martes, 31 de agosto de 2021

EDITORIAL AL Nº 315 --SEPTIEMBRE DE 2021

 

EDITORIAL AL Nº 315 – SEPTIEMBRE 2021

 




“Señores, no estén tan contentos con la derrota de Hitler. Porque aunque el mundo se haya puesto de pie y haya detenido al bastardo, la puta que lo parió, está de nuevo en celo.”

 Bertolt Brecht

 

En plena campaña electoral de las PASO en plena pandemia aunque atenuada por la masiva llegada de vacunas–, la derrota de los antivacunas aún es una materia pendiente, aún con la amenaza de nuevas cepas importadas, los desaprensivos de siempre, los que miran hacia el norte y hacia Europa igual que hace 500 años, se mantienen firmes en su terquedad.

Poco se asimiló desde la Revolución de Mayo de 1810 y la Independencia de 1816; se coló por los laterales un nuevo imperio: el inglés, luego reemplazado por el norteamericano, que hasta maneja mundialmente a una Unión Europea que nació en falsa escuadra, descolorida y se evapora en su propia ineficacia.

Hoy en el año 2021, se discute si Joe Biden, es mejor, igual o peor que su antecesor, Donald Trump, demócratas y republicanos, republicanos y demócratas, las primeras medidas del “demócrata” (como ocurrió en su historia) dejan mucho que desear, se enfrasca en la sistemática provocación internacional contra China, Venezuela, Irán y Cuba haciéndolos víctimas de su propia incompetencia, nada se avanzó en descomprimir la tensión internacional.

En plena crisis de la OEA un organismo desprestigiado y caduco, con un Luis Almagro como “empleado” del Imperio, se contrapone a la resurrección de la CELAC y el MERCOSUR que promueven los nuevos gobiernos de Bolivia y Perú, junto a la Argentina y México. Otros aires soplan en América, que se resiste a ser “patio trasero”.

Colombia incendiada con Duque, y Bolsonaro en Brasil en plena declinación, marcan el ritmo regresivo de una crisis que se agudiza en los países aún sometidos como “patio trasero”.

Los destinos de Latinoamérica no se resuelven en forma individual, sino en forma colectiva, en favor de sus pueblos y no de las empresas multinacionales, en beneficio de los sectores más humildes y no de los enriquecidos con el sudor de frentes ajenas y allí reside la cuestión.

Hoy en el país, las derechas enquistadas en los medios dominantes de comunicación pretenden hasta ahora con éxito marcar la cancha e imponer la agenda, sin embargo la inteligencia popular indica lo contrario, y debe disputarle el terreno donde más le duela.

Perdieron la partida de la vacuna-veneno, si ésta sí o aquélla no, el 90% de la población está hoy vacunada (al menos con la primera dosis).

Ahora:

 - La disputa está puesta en dominar la inflación, y ponerle límites a un mercado que aún controlan los factores de poder.

 - Democratizar la justicia vergonzante, resabios del pasado que no puede volver.

 - Las dualidades son: pueblo o gente / tierra o negocio / verdad o mentira / vacunación o cantinela / naturaleza o IRSA…

A no olvidar que, como decía sabiamente Bertolt Brecht, el fascismo no duerme, tiene atragantado su afán de revancha; ¡se recicla, se disfraza, se mimetiza! Terminar con él es el gran desafío a futuro, en Argentina, en Latinoamérica y en el mundo.

Hasta la Próxima

 

Recuadro pie de página editorial:

 

1) POR UN SALARIO BÁSICO UNIVERSAL Y REBAJA HORARIA SIN REDUCCIÓN DE JORNAL

2) INTERNET Y CABLE A PRECIOS ACCESIBLES COMO DERECHO HUMANO A LA COMUNICACIÓN, GARANTIZADO “POR UNA EMPRESA NACIONAL PRESTADORA”




 

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