viernes, 14 de agosto de 2009

AGRESIÓN A FM LA TRIBU


FM DE ALMAGRO AGREDIDA

14 de agosto

FM La Tribu denuncia agresión a periodistas

El Colectivo La Tribu hace público el repudio a las agresiones sufridas por el periodista Rolando Aparicio, quien resultó herido por dos balas de goma en la frente mientras realizaba la cobertura de la represión y el posterior desalojo del Centro Cultural ubicado en Medrano 473 del Barrio de Almagro, Ciudad de Buenos Aires.

Rolando, periodista que forma parte del equipo de producción independiente del programa “Grabado”, que se emite los días martes a las 17 hs. por FM La Tribu, 88.7Mhz., se había acercado solidariamente al lugar para documentar los hechos y en el momento de la agresión se encontraba transmitiendo en directo al aire de la emisora.

Al comenzar la represión toma distancia del cerco policial y se ubica a más de 25 metros para continuar con el relato en vivo. Es en ese momento que es alcanzado por dos balas de goma a tres centímetros de su ojo derecho (para escuchar el móvil de Rolando: Agencia Púlsar).

El hecho de que el impacto de los perdigones de salva haya sido en la cara es alarmante. En el mejor de los casos, representa la irresponsabilidad e imprudencia por parte de la Policía Federal Argentina durante el operativo realizado a primeras horas de la mañana del miércoles 12 agosto.

Minutos después, es trasladado en una ambulancia del Sistema de Atención Médica de Emergencia (SAME) hasta la guardia del Hospital General de Agudos “Carlos G. Durand”, donde recibe atención médica.

Este hecho se suma a la agresión y detención sufrida por el periodista Gustavo “Mingo” Minián, integrante del programa “Fmp3”, que se emite de lunes a viernes de 01 a 02 hs. de la madrugada por la misma radio, durante la persecución de manifestantes ocurrida el pasado martes 19 de mayo, también en el Barrio de Almagro.

En esa oportunidad, Gustavo realizaba una cobertura de lo que se puede interpretar como una “cacería” de las personas que se manifestaban frente al CGP N°6 para reclamar la reapertura de la Huerta Orgázmika, otro espacio cultural recuperado por vecinos y desalojado violentamente (producción audiovisual de La Tribu: video sobre persecución en Almagro).

Fue detenido a primeras horas de la tarde sin mediar explicaciones por parte de uniformados de la Policía Federal Argentina y pese a haber manifestado que se encontraba desarrollando tareas periodísticas. Quedó alojado en la Comisaría N°11 de Díaz Velez 5152 hasta entrada la noche.

Desde el Colectivo La Tribu queremos denunciar y rechazar enfáticamente estos ataques a la Libertad de Expresión que por reiterativos se convierten en sistemáticos, y repudiar además el ataque perpetrado contra los espacios culturales que los grupos de vecinos y vecinas de la ciudad gestionan de manera colectiva para cubrir las necesidades que los Gobiernos desatienden.

BASTA DE VIOLENCIA
BASTA DE REPRESIÓN
BASTA DE DESALOJOS

Colectivo La Tribu.
FM 88.7 Mhz.

www.fmlatribu. com

miércoles, 5 de agosto de 2009

JORGE "FINO" PALACIOS

POR LAS 100 MIL FIRMAS CONTRA LA DESIGNACIÓN DE JORGE "FINO" PALACIOS A CARGO DE LA POLICÍA METROPOLITANA

martes, 4 de agosto de 2009


EDITORIAL (al N º 176 AGOSTO 09)

Tras las elecciones del 28 de marzo pasado y el peligroso incremento del accionar de las derechas más recalcitrantes del espectro político y los empresarios de los multimedios, surgen dos líneas que más que cruzadas son paralelas.

Por un lado, la autoproclamada “oposición”, que insiste en mantener y aumentar injustos privilegios con presiones sectoriales y políticas, para una mayor posición de dominio y apropiación de la riqueza. Por el otro, un gobierno que acorralado en la encerrona de aquel juego llama a un “diálogo” y “reforma política”, sin precisar con quienes y para qué. Si se trata de un parche más al sistema liberal, injusto y perimido o si realmente intenta una transformación profunda del sistema por otro más equitativo y distributivo, ¡no se sabe!

Pareciera que un nuevo vocabulario emerge a la superficie: diálogo, consenso, reforma, ¿pero qué tiene de nuevo, ¿con quienés y para qué? Acaso con los viejos personeros del caos, las derechas, las componendas y la oligarquía, sea De Narváez, Duhalde, Cobos, Solá, Carrió, Macri, la Sociedad Rural y la Unión Industrial, supuestos “ganadores” de las elecciones, que en última instancia alientan un golpe institucional de imprevisibles consecuencias. ¡Ojo, que no se pretenda utilizar al caso hondureño como experiencia piloto!

En ese caso ¿quiénes serían los “perdedores”, los trabajadores, los jubilados y los sectores que se cayeron del mapa? ¿Entrarían éstos dentro del diálogo?, ¿cómo?, ¿a través de quienes? Son demasiadas las preguntas de respuesta incierta.

Una Reforma Política, o ¿acaso una reforma económica que cambie el sistema tributario injusto como el actual?, con un IVA que graba por igual a débiles y poderosos, con tributos que no alcanzan a las grandes rentas financieras y especulativas.

Hoy la “oposición” reclama eliminar las retenciones, pero nada dice del sistema tributario.

Esta gran crisis mundial no fue desatada por los pobres, sino por los ricos, por las grandes corporaciones financieras y comerciales. Lo que sí queda clarito es que la están pagando los trabajadores y los pueblos de todo el mundo. En nuestro país se paga en parte con los fondos de la ANSES, cuando un jubilado cobra apenas $790.

Y como todo gira en torno a una misma esencia de poder, a la ofensiva reaccionaria no se le puede ofrecer diálogo; es imperativo que las fuerzas populares recuperen su lugar con una nueva ley de radiodifusión pues estamos entre una verdadera libertad de expresión y una mera libertad de empresa. Esta última incluye al grueso de los multimedios de información, apañados por la funesta Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).

Por todo ello es perentorio enviar al Parlamento, para su rápida aprobación, una nueva ley de radiodifusión que reemplace a la actual, vigente desde la dictadura y ligada exclusivamente al negocio de la información así como al envenenamiento de la mente de los argentinos.

Es imprescindible contar con nuevos canales de noticias que neutralicen la basura informativa de los multimedios; es necesario que se incorpore a Telesur como canal de aire y que Canal 7 se ubique a la altura de los graves acontecimientos de la actualidad.

La batalla de los medios es más que nunca prioritaria y debe encaminarse hacia una nueva forma de hacer periodismo. Uno que sea objetivo y alternativo, donde la información esté al servicio de las clases populares y de los intereses nacionales en vez de estarlo al del lucro y privilegio a que aspira la oligarquía.

No es posible continuar engañando al pueblo con lo superficial, ya que lo esencial está por encima de lo formal y trivial que aparece a simple vista, aunque sea justamente aquello que los medios se encargan de enturbiar.

Son muchos los cambios que deberán realizarse. A las reformas política e impositiva se tendrá que sumar la recuperación de las riquezas naturales y de las empresas públicas, rematadas por Menem, y mantenidas por Duhalde, junto a toda la derecha peronista, y De la Rúa, con toda la derecha radical. Por si fuera poco lo que hay, Macri llega al colmo de proponer la reprivatización de nuestra Aerolíneas Argentinas vaciada, ¡¡¡ni se puede creer, es una vergüenza!!!

A esta crisis la deben pagar los poderosos responsables que la desataron, de ninguna manera los trabajadores, ni los pequeños comerciantes, ni los profesionales. Menos aún los jubilados, que no tienen por qué prestar sus fondos de la ANSES para socorrer a las grandes compañías en problemas.

Hasta la próxima

O`RONDEMAN




EL ABASTO: LA FAMILIA TRAVERSO, LA FONDA O’RONDEMAN Y EL COMITÉ CONSERVADOR

Durante la instalación del primer edificio del Mercado, entre 1891 y 1893 (se inauguró el 1º de abril de 1893), la zona del Abasto comienza a poblarse de negocios, depósitos, corralones, cafetines, fondas y prostíbulos, como respuesta al importante movimiento de los puesteros, changarines y carreros que acudían diariamente a entregar productos frescos de las quintas cercanas y más alejadas.

La fonda O’Rondeman (abundancia, en dialecto genovés), tras el cierre del Mercado Modelo de Plaza Lorea, se traslada al lugar siguiendo los pasos de decenas de puesteros que hacen lo propio.

Regenteada por el genovés Agustín Traverso, casado con María Stagno, se hallaba instalado con su familia en una amplia casona de dos plantas, ubicada en la entonces calle Laprida 534 (hoy Agüero), con ochava al SO en la esquina con Humahuaca. En la planta baja la fonda ocupaba unos 150 metros cuadrados, mientras que en el piso superior vivía la familia. La casona además, contaba como todos los locales afines en aquellos tiempos con bodega y depósito.

Numerosas mesas redondas con tapa circular de mármol se desplegaban en el salón, y estaba el típico sector reservado, también habitual entonces.

La familia de los Traverso tenía ocho hijos, cuatro varones y cuatro mujeres, de ellos serían los hombres quienes trascenderían en la sociedad machista de la época, por las buenas o no tan buenas acciones.

El mayor de los hijos era Constancio, nacido en 1867. Le seguían José “Cielito” (1873), Alberto “Yiyo” (1880) y Félix “Felicín” (1886). Las mujeres eran Luisa, Florinda, Benedita y Palmira, todas ellas se casaron con personas vinculadas a la actividad del Abasto.

Al morir Don Agustín (su fundador) se hizo cargo del negocio Alberto “Yiyo”, y más tarde también se incorpora Félix Traverso (hijo de Felicín). Sin embargo, a pesar de ser una familia muy grande, llegó a haber distintos socios, según la época, como Luis Landoni, Cesar Menotti, Luis “Gigi” Giagnoni y Carlos Girola.

La fonda O’Rondeman pasaría a ser un sitio inseparable del entorno y la historia del mercado, así como del cantor Carlos Gardel, quién hará sus primeras armas precisamente en este lugar y al amparo de Don Yiyo, un padre adoptivo, según ambos lo reconocieron.

No sólo trascendía aquella taberna por su buena comida, sino por el desfile de figuras y personalidades, como cantantes, jockeys, payadores, políticos y futbolistas, que acaparaban la atención de la sociedad del momento.

Constancio Traverso, el mayor de los hermanos, se convirtió en un temido y respetado caudillo del Partido Autonomista Nacional (conservador) que respondía al liderazgo de Benito Villanueva, Pedro Cernadas y Alberto Barceló. Regenteaba el famoso comité de la calle Anchorena 666, verdadero depósito de libretas de enrolamiento en tiempos electorales (cuando las mujeres no votaban), con un anexo en Corrientes 3181, convertido en uno de los garitos más famosos antes del Centenario.

Según escribe Edmundo Guibourg “el comité aquel era típico de la época del novecientos, con todas las características que describieron José Antonio Saldías, Alberto Vacarezza y Carlos Mauricio Pacheco en sus sainetes, con algo de ese clima que mi cuñado Samuel Eichelbaum puso en ‘Un guapo del 900’”.

Una anécdota en O’Rondeman, por 1916, muestra la notable influencia que ejercía Constancio en el barrio. Tras una de las grescas habituales en la zona, intervino la policía y se llevó detenidos a varios parroquianos, entre ellos la dueña del restaurante, María Stagno, madre de Constancio. Al pasar las horas sin que la liberaran avisaron a Constancio, que corrió a la seccional. Cuando era interpelado sobre la detención de la señora, el comisario le espeta: “¿Y a usted quién le dio vela en este entierro?, pero antes de terminar la frase y sin mediar palabra Constancio le aplicó tal puñetazo que lo desmayó instantáneamente, y tomando de la mano a su madre se la llevó de la comisaría.

Al día siguiente el comisario estaba cesante. Debió acudir al influyente Benito Villanueva, quien le recomendó ir a pedirle disculpas a Constancio, mal trago que debió soportar para recuperar su puesto.

En 1916, con la vigencia ya de la Ley Sáenz Peña, comenzó a decaer el poder de los caudillos y, para la crucial elección de ese año, Constancio se confió en repartir dos billetes flamantes de diez pesos para garantizar el voto de quienes conocerían por primera vez un cuarto oscuro. Se llevó una gran sorpresa cuando tras el escrutinio se comprobó el amplio triunfo del líder radical Hipólito Yrigoyen y el Partido Socialista recogió un insospechado número de sufragios. En la sección, quienes se quedaron con los dos billetes nuevitos votaron preferentemente en contra del conservadorismo. Benito Villanueva sentenció, “bueno, ahora hay que retirarse de la política”.

Constancio Traverso fallecía pocos meses después, el 31 de agosto de 1917, cuando tenía sólo 50 años. En nada significó el final del conservadorismo ni de la oligarquía, que continuaría dando guerra tal vez con métodos más sutiles por muchos años más.

Félix “Felicín” Traverso era el más chico de los cuatro hermanos. Poco se sabe de él, sólo que murió joven, cuando pasaba apenas los 20 años. Su final empezó a raíz de un hecho de índole policial, en una de las típicas reyertas de la época, un 5 de mayo de 1907. Fue en el O’ Rondeman, tras un tumulto en que asesinaron de una puñalada a Francisco Cattadi “Felicín”quedó acusado de esa muerte, por lo que en un primer momento huyó pero luego decidió entregarse. Juzgado y condenado, murió poco después de ingresar a la cárcel.

José “Cielito” Traverso fue también protagonista de un grave hecho de sangre en la noche del 22 de diciembre de 1901, en el almacén “El Tambito”, de Aquiles Giardini, en Av. Sarmiento y Vieytes. Eran los bajos de Palermo, durante las famosas “indiadas” que acostumbraban a cometer los llamados “niños bien” de la sociedad porteña, con el fin de divertirse provocando a los guapos. Según la crónica aparecida en La Prensa del día siguiente, en aquella oportunidad Juan Carlos Argerich (El Vidalita) tuvo un altercado con los músicos, que se negaron a tocar la pieza La Tirana. Argerich les arrojó una copa, cosa que enfureció a “Cielito” que salió en defensa de los músicos. De resultas de la batalla, Argerich quedó herido en el suelo, es internado en el Hospital del Norte y fallece pocos días después. José “Cielito” Traverso fue culpado del homicidio, “crimen en reyerta”, y le dieron cuatro años de prisión.

Mediante influencias políticas de Benito Villanueva, logran conmutar la pena de Cielito por la de destierro al Uruguay. Aquella maniobra provocó violentos editoriales en los diarios, a pesar de los cuales, y por el posible “fraude patriótico”, Villanueva derrotó a Carlos Pellegrini en la elección de senadores nacionales.

Cielito falleció en el Uruguay el 8 de julio de 1921, a los 47 años.

Alberto “Yiyo” Traverso fue quien se mantuvo al frente de la mítica fonda O’Rondeman. Allí se ofrecían platos de buena calidad, con la esmerada atención personal de él mismo. “Don Yiyo” era un hombre que a diferencia de sus hermanos tenía amplia bondad y generosidad. De contextura bien robusta, con el tiempo llegó a pesar 170 kilos, sin embargo aquello no le quitaba agilidad como para moverse entre las mesas y controlar la atención que cumplía su personal. Cuando alguien se quejaba de algún plato, lo tomaba en sus manos y se lo engullía en segundos, para demostrar lo óptimo de su mercadería. Algunos hasta lo incitaban, tan sólo para presenciar aquella prueba. Yiyo tenía hambre permanentemente y podía comer tantas veces como se lo propusiera, y como postre podía consumir varias docenas de naranjas.

En la trastienda de la casa Yiyo recibía a la clientela más selecta: César Librandi (Granolina), Domingo Vito (Mingo Daguita), Andrés de Filipo (El Flaco), Manuel Riccio, entre otros, y por supuesto al Morocho, Carlos Gardel, por quien tenía una paternal debilidad. Otro que pertenecía al grupo era el “Tanito” Oriente, gran guitarrista que acompañaba a Gardel.

Y en aquella trastienda El Morocho guardaba su guitarra.

Fueron famosas las payadas que se dieron en el lugar, en tertulias que se prolongaban hasta varias horas, pasada la medianoche. Los cantores entonaban sus motivos criollos; allí también se escucharon Don Juan, La Morocha y otros tangos, aún antes de que se estrenaran en público, eran una verdadera première en aquel templo tanguero.

En el año 1923 Don Yiyo comenzó a sentir los primeros amagos del corazón, hasta que el domingo 22 de julio, a los 43 años de edad, murió. Ese día corría en Palermo su yegua “Dinga” y antes de morir, para colmo, alcanzó a enterarse de que no había salido ni “a placé”. Así desaparecía el último de los famosos hermanos Traverso.

El Abasto estaba de duelo. Gardel, que cumplía dos actuaciones diarias en el Teatro Empire, de Corrientes y Maipú, se entera de la noticia en momentos en que recogía fervientes aplausos del público. Su sonrisa se quebró; aquella noche Gardel lloró por Yiyo, el padre que no tuvo.

Tiempo después, en una gira por París y en el apogeo de su fama, Juan Pizarro, otro músico del Abasto le preguntó: “¿Morocho, te acordás de Yiyo? Tras un momento de nostalgia, con los ojos nublados y la mirada en la lejanía, Carlos respondió: “¡Pobre Yiyo!, me quería tanto que la última vez que lo vi le hice afeitar los bigotes; lo había convencido de que estaban pasados de moda”.

A partir de allí el negocio pasó a manos de su sobrino Félix, quien se asoció con Carlos Girola. La fonda permaneció abierta durante once años más, hasta 1934 cuando cerró sus puertas definitivamente.

En 1935 el local se dividió en dos. Sobre la esquina de Humahuaca se abrió un depósito de fruta, y sobre Agüero se instaló el Café y Restaurante “El nuevo japonés”.

Años más tarde la esquina quedó abandonada y las autoridades jamás tomaron en cuenta los pedidos de preservar el sitio como centro de interés histórico, por Carlos Gardel y por la memoria de una época, hasta que en el año 2007 fue demolida para construir en su lugar un edificio de propiedad horizontal.

Hoy el barrio reclama que al menos se coloque una placa que diga algo así como: “Aquí en este predio existió la mítica Fonda O’Rondeman de los hermanos Traverso, donde hizo sus primeras presentaciones Carlos Gardel”.

Miguel Eugenio Germino

FUENTES

-Guibourg, Edmundo, En la Memoria de un amigo, en http://www.todotango. com/spanish/gardel/cronicas/memoria

-http://www.geomundos.com.cultura/gardeloriental/testigos-del-france

-Matamoro, Blas, Carlos Gardel, Historia Popular, CEAL, 1971.

-Matamoro, Blas, Historia del Tango, Historia Popular, CEAL, 1971.

-Zatti, Rodolfo Omar, Gardel en el Abasto, Corregidor, 2005.

INGENIO SAN MARTIN DEL TABACAL



5 DE AGOSTO DE 1918

FUNDACIÓN DEL PUEBLO-INGENIO

En Salta (la linda):” Ora…trabaja y calla”.

Pueblo e ingenio se confunden en una sola unidad de explotación del medio ambiente y del hombre. Especialmente del originario, que habitó ancestralmente aquellas selvas prodigiosas en especies hoy diezmadas.

Hablar del Ingenio San Martín del Tabacal es referirse a un individuo que dejó en su camino un surco de abusos, explotación, represión, corrupción, sangre y muerte: Robustiano Patrón Costas.

Hombre de negocios, gobernador de la provincia de Salta, tres veces senador nacional y frustrado candidato a presidente de la Nación, fue lo que hoy se conocería como “un individuo exitoso”.

Adquirió en 1908, junto a su hermano, tierras fiscales a valores más que viles, y durante su gobernación hizo extender las vías del ferrocarril hasta el lugar donde un año más tarde se emplazaría el ingenio, en una zona habitada entonces principalmente por comunidades guaraníes, a las que subyugó además de arrebatarles sus tierras.

Continuando los pasos de La Forestal, que cuarenta años antes había arrasado con el Chaco Argentino, reeditará la policía propia, las barracas mugrosas, el trabajo insalubre, el pago escaso, la proveeduría patronal y la depredación de la selva.

LAS TIERRAS Y SUS PRIMEROS HABITANTES

El primer europeo que pisó Salta fue el conquistador Diego de Almagro (conquistador del Perú y “descubridor de Chile”), cuando atravesó los valles calchaquíes en el año 1535. Hernando de Lerma, por su parte, se convirtió en el fundador oficial de la ciudad en el año 1582.

En el departamento de Orán, donde se instaló la planta, se trazó la última ciudad fundada por los españoles, fundación que hizo Ramón García de León y Pizarro, el 31 de agosto de 1794.

Descubrir, colonizar, fundar, términos usuales en el léxico de los conquistadores, no alcanzaron para doblegar a los pueblos de este continente, que a pesar de la inferioridad militar y su disgregación, supieron enfrentar y resistir al afianzamiento español primero, y a los criollos más tarde, que con Roca a la cabeza produjeron verdaderos genocidios, aunque no lograron exterminarlos.

Los pueblos rebeldes que habitaban la zona donde se estableció el ingenio eran los diaguitas y los calchaquíes, hijos de aquellos que tras la Revolución de Mayo se habían aliado al General Güemes y al gauchaje para frenar el avance de los españoles.

Según documentos del obispado de Orán, la comunidad guaraní ya habitaba la región desde 1804, 110 años antes de que llegara Patrón Costas con sus títulos de propiedad. Los nativos acreditaban sus cementerios como irrefutable prueba de que habitaban allí desde mucho tiempo atrás.

En 1947 el ingenio compró un millón de hectáreas más, con indios adentro, a quienes después fue desalojando paulatinamente. “La Masacre de Rincón Bomba”, en octubre del mismo año, fue parte del pasado negro de aquella “Gran Empresa”.

Todavía hoy la historia se repite. Hace sólo seis años otra gran atrocidad fue cometida contra 150 familias guaraníes afincadas en La Loma, al ser desalojadas de sus tierras el 20 de septiembre de 2003, con la autorización de un juez que venía actuando desde la dictadura, Oscar Alberto Blanco.

LA PLANTA SAN MARTIN DEL TABACAL

Fue fundada el 5 de agosto de 1918, junto al pueblo-finca, con el objeto de competir con los ingenios vecinos Ledesma y La Esperanza, de la provincia de Jujuy.

A la vera de la ruta 50, tres gigantes arcos señalan la entrada al Ingenio, custodiada por una guardia privada y uniformada. En estos arcos están grabados los nombres de Patrón Costas, Mosotegui y Bercetche. La primitiva fábrica se encontraba a 300 metros de la entrada, protegida por varios retenes de guardias privados, uno cada cien metros. En la larga calle principal se hallaba la “Proveeduría”, lugar de compra obligatoria para los trabajadores semi-esclavizados, mediante el uso de los “vales” con que cobraban los exiguos salarios. A continuación estaba el edifico de administración y las viviendas para el personal jerárquico, de sólida construcción, rodeadas de jardines y parques. Como contraparte, en lugares mucho menos accesibles a la vista de curiosos (estaba vedado tomar fotografías) se levantaban las barracas de precaria construcción destinadas a los trabajadores, en su mayor parte temporarios.

La planta llegó a ocupar grandes extensiones del departamento, desde la ruta 34 hacia el Norte, a ambos lados de la ruta 50, hasta casi el límite con Bolivia. Una zona cubierta de ondulados bosques tropicales, poblados por comunidades originarias, hábitat que fue metódicamente desmantelado sin el menor respeto por la naturaleza y mucho menos por quienes allí vivían. Todo este despojo, por supuesto se hizo con la complicidad de las autoridades de la Provincia.

Fueron a su vez desmanteladas las modestas plantaciones de aquellas comunidades, bananeros, mandioca, batata, maíz y porotos. Además fueron privados de su entorno de caza y pesca, de las que eran hábiles practicantes.

En el año 1919 comenzó la plantación a mano de las primeras semillas de caña y en 1920 se celebró la primera cosecha. En 1925 se desmanteló la primitiva fábrica para la instalación de un trapiche de última generación para aquella época. Después de diez años, en 1934, se produjo un salto cualitativo para el pueblo, cuando se inauguraron la Escuela, el Hospital y la Iglesia.

En 1965 muere su fundador, Robustiano Patrón Costas, y luego de tres décadas, en 1996, la empresa es comprada por la multinacional norteamericana Seaboard Corp., que a partir de entonces ramifica la producción y el mercado, sobre 25.000 ha de cultivo, de las que se obtienen 230 toneladas de azúcar (marca “Chango”), además de 37.000 metros cúbicos de alcohol y subproductos como jugos, concentrados y aceites, la mayoría para exportar a Europa, EE.UU. y Asia. Por otra parte, Seaboard Corp encara allí la producción de frutas frescas. En el orden industrial la marca es “Tabacal”. Hoy la planta gira como “San Martín de Tabacal SRL.”

ROBUSTIANO PATRÓN COSTAS

Nació en Salta el 5 de agosto de 1878, paradójicamente cuarenta años antes del día de fundación del Ingenio.

Fue gobernador de su provincia natal ente 1913 y 1916, y tres veces senador nacional entre 1916 y 1943. En 1942 lanzó su candidatura a la Presidencia de la Nación por la llamada Concordancia (una coalición integrada por la Unión Cívica Radical, el Partido Demócrata y el Partido Socialista), candidatura frustrada por el golpe del año 1943.

Durante su gobernación en Salta fue el artífice de la extensión de 20 kilómetros del ferrocarril, hasta hacerlo llegar a las tierras de Orán, que años antes había comprado a valores irrisorios y donde localizaría el proyectado ingenio.

Además eximió de impuestos a los ingenios azucareros, por Ley Provincial Nº 999 del año 1918, durante cinco años. Entre 1943 y 1955, ya en pleno auge del Ingenio, vuelve a beneficiarse, esta vez por la política proteccionista del peronismo para las azucareras.

A partir de 1943 Don Robustiano no ocupará más cargos públicos, pero sí se dedicará de lleno a su patria chica del Tabacal, y no le temblará la mano en octubre de 1947 para ordenar la “Masacre de Rincón Bomba”. Nuevamente pretendió explotar a los lugareños, en este caso a los pilagá (descendientes de los guaycurúes), a quienes les prometieron una paga de $ 6 pero cuando llegaron para cobrar les tenían liquidado a $ 2,50 solamente. Al verse estafados, decidieron regresar caminando hasta llegar a Las Lomitas, agotados, hambrientos y enfermos.

Al enterarse, el presidente Juan Domingo Perón envió tres vagones ferroviarios llenos de alimentos, ropas y medicinas. El cargamento fue interceptado en la ciudad de Formosa, se quitó parte de la carga y luego de muchas semanas llegó a Las Lomitas con los alimentos ya alterados, que fueron distribuidos igual entre los pilagá. Como consecuencia de intoxicaciones, murieron unos cincuenta indígenas. Más tarde, la gendarmería reprimió salvajemente la marcha de repudio de los originarios, provocando una nueva matanza.

LA HISTORIA FUE SIEMPRE NEGRA

“Ora…trabaja y calla” se leía tallado en la mampostería en lo alto de un casco de estancia que no era El Tabacal, pero era una señal más de cómo se pretendió adormecer a los trabajadores en aquella Salta “la linda”.

El informe Bialet Massé del año 1904 ya denunciaba la explotación de los trabajadores en el Norte argentino. Este médico y abogado catalán recorrió catorce provincias y recopiló testimonios en un documento de 1500 páginas donde describe la situación de expoliación y pobreza que padecían los trabajadores, criticando con dureza a los mismos gobernantes que le habían encomendado el trabajo.

Hay varios testimonios, uno es el del cacique Pastor Martín, que cuenta cómo se les arrancaba un diente por cada caña que veían chupando a los jornaleros en el cañaveral. Existen fotos de los tristemente famosos galpones o barracas de miserable construcción, en los que se hacinaban juntas a más de cincuenta familias. Cuando los aborígenes reclamaban que se les pagara más, traían otros del Chaco a los que sólo les daban ropa y comida, y aquéllos quedaban desocupados, para apenas subsistir de pequeñas huertas que cultivaban en Las Lomitas. Finalmente, en 1970 el Ingenio mandó maquetear y destrozar las huertas por caballos y además de someterlos a una golpiza, se los expulsó al pinachal.

Cuando en 1996 es adquirido por la multinacional Seaboard Corporation, las nuevas técnicas de explotación provocaron despidos masivos. A consecuencia de ello el pueblo de Hipólito Yrigoyen perdió 4.000 habitantes.

EL RECUPERO DE LA PROPIEDAD ANCESTRAL

La comunidad Ava Guaraní, de Estación Tabacal, que reside actualmente en Hipólito Yrigoyen, denunció al Ingenio no sólo por la usurpación de sus tierras, sino también por la destrucción de la naturaleza y la violación del convenio 169 de la OIT sobre pueblos tribales.

El juez Leonardo Arancibia resolvió recientemente: “Hacer lugar a la medida cautelar de no innovar, ordenando al Ingenio y Refinería San Martín de Tabacal SRL que se abstenga de realizar en dicho predio (Las Lomitas) actos que impliquen depredación, extracción de árboles y plantas, movimientos de tierra o profanación de tumbas, bajo apercibimiento de desobediencia judicial y remitirse los antecedentes al fiscal penal.”

No se sabe cómo continuará la historia que ya no es igual a la del 5 de agosto de 1918, cuando se puso en funcionamiento este ingenio de azúcar amarga.

Miguel Eugenio Germino

FUENTES

-http://es Wikipedia.org/Wiki/Tabacal.

-http://www.argenpress.info/2009/argentina-salta-el-ingenio-s m-del-tabacal.

-http://lavaca.org/seccion/actualidad/0/172.shtml.

-http://www.invituin.com/tabacal/historia.html.

-http://www.unsa.edu.ar/historia/revistas/revistas0409.htm.

-http://www.lafogata.org/salta/salta_mov.htm.

Biblioteca para Ciegos:


La ardua lucha cotidiana por la integración

Apenas se traspasa la entrada, una bocanada de aire fresco inunda al visitante de la Biblioteca Argentina para Ciegos, ubicada en una tranquila calle de Almagro, en Lezica 3909. Concebida como “lugar de pertenencia y punto de encuentro de las personas con discapacidad visual”, la entidad persigue una misión insustituible: contribuir a la plena integración de los no videntes a la sociedad. Se trata de una organización no gubernamental sin fines de lucro, fundada en 1924 por el escritor y docente ciego Julián Baquero y por el Dr. Agustín Rebuffo. Este año fue declarada de interés cultural y educativo por la Legislatura porteña y cuenta con 600 socios, quince empleados y algunos voluntarios. Los socios se reúnen en asamblea una vez por año para aprobar el balance, designar la Comisión Directiva y fijar los lineamientos a seguir.

La biblioteca está considerada como la más importante del país en su especialidad, y una de las más relevantes de América Latina. A través de sus valiosos servicios, se constituye en una eficaz herramienta que facilita el acceso a la cultura y a la información de las personas ciegas. Está conformada por áreas esenciales como la “Biblioteca Braille Circulante” y del “Libro Parlante”, que dispone de más de mil obras grabadas, en su mayoría en los propios estudios de la institución. El material se puede retirar en la sede o recibirse a domicilio, por envío gratuito.

Por otra parte, en la Imprenta Braille Informatizada se producen las revistas que edita la biblioteca, así como los pedidos que formulan particulares y empresas. Asimismo, el organismo se encarga de la distribución de productos de uso exclusivo para no videntes como bastones, pizarras, punzones y papel braille. El Servicio de Apoyo Educativo brinda material de estudio y clases complementarias para alumnos de todos los niveles. Además, hay un sector dedicado a la promoción de deportes para ciegos.

La biblioteca está abierta a toda la comunidad, con entrada gratuita. Cada sábado la sala de lecturas se transforma en un auditorium donde se pueden disfrutar de conferencias, espectáculos musicales y teatrales.

El Director Interino, Daniel Rojas, es honesto y autocrítico respecto a la gestión de la entidad: “Nuestra labor no está muy valorada, no le damos la difusión que corresponde, faltan recursos, somos un poco cómodos. La responsabilidad es un poquito de todos, nosotros tenemos nuestra parte y la sociedad la suya. La gente se debe acercar a ayudar porque quiera, no hay ningún deber moral. La comunidad puede aportar haciéndose socia y pagando la cuota de $10 pero no queremos que sea asistencialista, que ponga dinero, sino que nos dé trabajo”. En este sentido, reclama que todos los restaurantes y cafés cumplan con la obligación legal de tener la carta en braille y que ese trabajo se efectúe en la biblioteca, lo que significaría una fuente de ingresos importante para la institución.

Rojas vuelve a mostrar su costado solidario cuando se refiere al amparo legal de los ciegos: “Si bien el certificado de discapacidad nos otorga ciertos derechos como el pasaje gratis y los medicamentos a menor precio, la protección es insuficiente pero no queremos apuntar siempre a eso porque ¿acaso los niños, la tercera edad, están protegidos? No se trata de arrimar agua para nuestro molino. En nuestro caso, los ciegos de sectores bajos tienen todos los servicios en forma gratuita”.

La administración se basa en una autogestión con recursos genuinos: “Con la cuota social se recaudan 6000 pesos. También se obtienen ingresos de donaciones, venta de productos, el alquiler de algunos departamentos del edificio y las publicaciones en braille que editamos. Además, recibimos un subsidio de la Comisión de Bibliotecas Populares de 4200 pesos. La vamos remando, estamos con todos los sueldos y los impuestos al día, las finanzas están equilibradas”, afirma con satisfacción el director.

La biblioteca ofrece asesoramiento sobre programas o dispositivos que permiten adaptar una computadora para los discapacitados visuales. Según Rojas, el avance tecnológico galopante de los últimos años equivale para los no videntes a “haber recuperado un ojo”.

El director admite progresos en cuanto a la problemática de la discapacidad: “Ahora hay más conciencia frente al hecho de la discapacidad, hay mucha mayor atención y preocupación por parte del Estado. Hay otra idea y otra obligación legal, que se logró por presión social”, asegura. Afortunadamente, parece que por fin llegó la hora de que cada uno haga suyo y lleve a la práctica el lema fundante de la institución: “Ayuda a todo ciego en toda forma”.

Laura Brosio

Laura Brosio