sábado, 3 de octubre de 2009

MACRI REMATADOR


“INMOBILIARIA MACRI” PARA LA CIUDAD

Coherente con su accionar, el gobierno de Macri continúa avanzando con la liquidación del patrimonio público, en su condición de gerenciador de los intereses empresariales y como un eficiente rematador de cuanto edificio estatal sirva para aquellos fines.
En esta oportunidad aparece a una empresa llamada Corporación Puerta Norte, que estará dirigida por cinco funcionarios nombrados por el jefe de Gobierno, y que se extenderá por varias generaciones, (99 años). ¿O el jefe de Gobierno es inmortal o apuesta a una descendencia numerosa? La operación se centrará en liquidar las casas vacantes del aquel plan faraónico de autopistas (ex AU 3, AU 5, AU 7 y AU 8) de otro “gran patriota”, Osvaldo Cacciatore, que hoy se encuentran habitadas precariamente por familias de escasos recursos. Menudo aporte a la solución del problema de la vivienda. Claro está que este plan deberá ser aprobado por la Legislatura porteña, que como en el caso de las Torres de Catalinas Norte no le será difícil conseguir los votos necesarios entre sus colegas opositores, por aquello de que “entre bueyes no hay cornadas”. Esta movida se suma a los intentos y al de desalojo de toda una cadena de inmuebles y terrenos “ocupados precariamente”, como la Huerta Orgásmica de Caballito, la Fábrica IMPA, el centro cultural de Medrano 473, la Placita de Independencia al 4200, e innumerables centros culturales porteños como el Galpón Trivenchi de Caseros al 1700 y la Casa de la Cultura Compadres del Horizonte, de Pozos 1983´, entre muchos otros. Pero no sólo la Ciudad “remata”, veamos qué ocurre en el ONABE (Organismo Nacional de Administración de Bienes), dependiente de la Presidencia de la Nación. El ONABE acaba de desmembrarse, con la creación de la ADIF (Administración de Infraestructura Ferroviaria), a la que aquél le transferirá 500 inmuebles y miles de muebles con un único propósito: “sumar recaudación y disminuir los subsidios”. Una pregunta ingenua: ¿que pasará con los proyectos “Parque de la Estación” y “Corredor Verde al Oeste”? ¿Alguien sabe?, ¿alguien contesta algo sobre estos proyectos por los que los vecinos de Balvanera y Almagro vienen batallando desde hace algo más de nueve años? Por lo visto, los Espacios Verdes no son prioridades ni del Gobierno local, ni del Gobierno Nacional.

Consejo de Redacción

PRIMERA PAGINA EDITORIAL OCTUBRE 09 Nº 178


EDITORIAL (nº 178 Octubre 2009)


Es abundante y hasta excesivo el material radial, gráfico y sobre todo televisivo relacionado con el tema de la droga. La insólita oferta se asocia a un paralelismo: droga-violencia-delincuencia, esencialmente destinado a la juventud.

Queda sobrentendido que se trata de la violencia de abajo hacia arriba en la escala social. Nada dicen de la violencia de arriba hacia abajo, ejercida de parte de los poderosos y padecida por los más frágiles.

Resulta emblemática la decisión de la Suprema Corte de Justicia de declarar inconstitucional una condena por consumo personal de drogas. El uso de la droga como un elixir, o más bien un brebaje, es utilizado en las sociedades postindustriales globalizadas, primordialmente por la juventud, para expiar los casos de incertidumbre e inseguridad respecto del futuro.

En un universo incierto, con barreras infranqueables, carente de lógicas posibilidades de realización profesional o laboral, sólo triunfan los considerados “exitosos”, los desencantos son muchos.

La angustia, la exclusión, la discriminación, la sospecha y la persecución, son moneda corriente, en especial entre la juventud pobre, proveniente de hogares humildes, “no exitosos”.

Poco o nada se habla del gran negocio que está detrás de la droga, del poderoso traficante, y hasta de los gobiernos que producen y trafican.

El caso de Colombia es más que ilustrativo. Allí un tercio de los legisladores posee causas pendientes con la justicia, y el mismo presidente Uribe se encuentra más que sospechado si atendemos a que actúa como gerenciador de los intereses de la corona norteamericana, principal consumidor mundial del producto.

El especialista francés y funcionario de las Naciones Unidas, Iban de Rementería, rubricó muchas páginas al respecto, y calificó al producto de elixir para el alma que asegura el reposo y una mayor producción laboral. Se podría agregar, una mejor y más disimulada explotación.

Países como Afganistán, por ejemplo, se encuentra en lo que históricamente fue la ruta de la heroína, de la que produce el 80% del consumo mundial -gran parte para exportar-. No es casual el interés de los EE.UU. y la OTAN en mantener y conservar aquel trayecto libre de talibanes.

Sin embargo, no es este tipo de droga la que produce la mayor mortalidad mundial. El tabaquismo provoca cinco millones de víctimas, contra sólo 200 mil de aquélla, lo que no amerita menospreciar su nocividad, con el agravante de que el consumo de droga aumenta mientras que el del tabaco disminuye. Con la actual introducción del “Paco”, (sustancia de bajo costo, elaborada a partir de bicarbonato de sodio, cafeína y alcaloide) como resaca de la droga para los sectores marginados, la situación adquiere características dramáticas.

Por lo tanto, este delicado tema, como tantos otros graves problemas sociales de la humanidad, son ocultados y tergiversados por los multimedios del sistema, verdaderas fábricas de noticias, mimetizados tras una pantalla de programas, especialmente televisivos, de escaso o nulo valor artístico-cultural, que apuntan a un vulgar pasatiempo (una droga visual) para los incautos que buscan una evasión temporaria de los avatares de la jornada que finaliza.

No se escatima ni el mal gusto, ni la grosería barata, ni el sexo implícito, ni la humillación o la ridiculización de cuanto participante se preste al ridículo, y no lo decimos por purismo estúpido ni conservadorismo religioso.

No valen ejemplos que todos conocen, aunque si prospera la nueva ley de despenalización de las calumnias e injurias, ¡bienvenida sea! Será factible marcar al cholulaje con nombre y apellido y si felizmente se aprueba la nueva ley de radiodifusión, otro será el cantar.

Un ejemplo puntual de la complicidad de los medios en la desinformación fue el multitudinario encuentro de jóvenes hacia la constituyente social, realizado en Embalse de Río Tercero (Córdoba, entre el 15 y el 17 de agosto pasado). Allí participaron 2.500 personas, provenientes de todo el país, en representación de 400 organizaciones sociales y políticas, y no mereció cobertura alguna de los grandes medios.

Bajo el lema “Ni un pibe menos, trabajo, pan y un pueblo feliz”, debatieron temas de alto contenido social como desocupación, trabajo, salarios dignos, salud, vivienda, entidad, recursos naturales, educación, reforma tributaria, discriminación y pueblos originarios, ente otros temas candentes.

Los mismos jóvenes “Perdiendo el miedo y con alegría” marcharán el 23 de octubre a una jornada nacional de movilizaciones y a un encuentro nacional hacia la constituyente social en el mes de noviembre.

Hasta la próxima

MUSEO DEL AGUA



EL MUSEO DEL AGUA

En la historia de la humanidad el primer elemento que desató la furia, las conquistas y las guerras fue el oro, luego la plata, y más tarde el petróleo. Estas riquezas embarcaron al hombre en sangrientos conflictos y guerras devastadoras, aún hasta la actualidad, hoy con la potencia imperial dominante, los Estados Unidos, como principal protagonista.
Sin embargo, un elemento, abundante en buena parte del mundo que la derrocha, pero escaso en otra que la padece, “el agua”, se está transformando en el recurso estratégico fundamental para el futuro de la humanidad. El agua potable constituye tan solo el 2,5% del agua total, ya que el 97.5% restante lo constituyen los mares y los océanos. Sobre estas aguas la técnica de desalinización es complicada y de alto costo, pero aun pudiendo realizarse está el agravante de que ambas fuentes se encuentran en un lamentable proceso de constante deterioro y contaminación. A esto se suma que una fuente de agua potable que se contamina, se pierde, así como el uso irresponsable e intensivo de la misma produce su agotamiento. Primitivamente se utilizó para el consumo el agua de los ríos, arroyos y lagunas, sin tratamiento alguno. Luego, especialmente en las grandes ciudades, comenzó a extenderse la técnica de filtrado. Queda el recuerdo del Buenos Aires antiguo con la figura del aguatero criollo (litografías de Vidal), que acarreaba agua desde Río de La Plata y vendía en los barrios más alejados de la costa. Este personaje aparece siempre montado en un típico carrito con cencerro o campanilla, adornado con la talla de su santo favorito, aferrado en la cúspide de un palo a un metro de altura del enorme tonel tumbado. Con el tiempo fueron reemplazados por los hispanos, que exteriorizaban su nostalgia pintando sus toneles con colores alusivos a la bandera hispana. En 1828 se estableció un precario depósito de filtrado muy cerca de la costa, cavado en la tosca debajo del nivel de la playa. El agua pasaba por varias capas de arena y sustancias clarificantes, para salir después como un líquido más claro y cristalino; desde allí se elevaba mediante bombas, que proveían a los aguateros de alrededor de 300 toneladas diarias. En el Molino San Francisco, en lo que hoy es Balcarce entre Alsina y Moreno, se erigieron hacia 1860 los primeros depósitos de agua, así como otro depósito perteneciente al Ferrocarril Oeste, ubicado en Recoleta, para uso de las locomotoras de la primera línea ferroviaria argentina. Recién el 4 de abril de 1869 comenzó a funcionar el primer gran depósito de agua de la actual Plaza Lorea, de 43 metros de altura, utilizado hasta la fundación del Palacio de las Aguas Corrientes El agua, como factor decisivo en el desarrollo humano, gravita entre los pueblos, en su costumbre, alimentación y forma de vida, especialmente en la Argentina que se encuentra con el privilegio de estar de cara al río. No por casualidad tanto Pedro de Mendoza como Juan de Garay fundaron dos veces Buenos Aires a la vera de del río color de león, y no fue por inteligencia propia sino por imperio de las precisas instrucciones de las ordenanzas españolas de 1523: “…se ha mirar que sean sitios no anegadizos, y de buenas aguas, y de buenos aires, y cerca de montes y de buena tierra para labranza, e donde se puedan aprovechar de la mar para cargar y descargar…” Se puede afirmar entonces que el agua estuvo siempre estrechamente vinculada al surgimiento de nuestra ciudad. Los primeros cursos de agua que atravesaron Buenos Aires fueron los llamados Terceros, desagües naturales que en días de lluvia corrían de Oeste a Este, produciendo profundas grietas, ondulaciones, cañados y bajíos anegadizos. A ellos se agregan los hoy entubados, Maldonado, Cildañez, Vega, Medrano y otros menores. Aquellos terceros se transformaron en oi las actuales grandes cañerías subterráneas de desagües. En 1886, con la sanción de la ley de adoquinado, éstos corren por debajo de las actuales calles Jean Jaurés, Paso y Lambaré (sectores más bajos de los barrios de Balvanera y Almagro). Así, los iniciales intentos de trazar una red de aguas corrientes, como de servicios sanitarios de desagües, con los años fueron conformando una ciudad debajo de la ciudad, un laberinto invisible de cañerías, ríos subterráneos y desagües que la circundarán perforándola como un queso gruyere. Con el primitivo gran tanque de Plaza Lorea los aguateros irán desapareciendo, también con el agua corriente, a la vez que se alejará el fantasma de las grandes pestes, la fiebre amarilla y el cólera, que habían causado estragos entre los habitantes. Sin embargo, hacia 1891 un censo confirmaba que solo 8.151 casas sobre 30.367 tenía acceso al agua corriente, el resto usaba agua de pozo o de aljibe, hecho que prolongó la vida del simpático aguatero, en especial para los sectores más alejados del casco urbano, que terminaba en la calle de Las Tunas (hoy Callao-Entre Ríos). El agua del río llevada por los aguateros era filtrada en algunos casos en porosos tinajones de barro, y almacenada en grandes recipientes conservados en lugar fresco. El primer aljibe fue instalado en 1759, en la casa de Domingo Basavilvaso, acaudalado comerciante, cuya finca estaba en la actual calle Belgrano entre Colón y Balcarce. El aljibe permitió también el uso del agua de lluvia en forma un tanto más higiénica; hoy se conservan sólo algunos como piezas de museo. Otra particularidad relacionada con el uso del agua fueron las llamadas Casas de Baños, presentes en Buenos Aires hasta casi promediar el siglo XX. Allí concurrían aquellos que no gozaban de agua corriente, sobre todo en invierno, cuando estas casas proveían de agua calentada mediante grandes calderas. Pocos hogares contaban con condiciones para calentar el agua para el baño. Dos siglos más tarde el mundo se encuentra a las puertas de una gran catástrofe humanitaria como producto de la escasez de este imprescindible líquido vital, agravado por el vertiginoso crecimiento poblacional y el uso indiscriminado que hacen de éste quienes no lo valoran suficientemente y además lo contaminan. Si bien en América del Sur el agua dulce abunda –por el momento–, eso mismo representa una tranquilidad y a su vez un peligro futuro, ya que son muchos los intereses internacionales que se mueven tras este invalorado recurso. Argentina, junto a otros países de América, posee el riquísimo Acuífero Guaraní, la codiciada presea al que potencias extranjeras no vacilan en acercarse con diferentes pretextos, especialmente los EE.UU. La llamada Triple frontera, compartida por Argentina, Paraguay y Brasil, está situada en el corazón mismo del acuífero, junto a la cuenca que la circunda, Amazonas-Paraná, un sector de alto valor estratégico que despierta apetitos deglutientes por parte de la potencia del norte.

EL PALACIO DE LAS AGUAS CORRIENTES

Este gigantesco edificio –en el sector más alto de la ciudad, Córdoba y Ayacucho–, escondía en su interior gigantescos depósitos de agua. Fue revestido de una vistosa arquitectura, con puertas y ventanas fingidas, a fin de no deslucir las casas de un sector residencial de la ciudad. Más tarde se construyeron acueductos subterráneos, como grandes brazos que llevaban agua potable a pobladores de los barrios más alejados del centro y del Gran Buenos Aires. Hoy ya no almacena agua, sino oficinas administrativas. Doce gigantescos tanques vacíos que alguna vez guardaron 72 millones de 1itros de agua quedan en pie como patrimonio histórico de la ciudad. Funciona también en el lugar, en la calle Riobamba 750, la Biblioteca Agustín González, que posee importante bibliografía relacionada con el tema y el Archivo Histórico de Planos, del Patrimonio “John Frederic La Trobe Bateman”. La notable colección atesora los planos de las obras más sobresalientes relacionadas con la historia arquitectónica y sanitaria de la ciudad y del conurbano. EL

MUSEO DEL AGUA

El museo del Patrimonio propiamente dicho, ya que casi todo el edificio es un museo, hoy lleva el nombre de Museo del Agua. Reúne gigantescas copias fotográficas del Palacio, como del histórico tanque de agua de Plaza Lorea y piezas de terracota importadas con las que fue revestida la fachada exterior del edificio. También guarda caños y antiguos medidores importados de Inglaterra, Estados Unidos, Alemania e Italia, ya que la industria nacional no se encontraba en condiciones de fabricarlos. Hay, por ejemplo, un modelo de hierro fundido del año 1889 hecho por la firma G. Kent Ltd. de Londres, además de maquetas de los primeros sistemas de desagües utilizados en el área “Radio Antiguo” delimitado por las calles Billinghurst, Bustamante, Sarmiento, Medrano, Casto Barros, México, Boedo, Carlos Calvo La Rioja, San Juan, Alberti, Caseros, Brasil, Paseo Colón y Leandro Alem, un amplio radio de aproximadamente 3000 hectáreas. Entre la grifería y accesorios, importados y nacionales, el Museo cuenta con los que se fabricaron a partir de la segunda posguerra, cuando cobraron impulso las marcas Piazza, La Rural, Franklin y FV. También hay manómetros y relojes, así como instrumental de alta precisión, utilizados desde los orígenes del sistema de provisión, todos ellos importados. Inodoros clásicos destinados a establecimientos carcelarios, que incluían lavabo en un mismo elemento e inodoros a la turca e infantiles de época y modelos especiales, son otras de las curiosidades. Depósitos automáticos de descarga de llamativos materiales, como madera, vidrio y acero cromado, variantes hospitalarios y de hoteles y bebederos, grifería, caños, tazas y palanganas de material vítreo, se suman al cúmulo de reliquias del Museo. Tanto el Museo como la Biblioteca y el Archivo de Planos forman parte de “Fuente Abierta”, programa de integración cultural de AYSA. Todo el complejo ha sido reubicado en Riobamba 750 1º piso y puede ser visitado de forma gratuita de lunes a viernes de 9 a 13 horas, mientras que los días lunes, miércoles y viernes a las 11 se realizan visitas guiadas.

AGUAS ARGENTINAS HOY

Tras haber sido privatizada por el gobierno de Carlos Menem y su ministro de Economía, Domingo Cavallo en 1990, en lo que fue un verdadero remate del Patrimonio Nacional, junto con el resto de las empresas públicas, la vieja Obras Sanitarias de la Nación volvió al Estado en el año 2007, bajo el nombre de AYSA, Aguas y Saneamientos Argentinos, como Sociedad Anónima del Estado.

Miguel Eugenio Germino

Agradezco la colaboración del arquitecto Jorge D. Tartarini – Director del Museo del Agua


FUENTES Bruzzone, Elsa, Las Guerras del Agua, Tomos I y II Capital Intelectual, 2008. Del Pino, Diego, “Allá por la capilla del Carmen”, Cuadernos de BA, 1981. Herz, Enrique Germán, “Historia del Agua en BA”, Cuadernos de BA, 1979. http://www.ceads.org.ar/casos/2003/A%20Argentinas%20- %20Contemos%20en%20el%20Palacio.pdf

DEPRESIÓN CAPITALISTA DE LOS AÑOS '30



24 DE OCTUBRE DE 1929


LA GRAN DEPRESIÓN


“Caen, en picada, las cotizaciones, y en picada caen los precios y los salarios y más de un hombre de negocios desde la azotea. Cierran fábricas y bancos; se arruinan granjeros. Los obreros sin trabajo se calientan las manos ante fogatas de basura y mascan chicle para consolar la boca. Las más altas empresas se vienen abajo; y hasta Al Capone se desploma sin levante.”

Eduardo Galeano


A la expansión de los años dorados, en los Estados Unidos del 20 –período de esplendor, lujo y despilfarro, conocido como “los años locos”– sobreviene la profunda depresión del treinta.

Aquel jueves negro del 24 de octubre de 1929 se desploma la Bolsa, caen bancos e industrias y el crack económico financiero deja un tendal de desocupados que pronto alcanza a más de 12 millones, el 30 por ciento de los trabajadores.

Como reflejo se extiende a Europa y al mundo. En Alemania el porcentaje de desocupados trepa el 45 por ciento. Sin embargo repercute escasamente en Francia, que se desprende rápidamente del patrón oro, y no llega a la Unión Soviética, porque su economía estatizada y aislada del sistema capitalista lo evitó.

Se prolonga en el tiempo hasta 1933, provocando miseria, hambre, enfermedad, angustia, dolor, miedo y desesperanza.


LA GRAN EXPANSIÓN

Tras el fin de la Primera Guerra Mundial, en 1919, los Estados Unidos emergen como los mayores triunfadores, con escasas bajas y el conflicto alejado de sus fronteras. Se estaban convirtiendo en los grandes proveedores de mercancías y capitales, tanto a triunfadores como vencidos, lo que les valió una inédita prosperidad interior. Tal situación generó un desmedido consumismo de su población, también lujo y despilfarro, lo que dio nacimiento a la conocida expresión “años locos”, del Charleston, del alcohol, la frivolidad y también la mafia. Estados Unidos se había constituido en el gran acreedor de toda Europa, que por su parte no podía recuperarse de la devastación de la guerra.

La producción en serie le permitió a la industria estadounidense abaratar los costos de mano de obra y obtener mayor productividad en el mismo tiempo, con igual salario. A su vez, con el requerimiento de grandes inversores se favoreció la mayor concentración de capitales y con ello ganancias extraordinarias y acumulación de riqueza.

El mayor impulso provino de la industria automotriz y de aparatos eléctricos. A la Ford, que desde 1907 fabricaba el Ford T, se le agregaron la General Motors con el Chevrolet y la Chrysler con el Plymouth, manufacturas que arrastraron a las de la construcción, el neumático y el acero.

A través de la radio y la posibilidad que daba de llegar a las masas, se expande la publicidad, que multiplica las ventas. El tiempo no alcanza para ganar más y más dinero, por supuesto que no por todos; la especulación se juega en el casino de la Bolsa de Valores, el tiempo es dinero y el dinero manda.

Tiempos Modernos, el film de 1936 dirigido y actuado por el genial Charles Chaplin, es una pintura de la época: producción acelerada, máxima explotación, tecnología al servicio del capital en detrimento del trabajador tragado por la máquina.

“Con fe religiosa cree el capitalismo es su propia eternidad. ¿Qué ciudadano norteamericano no se siente un elegido? La bolsa es un casino donde todos juegan y nadie pierde. Dios los ha hecho prósperos. El empresario Henry Ford quisiera no dormir nunca, para ganar más dinero”, grafica Eduardo Galeano.

Las tierras recién loteadas favorecen la especulación de compradores que las adquieren a bajo costo para venderlas a los pocos días a precios mucho más altos, sin conocer siquiera su lugar de ubicación. Y con el acero incorporado al negocio de la construcción se levantan rascacielos, la bolsa sube, ¡explota!, hasta el más miserable invierte sus dólares en ella.


LA CRISIS DEL 29

Aquel jueves negro del 24 de octubre de 1929 se detienen los relojes, las acciones se derrumban, los bancos quiebran, las industrias se hunden. Los valiosos papeles se convierten en inservibles papeluchos.

Los Estados Unidos –la gran potencia, a la que todo el mundo debe-, entran en pánico; los banqueros desesperados retiran sus depósitos de los bancos europeos y la crisis adquiere alcance mundial. Alemania se encuentra entre los países más afectados, con una desocupación del 45 por ciento. Empiezan a aparecer en escena nuevos movimientos, la autarquía económica, la inclinación bélica y la exaltación de la pureza étnica, que poco después fundarán el nacionalsocialismo, o lo que todos conocen como nazismo.

En Francia, que se desvincula a tiempo del patrón oro, la crisis es menor. Sin embargo, en Italia se desarrolla un proceso similar al alemán con el corporativismo fascista, con arbitraje de las relaciones laborales y control de la industria, las finanzas y el sector público. Se hacen trizas las teorías del libre mercado internacional.

Pero las primeras señales de la crisis global ya se vislumbraban años antes, entre 1925 y 1928, cuando los índices de la construcción habían comenzado a debilitarse por escasez de compradores; también el sector de la minería, el carbón y la agricultura declinaban por la contracción del comercio mundial.

Los almacenes y depósitos comienzan a abarrotarse de productos sin vender por falta de exportaciones. Las grandes industrias que habían multiplicado sus ganancias en los años 20, al no aumentar los salarios, se paralizan como resultado de la baja del consumo en el mercado interno.

Todo el dinero invertido en nueva máquina más sofisticada y de mayor producción y velocidad se torna de pronto inútil. Todas las fortunas acumuladas van a parar a la Bolsa; las empresas prestan dinero para que los grandes y medianos especuladores compren papeles en una fiebre inversora sin absoluto respaldo. En este estéril círculo vicioso suben artificialmente los precios.

El crack se produce entre el 24 y el 29 de octubre. En pocos meses se da un récord de quiebras de bancos y compañías, y la clase media pierde por completo sus ahorros de años mientras la producción industrial se reduce por debajo de la mitad de su capacidad.

Sólo en los Estados Unidos la desocupación pasa de 1.500.000 en 1929 a 4.300.000 en 1930 y a casi 13.000.000 en 1933.

Proliferan las ollas populares, miles de habitantes hambrientos esperan frente a los depósitos de reparto, miles de niños salen a trabajar en lo que pueden y a cualquier jornal, y proliferan en igual cantidad viviendas precarias de chapa y cartón. Por si fuera poco, aumenta el número de suicidios, que entre los varones trepa al 20 por ciento.

Gobernaba entonces a la gran potencia del norte el líder republicano Hebert Hoover, que fiel a su concepción capitalista clásica se empeñaba en sostener que la crisis venía de afuera, que “la economía norteamericana es sana, que todo es cuestión de tiempo, que el mismo mercado regulará todo a corto plazo”. Se equivocó profundamente, y quedó demostrado cuando en 1932 los demócratas terminaron con doce años de gobierno de aquel signo.


LA SALIDA KEYNESIANA

Con el demócrata Franklin Delano Roosevelt (1882-1945) se reemplaza un modelo de libre mercado puro por otro de “Estado activo”, conocido como “New Deal” (Nuevo Trato), basado en las teorías del economista John Maynard Keynes (1883-1946). Éste propicia políticas activas de un Estado regulador que combinara el libre mercado con las intervenciones, para contrarrestar las fluctuaciones cíclicas de la macroeconomía moderna.

En realidad Roosevelt, con este plan, levanta nuevas barreras a las ya existentes, pero pone el acento en crear empleo y ayudar a los más desprotegidos a partir de subsidiar la economía y reactivar la producción y el consumo. El plan concebía también ayuda para los productores agrarios vía devaluación de la moneda, y establecía controles bancarios más estrictos.

Aquel modelo fue llamado Well Fare State (Estado benefactor). Frente a él se fue alzando el pensamiento neoliberal del grupo de derecha encabezado por Milton Friedman (1912-2006), que atacaba lo que para ellos era destruir la libertad y la competencia, en otras palabras, el sano desarrollo del capitalismo moderno. Por su parte, los medios financieros, indignados, comenzaron a catalogar a Roosevelt de socialista.

La gran depresión no pasa rápidamente. Al contrario, se fue extendiendo en el tiempo hasta 1933 en que llega a su punto más alto, momento en que se reúnen en Londres las grandes potencias para buscar soluciones al comercio y a la crisis, encuentro que solo sirvió para mostrar la falta de solidaridad y desconfianza entre ellas.

Tras aquel trance otros aires y nubarrones soplarán en el mundo con el advenimiento del fascismo en Italia y del nazismo en Alemania, hasta llegar a la Segunda Guerra Mundial, un desastre aún mayor que la depresión del 29.

Sobreviviendo a todo, el capitalismo continuará con su línea zigzagueante, explotando al trabajador y acumulando superganancias, con el agravante de que los países más poderosos dominarán a los más débiles y vulnerables.

En el siglo XXI se produce en América Latina un nuevo fenómeno, todavía en proceso de afianzamiento. Distintos países emprenden una línea diferente de desarrollo, eligen apartarse del liberalismo económico y liberarse de la tutela de los organismos internacionales de crédito, como el Fondo Monetario Internacional, unos en mayor grado como Venezuela, Bolivia y Ecuador, otros siguen los pasos, como El Salvador y Nicaragua.

En países como Brasil, Chile, Argentina, Uruguay y Paraguay, los sectores más reaccionarios libran una lucha desestabilizadora para impedir este avance liberador, aunque por otro lado las fuerzas progresistas no cejan en su lucha por alcanzarlo. Se avecinan por ello nuevos momentos históricos de características inéditas.

A este despertar latinoamericano se suma un nuevo cimbronazo de la crisis global del capitalismo, especialmente en la metrópolis del Imperio en momentos de recambio presidencial en el que el halcón Bush transfiere el gobierno al moderado Obama.

Vuelve a caer la Bolsa, y a quebrar los bancos como en el 29. El conjunto de la sociedad será el que pague las consecuencias, en Norteamérica, en Europa y en el resto del mundo.

Aparecen economistas que miran esa instancia con optimismo, otros, más sensatos, lo hacen con cautela y algunos pronostican que pasarán varios años antes de superarla.

Y sin ánimos de hacer futurología surge una pregunta, ¿será ésta la crisis terminal del capitalismo?

Cabe esperar el laudo de la historia que dirá la palabra final.



Miguel Eugenio Germino


FUENTES

Galeano, Eduardo, Memoria del Fuego III, Catálogos, 1986.

Pigna, Felipe, “Wall Street: Tocala de nuevo Sam” en Clarín, 5.10.2008.

http://htm.rincondelvago.com/crisis-económica-de-los-años-30

http:/es.wikipedia.org/Wiki/gran -depres%C3%B3N HTML

http://www.eleconomista.com./historia/depresión.htm

ZERNERI Y LOS PUEBLOS ORIGINARIOS


LA REIVINDICACIÓN DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS

El pintor y escultor Andrés Zerneri representa un caso peculiar dentro de su oficio. Su concepción del arte reniega de lo comercial y está ligada, en cambio, a la idea de un proyecto colectivo y solidario. No participa de becas ni concursos, no acepta subvenciones, carece de marchand y de esponsoreos. Prolífico y autodidacta, expone y vende sus obras de manera autogestionada.
Desde los 10 u 11 años, el arte y las iniciativas populares se fueron combinando en su vida, dando lugar a actividades como la organización de huertas comunitarias en su barrio. Posteriormente, colaboró en la agrupación H.I.J.O.S., donde coordinó un programa de cincuenta murales en distintos puntos de la ciudad con amigos, colegas y vecinos. Zerneri considera como sinónimos arte, comunicación, militancia y expresión. Sostiene que el verdadero peso del artista radica en el vínculo que se establece entre el autor de la obra y el observador. Su nombre trascendió el año pasado cuando fue el principal artífice de un gran movimiento colectivo que culminó con el emplazamiento de una estatua de bronce del Che Guevara de 4 metros y 1,5 tonelada en Rosario. Fue realizada y donada a la ciudad santafesina por el artista y así se convirtió en la primera escultura de cuerpo entero del líder revolucionario que se instala en un espacio público en el país. La obra fue posible gracias a la donación de 75.000 llaves y otros objetos de bronce por parte de 15.000 personas. Una multitud acompañó tanto el traslado de la estatua a lo largo de la Av. Corrientes como su inauguración en Rosario, un acontecimiento que se constituyó en el centro de los homenajes al Che con motivo del 80º aniversario de su nacimiento. Zerneri reafirma su particular visión del arte: “Si bien el proyecto era político, la idea era que todos tengamos el mismo rango de importancia. Nadie tenía que venir como partido político, empresa o gobierno sino simplemente con su nombre y apellido, con una llave. Yo quiero que lo comunitario sea parte del concepto de la obra. En lugar de que alguien ponga el dinero, prefiero demostrar que se puede hacer arte sin la intervención del mismo”. Ahora, después de tan osado emprendimiento, se prepara para enfrentar otro desafío, el Monumento a la Mujer Originaria, que también será el producto de la donación de miles de llaves por parte de la gente. “Nuestro objetivo es que en el marco del Bicentenario, en 2010, -explica Zerneri- podamos inaugurar una escultura que involucre a todos los argentinos, pero que a la vez rinda un homenaje a los primeros habitantes de estas tierras, los pueblos originarios, simbolizados en el cuerpo de una mujer. Todos tienen que sentirse incluidos porque parte de nuestra identidad como país está en esos pueblos”. Será una estatua majestuosa de 10 metros y 7 toneladas que quedará en manos de Ciudad de Buenos Aires con la condición de que sea colocada en Diagonal Sur y Perú, donde está el monumento al Gral. Roca, lo cual despertará polémica. Sin embargo, el artista confía que la demanda será satisfecha por las autoridades: “Estoy absolutamente seguro de que nuestro pedido se va a aprobar porque lo que no tiene que dejar de oír el Jefe de Gobierno es la expresión del pueblo. Para realizar la escultura se necesitan 200.000 llaves. No es un regalo que le voy a hacer yo como artista plástico a la ciudad sino que se lo hacen 200.000 personas. Estaría bueno que no se ponga en contra de esa cantidad de gente. Si no logramos emplazarla donde pretendemos, será como una obra inconclusa”. El historiador Osvaldo Bayer le dará el sustento teórico a la iniciativa argumentando que la brutal matanza de indios durante la Campaña al Desierto comandada por Roca es causa suficiente para retirar el monumento al militar de un lugar tan neurálgico de la ciudad e instalarlo en una zona menos importante. Según Zerneri, el inevitable debate abrirá en la sociedad deberá servir para acercarnos y para reparar nuestra memoria. A su vez, agrega otra noción relevante: “Esta obra no habla solamente del pasado, habla del futuro porque nuestra identidad es en función del futuro. Habla de nuestros orígenes en función de lo que somos, pero proyectado hacia el país que queremos ser”. En este momento Zerneri está dialogando con diversos bloques de la Legislatura porteña para ir allanando el camino del tratamiento del tema. El proyecto está en marcha: ya se recolectó una significativa cantidad de bronce y se están organizando centros de acopio en escuelas de todo el país. El escultor formula una amplia convocatoria: “Les pido a todos que participen en este evento que será histórico, será una obra donde todos estarán presentes a través de su llavecita”.

Las personas que deseen colaborar deben dirigirse al taller del artista, ubicado en Cabrera 3653, o comunicarse al 4862-8051.


Laura Brosio

Nota redacción: también puede acercar llaves a Sarmiento 3074

VENEZUELA Y LOS MEDIOS


Chávez y su relación con los medios venezolanos


La decisión del gobierno venezolano de revisar las licencias de gran cantidad de medios audiovisuales fue tomada por la prensa occidental como un ataque directo a la libertad de expresión. Sin embargo, nadie se tomó el trabajo de contar cómo se compone el mapa de medios venezolanos, cómo llegaron sus propietarios a poseer las licencias y qué uso hacen de ellas.

En Venezuela el 32 por ciento del espectro radioeléctrico pertenece a diecisiete familias. Es decir que han parcelado el espacio de la misma manera que la oligarquía argentina repartió los campos luego de la masacre perpetrada por Julio Roca contra los pueblos originarios de la Argentina, por lo que la libertad de expresión en el país caribeño es sólo formal ya que mal pueden expresarse quien no puede acceder a los micrófonos .

Es así que cuando llega al gobierno alguien como el comandante Chávez Frías, que cuestiona el esquema de propiedad de los medios, éstos le declaran una guerra sin cuartel, similar a la que el diario Clarín le declaró al gobierno de Cristina Fernández. La batalla en Venezuela está encabezada por el medio Globovisión, que llama abiertamente a deponer al Presidente.

Por su parte, el supuesto estado “totalitario” de Chávez apenas tiene la propiedad

del 9 por ciento de los medios audiovisuales. También hay 342 medios comunitarios de distintos signos ideológicos, por lo que la mayoría de ellos no responden al gobierno.

Pero quienes detentan la capacidad de producir los mensajes no son precisamente los medios alternativos. Los dueños de las plantas televisivas RCTV y Venevisión concentran el 85 por ciento de la inversión publicitaria y el 66 por ciento de la capacidad de transmisión. Como bien nos describe el periodista argentino Diego Ghersi, estas empresas dominan el 80 por ciento de la emisión de señales y casi el mismo porcentaje de los contenidos que se emiten y elaboran en Venezuela.

Dentro de este panorama de medios controlados por pocas familias, el grupo Cisneros es el que más se destaca por su poder y por su acumulación de medios, aunque la familia Zuloaga, dueña de Globovisión, es la que está más en boca de todos por su enconada e incesante ofensiva contra el gobierno. Todos estos medios tienen sus ramificaciones sobre los medios gráficos, por lo que tienen un pie en cada parte del negocio de la difusión de contenidos.

La secretaría que se encarga de la comunicación en Venezuela, la CONATEL, citó reiteradas veces a distintos medios para que expliquen cómo se compone la propiedad del medio que poseen, llamado desoído adrede por los citados. Cuando la autoridad tomó las represalias del caso, los penados tuvieron una buena oportunidad para victimizarse. Olvidando que las ondas por donde se emiten los medios audiovisuales no son propiedad privada en ningún país del mundo, sino que es el Estado quien tiene la potestad de concesionarlos y controlar que se cumplan las disposiciones vigentes.

Pese a los avances y retrocesos, que en América latina se comience a discutir sobre la concentración mediática y la baja calidad democrática que resulta de esto, es un gran avance que tenemos el deber de consolidar aunque nos cuesten duras ofensivas mediáticas.


Pablo Salcito

jueves, 1 de octubre de 2009

PRIMERA PAGINA Nº 178 DE OCTUBRE DE 2009


YA ESTÁ EN LA CALLE EL Nº 178 DEL PERIÓDICO CON EL SIGUENTE TEMARIO:

1)Inmobiliaria Macri para la ciudad

2)El escultor Serneri y los pueblos originarios

3)Triunfo de AVEFA
4)La depresión capitalista del '30

5)Solidaridad con los trabajadores de Terrabusi
6)20.08.09 jornada por la ecología en Plaza Almagro

7)El Museo del Agua...
y mucho mas....