miércoles, 1 de mayo de 2024

DE LOS ANTIGUOS CORRALES Y MATADEROS A LA PLAZA MISESERE ACTUAL


       LA PRIMITIVA PLAZA DE LAS CARRETAS


DE LOS ANTIGUOS CORRALES Y MATADEROS DE MISERERE A LA ACTUAL PLAZA

 

El barrio de Balvanera se formó a partir de la Quinta de Miserere, lindante a un gran hueco, donde funcionaron corrales, mataderos, plaza de carretas, mercados de frutos del interior y finalmente la actual plaza, que hoy existe reivindicando el nombre “Miserere”.

La quinta fue fundada en 1773 por Antonio González Uría y su sobrino Antonio González Varela, a quien por su bonhomía se lo conoció como “Miserere”; ellos adquieren los terrenos ubicados a mano derecha del Camino Real (hoy Rivadavia) a la altura de la actual calle Azcuénaga.


            PLAZA ONCE Y EL VIEJO OMBÚ QUE HOY EXISTE

En 1807, durante la segunda Invasión Inglesa a Buenos Aires, el virrey Liniers se enfrentó a las tropas británicas al mando del capitán Whitelock en esta plaza, donde los ingleses obtuvieron un primer triunfo y le dieron a Buenos Aires 3 días para que se rindan antes de avanzar sobre la ciudad. Allí acamparon, pero nunca se imaginaron que, al ingresar a la ciudad, miles de vecinos los esperaban armados, emboscándolos en cada esquina, imposibilitando el avance para la toma de la ciudad.

Con el correr del tiempo, el Hueco de Miserere se transformó en un mercado para abastecer a los vecinos de la zona, conocido como Mercado del Oeste o Mercado 11 de septiembre, debido al 11 de septiembre de 1852, “revolución” que Buenos Aires llevo adelante contra el Gral. Urquiza luego de la Batalla de Caseros y que mantuvo a la provincia 10 años separada del resto del país, formando por un lado el Estado de las Provincias Unidas y por otro el Estado de Buenos Aires.

  
l                                LA ESTACIÓN CIRCA 1900

La plaza comienza a tomar su forma actual en 1882, en 1913 sufre una remodelación, cuando se transforma en cabecera de la primera línea de subterráneos de Latinoamérica, la Línea A, y la segunda en 1932, cuando se inaugura el Mausoleo de Bernardino Rivadavia, quien fuera el primer presidente argentino, que murió en Europa y a pesar de que en su testamento dejó muy en claro que no quería que sus restos descansen en Argentina, sus cenizas fueron trasladadas a Buenos Aires. El mausoleo se le encargó al constructor Carlos Yrurtia, considerado un importante escultor argentino.

Hoy la Plaza Miserere, como cabecera de la Estación Once de Septiembre del Ferrocarril Sarmiento (concesionado), se transformó en una plaza donde miles de trabajadores pasan a diario, sin prestarle atención a los monumentos e historias que ella guarda. Invadida por gente que vive en la calle, vendedores ambulantes y paradas de colectivos, fue prácticamente dejada en el olvido, aunque está en nosotros su valoración. En tiempos recientes fue dividida en dos, dando origen a una plaza propiamente dicha, aunque pequeña en la parte oeste, como un espacio verde enrejado.

El Mercado 11 de septiembre funcionó hasta 1882, y la plaza tomó carácter de espacio abierto al público después de la Exposición Continental realizada en 1882, durante la presidencia del general Julio A. Roca, fecha en la que el intendente Torcuato de Alvear inició la delimitación de la plaza.

En aquella fecha el terreno quedó levantado sobre el nivel de la calle ya adoquinada; y de ahí que se la encuadró con un pequeño murete, a tramos abierto por varios escalones. En su entrada por la avenida Centro América (actual Pueyrredón), se levantaban dos pilares a manera de ornamento, que en su remate tenían dos copones con plantas. Sobre las actuales Ecuador y Bartolomé Mitre se dejaba ver un gigantesco ombú (aún existe un retoño del mismo, entre las paradas de colectivos), prueba inequívoca de que todavía (año 1909) la plaza guardaba matices de sus primeros tiempos, cuando en la vecina pulpería se cantaban los versos de Luis Lorenzo Domínguez, “El Ombú”, por el profuso arbolado de la plaza entonces, a comienzos del siglo, más cerca de lo rural que de lo ciudadano. 

Tras denominarse por más de 80 años “Plaza Once” (por aquel 11 de septiembre de 1852), recién en 1947, durante el gobierno de Perón, recobrará su nombre original “Plaza Miserere”.


                                LA PLAZA ACTUALMENTE

Vale recordar que, sobre la calle Azcuénaga, nace la Parroquia de Balvanera, construida en 1833, e inaugurada en 1842, en los terrenos anteriormente donados por González Varela. Sufrió desde entonces varias modificaciones, pero desde 1852 tiene las características actuales. El nuevo Santuario de San Expedito (a la entrada), convoca multitudes todos los días 19 de cada mes y sobre todo el día del Santo, el 19 de abril, concurre muchísima gente a encender una vela para agradecer o pedir, para escuchar misa o para recibir las bendiciones.

Sin embargo, pese a que todos consideran este templo el primero del barrio, existió otro anterior, el de la Quinta de Salinas, ubicada entre las calles Rivadavia, Sarandí, Victoria (ahora Hipólito Irigoyen) y Rincón, levantado en 1790, dedicada a Nuestra Señora de los Dolores (cuya imagen fue donada por Victoriana Cabrera de Medrano), origen de la actual Iglesia Regina Martirum.

 

Miguel Eugenio Germino

 

- Luqui Lagleizer, Julio A., “Iglesias de la Ciudad de la Trinidad”, Cuadernos de Buenos Aires, Bs. As., 1981.

- Pereyra Lahitte, Carlos T., Boletín nº 9 del Instituto de Estudios Históricos de Buenos Aires, año 1984.

- Revista Buenos Aires nos cuenta, nº 8, abril de 1988.

- http://www.google.com.ar/#q=historia+monasterio+de+valvanera+la+rioja+españa&hl=es&prmd=imvns&ei=F5YlT6K6JcW-gAeYitny




PLAZA ALMAGRO Y EL MONUMENTO A LA BANDERA

 

          EL TIPICO MONUMENTO DE ALMAGRO


MONUMENTO A LA BANDERA DE LA PLAZA ALMAGRO

 

Amigos lectores, como muchos de ustedes sabrán, la plaza Almagro fue abierta al público el 20 de junio de 1929, con el nombre de “Plaza 12 de octubre”. Los vecinos de ese entonces, realizaron colectas mediante una comisión creada para dicho fin.

Gracias a ella pudieron erigir el Monumento a la bandera el 18 de noviembre de 1938. Y allí se levanta, con sus dos águilas mostrando las alas replegadas, la obra que realizó el ingeniero civil Alejandro Varangot; la forma geométrica de las aves es propia del art déco. Se pueden ver los triángulos encadenados, superpuestos y sus líneas geométricas en movimiento, como si estuviesen preparadas para el vuelo.


           LA VIENA CALESITA DE DON ANTONIO 

Han pasado alrededor del monumento muchas generaciones. Mi abuela Juana, cuando me llevaba a la plaza y pasábamos por allí, me contaba que subía gateando y bajaba tambaleándose por el pasto “muerta de risa”, ante la mirada atónita de sus papás, al poco tiempo que se había inaugurado.

Siguiendo generaciones, mi madre me contó que iba en todas las fechas patrias, ya sean días de semana, sábado o domingo junto con su escuela Comercial Nro. 8 Patricias Argentinas, al igual que todas las escuelas del distrito. Se izaba la bandera y se cantaba el Himno Nacional Argentino con mucha emoción y con orgullo.

Y yo, en esta plaza disfrutaba de la calesita de Don Antonio, que se apiadaba de mí y me dejaba agarrar la sortija, porque todos sabemos que cuando suben hermanos o amigos a la calesita, intuimos a quien va destinada la sortija, yo iba solito y siempre “ligaba” otra vuelta gratis, ¡gracias don Antonio!

También con mis amigos nos poníamos en las escaleras del monumento o nos sentábamos en el pasto que lo rodeaba para charlar durante varias horas.

Hoy el monumento está preso, sí, está tras las rejas, ya no hay más escaleras ni pasto para sentarse. Ojalá algún día pueda salir de su condena y volver a lo que era hace 85 años.

 

Lucas D. Giannotti

 Periodista





UN CANILLITA QUE DEJA SU ACTIVIDAD

 


UN CANILLITA QUE DEJA SU ACTIVIDAD

 

En el barrio de Almagro, Av. Corrientes al 3810, estuvo durante 22 años, hasta el 1º de abril de 2024, el kiosco de diarios y revistas de Carmelo, siempre con su sonrisa y agradable atención, nos fue acompañando en cada visita que le hacíamos.

El ritmo de construcción de edificios en la Ciudad hizo que hace 10 años, comenzara justo frente a su kiosco, la construcción de una torre de departamentos. Durante todo ese tiempo, me consta, como así también a los vecinos-clientes, que Carmelo soportara todo tipo de ruidos de excavación, trabajos preliminares de pilotaje, levantamiento de paredes, colocación de vereda, etc., hasta que llegara el final de la obra.

Eso hace que el kiosco de Carmelo ya no esté más, pero, como buena persona que es, deja como heredero a su colega Walter, de Corrientes al 3710 esq. Mario Bravo, frente a la puerta del Correo, lugar donde podremos proveernos mensualmente de nuestra revista barrial Primera Página.

¡Tanto a Carmelo como a Walter les deseo buena vida y muchas gracias por haber sido y seguir siendo canillitas! ¡Hasta siempre amigo Carmelo!

 

Héctor Rebasti

hectorrebasti@gmail.com




El Parque de la Estación y el Veganismo: Entevista exclusiva

 

            El amor a los animales y pas plantas parte del problema


Parque de la Estación: entrevista sobre Veganismo

 

En la Mesa de vecinos y vecinas nos organizamos por grupos de trabajo. En el de ambiente y ecología se sumó María, que vino a traer mucha buena energía, está todos los sábados en los talleres. Algunos de ellos, como el de compostaje, a su cargo. Sus palabras nos abren un mundo.

 

¿Qué es el Veganismo?

El Veganismo abarca mucho más allá de la alimentación y se refiere a los derechos de los animales. Los consideramos personas no humanas sujetos de derecho. Consideramos a todos los animales, no solo a los perros, gatos, animales domésticos, sino a todos desde los insectos. Es entonces en este contexto del Parque de la Estación con la biodiversidad y podemos valorar todos los insectos que hay, que realizan un trabajo divino de cuidado de las plantas contribuyendo al ciclo de la vida regenerando plantas nativas, en este caso, que atraen a la fauna asociada.


               Plantas autóctonas en el Parque de la Estación

 

Con respecto a la alimentación qué nos dicen cuando nos ofrecen “esta comida es vegana” y esta “no es vegana”. ¿Qué significa?

Comida vegana: la alimentación a la cual nos referimos es a una alimentación a base de plantas, quiere decir que no consumimos ningún alimento de origen animal. 

La misma alimentación consigue todos los nutrientes, vitaminas, proteínas y minerales, pero en base a vegetales. Podemos comer todo tipo de vegetales, hongos y legumbres. La verdad es que no hay que dejar de comer cosas ricas, sino que hay muchísimas recetas para comer rico con productos que se pueden encontrar en el mercado o, la mejor opción, es hacerla en casa, que nos permite tener una alimentación balanceada.

 

¿Qué pasa con los alimentos de origen vegetal que tienen otros componentes como el glifosato, insecticidas y pesticidas?

Los agrotóxicos son una realidad que existe y en ese sentido hay una postura más ambientalista y ecológica. Siempre vamos a elegir productos de la agroecología, de los pequeños productores, inclusive de huertas que puedan ser comunitarias y estar a nuestro alcance o, en el mejor de los casos fomentar que podamos hacer nuestra propia huerta y generar alimentos libres de agrotóxicos.

 

                                              las banderas del veganismo

¿Tenés alguna idea de cómo lograr la soberanía alimentaria?

Es una respuesta que necesita ser más elaborada. Al menos, en principio, para la soberanía alimentaria necesitamos estar comprometidos en la comunidad, con la comunidad. Convertir, regenerar los residuos orgánicos a través del compostaje que nos da tierra fértil y rica para producir las mejores plantas. Es importante no solo para la alimentación sino para otras industrias como la textil.

 

Al cerrar la entrevista me regala un sobrecito con hojitas de cedrón adentro de un sobre realizado por ella con papel de fotocopias que ya no se utilizan. Reutilizar…

María nos facilitó estos links para seguir conociendo y formando parte de la comunidad.

Https://instagram.com/compostar.comunidad

En este link está la bibliografia y +información https://bit.ly/compostAR

https://bit.ly/Vegan-info

 




El Pacto Roca Runciman - 1º de Mayo de 1933

 1° de mayo de 1933

EL PACTO ROCA-RUNCIMAN



LA GRAN DEPRESIÓN Y EL COMIENZO DE LA DÉCADA INFAME

 

El 1° de mayo de 1933 el gobierno argentino firmó con Inglaterra el Tratado Roca-Runciman, entre el entonces vicepresidente de la República Argentina, Julio Argentino Roca (hijo) y el encargado de negocios británico, Walter Runciman, por el cual el Reino Unido se garantizaba la exportación de una cuota de carne en condiciones lamentables, dadas las medidas restrictivas tomadas por Gran Bretaña, que en 1932 se había reunido en Ottawa, Canadá, con sus colonias y ex colonias para reorganizar su comercio exterior y había decido adquirir en Canadá, Australia y Nueva Zelanda los productos que antes compraba a la Argentina.


                       La Depresión de 1829 - se puede llegar a repetir

Como resultado de este acuerdo, Inglaterra se comprometía a seguir comprando carnes argentinas siempre y cuando su precio fuera menor al de los demás proveedores. En cambio, la Argentina aceptaba concesiones lindantes con la deshonra: liberó los impuestos que pesaban sobre los productos ingleses y se comprometió a no permitir la instalación de frigoríficos argentinos. Se creó el Banco Central de la República Argentina con funciones tan importantes como la emisión monetaria y la regulación de la tasa de interés, en cuyo directorio había una importante presencia de funcionarios ingleses. Finalmente, se le otorgó el monopolio de los transportes de la capital a una corporación inglesa.


                                                  El Golpe  del 6 de septiembre de 1930
         

Entre los sectores ganaderos exportadores argentinos hubo un gran desconcierto, la metrópolis los había abandonado. El presidente Agustín P. Justo, parte integrante del movimiento golpista del 6 de septiembre de 1930, que depuso al presidente constitucional de Hipólito Yrigoyen y un fiel representante de los sectores ganaderos exportadores, envió a Londres al vicepresidente Julio A. Roca (hijo) para llegar a un acuerdo. Éste adujo sin ruborizarse que la Argentina era, desde el punto de vista económico, una parte integrante del imperio británico. Otro miembro de la delegación sostuvo a su turno que “la Argentina es una de las joyas más preciadas de su graciosa majestad”, el cipayismo no podía haber sido más elocuente.

Las consecuencias futuras de aquel pacto: más del 80% de la exportación de carne quedaba obligatoriamente en manos de los frigoríficos extranjeros, fundamentalmente Swift, Armour y Anglo-Ciabasa, que junto a otros factores, arrastraron a la Argentina a la llamada ”Década Infame”, un período que comenzó con el golpe del 6 de septiembre de 1930 y finalizó el 4 de junio de 1943 con otro golpe de Estado militar, el que derrocó al presidente conservador Ramón Castillo.


                         Los frigorificos y las Carnes en manos extrangeras


Fue en aquel contexto, en 1935, que Lisandro de la Torre denunció en el Senado el negociado con los frigoríficos, cuando se produce el asesinato del senador Bordabehere.

El mundo se encontraba en una profunda depresión desde 1929, y durante 60 años la nomenclatura habitual habla de recesión ante tres trimestres consecutivos de crecimiento del PBI negativo, sin embargo, a la hora de hablar de “depresión”, las incógnitas parecen mucho mayores, con la caída del PIB real mayor al 10% y que se prolongue al menos durante tres años. La Gran Depresión de EE.UU. aunó las dos características, con caídas del PBI cercanas al 30% entre 1929 y 1933.

Como calco de aquel brutal momento, hoy la Argentina se encuentra sumida en una profunda crisis provocada principalmente por las consecuencias del gran endeudamiento, de 45 mil millones de dólares que produjo la “Gestión Macri” (10 de diciembre de 2015 - 9 de diciembre de 2019), que no solo endeudó al país, sino a todos los argentinos, además esos fondos se usaron para financiar fuga de capitales, ya que no quedó un solo dólar para empresas, obras, rutas, hospitales, educación…

La presidencia de Alberto Fernández, con una mala renegociación con el FMI, la agudizó, favoreciendo la especulación financiera y la inflación, dando origen a la derrota de las fuerzas progresistas en el año 2023, y el triunfo de Milei-Villarruel, dos negacionistas por esencia, en alianza estrecha con el PRO. Así se cae en el peligro cierto de entrar en la primera y desconocida “gran depresión” de la historia argentina.

 

Miguel Eugenio Germino

 

Fuentes:

-https://elhistoriador.com.ar/pacto-roca-runciman-el-debate-de-las-carnes-en-la-decada-de-1930/

-https://www.educ.ar/recursos/14716/el-pacto-roca-runciman-de-1933-y-los-intereses-britanic os-en

-https://www.irizar.org/invasionesinglesas37.html

-https://www.izquierdasocialista.org.ar/viejos_es/cgi-bin/elsocialista.cgi.php?es=243&






lº de mayo de 1889 - Argentina 2023

 


1º DE MAYO “DÍA INTERNACIONAL DE LOS TRABAJADORES”

Hoy en al 2024, como ayer en 1889, los trabajadores rememoran y se mobilizan por sus derechos tantas veces conculcados por las oligarquias, porque más temprano que tarde volverán a recuperar. 

UNA CONMEMORACIÓN INSUFICIENTEMENTE RECORDADA 


Todos los 1º de mayo, desde 1889, se conmemora en todo el mundo el día del trabajador en homenaje a los “Mártires de Chicago”, un grupo de sindicalistas anarquistas que fueron ejecutados en 1886 por participar en luchas reivindicatorias por una jornada de trabajo de ocho horas, ya que en esa época era usual que la misma fuera de 12 a 16 horas diarias.

Ese día aciago para la humanidad, especialmente para el sector del trabajo –el eslabón más desprotegido de la cadena de la producción– es recordado en todo el mundo menos en los EE.UU. (lugar de origen de los hechos).


Los orígenes según Eduardo Galeano

(Conferencia en la Universidad de México 18 de noviembre de 2012)

 

“Ocurrió en Chicago en 1886. El 1º de mayo, cuando la huelga obrera paralizó Chicago y otras ciudades, el diario Philadelphia Tribune diagnosticó: ‘El elemento laboral ha sido picado por una especie de tarántula universal y se ha vuelto loco de remate’. Locos de remate estaban los obreros que luchaban por la jornada de trabajo de ocho horas y por el derecho a la organización sindical. Al año siguiente, cuatro dirigentes obreros, acusados de asesinato, fueron sentenciados sin pruebas en un juicio mamarracho. 


Se llamaban George Engel, Adolph Fischer, Albert Parsons y Auguste Spies; marcharon a la horca mientras el quinto condenado (Louis Lingg) se había volado la cabeza en su celda.

Cada 1º de mayo, el mundo entero los recuerda.

Con el paso del tiempo, las convenciones internacionales, las constituciones y las leyes les han dado la razón. Sin embargo, las empresas más exitosas siguen sin enterarse. Prohíben los sindicatos obreros y miden la jornada de trabajo con aquellos relojes derretidos que pintó Salvador Dalí”.

El 1° de mayo se conmemora en todo el mundo el “Día Internacional de los trabajadores”, en homenaje a los llamados Mártires de Chicago, grupo de sindicalistas anarquistas que fueron ejecutados en 1886 por participar en luchas reivindicatorias para conseguir una jornada de trabajo de ocho horas, ya que en esa época era usual que las jornadas se extendieran de 12 a 16 horas diarias, pudiendo llegar, según la legislación norteamericana, hasta 18 horas.
La lucha comienza en 1884 cuando la Federación de Trabajadores de los Estados Unidos y Canadá convocó a los trabajadores a un congreso para reivindicar la jornada laboral de ocho horas, de manera que las condiciones de los trabajadores de las empresas se equipararan con las que se disfrutaban en el sector público.

El lema, bajo el cual se unirían los trabajadores, era: “Ocho horas para el trabajo, ocho para el sueño y ocho para la casa”.

En 1886, se promulga la “Ley Ingersoll”, que establecía ocho horas de trabajo diario, pero como los empleadores se negaron a acatarla, los trabajadores de la ciudad industrial de Chicago iniciaron una huelga el 1º de mayo, que comenzó con una manifestación de trabajadores liderados por Albert Parsons. El reclamo era claro: una reducción de la jornada laboral a 8 horas y mejores condiciones de trabajo. 


La protesta, llevada a cabo inicialmente por 80.000 trabajadores, pronto desembocaría en una poderosa huelga nacional que afectó a numerosas fábricas de los Estados Unidos; en distintas ciudades entraron en paro más de 400.000 obreros en 5.000 huelgas simultáneas.

La magnitud del conflicto causó preocupación al gobierno, y el sector empresarial creyó ver en aquellas manifestaciones y huelgas el inicio de una revolución anarquista. La agitación social fue creciendo hasta que murieron decenas de personas en varias ciudades estadounidenses, debido a los violentos enfrentamientos con la policía. Aunque Chicago fue la ciudad abanderada del movimiento urbano, donde tuvieron mayor repercusión estos sucesos.

La fábrica Mc. Cormik no reconoció la victoria de los trabajadores y aquel día la policía disparó contra los manifestantes que, a las puertas de la fábrica, reivindicaban el nuevo acuerdo. A los ataques efectuados por la policía se sumaron los de un grupo privado de seguridad al servicio de las patronales industriales.

El punto culminante se produjo el 4 en la plaza Haymarket, en la que 20.000 obreros enfrentaron a casi 200 policías. Durante la manifestación, una bomba, cuyo origen no pudo ser determinado, mató e hirió a varios policías, comenzó entonces una sangrienta represión matando e hiriendo a un gran número de trabajadores. El gobierno declaró el estado de sitio y toque de queda, deteniendo a numerosos huelguistas.

El 21 de junio de 1886 comenzó el juicio a 31 obreros acusados de haber sido los promotores del conflicto. Todos fueron condenados, dos de ellos a cadena perpetua, uno a 15 años de trabajos forzados y cinco a la muerte en la horca.

La culpabilidad de los condenados nunca fue probada, fueron juzgados sin pruebas, en un bochornoso proceso judicial por jueces nombrados de manera fraudulenta. Años después se los llamaría “Los Mártires de Chicago”.

El primer Congreso de la Internacional Socialista reunido en París en 1889, decidió declarar al 1º de mayo como “Día mundial de la lucha obrera”, en conmemoración de la masacre de Chicago de 1886.

Un año después, obreros de todas partes del mundo, se manifestaron por primera vez el Día de los Trabajadores. Esta fuerza demostrada por los obreros en su reclamo marcó un antes y un después en la historia de todos los trabajadores, instaurándose aquella fecha como el “Día del Trabajador”.


EL DÍA DEL TRABAJADOR EN LOS EE.UU.

 

A contramano de todo el mundo, en los Estados Unidos el Día del Trabajador no se conmemora el 1º de Mayo, se escogió el 5 de septiembre para coincidir con la reunión de los Caballeros del Trabajo, grupo independiente, distanciado de los sectores involucrados a la violencia de Haymarket y de las huelgas realizadas a fines del siglo XIX, pese a que sufrieron las consecuencias y también fueron objeto de medidas represivas.

En 1887 el presidente estadounidense Grover Cleveland estableció el Día del Trabajo en septiembre como feriado oficial en EE.UU., siguiendo la celebración de los Caballeros del Trabajo y para evitar que el 1° de mayo sirviera como glorificación de los "mártires de Chicago".

Sin embargo, sindicalistas radicales, miembros del partido socialista de los trabajadores y del partido comunista, identificados como parte de la izquierda internacional, continuaron conmemorando la fecha el 1º de mayo, aunque el grueso del movimiento laboral no se identificaba con la izquierda radical, y aceptaron la fecha de septiembre.

No obstante gracias a los inmigrantes, actualmente en EE.UU. el 1° de mayo se dedica a los “trabajadores inmigrantes”, porque en el 2006 hubo protestas y manifestaciones en todo el país donde salieron millones de inmigrantes a exigir sus derechos, que en inglés llamaron May Day".

Desde 1955 siempre se ha reconocido el primer lunes de septiembre como el Día del Trabajo y no del trabajador (otro pequeño gran detalle lingüístico).

 

CELEBRACIÓN DEL DÍA DEL TRABAJADOR EN LA ARGENTINA

 

En la Argentina el 1º de Mayo se celebró por primera vez el Día de los Trabajadores en plena zona de la Recoleta, en la sede del Prado Español, ubicado en lo que hoy es uno de los barrios exclusivos de Buenos Aires. La reunión se inició a las 3 de la tarde del 1° de mayo de 1890 y juntó a 2.000 personas, una concurrencia numerosa para la época. Al día siguiente, los asistentes se enteraron de que habían perdido su jornal “por faltar al trabajo”.

Por iniciativa del club de trabajadores alemanes Worwaerts se había constituido un comité obrero para convocar al mitin a todos los asalariados. Para eso redactaron un manifiesto en el que explicaban que “reunidos en el Congreso de París del año pasado los representantes de los trabajadores de diversos países, resolvieron fijar el 1° de mayo de 1890 como fiesta universal de obreros, con el objeto de iniciar la propaganda en pro de la emancipación social”.

En el mitin hablaron varios oradores señalando “las deplorables condiciones de trabajo en todos los gremios” y reclamando la limitación de la jornada a ocho horas. Los diarios comentaron con asombro ese hecho, al que consideraban “extraño a las costumbres del país”. “La Nación” dijo, por ejemplo, que “había en la reunión poquísimos argentinos, de lo que nos alegramos mucho”. Otro periódico, La Patria, ironizaba porque “todos los oradores hablaron en el sentido de que era necesario que se aumentaran los salarios y se disminuyeran las horas de trabajo, lo que es algo que sobrepasa los límites…”.

Años más tarde, el 1º de mayo 1909, en la porteña Plaza Lorea, al celebrarse un nuevo aniversario de los trabajadores, se sucedieron hechos de gran violencia frente al ataque de la policía, comandada por el coronel Ramón Lorenzo Falcón, por entonces jefe de la Policía de la Capital, contra la concentración de la anarquista F.O.R.A. (Federación Obrera Regional Argentina). Fueron catorce las víctimas fatales y más de ochenta los heridos durante la durísima represión.

El lunes 3 de mayo, los trabajadores concretaron una huelga general. Anarquistas y socialistas durante ocho días detuvieron por completo la vida industrial y comercial de Buenos Aires (posteriormente la historia lo recordaría como la “Semana Roja”), en una de las actitudes más enérgicas y duraderas que registra el movimiento obrero argentino.

Los conflictos culminaron con el asesinato de Ramón Falcón a manos del anarquista Simón Radowitzky y la expulsión del país de militantes obreros extranjeros.

 

CELEBRACIÓN DURANTE EL PRIMER GOBIERNO PERONISTA

 

Tras los doce años de la llamada “Década Infame” (1930-1943), de opaca o nula conmemoración, recién en 1944 se retoma la fecha, y ya durante el gobierno peronista –que, tras aplicar importantes y profundas reformas sociales y obreras se apropia de las banderas de la izquierda tradicional– el 1º de mayo pasa a ser un festejo partidario propio.

Se despertaron tantas pasiones como odios exacerbados y el presidente sabrá capitalizar con velocidad y astucia aquella celebración de los trabajadores, y a su vez dividir las aguas. Por entonces, los socialistas y comunistas, entre otros, que conformaban “la oposición”, debían recordar y celebrar la fecha en días anteriores y en actos que sólo eran permitidos en las afueras de la ciudad, reservando el centro porteño (y de otras localidades) para “la masa peronista”.

En un toque fetichista de aquella fecha, Oscar Ivanissevich (ministro de Educación) compone el llamado “canto al trabajo: “Hoy es la fiesta del trabajo, / Unidos por el amor a Dios, / Al pie de la bandera sacrosanta, / Juremos defenderla con honor…”

Tras el bombardeo a Plaza de Mayo y al golpe sangriento de 1955, que derrocó al gobierno constitucional de Perón, se presentarán nuevamente tiempos difíciles para los trabajadores, épocas de dictaduras y de gobiernos neoliberales que intentan eliminar las conquistas logradas durante el gobierno peronista.

No fue posible retrotraer la jornada a 12 y 14 horas, pero sí se fue deteriorando el salario perdiéndose algunas conquistas y condiciones laborales, lo que dio lugar a interminables etapas de huelgas, manifestaciones, luchas y enfrentamientos, produciéndose nuevos mártires obreros modernos, en una lucha que no concluye y en lo que Galeano se preguntará: “¿Son Los derechos de los trabajadores un tema para arqueólogos?”… Lo que lleva a la conclusión de que el 1º de Mayo fue mutándose en una conmemoración escasamente recordada.

 

                                                                                                Miguel Eugenio Germino

 

Fuentes:

-http://www.bbc.com/mundo/noticias/2014/05/140416_dia_trabajo_eeuu_jgc

-http://www.diariobae.com/article/details/60767/la-historia-del-dia-del-trabajador-en-argentina

-http://www.diarioeltiempo.com.ar/el-dia-de-los-trabajadores.html

-http://www.elhistoriador.com.ar/articulos/republica_liberal/primero_de_mayo_en_la_argentina.php

-http://www.isecpost.com.ar/por-que-el-1-de-mayo-es-el-dia-del-trabajador/

-http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-208080-2012-11-18.html







                                       Gardel en Venezuela en su última gira

2ª etapa de la gira de Carlos Gardel y su comitiva - 1935

 

Ya estando en Venezuela, después de unos días de descanso reparador, el 10 de mayo de 1935, desde el Teatro Rialto –en funciones de tarde y noche– se despide del público de Caracas, para emprender luego un recorrido por algunas ciudades y localidades de Venezuela.

El 12 de mayo se presentan en el Teatro Municipal de Valencia; el 18 arriba del vapor “Libertador” a Maracaibo, donde realiza dos actuaciones, una vespertina, en el Teatro Baralt, y una nocturna en el Teatro Metro.

El día 20, canta en el Circo Internacional de Cabimas, y el 22 retorna a Maracaibo, donde ofrece dos audiciones como de despedida del pueblo venezolano.

El 23 de mayo, en la nave “Medea” llega a Curazao (isla holandesa de las Antillas Menores). Sus habitantes, que hablan una mezcla de holandés, inglés y español, reciben a Gardel y su comitiva con gran alborozo, llamándole “patrón”. Se alojan en el hotel Americano y su presentación ante el público se produce el sábado 25 en el Club Círculo en dos funciones, tarde y noche, que vuelve a repetir el domingo 26 con gran éxito, en el teatro céntrico de Willemstad, en función vespertina.


                                                     Gardel en Venezuela en su última gira

Ya, el 28 de mayo, arriba a la isla petrolera de Aruba mediante un viaje en una embarcación motorizada muy pequeña y su comitiva lo hace en un avión trimotor “Fokker” de la compañía “Royal Maatschappy Airlines”. Como acotación es bueno hacer notar que este viaje realizado en una embarcación, vía marítima, ¡demuestra el temor que le tenía Gardel a los aviones! En esa isla se produce una única actuación vespertina en un improvisado auditorio al aire libre.

Para el regreso a Curazao, tal vez convencido por sus amigos, realiza su primer viaje aéreo, en el mismo avión que lo habían hecho sus compañeros, arribando en horas de la noche. Allí debieron esperar cinco días en aguardo de la nave que los ha de trasladar a Barranquilla.

A esta altura de la gira, y por la sofocante temperatura que reina en las zonas que van visitando los viajeros, se viven jornadas que se tornan agotadoras, sobre todo para Gardel, quien, tras el cansancio de los viajes, debe soportar el asedio constante de sus admiradores, algo que lo alegra pero que, al cumplir largas actuaciones ante insistentes auditorios que le piden más y más, sabe que era el precio que debía pagar por ser “el Embajador del Tango” por su enorme prestigio y popularidad.

De esta manera, ya dejan Venezuela para viajar a Colombia, pero eso ya es junio de 1935.

Hasta entonces.

 

Héctor Rebasti

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