ENTRADA DEL NUEVO PARQUE
El Parque Japonés de Retiro –el segundo
gran parque de diversiones de la ciudad–, se
encontraba donde hoy se levanta el Hotel
Sheraton y funcionó entre 1939 y 1962. Era el “Nuevo” Parque Japonés
(porque el anterior estaba
ubicado en lo que es hoy Avenida del Libertador y Callao, entre
los años 1911/1930). En su entrada tenía un
letrero en un semicírculo superior con la leyenda “Parque Japonés”, aunque seis
años después de su nacimiento será rebautizado como "Parque Retiro",
cuando en 1944 la Argentina rompe relaciones con el Eje y un año después le
declara la guerra a Japón.
Parque Japonés, Parque Retiro, Parque de diversiones, o Italpark, fueron las
distintas denominaciones históricas de estos lugares de esparcimiento de la ciudad,
ubicados en el barrio de Retiro y que perduran como íconos en la memoria porteña
por sus juegos mecánicos y el recuerdo nostálgico de varias generaciones. Este parque de diversiones tenía
características que asombraban a sus visitantes, induciendo a aquellos que
podían hacerlo, a reflejar en sus textos esas impresiones, de las que el tango tampoco
fue ajeno.
“Del barrio
la mondiola sos el más rana
y te llaman Garufa por lo bacán,
tenés más pretensiones que bataclana
que hubiera hecho suceso con un gotán.
Garufa vos sos un caso perdido,
tu vieja… dice que sos un bandido,
porque supo que te vieron,
la otra noche,
en el Parque Japonés…”
(del tango Garufa cuya letra pertenece a Roberto Fontaina y
Víctor Soliño en tanto que la música es de Juan Antonio Collazo)
El primer Parque Japonés estaba ubicado
en el Paseo de Julio entre la avenida Callao y la bajada de la Recoleta.
Se trató de una obra faraónica por sus características, la más importante
en su género. Se inauguró el 3 de febrero de 1911, generando la expectativa
de los porteños, treinta años después de su desaparición esos mismos
terrenos sirvieron a la instalación del “Italpark”.
Raúl González Tuñón, poeta nacido en el barrio, escribió
en 1922 su hermoso poema “Eche 20 centavos en la ranura”, donde da cuenta de
la variedad de diversiones de este pintoresco parque. Por veinte centavos
introducidos en la mágica máquina podían verse unas audaces “vistas”
de hermosas mujeres gordas que exhibían sus piernas en mallas, por supuesto
enterizas…
“Cien lucecitas:
maravilla de reflejos funambulescos.
Aquí hay mujeres y manzanilla.
Aquí hay olvido, aquí hay refrescos.
Eche veinte centavos en la ranura
Si quiere ver la vida color de rosa…”
El horario de funcionamiento era amplio, de las 14 horas a las 2 de la madrugada,
y las localidades eran accesibles para todas las clases sociales. El costo de
la entrada era de $0,50 de día y $1 de noche. Los espectáculos costaban un
máximo de $0,50 y se vendían vales de $15 para toda la temporada, con acceso
libre a todos los juegos. Los entretenimientos eran impresionantes para la época,
y lo seguirían siendo para este tiempo, si hubiesen sobrevivido: las montañas rusas, espectáculos de todo tipo, diversiones
acuáticas, juegos electromecánicos, conciertos, shows, obras teatrales,
multitudes y un entusiasmo popular para ¡todos!
Como atracciones principales no faltaba la montaña
artificial del Monte Fuji con un tren panorámico, dos lagos con botes y la
"Isla de las Geishas". El "Circo Romano", un anfiteatro con
recreaciones de la Roma Imperial, juegos electromecánicos como una montaña rusa
y una vuelta al mundo. Escenarios de feria (mujer barbuda, espejos, etc.) y
réplicas de monumentos como el Taj Mahal.
En resumen, la historia de
los parques de diversiones de Buenos Aires está
marcada por el primer Parque Japonés (1911-1930),
en Recoleta –Avenida
del Libertador y Callao–, que cerró definitivamente tras un
incendio que destruyó su icónica Montaña Fuji el 26 de diciembre de 1930,
marcando su fin; mientras que el segundo
funcionó de 1939 a 1962 –donde
hoy se levanta el Hotel Sheraton–. Su sucesor, fue el icónico Italpark (1960-1990), –construido en el mismo predio del primer
Parque– y
que tuvo su trágico día
final el 29 de julio de 1990, cuando un accidente en el juego Matterhorn
causó la muerte de una adolescente, llevando a su clausura definitiva. La "maldición"
de la zona se asoció a ambos lugares de la ciudad.
La Ciudad
Deportiva de Boca Juniors en la Costanera Sur de Buenos Aires, tuvo su
proyecto en los años ‘70, llamado Parque
Genovés, con atracciones como un gran tobogán y fuentes, pero el plan fue efímero. Actualmente,
la empresa IRSA desarrolla un mega
emprendimiento inmobiliario llamado "Ramblas del Plata", que ocupa 72 hectáreas e
incluye 6.000 viviendas de lujo, oficinas y un
parque privado, con miras a finalizarse hacia 2028, Este
proyecto es resistido por amplios sectores de la población, que ven taponada la vista al
río. Con él se eliminan los últimos rastros del
viejo sueño deportivo –aún subsisten
restos abandonados de las instalaciones originales–.
Otro proyecto ambicioso fue el Parque Interama en Villa Soldati, que buscaba
ser un mega parque, una especie de "Disney argentino", con 110 hectáreas y una icónica Torre
Espacial de 208 metros. Funcionó entre 1982 y 2003, gran parte
de sus juegos nunca operaron debido a problemas económicos y de mantenimiento,
convirtiéndose en otro símbolo de distintos sueños frustrados.
Todos estos
emprendimientos marcaron el fin de una era de grandes parques mecánicos en la
ciudad.
Miguel Eugenio Germino
Fuentes:
--https://buenosaireshistoria.org/juntas/el-parque-japones-historia-y-literatura/
--https://expressarte.com.ar/2023/07/18/lugares-de-buenos-aires-el-parque-japones/
--https://www.google.com/search?sca_esv=591f49c5cb9ac867&sxsrf=ANbL-
--https://www.lagacetadelretiro.com.ar/del-retiro-de-ayer-espacios-de-entreteniminto
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