miércoles, 2 de octubre de 2013

20º ANIVERSARIO DE PRIMERA PÁGINA



 ECOS DEL 20º ANIVERSARIO

VISTA PARCIAL DEL BRINDIS

REALIZADO EN EL RESTÓ BAR "SOLANO LÓPEZ" DE PERÓN Y BULNES, EL SÁBADO 21 DE SEPTIEMBRE MÁS 50 AMIGOS DE PRIMERA PÁGINA SE CONGREGARON PARA FESTEJAR LOS 20 AÑOS DEL PERIÓDICO, COLMANDO LAS HERMOSAS INSTALACIONES DEL PRIMER PISO.

PARTE DEL STAFF DE PRIMERA PÁGINA


ENTRE EMPANADAS, NICHES DE PAPA Y RICOTA, TORTAS, VINO Y DISCURSOS FUERON TRES HORAS DE EVOCACIÓN, ENCUENTRO Y ELOGIOS A UN PERIÓDICO QUE SUPO MANTENER UNA LÍNEA FIRME POR LOS DERECHOS HUMANOS, LA HISTORIA, LA JUSTICIA Y LAS REIVINDICACIONES VECINALES.
 
PARTEDE LA ASAMBLEA DE PLAZA ALMAGRO

PRESENTES: COMUNEROS, LA UTPBA,  LAS DOS JUNTAS DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DE ALMAGRO Y DE BALVANERA, DIRIGENTES POLÍTICOS, FUNCIONARIOS DEL GOBIERNO NACIONAL, DE LA CIUDAD AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES, MOVIMIENTOS BARRIALES, COOPERADORAS ESCOLARES  Y LA YA HISTÓRICA ASAMBLEA POPULAR DE PLAZA ALMAGRO.
MIGUEL GERMINO CON LOS COMUNEROS SANCHEZ, SUAREZ Y LACHERRA
 


UN PERGAMINO FIRMADO POR TODOS LOS PRESENTES TESTIMONIAN LA IMPLEMENTACIÓN DEL PERIÓDICO EN LAS ENTRAÑAS DE LOS BARRIOS DE BALVANERA Y ALMAGRO. UNA TARDE EN QUE LA LLUVIA SE TRANSFORMÓ EN SOL RADIANTE ENTRE EL ENCUENTRO DE TANTOS AMIGOS.


EL PERGAMINO OBSEQUIADO POR LOS PRESENTES
FOTOS: BETTINA GERMINO  Y AURORA PÉREZ







EL NORMAL 7 DE ALMAGRO



 “EL NORMAL 7” JOSÉ MARÍA TORRES

EL NORMAL 7 EN 1915




“Los libros piden escuelas, y las escuelas piden libros”, sostenía Domingo Faustino Sarmiento, aunque muchas veces los libros, las escuelas y la educación suponen riesgos.

Pensar suele ser peligroso ante el desafío de una sociedad y un mundo injusto e inequitativo, en el que deben enfrentarse los intereses del dinero y un clero hegemónico, globalizados en un “poder real”.

Un osado símbolo se muestra en mampostería y letras de molde, en los cascos de algunas estancias de Salta “la linda y devota”: “Reza, trabaja y calla". Con ese lema, y a punta de fusil, la oligarquía azucarera construyó su imperio en todo el noroeste argentino. Robustiano Patrón Costas fundador del ingenio San Martín del Tabacal, fue parte de esa estirpe; también lo fueron los Arrieta, los Blaquier y los Cornejo. “A la sabiduría del libro oponerle el rezo y el silencio”, en directa alusión a no reclamar por condiciones de trabajo dignas.

 Sin embargo no existe otro camino para la justicia y la libertad que la educación, y la instrucción pública como  garantía de imparcialidad e igualdad para todos.

 A pesar de ello, la educación pública llegó al barrio de Almagro ya entrado el siglo XX, con más de 30 años de retraso respecto a la educación confesional, que había llegado en 1874, aún diez años antes de la Ley 1.420 de enseñanza pública, laica y obligatoria.

 Así es como en 1910, en un sólido  edificio construido en el año 1906 sobre la calle Corrientes hoy 4262 por el arquitecto Enrique Cottini, estilo art nouveau, se instala la Escuela Normal de Maestras, creada por decreto del Poder Ejecutivo Nacional del 5 de enero de 1910 con la firma del entonces Presidente de la Nación Dr. Figueroa Alcorta. Los cursos comenzaron el 16 de agosto de ese mismo año, y esa inauguración formó parte de los festejos del centenario de la Revolución de Mayo.

Al acercarnos al hoy a esta escuela centenaria, una colorida baldosa nos detiene en la vereda de su frente, en la que se escriben tres nombres: “Dora Falco, Teresita Israel y María Delia Leiva - secuestradas desaparecidas por el terrorismo de estado - firmado: Barrios por la Memoria y la Justicia”.

Al trasponer el gran zaguán de la escuela, nos enteramos de quiénes eran aquellos nombres, tres ex alumnas del Normal inmoladas por expresar sus ideas, y nos enteramos que también allí estudió hace 63 años Taty Almeida, hoy una “Madre de Plaza de Mayo”, que viene batallando desde hace 36 inviernos para recuperar a su hijo secuestrado-desaparecido.

A propuesta del centro de estudiantes de la escuela se decidió homenajear a esta madre, designando con su nombre desde el 2 de noviembre de 2012 a la terraza de la nueva construcción del establecimiento, sobre la calle Humahuaca 4260.

También tomamos conocimiento de la larga lucha por el nuevo anexo que llevan a cabo desde 1995 tanto maestros como Cooperadora, padres y alumnos, ya que el viejo edificio resultaba chico, y además requería grandes trabajos de conservación.

Finalmente las obras llegaron a su término, aún con cuantiosas falencias y fallas edilicias. También se logró adicionar al primitivo edificio una nueva planta, el tercer piso, y efectuar reformas en el segundo.

La nueva construcción consta de tres pisos y dos subsuelos, con importantes instalaciones para la biblioteca y un salón de actos para más 500 alumnos.

En el hall del sector antiguo del edificio, una estatua en bronce, con pie de mármol rememora:

“José María Torres (1823-1895) - "Español de origen, argentino de corazón. Director de la Escuela Normal de Paraná. Orientador de la Enseñanza Pública. Maestro ejemplar. Buenos Aires 16 de agosto de 1935”.

Este sería el nombre del Normal, instituido por decreto del 9 de junio de 1927, momento en el que la entidad cumplía 17 años de existencia.

Hoy en el edificio funcionan tres establecimientos: la Escuela Normal Superior nº 7 (el centenario Normal 7), que consta de los niveles preescolar, primario, secundario y terciario (magisterio), al que hoy concurren en total más de 1.300 alumnos; el Comercial 8 “Patricias Argentinas” con horario vespertino, y el Comercial 25 “Santiago de Liniers”, con horario nocturno; estos dos últimos en conjunto suman otros 700 alumnos.

Fue director fundador del Normal 7 el profesor Olegario Maldonado, durante 29 años hasta el año 1939. Como reconocimiento a su labor y dotes organizativas, el patio del nivel primario del normal lleva su nombre; asimismo su biblioteca personal forma hoy parte de la del establecimiento.

Según el censo del año 1909, en aquel año funcionaban en el país 42 escuelas para formar docentes, todas contaban con su biblioteca de mayor o menor capacidad bibliográfica. La biblioteca del Normal 7 comenzó con tan solo 411 volúmenes; en la actualidad atesora 24 mil ejemplares, en gran parte digitalizados.

En ocasión de conmemorarse el 22º aniversario de la muerte de Domingo Faustino Sarmiento, el director Profesor Olegario Maldonado dictó una resolución por la que se imponía aquel nombre a la biblioteca. Poco tiempo después, el 11 de septiembre de 1915 se crearían las Bibliotecas del Aula con el objeto de poner al alcance inmediato de las alumnas libros propios de cada grado o curso, además de una sección de textos y otra de obras recreativas.

Como todas las escuelas normales, formó maestros hasta 1969, extendiendo títulos de nivel medio. Con la creación del Profesorado de Enseñanza Primaria en 1986, recuperó la posibilidad de diplomar docentes. Comenzó haciéndolo en horario matutino y desde 1997 también en horario vespertino.

La Asociación Cooperadora Manuel Belgrano se fundó en los inicios del Normal 7, hoy es presidente de la misma Pablo Cesaroni. En diferentes épocas editó boletines: en 1951 con el nombre “Nuestra Escuela”, en 1958 un periódico de ocho páginas con el nombre “Notiescuela” y en el año 2007 publicó “El Normal”, aunque que por razones económicas estos boletines aparecieron en forma discontinua.

En el año 1993 inicia sus actividades el Centro de Estudiantes, con el lema de “Defender la Escuela Pública”. Tanto éste Centro como la Cooperadora    cumplieron un rol importante durante la lucha por conseguir el nuevo anexo, hoy hecho realidad.


SALA DE PROFESORES EN 1940




BIBLIOTECA

Como quedó dicho, con motivo del 22º aniversario de la muerte de Domingo Faustino Sarmiento, se impuso su nombre a la biblioteca del establecimiento. El 11 de septiembre de 1919, la sección infantil de la Biblioteca Sarmiento fue instalada independientemente del Curso Normal, con muebles y libros propios y una organización de acuerdo con sus fines particulares.

La biblioteca siempre ocupó un espacio reducido en el establecimiento, situación superada hoy cuando cuenta con un amplio salón y con personal capacitado para administrarla.

En el año 2002 se inicia una nueva etapa, con la creación de un nuevo cargo en el turno vespertino de la Biblioteca del Profesorado, cuando pasa a ser titular de la misma la profesora Marina Peleteiro. Había mucho por hacer en cuanto a su organización de acuerdo a criterios bibliotecológicos, como así también en la implementación de estrategias para cumplir con objetivos de formación de usuarios, alfabetización informacional y promoción de la lectura.

 Todas las acciones que se emprendieron a partir de ese momento tuvieron un anclaje en ese pacto institucional con la lectura, que entendía a la biblioteca como espacio de acceso a los derechos culturales para los futuros maestros. Con otro enfoque recuperaba el sentido formativo que le había dado Maldonado.

Desde el año 2009 la docente María Inés Mori coordina la biblioteca, que está abierta al uso del alumnado y del cuerpo docente entre las 8 y las 22 horas, reafirmando así el principio de que “la biblioteca debe ser un espacio formativo y no un mero apoyo escolar”.

Hoy, conformado su acervo por la incorporación de las bibliotecas personales de José María Torres, Ernesto Bavio y Olegario Maldonado, e incrementado con nuevas obras, desarrolla una intensa actividad, en articular el plan educativo cultural, junto a los proyectos pedagógicos de los docentes, tendientes a reforzar la capacitación del alumnado.

LA LARGA HISTORIA DE LUCHA DE ESTUDIANTES Y COOPERADORA


Se encuentran digitalizados cerca del 70% de los textos, además se cuenta con una importante colección de CDs y DVDs. Existe la más variada disponibilidad de manuales técnicos, novela, cuento, poesía y ensayos. Los préstamos domiciliarios de libros alcanzan un promedio de 1.500 mensuales, un servicio muy apreciado en un barrio en el que se mezclan alumnado de clase media con otras más humildes.



JOSÉ MARÍA TORRES

Había nacido en Málaga, el 19 de abril de 1825. En su país desarrolló una intensa actividad pedagógica y en 1864 llega a Buenos Aires y ocupa la vicerrectoría del Colegio Nacional Buenos Aires.

Radicado en Paraná, despliega una amplia labor docente. Allí fallece el 17 de septiembre de 1895. En mérito a su labor en pos de la educación en el magisterio, el centenario establecimiento de la calle Corrientes 4261 y el nuevo edificio de Humahuaca 4260 llevan su nombre.



Miguel Eugenio Germino





Fuentes:


-http://normal7.buenosaires.edu.ar/historiatorres.htm

-http://www.buenosaires.gob.ar/areas/educacion/docentes/superior/llama_ens7.php?menu_id=20596

-Boletín nº 3, “Nuestra Escuela”, año 1956.

-http//normal7.buenosaires.edu.ar/historia.htm.

-Revista Monitor nº 21, junio de 2009.



Agradecemos el asesoramiento de la docente María Inés Mori.






BUENOS AIRES ES HISTORIA



BUENOS AIRES CINCO SIGLOS

LA HISTÓRICA "PORTEÑA" PRIMERA LOCOTORA

El crecimiento poblacional y edilicio de Buenos Aires fue desorganizado y desigual durante sus casi cinco siglos. Desde la “pequeña Aldea” que fundara Garay en 1580, hasta la “Gran Aldea” de la época del Virreinato del Río de la Plata, creado como consecuencia de las reformas borbónicas, provisionalmente el 1º de agosto de 1776 y definitivamente el 27 de octubre de 1777, por orden del rey Carlos III de España.
Con la revolución de  1810 y la independencia de 1816, la cuestión no mejoró, ya que en principio fue la guerra de la Independencia, y luego las reyertas internas de unitarios y federales las que obligaron a colocar en segundo lugar el “Planeamiento Urbano”.
El crecimiento fue grande en cuanto a población, pero desordenado respecto a su ubicación en el damero porteño. Todo fue anárquico y dejado a la mano de la gestión particular que solo veía poco más allá de su miopía.
La primitiva cuidad llegaba inicialmente hasta la calle de la Tunas (hoy Callao-Entre Ríos), y luego hasta las hoy Medrano-Boedo-Avenida Sáenz. Este límite se prolongó hasta la unificación con los Partidos de Flores y Belgrano en 1880, durante el gobierno de Nicolás Avellaneda, cuando fue federalizada, convirtiéndose en el principal destino del movimiento inmigratorio.
El primitivo ejido urbano creció de 327 hectáreas en 1580 a 3.963 en 1867 para llegar a 18.141 hectáreas con la federalización en 1880. Solamente entre 1810 y 1850 la población creció de solo 40 mil almas a 80 mil. Apenas 40 años después, hacia 1890, se produjo el “gran salto poblacional” con un aumento del 600%, cuando Buenos Aires llegó a tener 530.000 habitantes.
A partir de 1850 comenzaron a dividirse las grandes quintas y quintones que abrazaban el casco urbano como un apretado “Cordón Verde” hacia el sur, el oeste y el norte, límite físico del despoblado y los partidos de Flores y Belgrano.
El Ferrocarril impulsará en 1857 la apertura del “Camino de Hierro al Oeste”, el agreste corredor que traerá un nuevo aumento de la superficie poblada. A la vera de su recorrido surgirán nuevos poblados, nuevos emplazamientos y también muchos comerciantes “visionarios” iniciarán un nuevo negocio de tierras y emprendimientos inmobiliarios.
El grueso de la población que se concentraba en las parroquias de los barrios sur y céntricos, iniciarán un lento deslizamiento que acompañará al ferrocarril y al loteo de las quintas.
La epidemia de fiebre amarilla de 1871 provocará un éxodo de los sectores más acomodados que abandonarán sus residencias de San Telmo y aledaños y se refugiarán en sus quintas de fin de semana de Recoleta, Palermo y Belgrano.
El barrio sur y sus adyacencias vivirán un nuevo fenómeno asociado a la fuerte inmigración: nacerá “el conventillo”, otro negocio inmobiliario, esta vez para lucrar con los sectores más desprovistos de la sociedad de entonces. Eran aquellos que llegaban al país para “hacer la América”, miles y miles de italianos, españoles y polacos, que huían de la crisis y la guerra para probar fortuna en estas ignotas tierras.
Aquellas residencias abandonadas, sumadas a otros viejos inmuebles, se convertirán en lugares de hacinamiento. Una concentración no planificada ni por ellos ni por las autoridades, que habían esperado una corriente inmigratoria de técnicos y expertos europeos. Se equivocaron, llegaron sectores humildes desplazados en sus países, además corridos por cuestiones políticas allí donde proliferaban las nuevas ideas del anarquismo, el socialismo y el marxismo.

LA QUINTA DE LANGE DE H. YRIGOYEN Y LINIERS

Así se conformará el “crisol de razas” tan mentado en nuestro pasado, y tan denigrado hoy con la llegada de inmigraciones de nuestros países limítrofes.
Del conventillo se pasará al inquilinato y de allí a las casas económicas municipales, o a la casa propia al costado del ferrocarril, en terrenitos comprados en un centenar de cuotas; la tierra resultaba accesible sin importantes sacrificios.
Más tarde, y para algunos sectores menos proletarizados, llegará el departamento en propiedad horizontal, siempre sin planificación de las autoridades. La metrópolis comenzará a tener sectores con altas edificaciones que taparán los rayos del sol y obligarán al arbolado urbano a estirar sus brazos al inalcanzable cielo.
Llegarán otros problemas, el de la ocupación indiscriminada de la ciudad, sin planificación alguna, y la consecuente superpoblación, que provocará la carencia de espacios verdes y el colapso de los servicios urbanos, pero esto será motivo de otras notas del periódico.

 Marta Romero