palacio, marcando el inicio del asalto de la antigua residencia del zar y sede del gobierno provisional. 

Sin embargo un factor inesperado provocó un vuelco en la situación. El general zarista Kornilov pensó que era el momento de restablecer la disciplina en el ejército y la sociedad civil. A finales de agosto concentró cuatro divisiones en el Neva exigiendo la dimisión del gobierno de Kerensky; éste, temeroso, pidió ayuda a todo el pueblo. Es entonces cuando los soviets retoman su protagonismo y preponderancia y dentro de ellos, los bolcheviques. (Soviets: agrupaciones o asambleas de obreros, soldados y campesinos rusos que surgieron por primera vez durante la Revolución de 1905 en oposición al zarismo, constituyendo una fuerza fundamental durante la de 1917, que logró derribarlo. En diciembre de 1922, se formó la URSS, unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas).

Liderados por Lenin, los bolcheviques toman el control de Petrogrado y finalmente, el Palacio de Invierno, apenas defendido por las escasas tropas “leales”, sin derramamiento de sangre. Esta toma del poder minuciosamente preparada, pese a que los bolcheviques fueran políticamente minoritarios, fue posible por el vacío institucional en el que se encontraba una Rusia post zarista sin rumbo y claudicante. 

 La Guardia Roja, milicia obrera fiel a los soviets, se había consolidado enormemente. Lenin se instala de incógnito en Petrogrado el 10 de octubre, convencido ya de la posibilidad de tomar el poder. Propone en el Comité Central la insurrección inmediata. Se aprueba el levantamiento para el 25 de octubre, fecha en que estaba convocado en la capital el II Congreso de los Soviets. Trotsky constituyó un Comité Militar Revolucionario Provisional (PVRK), confiando el mando a un joven revolucionario no bolchevique, el primer compañero de viaje de la Historia.

Este comité pedirá a los regimientos de la capital, a los guardias rojos y a los marinos de Kronstadt que se adhirieran al mismo. Al mismo tiempo, un pequeño grupo de bolcheviques debían ocupar correos, las estaciones, puentes y demás lugares estratégicos de la ciudad para asegurar el éxito del levantamiento. La inquietud de los soldados, que acababan de recibir la orden de partir nuevamente al frente precipita los acontecimientos: Lenin sabe que un retraso de horas supondría el fracaso total, remite un comunicado al crucero Aurora para que permanezca anclado en el río Neva y prepare lanchas para desembarcar. Kerensky cursa la orden de abortar cualquier tipo de insurrección instaurando el estado de sitio el día 24, sin embargo sus órdenes caen en saco roto.

Mientras los marinos del acorazado Aurora controlaban desde su posición los puentes y la estación de Finlandia, piquetes de obreros armados actuaban a partir de la madrugada del día 25, ocupando arsenales, correos y central telefónica. La ciudad se llenó de barricadas y con el alba dominarán también la fortaleza de Pedro y Pablo. Solamente el Palacio de Invierno resistía, defendido por unos 400 cadetes, algunos cosacos, un pelotón de inválidos de guerra, ciclistas y un batallón de mujeres, el Aurora hará el disparo que será la señal del asalto final.

Por la mañana del 25 el PVRK publicaba un boletín anunciando la victoria: se había derrocado el gobierno, el comité tomaba el poder. De la improvisación de la toma del Palacio de Inverno dan fe ciertas anécdotas como que Lenin había ordenado su bombardeo desde la fortaleza de Pedro y Pablo pero los cañones no funcionaban. Finalmente a las 21:45 del día 25 el acorazado Aurora disparaba una salva de artillería contra el Palacio de Invierno, dando la señal de inicio del asalto al emblemático edificio blanco y verde.

El ataque, bajo la dirección de los bolcheviques Podvoiski y Antonov-Ovseenko, en realidad no constituyó un verdadero asalto sino que tras la noticia de que Kerensky había huido de la ciudad sus defensores abdicaron de su tarea. Así, cuando el edificio quedó vacío, los atacantes entraron por ventanas y puertas abiertas del palacio. No hubo resistencia porque los ministros que quedaban dentro dieron la orden de no disparar. Así concluyó aquella emblemática e histórica jornada en dónde quedó claro que el poder estaba en manos de los bolcheviques.



                                     EL ASALTO AL PALAVIO DE INVIERNO

 

“¡A los Ciudadanos de Rusia! El Gobierno provisional ha sido depuesto. El poder estatal ha pasado a manos del órgano del Sóviet de Obreros y Soldados de Petrogrado, el Comité Militar Revolucionario, que dirige al proletariado y a la guarnición de Petrogrado.

La causa por la que el pueblo ha luchado –la oferta inmediata de una paz democrática, la abolición de la propiedad de la tierra por los terratenientes, el control obrero de la industria y la creación de un Gobierno de los sóviets– ha quedado asegurada. ¡Viva la revolución de los trabajadores, soldados y campesinos!”

Comité Militar Revolucionario del Sóviet de Obreros y Soldados de Petrogrado

25 de octubre de 1917, 10 de la mañana.


El 27 de octubre de 1917, Lenin forma un Consejo de Comisarios del Pueblo únicamente compuesto por bolcheviques, incluyendo a Josef Stalin y León Trotsky.

Lenin rechaza incluir en su gobierno a las fuerzas de la izquierda moderada y crea una policía política (la Cheka) en sus primeras semanas en el poder, mientras que miles de "enemigos del pueblo" son encarcelados o ejecutados. Nicolás II será ejecutado junto a su familia en julio de 1918 en Ekaterinburgo (Urales), donde los Romanov habían sido desplazados.

La Revolución se apresuró a sancionar una gran cantidad de leyes fundamentales que afectaron a la sociedad y a la economía rusa,​ al decreto de la propiedad de la tierra le siguieron la aprobación de la jornada de ocho horas, la “declaración de los derechos de los pueblos de Rusia” que abrogó la discriminación por nacionalidad y religión y confirmó el derecho de autodeterminación quedaron abolidos los títulos y rangos sociales y​ el traspaso de las escuelas religiosas al Comisariado de Educación, la sustitución de los antiguos tribunales​ de justicia por otros elegidos o nombrados por los sóviets, la declararon del matrimonio, el divorcio y el registro de nacimientos y defunciones por procedimientos civiles, la igualdad legal de los sexos. A comienzos de 1918, se proclamó la separación de Iglesia y Estado, entre muchas otras reformas revolucionarias.

En la mañana del 2 de noviembre de 1917 (15 de noviembre actual), un destacamento de guardias rojos tomó el Kremlin de Moscú triunfando la revolución a nivel nacional.

En solo 10 días la revolución había transformado a Rusia y conmovido al mundo.

Sin embargo, los bolcheviques aún tendrán que ganar una sangrienta guerra civil antes de fundar la Unión Soviética, en 1922. Lenin muere el 21 de enero de 1924, cuando “La Revolución” era un hecho, después vendrán etapas posteriores, motivo de nuevos análisis.


LA REVOLUCIÓN EN EL CINE


Sergei Eisenstein (1898-1948, Riga-Letonia) director ruso y uno de los cineastas más reconocidos y estudiados en escuelas y universidades, ha pasado a la historia entre otras cosas porque contribuyó de forma definitiva al mundo del cine con sus teorías del montaje, aplicadas en sus películas, que son merecedoras de atención porque resultaron en su momento tremendamente innovadoras y definitivamente influyentes para la creación de las bases de una narrativa cinematográfica.

El asalto al Palacio de Invierno, punto culminante de la Revolución, está documentado en su película “Octubre”, considerada una obra maestra del séptimo arte y de la historia, pues recrea uno de los mitos más revolucionarios, el dramático asalto a aquel edificio que simbolizaba la barrera a la Revolución, el fastuoso palacio repleto de signos zaristas donde parecía encontrarse cómodo el gobierno provisional de Kerenski.

En 1967 fue rodado el film documental “Los diez días que conmovieron al mundo” sobre el libro de John Reed, que narra la Revolución Rusa de 1917 mezclando imágenes de archivo originales y de películas de Eisenstein, Aleksandrov y Pudovkin. 

Con la Revolución Rusa se abrieron las puertas de una nueva etapa en la historia universal, por donde luego transitarían las revoluciones china, vietnamita y cubana, modificando drásticamente la correlación mundial de fuerzas y abriendo un espacio sin el cual ni los movimientos de liberación nacional del Tercer Mundo, ni los procesos de descolonización en África y Asia, habrían sido posibles.


                                Miguel Eugenio Germino



Fuentes:

-http://historiaybiografias.com/rusa/

-http://sobrehistoria.com/revolucion-rusa/

-http://www.altillo.com/examenes/uba/cssociales/carrreltrabajo/ 

  histsoccontemp/histosocontemp2010revrusa.asp

-http://www.atilioboron.com.ar/2013/11/la-revolucion-rusa-un-nuevo-aniversario.html

-http://www.biografiasyvidas.com/biografia/e/eisenstein.htm


-http://www.taringa.net/posts/info/11406338/Revolucion-Rusa-o-Bolchevique.html