EDITORIAL AL Nº
367 ENERO 2026
A
contramano del resto del mundo y especialmente de Europa donde están
pensando en reducir las jornadas laborales para aumentar la
productividad, en Argentina plantean jornadas de más de 12 horas por
salarios que no permiten la reproducción de la vida.
¡Amanece!
Que no es poco, y en este amanecer de un 31 de diciembre agitado, un nuevo año,
el 2026 asoma: y con él perdura un gobierno que nada hizo por la gente humilde en
sus infaustos dos años, apoyado por el establishment en el país, y por Donald
Trump a nivel internacional.
Y…
en ese amanecer se intenta introducir –por la ventana–
una reforma laboral inconstitucional, ya que, para hacerlo, correspondería
reformar la Constitución Nacional y su artículo 14 bis, de lo contrario será nula, de
nulidad absoluta y factible de recurrir a tribunales superiores, nacionales e
internacionales.
Los
anteproyectos elaborados a espaldas de trabajadores, de la CGT, de partidos opositores y grupos sociales, marcan un
retroceso no admitido por el mismo art. 14 bis de la Constitución
que expresa:
“Art. 14 bis. El trabajo en sus diversas
formas gozará de la protección de las leyes, las que asegurarán al trabajador: condiciones
dignas y equitativas de labor; jornada limitada; descanso y
vacaciones pagados; retribución justa; salario mínimo vital móvil;
igual remuneración por igual tarea; participación en las ganancias de las
empresas, con control de la producción y colaboración en la dirección;
protección contra el despido arbitrario; estabilidad del empleado público;
organización sindical libre y democrática, reconocida por la simple inscripción
en un registro especial.
Queda
garantizado a los gremios: concertar convenios colectivos de trabajo; recurrir
a la conciliación y al arbitraje; el derecho de huelga. Los representantes
gremiales gozarán de las garantías necesarias para el cumplimiento de su
gestión sindical y las relacionadas con la estabilidad de su empleo.
El
Estado otorgará los beneficios de la seguridad social, que tendrá carácter de
integral e irrenunciable. En especial, la ley establecerá: el seguro social
obligatorio, que estará a cargo de entidades nacionales o provinciales con
autonomía financiera y económica, administradas por los interesados con
participación del Estado, sin que pueda existir superposición de aportes;
jubilaciones y pensiones móviles; la protección integral de la familia; la
defensa del bien de familia; la compensación económica familiar y el acceso a
una vivienda digna.”
De todas
formas, la falta de discusión y de un consenso amplio dan la pauta de un
espíritu totalitario de abordar temas sensibles como lo es el laboral,
elaborado –para colmo– por los abogados
del estudio jurídico al que acuden gran parte de los principales empresarios
del país para asesorarse en materia laboral, Bruchou-Funes de Rioja
& Asociados; bufete de
abogados y estudio jurídico que se encuentra íntimamente ligado al Gobierno, ya que los principales responsables
técnicos de la reforma laboral son Ponte, la ultra carga reincidente Federico
Sturzenegger y el ahora secretario de Trabajo de Milei, Julio Cordero.
Las
contundentes movilizaciones del 18 de diciembre, produjeron
un cimbronazo que obligó al gobierno a recular en chancletas y “postergar”
hasta el 10 de febrero el intento de pretender introducir semejante engendro,
al que se suma el rechazo al capítulo del presupuesto que pretendía derogar
leyes aprobadas por el Parlamento en tres oportunidades
y con mayorías especiales.
Señoras y
señores del gobierno: ¡¡¡guárdense su proyecto de reforma laboral!!!,
que además de ser inconstitucional, ¡no pasará!, porque todo un pueblo, en la
calle, será garante de esa nulidad absoluta, y será él, más temprano el que
tarde, quien tendrá la última palabra.
Hasta la Próxima

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