martes, 7 de noviembre de 2023

1917 NOVIEMBRE 2023 LA REVOLUCION RUSA

LA REVOLUCIÓN RUSA

 

LA REVOLUCIÓN RUSA

OTRO ANIVERSARIO DE AQUELLOS DIAS QUE MARCARON LA HISTORIA




La Revolución Rusa se da como consecuencia de la crisis de la autocracia zarista que encubría una economía rural estancada, agravada por la desgastante Primera Guerra Mundial. La Revolución de 1905 fue como una preparación para la revolución que sucedería en el año 1917, que se da en dos fases:

- El 23 de febrero 1917 se produce la caída del zar y asume el Gobierno provisional.

- El 25 de octubre de 1917 culmina el proceso revolucionario, con “La revolución de Octubre” (fecha que corresponde al calendario juliano vigente en el Imperio ruso). Constituye uno de los fenómenos más importantes del siglo XX, la transformación de un Imperio gobernado por una autocracia que se transfigura en una república federal socialista, una sociedad de campesinos empobrecidos que se elevará, a corto plazo, a la condición de gran potencia industrial mundial.



EL CONCEPTO REVOLUCIÓN


La definición de “revolución” revela un cambio radical en una sociedad, en la que el ser humano, inserto en un grupo, puja por un cambio en las relaciones con otros grupos dominantes en la escala social, en las que siempre interviene un “estado regulador”, a través de un ordenamiento jurídico implícito o explícito.

Así en la historia de la humanidad se pasó de la sociedad primitiva al esclavismo, de éste a la sociedad feudal, para desembocar en el capitalismo, que más tarde se transformará en “imperialismo”, un capitalismo globalizado con hegemonía mundial, con dominio político, económico y militar.


Ya en la Edad Contemporánea, la Revolución Francesa del año 1789 marcará un hito trascendental al terminar con el feudalismo y la monarquía y pasar al capitalismo liberal.

La Revolución Rusa, del 7 de noviembre de 1917, marcará el advenimiento al poder de las clases más postergadas de la escala social; el campesinado cíclico y el proletariado naciente con “la Revolución Industrial” (transformación económica y tecnológica que se inició en la segunda mitad del siglo XVIII en el Reino Unido, y se extendió décadas después a gran parte de Europa y el mundo).


 ANTECEDENTES


“La comuna de París” en 1871 es el antecedente más inmediato, aunque fracasado, cuando la clase obrera y el pueblo de París habían “tomado el cielo por asalto” y dan nacimiento a la Comuna, precoz ensayo de construcción de una nueva sociedad y un nuevo estado. Por aquella osadía, los comuneros fueron reprimidos con una crueldad sin límite por los representantes de la “democracia” de la época y de la llamada “civilización occidental y cristiana”, nada de cristiana, ni de civilización y poco de occidental.

Sin embargo esta experiencia frustrada y la sangre de miles de víctimas será la semilla que germinará en otra frontera no muy lejana.

Karl Marx y Friedrich Engels habían producido entre otras grandes obras, el “Manifiesto Comunista”, publicado el 21 de febrero de 1848, uno de los tratados políticos más influyentes de la historia, documento encargado por la Liga de los Comunistas, que sentará las bases teóricas de una revolución mundial, que se produce en Rusia, un imperio poco desarrollado económicamente, jaqueado por la Primera Guerra Mundial y el gran descontento de una población marginada.

En aquel lugar se produce el “eslabón más débil”, según la teoría leninista, donde se multiplican las protestas campesinas, mientras la figura del zar aparece como garante del orden y del inversor extranjero, aplicando la represión y la violencia contra la resistencia creciente. En aquel momento una elite de terratenientes explotaba a los campesinos, con el sostén de una burguesía industrial sumamente débil y una incipiente clase obrera. Nicolás II será el último eslabón de la dinastía de los Romanov que había comenzado en el año 1613.


    

En 1905 Rusia pierde la guerra con Japón, un conflicto surgido por las ambiciones imperiales de dos rivales en su disputa por la Manchuria y Corea. La revuelta interna del mismo año, antigubernamental y espontánea, generalizada en todo el Imperio Ruso, que no tuvo dirección ni control y tampoco objetivos concretos, se considera generalmente como el punto de partida de los cambios que culminarán con la Revolución de 1917.

La Revolución Rusa que se inicia en 1905, constituye uno de los fenómenos más importantes del siglo XX. La transformación de un Imperio gobernado por una autocracia que se transmuta en una república federal socialista, una sociedad de campesinos empobrecidos que se elevará con el tiempo a la condición de gran potencia industrial mundial. Ésta pasó por dos etapas, la primera en la que el gobierno zarista es derrocado y se impone un gobierno provisional (el de Kerensky) y una segunda revolución en la que se elimina este gobierno para establecer un gobierno comunista.


LA REVOLUCIÓN DEL 7 DE NOVIEMBRE


Las primeras acciones comienzan el 23 de febrero de 1917 del calendario juliano que regía en la Rusia zarista (8 de marzo según el calendario gregoriano actual); miles de manifestantes protestan contra la escasez de alimentos e invaden Petrogrado, actual San Petersburgo. Estos desfiles, mayoritariamente compuestos de mujeres, se extienden rápidamente hasta una huelga general el 25 de febrero. 

El zar Nicolás II ordena entonces reprimir, lo que hasta el momento sólo se consideraba una revuelta del hambre. Esto marca un giro, el ejército y los marinos, simpatizan con los manifestantes y el reino del zar toca su fin, abdica Nicolás II, so pretexto de "salvar la independencia del país". 

Se instaura un gobierno provisional integrado por diferentes tendencias, pero es inestable y Rusia se sume nuevamente en una crisis política; dos grupos de la población serán los protagonistas, los llamados Mencheviques (clase profesional, monárquica moderada) y los Bolcheviques (clase radicalizada, obrera, trabajadora y campesina, pobre en general) que finalmente asumen el control de la revolución.

Vladimir Ilich Ulianov “Lenin” (Simbirsk, 1870 - Nijni-Novgorod, 1924), fundador del bolchevismo y que lleva en el exilio más de una década, abandona Ginebra el 28 de marzo de 1917, atraviesa Alemania en un tren especial, después Escandinavia, donde cruza la frontera el 3 de abril –16 de abril– y regresa a Rusia.



                                              LENIN-TROTSKY-KAMENEV




Defiende su tesis ante sus fieles, denunciando al gobierno provisional y cualquier compromiso con los monárquicos. Es perseguido y tendrá que exiliarse nuevamente, esta vez en Finlandia. El partido bolchevique es declarado ilegal.

A su regreso definitivo, se produce la etapa final de la Revolución con “el asalto del Palacio de Invierno” en la noche del 25 de octubre –7 de noviembre–, el crucero Aurora dispara contra aquel emblemático palacio, marcando el inicio del asalto de la antigua residencia del zar y sede del gobierno provisional. 

Sin embargo un factor inesperado provocó un vuelco en la situación. El general zarista Kornilov pensó que era el momento de restablecer la disciplina en el ejército y la sociedad civil. A finales de agosto concentró cuatro divisiones en el Neva exigiendo la dimisión del gobierno de Kerensky; éste, temeroso, pidió ayuda a todo el pueblo. Es entonces cuando los soviets retoman su protagonismo y preponderancia y dentro de ellos, los bolcheviques. (Soviets: agrupaciones o asambleas de obreros, soldados y campesinos rusos que surgieron por primera vez durante la Revolución de 1905 en oposición al zarismo, constituyendo una fuerza fundamental durante la de 1917, que logró derribarlo. En diciembre de 1922, se formó la URSS, unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas).

Liderados por Lenin, los bolcheviques toman el control de Petrogrado y finalmente, el Palacio de Invierno, apenas defendido por las escasas tropas “leales”, sin derramamiento de sangre. Esta toma del poder minuciosamente preparada, pese a que los bolcheviques fueran políticamente minoritarios, fue posible por el vacío institucional en el que se encontraba una Rusia post zarista sin rumbo y claudicante. 

 La Guardia Roja, milicia obrera fiel a los soviets, se había consolidado enormemente. Lenin se instala de incógnito en Petrogrado el 10 de octubre, convencido ya de la posibilidad de tomar el poder. Propone en el Comité Central la insurrección inmediata. Se aprueba el levantamiento para el 25 de octubre, fecha en que estaba convocado en la capital el II Congreso de los Soviets. Trotsky constituyó un Comité Militar Revolucionario Provisional (PVRK), confiando el mando a un joven revolucionario no bolchevique, el primer compañero de viaje de la Historia.

Este comité pedirá a los regimientos de la capital, a los guardias rojos y a los marinos de Kronstadt que se adhirieran al mismo. Al mismo tiempo, un pequeño grupo de bolcheviques debían ocupar correos, las estaciones, puentes y demás lugares estratégicos de la ciudad para asegurar el éxito del levantamiento. La inquietud de los soldados, que acababan de recibir la orden de partir nuevamente al frente precipita los acontecimientos: Lenin sabe que un retraso de horas supondría el fracaso total, remite un comunicado al crucero Aurora para que permanezca anclado en el río Neva y prepare lanchas para desembarcar. Kerensky cursa la orden de abortar cualquier tipo de insurrección instaurando el estado de sitio el día 24, sin embargo sus órdenes caen en saco roto.

Mientras los marinos del acorazado Aurora controlaban desde su posición los puentes y la estación de Finlandia, piquetes de obreros armados actuaban a partir de la madrugada del día 25, ocupando arsenales, correos y central telefónica. La ciudad se llenó de barricadas y con el alba dominarán también la fortaleza de Pedro y Pablo. Solamente el Palacio de Invierno resistía, defendido por unos 400 cadetes, algunos cosacos, un pelotón de inválidos de guerra, ciclistas y un batallón de mujeres, el Aurora hará el disparo que será la señal del asalto final.

Por la mañana del 25 el PVRK publicaba un boletín anunciando la victoria: se había derrocado el gobierno, el comité tomaba el poder. De la improvisación de la toma del Palacio de Inverno dan fe ciertas anécdotas como que Lenin había ordenado su bombardeo desde la fortaleza de Pedro y Pablo pero los cañones no funcionaban. Finalmente a las 21:45 del día 25 el acorazado Aurora disparaba una salva de artillería contra el Palacio de Invierno, dando la señal de inicio del asalto al emblemático edificio blanco y verde.

El ataque, bajo la dirección de los bolcheviques Podvoiski y Antonov-Ovseenko, en realidad no constituyó un verdadero asalto sino que tras la noticia de que Kerensky había huido de la ciudad sus defensores abdicaron de su tarea. Así, cuando el edificio quedó vacío, los atacantes entraron por ventanas y puertas abiertas del palacio. No hubo resistencia porque los ministros que quedaban dentro dieron la orden de no disparar. Así concluyó aquella emblemática e histórica jornada en dónde quedó claro que el poder estaba en manos de los bolcheviques.



                                     EL ASALTO AL PALAVIO DE INVIERNO

 

“¡A los Ciudadanos de Rusia! El Gobierno provisional ha sido depuesto. El poder estatal ha pasado a manos del órgano del Sóviet de Obreros y Soldados de Petrogrado, el Comité Militar Revolucionario, que dirige al proletariado y a la guarnición de Petrogrado.

La causa por la que el pueblo ha luchado –la oferta inmediata de una paz democrática, la abolición de la propiedad de la tierra por los terratenientes, el control obrero de la industria y la creación de un Gobierno de los sóviets– ha quedado asegurada. ¡Viva la revolución de los trabajadores, soldados y campesinos!”

Comité Militar Revolucionario del Sóviet de Obreros y Soldados de Petrogrado

25 de octubre de 1917, 10 de la mañana.


El 27 de octubre de 1917, Lenin forma un Consejo de Comisarios del Pueblo únicamente compuesto por bolcheviques, incluyendo a Josef Stalin y León Trotsky.

Lenin rechaza incluir en su gobierno a las fuerzas de la izquierda moderada y crea una policía política (la Cheka) en sus primeras semanas en el poder, mientras que miles de "enemigos del pueblo" son encarcelados o ejecutados. Nicolás II será ejecutado junto a su familia en julio de 1918 en Ekaterinburgo (Urales), donde los Romanov habían sido desplazados.

La Revolución se apresuró a sancionar una gran cantidad de leyes fundamentales que afectaron a la sociedad y a la economía rusa,​ al decreto de la propiedad de la tierra le siguieron la aprobación de la jornada de ocho horas, la “declaración de los derechos de los pueblos de Rusia” que abrogó la discriminación por nacionalidad y religión y confirmó el derecho de autodeterminación quedaron abolidos los títulos y rangos sociales y​ el traspaso de las escuelas religiosas al Comisariado de Educación, la sustitución de los antiguos tribunales​ de justicia por otros elegidos o nombrados por los sóviets, la declararon del matrimonio, el divorcio y el registro de nacimientos y defunciones por procedimientos civiles, la igualdad legal de los sexos. A comienzos de 1918, se proclamó la separación de Iglesia y Estado, entre muchas otras reformas revolucionarias.

En la mañana del 2 de noviembre de 1917 (15 de noviembre actual), un destacamento de guardias rojos tomó el Kremlin de Moscú triunfando la revolución a nivel nacional.

En solo 10 días la revolución había transformado a Rusia y conmovido al mundo.

Sin embargo, los bolcheviques aún tendrán que ganar una sangrienta guerra civil antes de fundar la Unión Soviética, en 1922. Lenin muere el 21 de enero de 1924, cuando “La Revolución” era un hecho, después vendrán etapas posteriores, motivo de nuevos análisis.


LA REVOLUCIÓN EN EL CINE


Sergei Eisenstein (1898-1948, Riga-Letonia) director ruso y uno de los cineastas más reconocidos y estudiados en escuelas y universidades, ha pasado a la historia entre otras cosas porque contribuyó de forma definitiva al mundo del cine con sus teorías del montaje, aplicadas en sus películas, que son merecedoras de atención porque resultaron en su momento tremendamente innovadoras y definitivamente influyentes para la creación de las bases de una narrativa cinematográfica.

El asalto al Palacio de Invierno, punto culminante de la Revolución, está documentado en su película “Octubre”, considerada una obra maestra del séptimo arte y de la historia, pues recrea uno de los mitos más revolucionarios, el dramático asalto a aquel edificio que simbolizaba la barrera a la Revolución, el fastuoso palacio repleto de signos zaristas donde parecía encontrarse cómodo el gobierno provisional de Kerenski.

En 1967 fue rodado el film documental “Los diez días que conmovieron al mundo” sobre el libro de John Reed, que narra la Revolución Rusa de 1917 mezclando imágenes de archivo originales y de películas de Eisenstein, Aleksandrov y Pudovkin. 

Con la Revolución Rusa se abrieron las puertas de una nueva etapa en la historia universal, por donde luego transitarían las revoluciones china, vietnamita y cubana, modificando drásticamente la correlación mundial de fuerzas y abriendo un espacio sin el cual ni los movimientos de liberación nacional del Tercer Mundo, ni los procesos de descolonización en África y Asia, habrían sido posibles.


                                Miguel Eugenio Germino



Fuentes:

-http://historiaybiografias.com/rusa/

-http://sobrehistoria.com/revolucion-rusa/

-http://www.altillo.com/examenes/uba/cssociales/carrreltrabajo/ 

  histsoccontemp/histosocontemp2010revrusa.asp

-http://www.atilioboron.com.ar/2013/11/la-revolucion-rusa-un-nuevo-aniversario.html

-http://www.biografiasyvidas.com/biografia/e/eisenstein.htm


-http://www.taringa.net/posts/info/11406338/Revolucion-Rusa-o-Bolchevique.html



 

EL PORQUE DEL NO VOTAR A MILEI



Porque, estamos contra la violencia, por la educación pública y gratuita, por la salud gratuita para todos, por la democracia y la soberanía puesta en dudas por Milei y su Vice, ambos negacionistas que reivindican a LA DICTADURA Y A PERSONAJES NEFASTOS PARA EL PÁIS, COMO: MENEM, CAVALLO, Y MUCHOS OTROS.


Porque estamos conta la venta de órganos, la libre venta de armas, eliminar nuestra moneda, hipotecar nuestra soberanía, y sobre todo por pretender implementar y profundizar el ajuste del FMI.

Por no volver otra vez al al 2001 

Por todo ello y mucho más no vale la neutralidad, ¡Vale! Comprometerse, implicarse…


Por todo ello el domingo 19 tenemos que votar y hacerlo en positivo, por MASSA, que es quien puede recuperar un país hoy dominado por las mafias políticas y económicas, y una violencia solo lindante con el fascismo.  


Porque deseamos vivir en paz, armonía y en libertad verdadera, no solo proclamada a los gritos, pretendiendo destruir al otro, al adversario que pasa a ser un enemigo.


si estas de acuerdo compartilo




domingo, 5 de noviembre de 2023

PENSAR...PENSAR...PENSAR...



¡¡¡PENSAR ANTES DE VOTAR!!!

 

El próximo domingo será el debate final, entre dos opciones: el futuro y el pasado que aún nos duele a nuestras espaldas. El domingo siguiente será la trascendental elección para definir, no solo por los cuatro años próximos, sino por muchos años más.

 

Por ello vale pensar: en lo mucho que se puede ganar y lo mucho que se puede perder, por ello es grave, muy grave arriesgar en un salto al vacío, al abismo tan temido.

 

Vale pensar en: la salud, en la educación, en la democracia, en nuestra bandera, en los jubilados actuales que, con el PAMI, tienen remedios gratis, y una atención que difícilmente te pueda garantizar un baucher, en los discapacitados más indefensos aún.

 

Vale pensar en: que puede ser posible la venta de órganos, la hipoteca de una libra de tu propio cuerpo, por unas monedas, que dejarás rápidamente en el mostrador del almacén, por un mendrugo de pan y apenas unos gramos de queso, nada de carne y poco de fruta y verdura.

 

Es verdad que los precios no paran de crecer, es parte del golpe de mercado que no para, y para ello el gobierno debe: --más temprano que tarde—recurrir a la “Ley de abastecimiento” una ley vigente que puede aplicar sin recurrir al parlamento.


Deben encarcelarse a los “cuatro vivos”, que son un poco más, como señal de firmeza, los precios son “el talón de Aquiles” de nuestro gobierno, y será un tema crucial al momento de definir tu voto.

 

Vale pensar en los jubilados futuros a los que les volverían a aplicar las Jubiladoras privadas que se quedaban con el 30% de tu sueldo en actividad, para luego recibir migajas. Ya lo vivimos un no se debe olvidar.

 

Vale pensar en el año 2001 (en que gobernaba la Bullrich) les rebajó el 13% a tu jubilación y luego se quedaron con tus ahorros (si es que los tenías).

 

Vale pensar que quién vociferaba contra “La Casta”, se alió con la Casta, (QUE ES LA QUE YA CONOCEMOS) que le moderaron su discurso, domaron sus impulsos, y limaron sus uñas.  


Vale pensar que ES MUCHO LO QUE SE PUEDE PERDER SI EQUIVOCÁS TU DECISIÓN…

 POR ESO VALE PENSAR…PENSAR DOS VECES ENTES DE AGARRAR LA PAPELETA…

EN VOS ESTÁ EL FUTURO DE MUCHOS...

 

                                                                   Primera Página

                                                                       4-11-2023 



 

JUAN JOSÉ CASTELLI - LA REVOLUCIÓN ETERNA Y LOS PUEBLOS ORIGINARIOS



EL ORADOR DE LA REVOLUCIÓN SE QUEDA SIN VOZ 



El 19 de julio de 1764 nació en Buenos Aires Juan José Castelli. Formado en  el tradicional Colegio Montserrat de Córdoba, donde conoció a muchos futuros revolucionarios, estudió filosofía y estaba pronto a ordenarse sacerdote, cuando dio un golpe de timón al destino que su familia le había dispuesto y partió hacia Charcas para estudiar leyes.

Regresó a Buenos Aires, donde ejerció con éxito su profesión de abogado y comenzó una activa participación en la política colonial, tanto en el Consulado, adonde fue convocado por su primo Manuel  Belgrano, como en el Cabildo, granjeándose la enemistad de los comerciantes y regidores españoles.

Participó activamente del rechazo a la invasión inglesa y, tras la invasión napoleónica a España, compartió con Belgrano el proyecto de lograr la emancipación con una monarquía constitucional encabezada por la Infanta Carlota.

Tras la caída de Sevilla en poder de los franceses, Castelli fue, junto a Cornelio Saavedra, uno de los líderes más notorios de las jornadas que desencadenaron la Revolución de Mayo de 1810. En aquellos días, fue comisionado para intimar al virrey Cisneros a que cesara en su cargo y, durante la decisiva jornada del 22 de mayo, fue el encargado de defender la posición patriota en las sesiones del Cabildo, promoviendo la deposición del virrey, aduciendo que, al no haber más autoridades legítimas en España, la soberanía retrovertía al pueblo. Su destacada actuación, le valió ser conocido como «el orador de la revolución”.

Ya instalada la primera Junta de Gobierno, aquel histórico 25 de Mayo de 1810, Castelli integró el ala más radical, impulsando como vocal de la junta muchas de las primeras medidas de gobierno. Pero como muchos protagonistas de su tiempo, pese a su formación como hombre de leyes y de palabras, los acontecimientos lo convirtieron en un hombre de acción. Fue el encargado de ejecutar la orden de fusilamiento de Santiago de Liniers -héroe de la Reconquista-, y tuvo a su cargo la dirección política del ejército que triunfó en la batalla de Suipacha, primera victoria patriota, que abrió el camino al Alto Perú. En Potosí, firmó la sentencia de muerte de los enemigos de la revolución: Francisco de Paula Sanz, Vicente Nieto y José de Córdova.

Sin embargo, sus desavenencias con la facción más conservadora de la Junta -que se había impuesto en el gobierno tras el alejamiento y la muerte de Moreno y las jornadas del 5 y 6 de abril de 1811- se profundizaron con la derrota de Huaqui (o Guaqui), que provocó la pérdida del Alto Perú y contribuyó a la caída en desgracia de Castelli; éste no tardó en ser llamado a Buenos Aires para ser juzgado por su desempeño. Pero en Castelli otro proceso más terrible que el judicial se había desatado hacía algunos meses. Una quemadura mal curada provocada por un cigarro, había dado inicio a un letal cáncer en la lengua. El 11 de junio de 1812 la Revolución comenzaba a quedarse sin voz. Un cirujano le amputaba la lengua a un Castelli que desde entonces sólo podía defenderse por escrito. No sería necesario, el 12 de octubre de aquel año murió antes de que el juicio pudiera sustanciarse.

Lo recordamos en esta ocasión con un fragmento de Juan José Castelli. De súbdito de la corona a líder revolucionario, una biografía de Fabio Wasserman. El autor se refiere aquí a un momento culminante de su desempeño como representante de la Junta de Buenos Aires y uno de los más emblemáticos por cuanto implicaba un “reordenamiento radical en las relaciones sociales”. Se trata de la política indígena plasmada durante su campaña en el Alto Perú a través de bandos, medidas como la abolición del tributo indígena, y en la ceremonia realizada en las ruinas de Tiahuanaco el 25 de mayo de 1811 para conmemorar el aniversario de la revolución. En esa ocasión, el representante de la Junta afirmaba que “el objetivo del gobierno era que todos los grupos pudieran gozar de los mismos derechos… (…) Castelli declaraba su igualdad a la hora de acceder a cargos, honores y empleos, sin otra distinción que el mérito y la aptitud”.  Poco tiempo antes había informado a los naturales que “no sólo se procuraba restituir sus derechos sino que también se había resuelto darles un influjo activo en el congreso para que participaran de la Constitución que los regiría y pudieran palpar por sí mismos las ventajas de su nueva situación”.

El historiador recorre en esta biografía la vida de este notable patriota, mostrando su transformación de súbdito de la corona perteneciente a una familia acomodada a uno de los más destacados líderes revolucionarios, capaz de imaginar no sólo un cambio de gobierno y de su concepción, basado ahora en la soberanía del pueblo, sino también una transformación de las relaciones sociales que lo sustentaban. Sin embargo, sostiene el autor, este cambio no fue individual. El cambio de Castelli es representativo de la transformación que experimentó un vasto sector de la elite criolla, que al tiempo que sufría las tensiones propiciadas por las reformas borbónicas vio cómo, durante las invasiones inglesas, las autoridades coloniales eran incapaces de asegurar su dominio transatlántico. En este sentido, el libro es además un relato de un período clave de nuestra historia, la etapa de crisis y desintegración del orden colonial y la primera parte de la revolución fundadora.

En su análisis de la figura de Castelli, Wasserman procura no perder de vista el marco de ideas y valores dominantes de la época y señala aspectos menos conocidos de su vida, como la defensa que como abogado hizo de la pureza de sangre  o su férrea oposición al casamiento de su hija esgrimiendo el derecho a la patria potestad, que dan cuenta de su pertenencia a una sociedad estamental y patriarcal. Aun así, dentro de aquel contexto, Castelli se distinguió por ser uno de los líderes más comprometidos y radicales, al proponer, como veremos a continuación, la abolición del tributo indígena y luchar por la emancipación de los naturales, medidas que pusieron en entredicho el orden social y político vigente y le valieron el repudio de los sectores dominantes.

Sobre él escribía: Andrés Rivera:

"... ¿Qué juramos, el 25 de mayo de 1810, arrodillados en el piso de ladrillos del Cabildo? ¿Qué juramos, arrodillados en el piso de ladrillos de la sala capitular del Cabildo, las cabezas gachas, la mano de uno sobre el hombro de otro? ¿Qué juré yo, de rodillas en la sala capitular del Cabildo, la mano en el hombro de Saavedra, y la mano de Saavedra sobre los Evangelios, y los Evangelios sobre un sitial cubierto por un mantel blanco y espeso? ¿Qué juré yo en ese día oscuro y ventoso, de rodillas en la sala capitular del Cabildo, la chaqueta abrochada y la cabeza gacha, y bajo la chaqueta abrochada, dos pistolas cargadas? ¿Qué juré yo, de rodillas sobre los ladrillos del piso de la sala capitular del Cabildo, a la luz de velones y candiles, la mano sobre el hombro de Saavedra, la chaqueta abrochada, las pistolas cargadas bajo la chaqueta abrochada, la mano de Belgrano sobre mi hombro? ¿Qué juramos Saavedra, Belgrano, yo, Paso y Moreno, Moreno, allá, el último de la fila viboreante de hombres arrodillados en el piso de ladrillos de la sala capitular del Cabildo, la mano de Moreno, pequeña, pálida, de niño, sobre el hombro de Paso, la cara lunar, blanca, fosforescente, caída sobre el pecho, las pistolas cargadas en los bolsillos de su chaqueta, inmóvil como un ídolo, lejos de la luz de velones y candiles, lejos del crucifijo y los Santos Evangelios que reposaban sobre el sitial guarnecido por un mantel blanco y espeso? ¿Qué juró Moreno, allí, el último en la fila viboreante de hombres arrodillados, Moreno, que estuvo, frío e indomable, detrás de French y Beruti, y los llevó, insomnes, con su voz suave, apenas un silbido filoso y continuo, a un mundo de sueño, y French y Beruti, que ya no descenderían de ese mundo de sueño, armaron a los que, apostados frente al Cabildo, esperaron, como nosotros, los arrodillados, el contragolpe monárquico para aplastarlo o morir en el entrevero? ¿Qué juramos allí, en el Cabildo, de rodillas, ese día oscuro y otoñal de mayo? ¿Qué juró Saavedra? ¿Qué Belgrano, mi primo? ¿Y qué el doctor Moreno, que me dijo rezo a Dios para que, a usted, Castelli, y a mí, la muerte nos sorprenda jóvenes? ¿Juré, yo, morir joven? ¿Y a quién juré morir joven? ¿Y por qué?"


Fuente: 
--Wasserman, Fabio, Juan José Castelli.De súbdito de la corona a líder revolucionario, Buenos Aires, Edhasa, 2011, págs. 187-203.
--Rivera, Andres: La revolución es un sueño eterno
--Pigna, Felipe- El Historiador





viernes, 3 de noviembre de 2023

EDUARDO GALEANO Y LA FRANJA DE GAZA



GAZA
Por Eduardo Galeano

Para justificarse, el terrorismo de Estado fabrica
terroristas: siembra odio y cosecha coartadas. Todo indica que esta carnicería
de Gaza, que según sus autores quiere acabar con los terroristas, logrará
multiplicarlos.

Desde 1948, los palestinos viven condenados a humillación
perpetua. No pueden ni respirar sin permiso. Han perdido su patria, sus
tierras, su agua, su libertad, su todo. Ni siquiera tienen derecho a elegir sus
gobernantes. Cuando votan a quien no deben votar, son castigados. Gaza está
siendo castigada. Se convirtió en una ratonera sin salida, desde que Hamas ganó
limpiamente las elecciones en el año 2006. Algo parecido había ocurrido en
1932, cuando el Partido Comunista triunfó en las elecciones de El Salvador.
Bañados en sangre, los salvadoreños expiaron su mala conducta y desde entonces
vivieron sometidos a dictaduras militares. La democracia es un lujo que no
todos merecen.
Son hijos de la impotencia los cohetes caseros que los
militantes de Hamas, acorralados en Gaza, disparan con chambona puntería sobre
las tierras que habían sido palestinas y que la ocupación israelí usurpó. Y la
desesperación, a la orilla de la locura suicida, es la madre de las bravatas
que niegan el derecho a la existencia de Israel, gritos sin ninguna eficacia,
mientras la muy eficaz guerra de exterminio está negando, desde hace años, el
derecho a la existencia de Palestina. Ya poca Palestina queda. Paso a paso,
Israel la está borrando del mapa.

Los colonos invaden, y tras ellos los soldados van
corrigiendo la frontera. Las balas sacralizan el despojo, en legítima defensa.
No hay guerra agresiva que no diga ser guerra defensiva. Hitler invadió Polonia
para evitar que Polonia invadiera Alemania. Bush invadió Irak para evitar que
Irak invadiera el mundo. En cada una de sus guerras defensivas, Israel se ha
tragado otro pedazo de Palestina, y los almuerzos siguen. La devoración se
justifica por los títulos de propiedad que la Biblia otorgó, por los dos mil
años de persecución que el pueblo judío sufrió, y por el pánico que generan los
palestinos al acecho.
Israel es el país que jamás cumple las recomendaciones ni
las resoluciones de las Naciones Unidas, el que nunca acata las sentencias de
los tribunales internacionales, el que se burla de las leyes internacionales, y
es también el único país que ha legalizado la tortura de prisioneros. ¿Quién le
regaló el derecho de negar todos los derechos? ¿De dónde viene la impunidad con
que Israel está ejecutando la matanza de Gaza? El gobierno español no hubiera
podido bombardear impunemente al País Vasco para acabar con ETA, ni el gobierno
británico hubiera podido arrasar Irlanda para liquidar a IRA. ¿Acaso la
tragedia del Holocausto implica una póliza de eterna impunidad? ¿O esa luz
verde proviene de la potencia mandamás que tiene en Israel al más incondicional
de sus vasallos?
El ejército israelí, el más moderno y sofisticado del mundo,
sabe a quién mata. No mata por error. Mata por horror. Las víctimas civiles se
llaman daños colaterales, según el diccionario de otras guerras imperiales. En
Gaza, de cada diez daños colaterales, tres son niños. Y suman miles los
mutilados, víctimas de la tecnología del descuartizamiento humano, que la
industria militar está ensayando exitosamente en esta operación de limpieza
étnica.

Y como siempre, siempre lo mismo: en Gaza, cien a uno. Por
cada cien palestinos muertos, un israelí.

Gente peligrosa, advierte el otro bombardeo, a cargo de los
medios masivos de manipulación, que nos invitan a creer que una vida israelí
vale tanto como cien vidas palestinas. Y esos medios también nos invitan a
creer que son humanitarias las doscientas bombas atómicas de Israel, y que una
potencia nuclear llamada Irán fue la que aniquiló Hiroshima y Nagasaki.

La llamada comunidad internacional, ¿existe?
¿Es algo más que un club de mercaderes, banqueros y
guerreros? ¿Es algo más que el nombre artístico que los Estados Unidos se ponen
cuando hacen teatro?
Ante la tragedia de Gaza, la hipocresía mundial se luce una
vez más. Como siempre, la indiferencia, los discursos vacíos, las declaraciones
huecas, las declamaciones altisonantes, las posturas ambiguas, rinden tributo a
la sagrada impunidad.
Ante la tragedia de Gaza, los países árabes se lavan las
manos. Como siempre. Y como siempre, los países europeos se frotan las manos.

La vieja Europa, tan capaz de belleza y de perversidad,
derrama alguna que otra lágrima mientras secretamente celebra esta jugada
maestra. Porque la cacería de judíos fue siempre una costumbre europea, pero
desde hace medio siglo esa deuda histórica está siendo cobrada a los
palestinos, que también son semitas y que nunca fueron, ni son, antisemitas.
Ellos están pagando, en sangre contante y sonante, una cuenta ajena.

EDUARDO GALEANO, EL POETA Y ESCRITOR URUGUAYO MURIÓ EL 13 DE ABRIL DEL AÑO 2015 - EL PUEBLO PALESTINO CONTINÚA PADECIENDO SU PROPIO HOLOCAUSTO