viernes, 29 de julio de 2022

EXPO FOTOS EN PLAZA BOEDO AÑO 2014


La Expo foto de Plaza Mariano Boedo en el año 2014

 

El 1° de agosto del 2014, inauguramos “Comuna 5/Foto” una muestra fotográfica justamente en la sede comunal ubicada en la Plaza Mariano Boedo invitades por el área de Participación Vecinal que en ese entonces estaba a cargo de nuestro comunero Raúl Sánchez.

La muestra es un collage de fotos que retratan diferentes espacios y zonas de nuestros barrios impreso en diferentes banners temáticos. Fue el resultado de recorridas que realizamos durante varios meses, impulsadas por la Secretaría de Prensa del Consejo Consultivo de la Comuna 5.

Los 8 banners temáticos fueron organizados y titulados: POR LAS CALLES DE BOEDO - POR LAS CALLES DE ALMAGRO - PLAZA BOEDO - PLAZA ALMAGRO - PLAZA AVEFA - PATIO SALGUERO - A PRESERVAR – ASUNTOS PENDIENTES.

Durante varios meses recorrimos las distintas zonas en forma grupal Aurora Pérez, Virginia Samar, Leonardo Chazanowski, Paula Conti, Daniel Winikor, Daniel Fusaro, Marisa Munczec, Norma Maizares, Cora Rojo y Mirta Rivera con mi coordinación tanto en las salidas como en la preparación de la muestra. Decidí este formato para poder incluir fotografías sacadas con celulares.

El resultado es muy rico, ya que resulta de la mirada colectiva que permite descubrir detalles desde ángulos diferentes.

La muestra estuvo allí expuesta 15 días, durante los cuales fue vista por vecinas y vecinos que iban a hacer trámites en las oficinas de la sede comunal, pero también fue expuesta en innumerables espacios culturales y políticos tanto de Almagro como de Boedo. Todavía hoy está a disposición de quienes quieran exponerla.

 

Mónica Hasenberg





OTRO PATRIMONIO DE ALMAGRO

 


Edificio Viacava de Rivadavia 3667


Obra de Virginio Colombo, año 1917

Construido por encargo de Francisco Viacava al arquitecto Virginio Colombo, que nació en Italia y falleció en Balvanera (Ciudad de Bs. As.) en 1927 y realizó más de 50 obras en Buenos Aires y La Plata, muchas de las más importantes en Balvanera y Almagro.

Refaccionado por la Arq. Elina Tassara durante la pandemia de 2020/21 por la Ley de mecenazgo, financiado por el consorcio con los impuestos municipales. Recuperada como otro hito restaurado para el patrimonio cultural de la Ciudad.





ANDREA TENAUTA



Andrea Tenuta… y “Esperando la carroza”

 

“Mamá; dice doña Elisa que nos vayamos a la mierda”, frase que eternizó la película “Esperando la carroza” y que luego se repitió en muchas bocas. Estalla la risa del público en este grotesco de Alejandro Doria, con guión del propio Doria y Jacobo Langsner, y un elenco compuesto por Antonio Gasalla, Luis Brandoni, Betiana Blum, China Zorrilla, Mónica Villa, Julio De Grazia, Juan Manuel Tenuta, Andrea Tenuta, Lidia Catalano, Enrique Pinti y Darío Grandinetti, entre muchos otros.




En esta película Andrea protagoniza a la hija de China Zorrilla, que califica a la vecina de “minusválida mental”.

Andrea Tenuta, nació en Buenos Aires, Argentina, el 6 de enero de 1958, nacionalizada uruguaya, hija de Adela Gleijer y Juan Manuel Tenauta, dos actores uruguayos que dejaron una marca indeleble, producto de su talento.

Desde su infancia y adolescencia se crió en un mundo de fantasías que motorizaron su futura vida de actriz y cantante, dotes que lucirá en la película citada.

En mayo de 1975 participa en el grupo La Galera de H. Fresa.

Como cantante de boleros tuvo un gran éxito junto a Chico Novarro, baladas y tangos con Alberto Favero y en también en musicales: “Cabaret” y “Aquí no podemos hacerlo” con Pepe Cibrián.

Luego vinieron otras participaciones y giras, era su vida.

Tiene recuerdos encantadores de “Rayo de amor”.

Son también muy recordadas sus participaciones en telenovelas como: Amo y señor, Amor prohibido, El lobo, Rebelde y La extraña dama, entre muchas otras.

En Madrid conoció al director de cine José Luis Garci (también autor y productor). Se enamora, un flechazo. Estampillas océano de por medio. Cuando él se fue, compró una pluma y papel de carta especial y arrancó un idilio. Vive en España, pero sin olvidar su paso por Argentina. Regresó al país para una segunda parte de Esperando la carroza, pero, mejor prefiere no recordar ni hablar del tema.

 

                                             Natán Blum




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DOS ANÉCDOTAS DEL ABASTO


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Anécdotas del Abasto

 

“Miguelito del Tambo”, por Enrique G. Santirso

 

Miguel Azaro, “Miguelito del Tambo”, como lo llamábamos nosotros, por el simple hecho de que habitaba el viejo tambo de la calle Zelaya, entre Jean Jaurés y Anchorena, que había sido de sus padres. Tenía dos hermanos; del mayor se sabía poco, apenas lo veíamos y eso solo por las noches, de día no salía a la calle.

El siguiente, Juancito, era un personaje por demás interesante, una curiosísima simbiosis de niño-hombre; como chico, alegre, juguetón, ingenioso. Bromista incansable. Como hombre era un taura (guapo, valentón, bravucón), temible con el cuchillo, susceptible, siempre dispuesto a jugarse la vida por una pavada.

Miguelito en cambio, era muy distinto a sus hermanos: afable, contemporizador. Jamás lo vi trenzarse en una de esas riñas callejeras en las que todos, quien más, quien menos, entrábamos.

Dotado de una fina sensibilidad, amaba la vida y la amistad. Podría decirse que soñaba con evadirse del sórdido lugar donde había nacido y alcanzar el Edén prohibido. Dios, la casualidad o el destino, vaya uno a saber quién, lo había hecho nacer en la más absoluta pobreza, pero al mismo tiempo lo había dotado de uno de los dones más envidiables: el amar, sentir hondamente y poder expresar esas emociones a través de un órgano vocal incomparable.

Podía hacer gozar, sufrir, reír o llorar a su apasionado auditorio, porque él mismo gozaba, sufría, reía o lloraba, cuando nos extasiaba con su canto inolvidable.

La muerte de su ídolo, Carlos Gardel en 1935 lo derrumbó. De ahí en adelante fue una nave al garete, sin timón ni chance de llegar a puerto.

Una mujer que lo amaba le brindó techo, ternura y comprensión. Pero ya no era el mismo. El tabaco y el alcohol habían destruido esa maravilla vocal.

Cuando murió Miguel Azaro, “Miguelito el cantor”, había desaparecido mucho antes.

 


 

La Garúa que nació en el Abasto, por Ricardo Perrone

 

La pluma de Enrique Cadícamo y la música de Aníbal Troilo se congregaron para dar vida a ese hermoso tango que, como el propio Pichuco, nació en el Abasto.

Entre las tantas amistades de aquel “gordo” que hizo hablar al bandoneón, se destacaban en el rioba las de Tito Matarazzo, el Negro Acosta, el Gallito César y un enfermero del Hospital Fernández, conocido con el apodo de “Campana” o “Campanita”.

En la década del 30, Campanita se había ganado en la barra meritorios lauros por su filantrópica dedicación de asistir a la gente humilde de la barriada –que era numerosa– con muestras gratis de medicamentos, al punto que se hizo acreedor al alias de “Médico de los pobres”.

Campanita, vaya a saber de buena tinta por qué razón, se entregó al alcohol y cayó en una situación de no retorno. Sufrió en carne propia el hielo de una fría garúa en pleno invierno, y rodó “como un descarte, siempre solo, siempre aparte” en una de aquellas salas del Hospital Fernández, en el mismo hospital en el que trabajó ayudando a salvar tantas vidas como auxiliar de enfermería.

Olvidado hasta por su propia esposa, la hermosa mujer que le dio dos hijas, por entonces adolescentes. Solitario y abandonado, “perdido como un duende”, “pensando siempre en lo mismo”, tal vez en su mujer que lo abandonó… “porque aquella con su olvido / hoy le ha abierto una gotera”…, en sus hijas, en su vida de enfermero de otras épocas…

Llega así al final de sus días sin que nadie lo vea… “cruzar por la esquina / sobre la calle, la hilera de focos / lustra el asfalto la luz mortecina”… Una de las tantas esquinas que tantas veces cruzó para ayudar a los necesitados del barrio, sin encontrar quien pudiera ayudarlo en su caída.

El barrio se conmovió con la noticia de su muerte allá por el año 1942.

Así, por iniciativa de Pichuco, Enrique Cadícamo le pone letra al drama del amigo que no olvidó. Él compondrá la música y el tano Fiorentino conmocionará con su voz la noche del estreno el 4 de agosto de 1943, en el Tibidabo.

Había nacido el tango Garúa:

 

“…Solo y triste por la acera

va este corazón transido

con tristeza de tapera.

Sintiendo tu hielo,

porque aquella, con su olvido,

hoy le ha abierto una gotera…”




INTERNACIONALES

 Un planeta sin rumbo y con caminos abiertos


        DOS TEMPERATURAS EN UN MUNDO EN GUERRA - AMÉRICA Y EUROPA

Mientras en el Cono Sur temblamos por el frío y Europa se derrite por las sucesivas olas de calor, la realidad política mundial es contradictoria y se ve atormentada por los efectos de la pandemia y la guerra en Ucrania.

En el Viejo Continente no saben bien qué rumbo tomar. Creyeron que abroquelándose detrás de la OTAN le propinarían una fuerte y ejemplar derrota a Rusia. Pero esto no solo no sucedió, sino que los efectos de las sanciones económicas se están volviendo en contra de los emisores. El euro se debilita frente al dólar todos los días, y los gobiernos europeos ya preparan planes de emergencia ante la posibilidad que el gas ruso no llegue a sus países.

A todo esto se le suma la inflación mundial, provocada por la salida de la pandemia y el encarecimiento de los commodities. Este efecto no respeta países ni ideologías y afecta especialmente a los sectores más empobrecidos. En América latina, este fenómeno está provocando que las poblaciones se inclinen a líderes progresistas y más orientados a la izquierda, o en todo caso, alejados del discurso neoliberal.

Colombia, Chile y se espera que pronto Brasil, sean un fiel reflejo de esta tendencia, aunque la falta de rumbo del gobierno argentino pone en duda en qué lugar quedará parado nuestro país luego del 2023.

Pero todo está por verse en un planeta desorientado, donde fenómenos contradictorios detonan lógicas que antes parecían inamovibles.

                                      Pablo Salcito