lunes, 29 de enero de 2024

PRIMERA PAGINA Nº 344 - FEBRERO 2024 -

 SALIÓ PRIMERA PÁGINA Nº 344 DE FEBRERO 2024




EN ÉSTE NÚMERO


hacé click en la nota que desees leer


1- EDITORIAL

2- LOS DESPLAZADOS DEL BARRIO

3- PRIMEROS POBLADORES DE LA ZONA 

4- EL AJUSTE A LOS MEDIOS BARRIALES

5- LOS FRENTES Y LAS MÁSCARAS

6- EL ACERCAMIENTO A LA VIVIENDA 

7- LA ENSEÑA QUE BELGRANO NOS LEGÓ

8- LOS INICIOS DE PRIMERA PÁGINA

9- PRIMERA PAGINA REGALA LIBROS

10- NOMINA DE EDIFICIOS HISTÓRICOS

11- DISCEPOLO Y CENTELLA 2 GRANDES

12- PANORAMA MUNDIAL DE GUERRA

13- CASTIGO A LOS TRAIDORES

14- LEON BENARÓS

y mucho más...

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EDITORIAL FEBRERO DE 2024 AL Nº 344



EDITORIAL AL Nº 344 – FEBRERO 2024

 

"...quien engañe, encontrará siempre quien se deje engañar, todos verán lo que aparenta y pocos lo que es, y estos pocos no se atreverán a ponerse en contra de la mayoría..."

Nicolás Maquiavelo

 

Al cierre de esta edición, parecían naufragar tanto la llamada Ley ómnibus, como el Decreto de necesidad y urgencia de Milei, que tras el contundente paro activo del 24 de enero que a lo largo y ancho del país reunió en la protesta a más de un millón de argentinos quedó descolocado.

Cada día son menos los desinformados y temerosos, mayor el número de arrepentidos, desencantados, desesperanzados, y el rechazo popular a estos engendros ilegales zozobran vía judicial, parlamentaria y vía resistencia de un pueblo que parece despertar.

Antes el país no estaba bien, con una infernal inflación incontrolada, pero ahora los precios están haciendo estragos en las economías de trabajadores y jubilados, licuando sus salarios a niveles catastróficos. Ya son escasos quienes se dejan engañar, abrieron los ojos y reaccionan.

El actual poder enquistado en “La Rosada”, mezcla de ex menemistas y macristas, pretendía arrasar con el país todo, con los derechos y las libertades, intentando rematar las empresas públicas y los dineros de los jubilados. “El León Libertario”, “El Peluca” o “El Loco”, que sacudió la campaña desde el principio arremetiendo a los gritos contra todos y todo lo que a su juicio representaba la “casta política”, resultó ser que la casta eran los jubilados, los trabajadores, el pequeño comerciante, su propio pueblo.

 El tema de fondo siempre es, fue y será el mismo: vender el país, y saquear nuevamente a un pueblo que no por manso, es idiota; es el plan siniestro de la banda que asumió el gobierno y el poder, los de siempre: medios, empresariado, dueños de la tierra, capital financiero…

La esencia del problema es sencilla, está en el famoso fifty-fifty de Perón: 50 y 50% para el “capital” y “el trabajo”, que llegó en épocas de Néstor y Cristina a alcanzar casi el 54% en favor del trabajo, y hoy la desproporción es abrumadoramente favorable al capital, y ésa es la esencia del problema a resolver, que no hará Milei ni su equipo de rejuntados ajustadores.

Mientras esto no ocurra habrá conflicto, que solo se dirimirá en la calle (con o sin protocolo de Bullrich), resistiendo y manifestando libremente.

Milei es un instrumento, un mítico, que dice hablar con “Conan”, su perro muerto en el año 2017, a través de un médium, en una misión del más allá. “Un loco” como lo calificó el periodista Juan Luis González, que le dedicó un libro, o su hermana Karina, “el jefe” según él la califica, o la vicepresidenta, de peligrosos vínculos con los torturadores asesinos presos de lesa humanidad de la dictadura, o el propio poder concentrado, todos en componenda.

No podrán hacerlo porque crece la resistencia de las fuerzas populares (¡populares sí!), que no es mala palabra como quieren hacerle creer a “la gente de bien” como la llaman ahora, para continuar con el engaño. Será fácil encontrar siempre a quienes se dejen engañar, y a quienes por desinformación o temor se dejen someter. Porque un pueblo sometido, es manso, pero ¡ojo! de los mansos que se rebelan, porque allí aparecerá una nueva figura que no se sabe dónde y en qué termina.

Como decía Einstein: “Todos somos muy ignorantes. Lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas”, y en algún momento llegará para todos la hora de “la verdad”, y no será ni dentro de 25 o 40 años como pretende Milei, será más pronto y mucho antes que los locos tiempos que se proponen los perversos y delirantes gobernantes.

 

Hasta la próxima





LOS DESPLAZADOS EN SITUACIÓN DE CALLE DE BALVANERA Y ALMAGRO

 

               GENTE EN SITUACION DE CALLE UN PANORAMA COTIDIANO


LOS DESPLAZADOS EN BALVANERA Y ALMAGRO

 

Difícilmente se pueda transitar por las callecitas de nuestro querido barrio sin encontrarse en una esquina, en las madrugadas de la misma Plaza Almagro, en las galerías del Parque de la Estación, en una esquina cualquiera de su geografía, o a lo largo de la calle Diaz Vélez, con el lamentable y triste espectáculo de ver durmiendo a la intemperie, decenas de hombres, especialmente, aunque también hay mujeres y hasta familias con chicos.

Cuesta y difícilmente se pueda uno recuperar de ver la lamentable escena en la llamada “Reina del Plata”, sin que se conmuevan las autoridades locales, ahora ya desde el 10 de diciembre a cargo del primo del empresario Mauricio Macri, el también empresario Jorge Macri.


                                                    QUIEN LES TIENDA UNA MANO

Siempre ocurre lo mismo, los llamados “paradores” son insuficientes y son rechazados por la gente en tal situación debido a las malas condiciones en que se encuentran. Otro de los problemas es la cantidad de personas en situación de calle, mientras las autoridades locales hablan de solo 3.500, entidades sociales y hasta la Defensoría del Pueblo, los estiman en aproximadamente 10 mil.

Por otra parte, los discursos de Jorge Macri y del Gobierno de la Ciudad tienen consecuencias concretas en la vida de estas personas que son las más vulnerables, y en este sentido, dijo no hace mucho tiempo, que "son ocupas de cajeros" y mencionó que existió una contratación del propio gobierno "por 1.500 millones de pesos" donde se incluía a personas "en el listado de la basura a ser relevada en la ciudad". Así fue, “como solución”, cerrar con llave los cajeros y recién abrirlos a las 9 de la mañana.

Es el último escalón de la crisis habitacional que involucra a más de 330.000 personas que viven en villas de la ciudad, 78.000 en situaciones irregulares y estas 10.000 personas en situación de calle.

Al entrar en vigor el decretazo de Milei, “de necesidad y urgencia”, entre muchos otros desatinos quedó derogada la “Ley de Alquileres” y ya no rige contrato alguno para alquilar, ni plazos, ni moneda, ni cláusulas de actualización, lo que les traerá aparejado a muchas familias, en el corto plazo, un agravamiento para conseguir inmuebles para alquilar, colocándolos en una grave situación de vulnerabilidad.

Así las cosas, en nuestra querida Reina del Plata.

 

Consejo de Redacción




PRIMEROS POBLADORES DE BALVANERA Y ALMAGRO

     LOS QUERANDIES PRIMEROS PUEBLOS ORIGINARIOS QUE HABITARON LA ZONA

PRIMEROS POBLADORES DE BALVANERA Y ALMAGRO

 

La conquista en el Río de la Plata recién comienza en 1580, cuando Juan de Garay funda por segunda vez la Ciudad de Buenos Aires, tras la efímera y frustrada de Pedro de Mendoza en 1536, en las inmediaciones del actual Parque Lezama.

Entonces, casi cien años después del “descubrimiento de 1492”, se inicia en estas latitudes una conquista que ya había dejado en el resto del continente millones de muertos, desplazados y esclavizados.

La región de Buenos Aires era habitada por los querandíes, “gente con grasa” (al decir de los viajeros), parte de la gran nación “pampa”. Estos pueblos que eran nómadas, no conocían la agricultura y vivían de la caza y de la pesca, abundantes entonces. Se armaban con arcos y flechas, lanzas, pedernal afilado y boleadoras.


                             LOS VASCOS FUERON PIONEROS EN EL REPARTO DE LECHE

Construían sus viviendas temporarias, precarias, con cueros sin curtir. Ocupaban una ancha franja de la hoy provincia de Buenos Aires hasta el sur de Santa Fe. Presentaban un bien proporcionado físico, elevada estatura y eran sumamente belicosos. Vestían un abrigo de cuero, similar al quillango; las mujeres también usaban una falda que cubría su cuerpo hasta las rodillas.

Existen muy pocos testimonios de su lengua, aparte de un par de frases y unas cuantas palabras compiladas por navegantes franceses hacia 1555. Esa pequeña evidencia, aunque dudosa, sugiere una relación con el puelche.

Diversos repositorios encontrados por el profesor Carlos Rusconi en 1932, en paraderos querandíes y guaraníes de Villa Lugano y Puente de la Noria, le permitieron rescatar fragmentos de cerámica, pipas y puntas de flechas que revelan importantes detalles de su vida.

 

                              LOS BAYONESES FUNDARON EL COLEGIO SAN JOSÉ 

Fueron estos pueblos que, tras una endeble armonía, terminaron con el pequeño emplazamiento de Pedro de Mendoza, poniéndole fin a la primera fundación de Buenos Aires.

El poeta salteño Tomás “Tutu” Campos (1940-2001), reflejaba en sus versos aquella época de la conquista:

"Cuando vinieron, ellos tenían la Biblia y nosotros teníamos la tierra. Nos dijeron, cierren los ojos y recen. Cuando abrimos los ojos, nosotros teníamos la Biblia y ellos tenían tierra.”

Aunque sería imposible precisar el paso de los querandíes por lo que hoy es el barrio de Balvanera, no es difícil deducir que debieron haber transitado estas pampas en persecución de su presa para el sustento diario. El pueblo querandí nunca pudo ser domesticado; prefirió el éxodo o la muerte.

Ya hacia 1595, con la introducción de esclavos negros, llegará la mano de obra barata que dejaba vacante el indio. Esta inmigración forzada de gentes africanas influyó considerablemente en la población del actual territorio argentino. La mayoría procedían de las regiones de las actuales AngolaGuinea y el Congo. En 1778 estas etnias y sus descendientes constituían el 30% de la población de Buenos Aires, y se organizaban en “naciones” o mutualidades, como “Tambor de Mají”, “Tambor del Congo Anguenga” éste ubicado en Tucumán y Callao, la “Nación Bengala” sobre la calle México, a tres cuadras del actual Congreso, y la de los “Morenos Congos de San Baltazar”.

Con el tiempo comenzó la mezcla de españoles, negros e indios, dando lugar a nuevos grupos raciales: mulato (de blanco con negro), mestizo (de blanco con indígena) y zambo (de indígena con negro).

Hasta 1810 el grueso de la población extranjera era de origen español, y en el resto de las colectividades minoritarias se destacaba la inglesa, que consiguió entablar buenas relaciones con los sectores más acomodados de la sociedad de entonces. Tuvo más adelante su propio cementerio en el barrio, el de “los Disidentes” (hoy Plaza 1º de Mayo).

Uno de los primeros ingleses que ingresó fue Roberto Billinghurst, en cuyo homenaje una calle de Almagro lleva su nombre. Fue además el padre de Mariano, pionero de los tranvías, con estación terminal en Almagro (Rivadavia entre Billinghurst y Mario Bravo).

Lo que hoy es Balvanera y Almagro, comenzó siendo una campiña sin cultivar, que con el correr de los años se convirtió en quintas de fin de semana de los sectores sociales altos de la ciudad. Balvanera nace hacia 1775, cuando el gallego Antonio González Varela instala su quinta en las inmediaciones de las actuales Azcuénaga y Rivadavia, ganándose el apodo de “Miserere” por su propensión a las dádivas. Donará un sector de su quinta para crear un hospicio (alojamiento) y un oratorio para los franciscanos que llegaban a Buenos Aires con destino al interior. El lugar era el del actual emplazamiento de la Iglesia de Balvanera.

Durante el gobierno de Rivadavia en 1826, ingresarán al país los primeros inmigrantes irlandeses, entre ellos el capellán Domingo Fahi, quien compra tierras en las proximidades de Callao y Tucumán. Vende parte de ellas a los jesuitas, que dan nacimiento al Colegio y la Iglesia Del Salvador.

El 11 de abril de 1833 se conforma la parroquia eclesiástica de Balvanera, con un inmenso territorio que llegaba al este hasta el Riachuelo y al oeste hasta el fin de la ciudad, límite con el partido de Flores: las calles Boedo-Medrano y hasta Santa Fe por el norte. Una verdadera “provincia de Balvanera”. Es muy interesante saber que para 1836 Balvanera tenía una población de 3.635 almas: 2.998 blancos, 506 negros y 131 extranjeros.

La colectividad francesa también se estableció allí, eran los vascos franceses y los bearneses, que se afincan en los sectores de quintas, estableciendo sus tambos y lecherías junto a los vascos españoles. Hacia 1887 existían en el radio urbano 82 tambos y 37 lecherías, la mayoría en Balvanera. Escribirá el poeta Baldomero Fernández Moreno:

 

“El Once huele a un vaso de leche grande y fresca,

se adivina el oeste de boina y alpargatas…”

 

En 1858 los Padres Bayoneses fundan el Colegio San José en la esquina de Azcuénaga y Bartolomé Mitre, compran prontamente las tres cuartas partes de la manzana contigua: Bmé. Mitre, Azcuénaga, Cangallo y Larrea.

Hacia 1870 comienza a fluir la inmigración italiana, principalmente calabresa, siciliana y napolitana. Muchos se instalan hacia 1890 en la zona del Mercado de Abasto. Esta colonia será luego la más numerosa del país, superando a la española.

Argentina debió homogeneizar sus leyes y cultura con la de los de los inmigrantes. Favorecida por los rasgos comunes (el origen latino de casi el 80% de los llegados en estas oleadas), el gobierno federal instrumentó una política de educación e inserción forzosa, basada en la obligatoriedad de la enseñanza primaria laica y gratuita, a partir de 1884, y estableció el matrimonio civil en 1888. Hasta entonces ambos eran de carácter católico.

En 1914 se asienta en el sector norte del barrio (Córdoba, Bmé. Mitre, Riobamba y Anchorena) una poderosa colectividad judía, proveniente de Polonia y Rusia quienes, dedicados al comercio, cambiarán la fisonomía de la zona. Allí establecerán sus asociaciones, convirtiéndose en la séptima comunidad judía en el mundo, con más de 185.000 miembros. Su núcleo se estableció en la calle Corrientes, con sinagogas y clubes judíos, y también se concentró en ella el comercio textil.

Los árabes, armenios, libaneses, sirios y algunos turcos, se instalaron en la parte sur del barrio, traspasando la frontera con San Cristóbal. Sobre Corrientes a la altura del Mercado de Abasto, se establecerá también una pequeña colonia griega.

El censo de 1914 indicó que un 30% de los habitantes eran extranjeros: 2.358.000 sobre un total de 7.885.000. El siguiente cuadro ilustra la magnitud de los arribos entre 1895 y 1946, que llegaron a 3.800.000:

Italianos 1.476.000, españoles 1.364.000, polacos 155.000 rusos 114.000, franceses 105.000 y alemanes 60.000.

Ya en siglo XX, comenzó a llegar población paraguaya y boliviana, más tarde coreana, y ya más cercano a nuestros días ingresa la colectividad china, otras migraciones menos numerosas de diverso origen constituyen una minoría, muchos también afincados en el Once, como africanos y dominicanos.

 

Miguel Eugenio Germino

 

Fuentes:

-Buenos Aires nos cuenta, nº 8 de abril de 1988.

-Cordero, Héctor Adolfo, Cuando Buenos Aires era colonia, Aguilar, 1980.

-Difrieri, Horacio A., Atlas de Buenos Aires, tomo I, Municipalidad de Buenos Aires, 1980.

-Frau, Salvador Carlos, Las poblaciones indígenas de la Argentina, Hyspamérica, 1953.

-Periódico Primera Página, números 14 y 15, de noviembre y diciembre de 1994

-Wilde, José A., Buenos Aires desde 70 años atrás, Eudeba, 1960.

-http://omerfreixa.blogspot.com/2010/09/los-inmigrantes-en-argentina-hoy-dia.html




 

OTRA VEZ PAPEL PRENSA ATACA

ENTRE LAS TANTAS VARIABLES DE AJUSTE DEL GOBIERNO DE MILEI, LA CULTURA JUEGA UN PAPEL PREPONDERANTE - EN EL QUE CAEN: TEATRO, CINE, LIBROS, REVISTA Y TAMBIÉN NUESTROS MEDIOS ALTERNATIVOS GRATUITOS - NO PERMITAMOS NI AJUSTE NI PODERES ESPECIALES PARA VENDER LA PATRIA.






LOS FRENTES Y LAS MÁSCARAS

 

                    LA CASA DE LOS PAVOS REALES  RIVADAVIA 3216


Cuando camines por el rioba, te recomendamos: mirar hacia arriba

 

No las vemos, pero nos ven. Nos observan en silencio desde las alturas. Impávidas, sufrientes, jubilosas, bucólicas, dulces o sarcásticas, un exhaustivo abanico de emociones queda rotundamente ilustrado por las máscaras que adornan los edificios de la ciudad de Buenos Aires. Son rostros atravesados por cables de alumbrado, por caca de paloma, por hollín, ramas y musgo. Enmarcados por hojas de acanto, laureles, flores, velos, racimos de uva y peinados variopintos hasta el disparate morfológico, los retratos son el detalle figurativo por donde el edificio se asoma a la vida pública y, al mismo tiempo, resguardan una intimidad casi infranqueable. Es que la máscara inmoviliza la expresión de tal manera que nos hace sospechar que debajo hay gato encerrado. Todo gesto sostenido estática y largamente se vuelve máscara, fachada. Querubines, leones, faunos, cerdos, muchachas, calaveras, diablillos y todo tipo de especímenes mitológicos o terrenales es lo que Sergio Kiernan se ha dedicado a inventariar fotográficamente en su extenso deambular por la ciudad. Y el resultado quedó compilado en Las máscaras de Buenos Aires, un libro maravilloso y subyugante, publicado este año por la Comisión para la Preservación del Patrimonio Histórico Cultural de la Ciudad de Buenos Aires. Allí, un millar de rostros esperan ser mirados para auscultar nuestros secretos mejor guardados.

Solemos transitar la urbe de manera programática. Los viajes que emprendemos son de un punto a otro, un camino segmentado por estaciones de subtes y paradas señaladas de antemano, en donde nuestra voluntad no tiene mayor cabida que la de decidir dónde bajarse. Lo que sucede en el medio es lisa y llana rutina, conformada por guiños de semáforos, esquive de peatones y autos, sorteo de baldosas levantadas y rodeos de obras en construcción, que convierte el desplazamiento en una especie de carrera de obstáculos, una coreografía vertiginosa a la que nos acostumbramos tanto que ninguna cosa nos sorprende, pues lo excepcional ya se ha vuelto regla. El tránsito que propone la ciudad, excepto que seamos turistas a salvo de paquetes turísticos, es un tránsito pautado y casi siempre anodino. La mirada se dirige a las cosas que vamos dejando atrás con el alivio que implica acercarnos a la meta. No miramos los rostros que viajan con nosotros en el transporte público. No miramos la cara del colectivero, ocupados como estamos en embocar la tarjeta SUBE en la pantallita del artefacto-lector.

Sergio Kiernan rompió esta rutina para generar otro tipo de rutina, no menos utilitaria, pero donde la poesía y una suerte de anacronismo militante tienen cobijo: durante años se dedicó a caminar la ciudad bajo la guía de la mirada distraída y elevada. El objetivo: descubrir y documentar las máscaras en los edificios de Buenos Aires, tan expuestas como ignoradas. Así confabuló una colección de máscaras insólita y riquísima que incluye un amplio arco social: desde los ornamentados palacetes del centro y norte de la Ciudad, firmados por famosos arquitectos, hasta las casas modestas en las que los capataces o maestros mayores de obra replicaban las ricas mansiones adaptándolas a sus posibilidades materiales y sumándoles nuevos ingredientes.

 

Verónica Gómez




ACERCAMIENTO A LA VIVIENDA EN EL PARQUE DE LA ESTACIÓN

 


Acercamiento a la vivienda en el Parque de la Estación

 

Conversaciones con Aída Torrico, arquitecta, narradora y vecina del Parque. Ella nos marca el camino.

 

En su planteo nos acerca lo que considera algo muy básico sobre la vivienda: no es solo el suelo urbano que ocupa, sino que es parte del Parque de la Estación, del barrio, de los vecinos, de la identidad que tiene ese lugar. Es parte de todo eso, del medio ambiente, de cómo es la propiedad de la tierra, del suelo urbano que ocupa la vivienda. Es también un conjunto de redes: red de propiedades, red de vecinos que van construyendo sus viviendas, construyendo metafóricamente, porque una casa sin una red no existe.

               LA FALTA DE VIVIENDAS EN EL BARRIO

Un libro de Henri Lefevre, urbanista del Mayo francés, dice algo muy importante: si queremos hacer la revolución hay que hacer primero la revolución urbana. El derecho a la ciudad quedo instalado a partir de las propuestas de Henri Lefevre y se sigue elaborando. Parados en esta noción básica y fundamental de vivienda, nos vamos a la situación actual en la Capital Federal, en la Ciudad de Buenos Aires, CABA, y a la situación de los inquilinos.

A partir de la entrada en vigencia del DNU el 29 de diciembre del 2023, al derogarse la Ley de alquileres, deja de existir un marco regulatorio que proteja a los inquilinos. Es un experimento que se está implementando en nuestro país, no hay otro donde se encuentren estas condiciones para alquilar.

“…todo proyecto social tiene una representación espacial… Detrás del ejercicio cotidiano de la práctica urbanística, que es dar contenido material a nuevas ideas del habitar colectivamente los territorios, está la habilidad de responder a la pregunta más carenciada entre los proyectos políticos de izquierda en el mundo…”. Estas palabras surgen de la nota que se puede consultar en el link de “Un urbanismo sin memoria…”. Este gobierno que hoy lleva adelante Javier Milei pretende funcionar como laboratorio del anarco-capitalismo, así como probaron en Chile en los años 70 el modelo neoliberal.


            UNA CRISIS QUE SE AGUDIZARÁ CON EL DNU

Volviendo al barrio, al Parque de la Estación, no cabe duda que las viviendas se han visto valorizadas y la vida de cada día mejorada con la cercanía de este espacio socialmente construido. Una consecuencia no deseada resultó en la inaccesibilidad al alquiler de viviendas en el barrio por el aumento de los mismos.

Para ubicarnos, los invito a jugar un poquito dibujando el barrio, partiendo desde donde está su casa. Y para ello la propuesta es seguir a los iconoclasistas, mapeando donde está su casa y desde allí sumar referencias construyendo un relato acerca del barrio y la percepción que de él tenemos.

https://www.instagram.com/p/C1am1ZeuywK/?igsh=MWVrZjJsZnF1cjJxZQ

¡Hasta la próxima!!!

Ruth García

¡Nos sigue faltando la mitad del Parque sobre Bartolomé Mitre!

 

Cuando esta nota se publique habrá pasado mucha agua bajo el puente. Actualizar la información será muy necesario. Al mismo tiempo tomo una publicación que me facilitó Aida, me conmovió, solo adelanto un párrafo:

“La sobreexplotación de la clase obrera y la ausencia de ingresos en sectores amplios de la población sometidos al subempleo y el desempleo por las condiciones mismas del desarrollo capitalista dependiente, que determinan la insuficiencia de ingresos de la mayoría de la población y le impiden convertirse en ‘demanda solvente’ de la vivienda adecuada producida por la empresa privada y el estado, son las causas reales del problema de la vivienda en américa latina”, arquitectura autogobierno. revista bimestral de material didáctico número 7, julio-agosto 1977. UNAM (las minúsculas son del original)

 

Un urbanismo sin memoria produce ciudades sin futuro

https://jacobinlat.com/2023/07/27/un-urbanismo-sin-memoria-produce-ciudades-sin-futuro/?mc_cid=e5fa943e35&mc_eid=bea42ec278&utm_source=Cenital&utm_campaign=370d67467c-TU_127&utm_medium=email&utm_term=0_a38084492c-370d67467c-434683714

 

Estudios sobre el derecho a la ciudad

https://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/gt/20200519104921/Derecho-a-la-ciudad.pdf

https://www.laizquierdadiario.com/CABA-alquileres-con-subas-arriba-del-280-anual-y-la-mayor-poblacion-en-situacion-de-calle

Cenital. Fernando Bercovich

https://cenital.com/un-acuerdo-entre-privados/





27 DE FEBRERO DE 1812 - NUESTRA BANDERA ARGENTINA

 


EL 27 DE FEBRERO DE 1812

MANUEL BELGRANO HACE JURAR A SUS SOLDADOS LA BANDERA NACIONAL

“LA ENSEÑA QUE BELGRANO NOS LEGÓ…”

 

Hacia 1812, el Primer Triunvirato se basaba en sostener la política exterior basada en el objetivo de preservar estos territorios para Fernando VII, que seguía cautivo de Napoleón; pero muchos, como Belgrano, pensaban que ya era tiempo de pensar en la Independencia, y así actuó en consecuencia.

 

 

ANTECEDENTES

 

Antes de crearse la bandera argentina, los patriotas adoptaron los colores populares de la escarapela. El 18 de febrero de 1812 a petición del general don Manuel Belgrano, quien encontrándose en el Rosario de Santa Fe, aconsejó en nota al gobierno que “parecía llegado el caso de declarar la escarapela nacional que debíamos usar para que nadie equivocara nuestras fuerzas con las de nuestros enemigos”. En virtud de ese consejo que tendía a fijar la uniformidad en las insignias de nuestros soldados, el Gobierno decretó que “la escarapela nacional de las Provincias Unidas del Río de la Plata sería desde entonces de color blanco y azul celeste”.


                  BELGRANO LE HACE JURAR A SUS SOLDADOS LA BANDERA EN 1812

Belgrano seguía empeñado en avanzar en el camino hacia la libertad. El 27 de febrero de 1812, inauguró una nueva batería, a la que llamó Independencia. Allí hizo formar a sus tropas frente a una bandera que había cosido doña María Catalina Echeverría, una vecina de Rosario. La bandera tenía los colores de la escarapela y su creador ordenó a sus oficiales y soldados jurarle fidelidad diciendo “Juremos vencer a los enemigos interiores y exteriores, y la América del Sur será el templo de la Independencia y de la Libertad”.

El Gobierno, cuando tuvo conocimiento del hecho, ordenó a Belgrano “que hiciera pasar como un rasgo de entusiasmo el suceso de la bandera blanca y celeste enarbolada, ocultándola disimuladamente”, subrogándola con la española que se le enviaba y que era la que hasta entonces flameaba en la Fortaleza. Se le prevenía además que, el Gobierno no toleraría en adelante, la realización de actos tales sin su previo consentimiento.

 

 

LA REBELDÍA DE BELGRANO

 

En Yatasto, Manuel Belgrano tomó el mando del ejército, y contramarchó para avanzar nuevamente hacia el norte. Hallándose en Jujuy, el 25 de mayo de 1812, enarboló la bandera formada en el Rosario, para festejar el segundo aniversario de la revolución, y dio cuenta del acto solemne.

El Gobierno creyó que el general Belgrano insistía en un acto de indisciplina, y lo llamó seriamente al orden, recordándole su terminante prohibición.

La contestación, que en parte transcribiremos, fue digna de aquel patriota.

Vengo a estos puntos, los encuentro fríos, indiferentes y tal vez enemigos; tengo la ocasión del 25 de mayo y dispongo de la bandera para acalorarlos y entusiasmarlos y, ¿habré por esto cometido un delito? Lo sería, Excmo. Señor, si a pesar de aquella orden yo hubiese querido hacer frente a las disposiciones de V. E.; no así, estando enteramente ignorante de ella, la que remitiría al comandante del Rosario y la obedecería, como yo lo hubiese hecho, si la hubiera recibido.”

El ejército argentino volvió a retroceder, y perseguido ya, libró batalla en Tucumán, venciendo a los realistas el 24 de setiembre de 1812. En marcha hacia Salta para batir a los dispersos que se habían concentrado en esa ciudad, pasó revista al ejército en las márgenes del Río Pasaje el 13 de febrero de 1813, y enarboló otra vez la bandera conocida. El hecho estaba justificado con la victoria alcanzada.

El día 20 del mismo mes, derrotó al ejército del general Tristán y tomó posesión de Salta. La rendición se hizo frente a la bandera, que desde entonces quedó consagrada como el símbolo de los esfuerzos argentinos.

Pero Belgrano no llegó a enterarse de esta resolución hasta varios meses después de emitida y siguió usando la bandera nacional que fue bendecida el 25 de mayo de 1812 en la Catedral de Jujuy por el sacerdote Juan Ignacio Gorriti.

En julio recibió finalmente la intimación del Triunvirato y contestó admitiendo que en dos oportunidades había izado la bandera para “exigir a V.E. la declaración respectiva en mi deseo de que estas provincias se cuenten como una de las naciones libres del globo”. Concluye la carta, indignado, diciendo que destruirá la bandera: “La desharé para que no haya ni memoria de ella. Si acaso me preguntan responderé que se reserva para el día de una gran victoria y como está muy lejos, todos la habrán olvidado”.



 

A JURAR LA BANDERA 

 

En octubre de 1812 caía el Primer Triunvirato y las cosas comenzaban a cambiar. El Segundo Triunvirato, bajo la influencia de la Logia Lautaro creada por San Martín y la Sociedad Patriótica dirigida por Bernardo de Monteagudo, dio un nuevo impulso a la guerra revolucionaria, avaló lo actuado por Belgrano y éste pudo hacer jurar la bandera por sus tropas a orillas del río Pasaje, que desde entonces se llama Juramento.

Hasta llegar a ser como la conocemos hoy, la bandera nacional sufrió cambios de colores, de formas, leyes y decretos.

 


EL DESAGRAVIO 

El Congreso de Tucumán se encargó de desagraviar a Belgrano de aquel famoso reto del Triunvirato reivindicando su actuación patriótica y ratificando la bandera “celeste y blanca que se ha usado hasta el presente y se usará en lo sucesivo” como símbolo nacional. Durante la época de Rosas, sus partidarios se identificaban con el color rojo, mientras que sus opositores unitarios lo hacían con el celeste. Para evitar confusiones, Rosas mandó oscurecer la bandera que pasó a ser azul, blanca y azul, con cuatro gorros frigios, uno en cada ángulo.

 

 

OTRA VEZ CELESTE Y BLANCA 

 

Tras la caída de Rosas en 1852, la bandera vuelve a ser celeste, blanca y celeste. Hasta que Sarmiento lo autorizó en 1869, estaba prohibido embanderar casas y edificios en las fechas patrias. Pero el presidente Roca en 1884 volvió a limitar su uso a las reparticiones oficiales como escuelas, cuarteles y barcos. Y aunque parezca mentira, se siguió discutiendo si debía ser azul y blanca o celeste y blanca hasta que en 1944 el presidente Farrell estableció por decreto que: “La bandera oficial de la Nación es la bandera con sol. Los colores están distribuidos en tres franjas horizontales celeste, blanca y celeste. El sol, con los treinta y dos rayos flamígeros y rectos, será del color amarillo del oro”. Esta bandera fue durante mucho tiempo la bandera llamada “de guerra” y quedó reservada a los actos oficiales. Finalmente, en 1985, durante la presidencia del Dr. Raúl Alfonsín, se autorizó a todos los argentinos a usar la bandera con el sol en el centro.

 

 

EL MONUMENTO A LA BANDERA

El proyecto se originó el 3 de mayo de 1898, cuando el Concejo Deliberante de la Ciudad de Rosario aprobó una ordenanza para levantar un monumento en homenaje a nuestra bandera y a su creador, justamente en el lugar donde Belgrano la hizo flamear por primera vez. El poder ejecutivo Nacional, por Ley del 30 de septiembre de 1903, se hizo cargo de las obras. Pero recién en 1943 comenzó la construcción a cargo del arquitecto Ángel Guido y los escultores Alfredo Bigatti y José Fioravanti. Fue inaugurado el 20 de junio de 1957.

 

Miguel Eugenio Germino

 

Fuentes:

-https://www.cultura.gob.ar/conoce-la-historia-de-la-primera-bandera-argentina_5993/

-https://www.cultura.gob.ar/primer-enarbolamiento-de-la-bandera-nacional-10176/

-https://www.elhistoriador.com.ar/belgrano-y-la-creacion-de-la-bandera/

-https://www.elhistoriador.com.ar/la-creacion-de-la-bandera/