domingo, 31 de enero de 2021

SUBTES DE BALVANERA Y ALMAGRO

 

Subtes de Almagro y Balvanera - Parte 1 


 

La Ciudad de Buenos Aires tiene en su esencia, desde hace más de cien años, un baluarte que ninguna otra región de nuestro país posee: el subterráneo. Como no podía ser de otra manera, los queridos barrios de Almagro y Balvanera no son ajenos al tema, y cuentan, cada uno de ellos, con diferentes estaciones de diversas líneas. A lo largo de dos ediciones de nuestro periódico, repasaremos cada una de ellas.

 

El recorrido lo empezaremos con la Línea A, que ostenta el privilegio de ser la más longeva, ya que su inauguración fue en 1913. Son seis las estaciones que se albergan en nuestros sitios. Su color distintivo es el celeste.



 

Río de Janeiro: Se ubica en el límite entre Almagro y Caballito, y aunque no esté tan emparentada con Almagro, geográficamente está ubicada en la intersección de ambos. Su primera presencia fue el 1 de abril de 1914, y comparte fecha de inauguración con Castro Barros y Loria, dado que pertenecen al segundo tramo subterráneo construido. Debe su nombre a la calle Río de Janeiro, ubicada a pocos metros.

 

Castro Barros: Está en pleno corazón almagrense. Lleva el nombre de Pedro Castro Barros, político que representó a la provincia de La Rioja en el Congreso de Tucumán, previo a nuestra independencia. Todas sus bocas se encuentran sobre la Avenida Rivadavia, algunas del lado de Castro Barros, y otras de Medrano, como originalmente se llamó la estación.

 

Loria: Tiene lugar en Almagro, pero está a un puñado de metros de Balvanera, su nombre se debe al político argentino Mariano Sánchez de Loria.

 

Plaza Miserere: Es una de las estaciones más importantes no solo de Balvanera sino del recorrido. Se inauguró el 1 de diciembre de 1913, en lo que fue el primer tramo del subte. Tiene una gran concurrencia debido a que está al lado de la estación Once del tren Línea Sarmiento.

 

Alberti: Se encuentra geográficamente sobre Rivadavia, entre las calles Alberti y Matheu, en Balvanera. Su uso sólo está destinado para pasajeros que van desde Plaza de Mayo hacia San Pedrito. Muchos la consideran, junto con Pasco, una “semi estación”, dado que tiene cerrado uno de los lados. Lleva el nombre de Manuel Alberti.

 

Pasco: Al igual que Alberti, fue inaugurada el 1 de diciembre de 1913. También tiene la particularidad de tener uno de los lados cerrados, por lo que sólo funciona para las personas que van desde San Pedrito hasta Plaza de Mayo. Se ubica sobre la misma avenida que su estación “complementaria”, pero entre las calles Pasteur y José Uriburu (continuación de Pasco). Su nombre es un homenaje a la Batalla de Pasco.

 

Otro de los subtes que pasa por alguno de nuestros barrios corresponde a la Línea H, que transcurre parte de su trayecto por Balvanera. Esta línea identificada con el color amarillo, es la más joven de todas, ya que su fundación se remonta al año 2007. Durante su recorrido, se puede ver el Paseo Cultural del Tango, un homenaje que se da en cada estación y que muestra grandes figuras de nuestro distintivo musical por excelencia. Son cuatro las estaciones que se hospedan por nuestras calles.

 

Córdoba: Ubicada en la avenida Pueyrredón y su intersección con la avenida Córdoba. Fue inaugurada el 18/12/2015. El homenajeado en esta estación es el cantante Edmundo Rivero.

 

Corrientes: Tiene su lugar en la avenida Pueyrredón entre Lavalle y Corrientes. Su fundación fue el 6 de diciembre de 2010. En las paredes de la estación se pueden ver murales de Enrique Santos Discépolo y Carlos Gardel.

 

Once - 30 de Diciembre: Se encuentra en la avenida Pueyrredón y Bartolomé Mitre. Su nombre se debe al barrio (Once) y al homenaje a las víctimas de la tragedia de Cromañón (sucedida el 30 de diciembre de 2004). En este tramo del Paseo Cultural del Tango se ve el homenaje a Aníbal Troilo.

 

Venezuela: Geográficamente ubicada en la avenida Jujuy, entre avenida Belgrano y Venezuela. Al igual que la estación anterior, fue inaugurada el 18 de octubre de 2007. El representante del tango que se encuentra inmortalizado en este sector es el compositor Osvaldo Fresedo, junto a su obra Vida mía, entre otras.

 

Continuará el próximo mes...           

 

Lucas D. Giannotti

 Periodista


 


A 40 AÑOS DE "LA NOCHE DE LA BASURA"

 

A 40 años de “La noche de la basura” de Beto Gianola

 


Una de las varias versiones de la obra se realizó en Balvanera, en el desaparecido teatro Armando Discépolo que se encontraba en la calle Pichincha 53, teatro que nace del también desaparecido teatro Marconi de Rivadavia 2314, que tenía conexión con este predio, y que una vez cerrado el Marconi persistió con el nombre del destacado dramaturgo.

Bajo la dirección de Carlos Carella y con los actores Noemí Laserre y Ricardo Lavié, obtuvo buenos comentarios de la prensa como el de El Popular: “…revela un Gianola con cualidades de dramaturgo. Un trabajo que marca la lucha diaria, la ternura, la rutina y la cuota de amor escondido, donde las manías quedan el descubierto, en un matrimonio de 25 años juntos de silencio, que estallan en una sola noche”.




Para La Nación: “es una estampa costumbrista que cala hondo y encuadra en las pautas de comportamiento asimiladas en esas épocas. El título es una terrible metáfora y un drama realista muy bien captado”.

Para La Opinión: “Gianola, un observador absoluto, aunque quienes aprecien el drama superficialmente, puedan suponer lo contrario. Hay un realismo casi fotográfico, nada dudoso es anotar que es ésta una de las obras más importantes de nuestra dramaturgia”.

Se destapa todo en la unión de la pareja, cuando ésta llega a la alcoba tras la fiesta de casamiento de su hijo único.

Es un canto de amor de la familia, no obstante lo que pueda suceder en el seno de la pareja, ya que las cosas que los unen son más que las que los separan, la mayor fantasía es la realidad.

Recordando teatros desaparecidos y fantásticos artistas y autores, con diferentes matices y facetas. Gente de la cultura y las puestas en escena, como son este teatro barrial que como tantos otros desapareció del damero barrial, el Marconi se convirtió en un gigante edificio en torre, y el Discépolo en una empresa de medicina.

Norberto Isidro Gianola, más conocido como Beto Gianola (Buenos Aires, 1924 – Ib. 17 de abril de 1981), fue un actor de cine, televisión y teatro argentino, padre del actor Fabián Gianola y tío del actor Martín Gianola.

 

Natan Blum

 


 

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CUENTO: EL ALLANAMIENTO - ZITARROSA

 

ALFREDO ZITARROSA


“Hago falta./ Yo siento que la vida se agita nerviosa si no comparezco,/ si no estoy. Siento que hay un sitio para mí en la fila,/ que se ve ese vacío,/ que hay una respiración que falta,/ que defraudo una espera./ Siento la tristeza o la ira inexpresada del compañero,/ el amor del que me aguarda lastimado./ Falta mi cara en la gráfica del pueblo,/ mi voz en la consigna,/ en el canto,/ en la pasión de andar,/ mis piernas en la marcha,/ mis zapatos hollando el polvo,/ los ojos míos en la contemplación del mañana,/ mis manos en la bandera,/ en el martillo,/ en la guitarra,/ mi lengua en el idioma de todos,/ el gesto de mi cara en la honda preocupación de mis hermanos”. (A.Z.)





EL ALLANAMIENTO


cuento


Hoy anduvo la muerte buscando entre mis libros alguna cosa… Hoy por la tarde anduvo, entre papeles, averiguando cómo he sido, cómo ha sido mi vida, cuánto tiempo perdí, cómo escribía cuando había verduleros que venían de las quintas, cuando tenía dos novias, un lindo jopo, dos pares de zapatos, cuando no había televisión, ese mundo a los pies, violento, imbécil, abrumador, esa novela canallesca escrita por un loco… Hoy anduvo la muerte entre mis libros buscando mi pasado, buscando los veranos del 40, los muchachitos bajo la manguera, las siestas clandestinas, los plátanos del barrio, asesinados, tallados en el alma… Hoy anduvo la muerte revisando mi abono del tranvía, mis amigos, sus nombres, las noches del Café Montevideo, las encomiendas por la Onda con olor a estofado, revisando a mi padre, su Berreta, su Baldomir, revisando a mi madre, su hemiplejia, al Uruguay batllista, a Arístides querido, a mis anarcos queridos bajo bandera, bajo mortaja, bajo vinos y versos interminables… Hoy anduvo la muerte revisando los ruidos del teléfono, distintos bajo los dedos índices, las fotos, el termómetro, los muertos y los vivos, los pálidos fantasmas que me habitan, sus pies y manos múltiples, sus ojos y sus dientes, bajo sospecha de subversión… Y no halló nada… No pudo hallar a Batlle, ni a mi padre ni a mi madre, ni a Marx, ni a Arístides, ni a Lenin, ni al Príncipe Kropotkin, ni al Uruguay ni a nadie… ni a los muertos Fernández más recientes… A mí tampoco me encontró… Yo había tomado un ómnibus al Cerro e iba sentado al lado de la vida… Pasé frente al Nocturno y la vida había pintado unos carteles… Pregunté en una esquina por la hora, y en la bolsa del hombre que me dijo la hora iba la vida, junto con su almuerzo… Hoy dejaré las puertas y las ventanas de mi casa, abiertas… y la noche entrará por todas las ventanas de mi casa, por todas las ventanas de todo el barrio, por todas las ventanas de todos los cuarteles y de todas las cárceles, por todas las ventanas de los hospitales… la noche entrará, cabeceando, saltará para adentro, sombra a sombra a la luz del farol… y se echará en el piso como un perro… y aguardará hasta la madrugada… Hoy… dejaré las puertas y las ventanas de mi casa, abiertas, para siempre…

 

                                         Alfredo Zitarrosa 


 


BIDEN EN UN EEUU COMVULSIONADO

 

Biden asume en un país convulsionado



               Ya no hay propaganda que lo disfrace. El principal país del mundo vive una crisis institucional de carácter inédito y ni siquiera un período presidencial exitoso alcanzará para restablecer la confianza en las instituciones norteamericanas.

               No faltará mucho para que la maquinaria cultural norteamericana aproveche para hacer un circo de la toma fallida del Capitolio, pero ni Netflix ni ninguna otra plataforma on line, lograrán ocultar un paisaje que muestra a la confianza en la calidad democrática estadounidense en el peor de los subsuelos.

               Es que no serán gratis todos los gestos del presidente saliente para denostar a un sistema electoral con severas fallas de origen. Si bien esto no es nuevo, todo descansaba en el respeto de los dos partidos mayoritarios al resultado de las elecciones. Es así que la propia Hillary Clinton se perdió de ser presidenta pese a que sacó más votos que su contrincante.

               Pero cuando un sistema depende sólo de la palabra empeñada, cualquier deslealtad puede derrumbarlo. Es lo que hizo Trump cuando nunca dejó de machacar sobre lo fraudulento de una elección aún meses antes de llevarse adelante los comicios. Es que el presidente saliente veía licuarse su popularidad junto al crecimiento y al descontrol del coronavirus, que arrasó con su alta fama en poco tiempo. Los democrátas, que parecían en proceso de descomposición, se alinearon tras la figura de Biden apenas olieron la posibilidad del triunfo. Lo demás es historia conocida.

               No será fácil la tarea de Biden. Asume con un país sumergido en la segunda ola de la pandemia, con grupos violentos activos y con un horizonte de salida de la crisis económica, todavía nublado. Se enfrentará ante un mundo que, si bien nunca dejará de respetar el poder militar de la principal potencia, ya percibe un progresivo debilitamiento. Biden será observado con lupa por propios y ajenos, en un futuro inmediato que se avizora marcado por la incertidumbre.

                                                          Pablo Salcito