lunes, 28 de abril de 2025

"ODIA" AL PAPA FRANCISCO



 TE ODIO, FRANCISCO

por Chili Obando


Te odio, Francisco, porque no fuiste un Papa, fuiste un escándalo.

Porque cuando todos esperaban un monarca, vos apareciste con olor a calle y a Evangelio.

Te odio porque te bajaste del trono de Pedro y te subiste al bondi con nosotros.


Te odio porque no quisiste vivir en un palacio.

Porque elegiste una piecita chiquita en la Casa Santa Marta, como si la humildad fuera la única corona que te interesaba.

Te odio porque comías con los empleados y no con los príncipes de la Iglesia.

Porque abriste las puertas del Vaticano y dejaste entrar el barro de la humanidad.


Te odio porque te llamaste Francisco, como el loco de Asís.

Y los locos, Francisco, nos desordenan el alma.

Nos hacen ver que el amor no es cómodo, ni diplomático, ni tibio.

Te odio porque no hablaste como un Papa, hablaste como un abuelo sabio que acaricia con las palabras y sacude con el ejemplo.


Te odio porque antes fuiste Jorge.

Ese cura del subte, del mate compartido, de los pies lavados en las villas.

Te odio porque no te importaba caerle bien al poder, te importaba que el pobre no cayera del mundo.


Te odio porque metiste presos a cientos de pedófilos y echaste a cardenales corruptos, sin miedo, sin cálculo.

Te odio porque te animaste a limpiar la casa por dentro, y eso duele.

Te odio porque dijiste lo que nadie se animaba a decir.


Te odio porque no viniste a Argentina.

Porque nos dejaste con las ganas.

Porque nos obligaste a amarte a la distancia, como se ama a los que duelen.


Te odio porque sos peronista.

Y te odio más porque jamás te disculpaste por eso.

Porque tu política era el Evangelio, y eso sí que incomoda.


Te odio porque nos pediste que cuidemos a los viejos y a los niños.

Porque nos hiciste mirar a los costados, cuando preferíamos mirar para arriba.

Te odio porque nos sacaste de la comodidad de las parroquias y nos empujaste a salir, a embarrarnos, a ir al encuentro.


Te odio porque le diste valor a los pequeños gestos.

A ese “buen día” al portero, al “perdón” en casa, al abrazo que llega antes del juicio.

Te odio porque nos invitaste a soñar siempre, y eso es peligroso.

Porque los que sueñan no se conforman.


Te odio porque hiciste de la misericordia tu bandera.

Porque abriste las puertas del Jubileo y nos dijiste que el perdón es un derecho divino, no un premio de los buenos.

Te odio porque abrazaste a los presos, lavaste sus pies, y dijiste que nadie está perdido para siempre.


Te odio porque en Lampedusa lloraste por los migrantes muertos en el mar.

Porque lanzaste flores al agua como quien pide perdón por todo lo que no hicimos.

Te odio porque dijiste que el Mediterráneo se convirtió en un cementerio, y nos dolió.


Te odio porque nunca te diste por vencido.

Porque con 88 años, en silla de ruedas, seguías viajando, hablando, amando, denunciando.

Te odio porque hiciste más con un pulmón solo que muchos con el cuerpo entero.


Te odio porque nombraste cardenales de los márgenes: de los barrios, de África, de Asia, de la periferia.

Porque volviste a decirnos que el centro está en las orillas.

Y te odio porque nos diste vuelta el mapa.


Te odio porque te arremangaste en el Sínodo y escuchaste más de lo que hablaste.

Porque no tuviste miedo de abrir debates, ni de que la Iglesia se parezca al pueblo de Dios, con sus dudas, sus búsquedas, sus heridas.


Te odio porque fuiste a lugares donde nadie iba.

Porque fuiste el primer Papa en pisar Irak.

Porque en Filipinas reuniste la multitud más grande de la historia, y no fue por vos, fue por la esperanza que llevabas.


Te odio porque hablaste en el Capitolio de Estados Unidos y les recordaste que los inmigrantes también tienen rostro y nombre.

Porque en la ONU no hablaste de geopolítica, hablaste de humanidad.

Porque cuando decías “no a la guerra”, yo sentía que me estabas hablando a mí, no a los líderes, sino al tipo común que ya se había resignado.


Te odio, Francisco, porque me hiciste volver a creer que la Iglesia puede parecerse a Jesús.

Porque nos mostraste que el poder, si no sirve, no sirve para nada.

Porque nos dejaste una Iglesia con olor a Evangelio, no a naftalina.


Te odio porque sonreías con los ojos.

Y eso desarma a cualquiera.

Porque en medio del barro,

en medio de tanta miseria y tanto miedo,

vos encontrabas ternura.

Y eso… eso también salva.


Te odio, Francisco,

porque abrazaste a los gays,

a la comunidad LGTB,

a quienes siempre fueron dejados al margen.


Porque cuando todos les daban la espalda,

vos abriste los brazos.

Y no preguntaste cómo vivían.

Preguntaste si sabían que eran amados por Dios.


Te odio, Francisco…

porque te hiciste querer con una fuerza brutal, de esas que no se olvidan.

Porque nos mostraste que el amor verdadero incomoda, desinstala, exige.

Te odio porque tu muerte no es ausencia, es desafío.


Te odio porque ahora te volviste semilla.

Y las semillas, Francisco, ya sabemos lo que hacen:

se entierran, duelen, desaparecen…

y después revientan en vida.


Ahora te odio, Francisco,

porque ya no puedo mirar el mundo sin preguntarme

qué harías vos si estuvieras acá.


Y lo peor, Francisco…

es que me dejaste con la respuesta




lunes, 21 de abril de 2025

JORGE MARIO BERGOGLIO - EL PAPA FRANCISCO



LA MUERTE DEL PAPA FRANCISCO

El Papa que marcó un nuevo momento en la iglesia y en las sociedades del mundo, adalid de los humildes, los sometidos, los “nadies”.

Siempre se manifestó a favor de los pobres, contra el cambio climático, las guerras además de haber impulsado cambios en la Iglesia para permitir una mayor transparencia, especialmente a nivel financiero, evitar los abusos de menores y dar un espacio más importante a las mujeres. 

 “Ninguna paz es posible donde no hay libertad religiosa o donde no hay libertad de pensamiento de expresión y respeto por las opiniones de los demás”.

En sus doce años de pontificado escribió entre otros documentos, cuatro encíclicas (“Lumen Fidei” en 2013, “Laudato si” en 2015, “Fratelli tutti” en 2020 y “Dilexit nos” en octubre de 2024). “Laudato si, sobre el cuidado de la casa común” en particular fue la primera encíclica en la que Francisco invitó a todos a una “conversión ecológica”, destacando que el cuidado del ambiente está ligado a la justicia hacia los pobres y a la solución de los problemas de una economía “que persigue sólo las ganancias”. Otra encíclica que se destacó fue “Fratelli tutti” (Todos hermanos) que el Papa publicó en plena pandemia de covid para ayudar a todos a salir de esa crisis. “Nadie se salva solo”, dijo varias veces entonces, para estimular la solidaridad. “Fratelli tutti” hace referencia a una famosa frase de San Francisco de Asís, que subraya la importancia de “reconocer, apreciar y amar” a todas las personas, “independientemente del lugar donde hayan nacido o donde vivan”, subrayó la encíclica.

Humildemente, desde este medio barrial lamentamos la sensible pérdida, y hacemos votos para que el nuevo Papa a ser elegido, mantenga la línea progresista de Francisco, en un mundo tan convulsionado como el que estamos transitando.

                                      Primera Página

                                          21.4.2025




domingo, 20 de abril de 2025

FELICES PASCUAS



PAPA FRANCISCO: ‘La Pascua es vida. No hay paz sin libertad religiosa y de expresión’

¡FELICES PASCUAS!



LA MUERTE DE JESUS DE NAZARET

 

JESUS DE NAZARET



EL 7 DE ABRIL DEL AÑO 30 d.C.

MUERE EN LA CRUZ JESÚS DE NAZARET

El problema está en que la fe tiene que tener en cuenta la historia. Creer no es un salto al vacío. La fe cristiana no es una hipnosis, no es un conocimiento esotérico. Es la adhesión a alguien que nació y murió en este mundo. Por lo tanto, creer en él implica conocer su vida y su historia.

Armand Puig


No pretende ser este artículo una biografía clásica de uno de los personajes que ejercieron profunda y duradera influencia en la historia de la humanidad. Se procurará clarificar solamente algunos aspectos de la vida de Jesús como hombre de carne y hueso, evitando todo arrebato apasionado de índole confesional o visión atea que distorsione la búsqueda de una verdad historiográfica.

INTRODUCCIÓN

Se especula que una biografía es una empresa fácil. Sin embargo, está llena de riesgos, más aún en este delicado caso y ante la escasa documentación en gran parte teñida de deformaciones impuestas por las distintas corrientes teológicas y místicas que convergen en el emblemático personaje.
No existe siquiera precisión acerca de las fechas de su nacimiento y muerte, ya que diferentes fuentes dan su nacimiento entre los años 6 y 4 antes de nuestra era y su muerte posiblemente en el mes de abril del año 30 de nuestra era, tampoco del período de su vida desde la infancia hasta aproximadamente los 27 años, cuando encara una corta pero intensa vida pública. A pesar de esto, casi todas coinciden en su existencia real y desechan la teoría de que Jesús sea un mito creado por los Evangelios.
Quedan entonces descartadas otras fuentes minoritarias que afirman esta última posibilidad, como la sostenida por George A. Wells y Alvard Ellegard, que toma y desarrolla ampliamente Finngeir Hiorth en Ediciones de Filosofía Aplicada.
Los Evangelios Cristianos, antiguos documentos escritos por cuatro de sus discípulos Mateo, Marcos, Lucas y Juan (aproximadamente entre 30 y 40 años después de la muerte de Cristo), brindan una primera aproximación al profeta, aunque sin reunir precisiones históricas sobre su vida, obra, actos, dichos y hechos, de los cuales no ha quedado otra documentación escrita ni repositorios que permitan arribar a la exactitud deseada.

LAS FUENTES

Las distintas fuentes a que tiene acceso el investigador, tanto confesional como convencional, difieren considerablemente entre sí, y se encuentran impregnadas de propósitos sectoriales que entorpecen la búsqueda.

El historiador hebreo Flavio Josefo habla de Jesús en un relato dedicado a la muerte de Jacobo (hermano del profeta). Si bien se perciben huellas de interpolación de hechos, registra muchos elementos que parecen auténticos, especialmente sobre su sabiduría y los potenciales milagros en el Monte de los Olivos, sitio en el que se estableció junto a sus discípulos, y los referidos a su fatal muerte en la cruz.
Las fuentes cristianas son más abundantes, aunque se remiten sobre todo a los evangelios canónicos y a las epístolas de Pablo, que aun con diferencias entre sí, aportan elementos que permiten al menos encarar una investigación seria de sus acciones, discursos, parábolas y comentarios proféticos situados en los ambientes de la Galilea.
Entre la persona objeto del estudio y los documentos conocidos, se levantan a menudo intermediarios anónimos, cuyas intenciones no resultan lo suficientemente claras. Esta dificultad se observa tanto en las fuentes cristianas conservadoras como en las más radicales.

LA ÉPOCA

La vida de Jesús transcurre con posterioridad a la conquista de Jerusalén por Pompeyo (año 63 a. C.), que puso fin a la cierta independencia religiosa y política hebrea en la zona, y con la cual los territorios palestinos pasaron a integrar el extendido Imperio Romano.
Estos territorios, aunque considerados una lejana comarca de escasa importancia, eran sin embargo el anillo indispensable para las comunicaciones entre Egipto y Siria. Además, Palestina era por esos días noticia debido al estado de tensión suscitada por los abusos del procurador Poncio Pilatos (años 26 a 36 d. C.), y debido también a la prosperidad que se advertía en aquella área, dedicada a la agricultura y a la pesca.
A poco de su nacimiento la familia debe huir a Egipto a fin de evadir la matanza desatada por Herodes de todos los niños menores de dos años, en procura de eliminar al supuesto hijo de Dios en la tierra que amenazaría su poder omnímodo.
Por entonces surgía en el lugar una nueva institución religiosa, la sinagoga, donde los rabinos (sacerdotes-maestros) ejercían una rígida posición conservadora en materia de fe. Será Juan el Bautista primero y Jesucristo después quienes vendrán a erigirse como herederos y adversarios de aquella forma de religión en Galilea y Judea.
Comienza así la corta vida pública de Jesús, de aproximadamente tres años, desde su bautismo en el año 27 d. C. hasta su muerte.
Casi nada se sabe de Jesús hasta el acto de su bautismo. El profeta emprende a partir de ese momento una meteórica carrera como hábil predicador itinerante de origen judío. Comienza por cuestionar fuertemente las desviaciones y los métodos implementados por el sacerdocio y las sectas de entonces, especialmente la de los fariseos, que dominaban el judaísmo en rivalidad con los esenios, secta a la que perteneció Jesús.
Intentó cambiar muchas prácticas semisalvajes de la época, propagando una nueva doctrina de amor y comprensión, lo que le valió el rechazo de las jerarquías y la persecución hasta llegar a su detención y ajusticiamiento.

LAS DUDAS

La duda, como método descartiano, es un extraordinario aliado del investigador, porque obliga a dilucidar una primera y gran cuestión emblemática de religiosos, cristianos y ateos: ¿era Jesús un revolucionario, tal como se conoce hoy el concepto? Si bien Jesús criticaba los métodos ortodoxos de la iglesia de entonces, y el apego a la riqueza y a la propiedad privada, no llegaba a cuestionar el poder absoluto del Imperio, ni el desmedido tributo al César. A él se le atribuye la frase: “Pagad pues a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios”; tampoco discutió las leyes de Moisés que consideraban normal la esclavitud.
A pesar de eso es elogiable la digna actitud sostenida frente a los mercaderes: “Estaba cerca la Pascua de los judíos, y subió Jesús a Jerusalén, y halló en el templo a los que vendían bueyes, ovejas y palomas y a los cambistas allí sentados. Y haciendo un azote con cuerdas, echó fuera del templo a todos y las ovejas y los bueyes; y esparció las monedas de los cambistas y volcó las mesas, y dijo a los que vendían palomas: Quitad de aquí eso, no hagáis de la casa de mi Padre casa de mercado.” (S. Juan 2-13 a 16).
Este acto de expulsión de los mercaderes del templo, en el final de su carrera pública, fue tal vez considerado por Herodes Antípas -el más importante de los príncipes judíos de Palestina- como una amenaza concreta a su autoridad moral. Finalmente, tras la “Ultima Cena” con sus discípulos, uno de los que los cuales – Judas- lo habría delatado (por 30 monedas), Jesucristo es detenido por orden del gobernador Poncio Pilatos, acusado de pretender reinar sobre el pueblo judío.
Como era costumbre al acercarse las pascuas judías, se liberaba a un preso. El gobernador Pilatos propone al pueblo la opción de salvar a Jesús o a Barrabás (Bar-Abbas, en arameo: hijo del padre), para algunos un ladrón, para otros un rebelde que había atentado contra el poder de Roma (los mismos cuatro evangelios difieren en calificarlo). El pueblo elige salvar a Bar-Abbas.
¿Era tal la implantación popular de Jesús o existe una confusión semántica con “Jesús Bar Abbas”? El episodio queda en una zona borrosa pero marca el final para Jesucristo; de allí surgiría el dicho “nadie es profeta en su tierra”.
Golpeado brutalmente por los guardias, como era la práctica para con los condenados, es conducido hasta la colina del Gólgota (o Calvario), fuera de los muros del Noroeste de Jerusalén para su crucifixión, una terrible muerte reservada por los romanos para los esclavos que osaban rebelarse de su condición de tales.
Consistía en aferrarlos a una viga horizontal en la que permanecían horas, librados al cruel sufrimiento hasta que sobrevenía indefectiblemente la muerte por síncope u otra causa.
Así habría sido el fin de Jesucristo, según muchas fuentes rodeado de las mujeres discípulas, entre ellas María Magdalena (a la que algunos autores recientes dan como compañera o esposa de Jesús). Ciertos autores señalan que su madre se encontraba entre ellas, otros lo omiten.
La desaparición del cadáver del sepulcro, así como su aparición posterior ante los discípulos, abona una hipótesis poco conocida, sostenida por Elías Castelnuovo, en la que Jesús es colocado en el sepulcro aún con vida, curado y rescatado para vivir en el anonimato. En cambio, el mensaje de la resurrección, al entrar en el exclusivo terreno místico y religioso, no admite comentarios, al menos de carácter científico.
Sus apóstoles se refugiaron en Galilea, temerosos de correr la misma suerte que Jesús, al igual que María su madre, y sus hermanos, los que supuestamente retoman más adelante la actividad pastoral logrando con el tiempo afianzar la nueva religión -el cristianismo-. Como doctrina perdura hasta nuestros días y ha trascendido Galilea y Palestina hasta expandirse por el mundo, aunque con escasa relevancia en aquella región.

ALGUNAS CONTRACICIONES

¿Por qué la veneración de la cruz, un elemento de brutal tortura y muerte, así como la similar señal con que se persignan los fieles?
¿Qué hubiera ocurrido si Jesús en lugar de la cruz, terminaba su vida, (salvando distancias), fusilado o en la guillotina? ¿Se reverenciaría entonces a alguno de tales elementos?
Ocurre que los seres humanos, al igual que los animales, tenemos reflejos condicionados y muchas veces actuamos y hacemos cosas casi inconscientemente, como especie de mascotas adormecidas.
Otra contradicción, tema un tanto tabú para los cristianos, es el excesivo lujo y riquezas con que se ornamentan los templos, igual que el vestuario de los papas y cardenales, cosas éstas que contrastan con la humildad, no sólo moral sino también material de Jesús y los suyos.
Pero los cargos más graves contra la religión que fundó Jesús son las llamadas “Cruzadas”, verdaderos aparatos militares eclesiásticos lanzados en la Edad Media a la conquista territorial, y el terrible “Tribunal divino” de la Santa Inquisición, que juzgaba a los culpables de no pensar igual a ellos. Para los que se habilitó la hoguera, a la que fueron a parar miles de inocentes.
¿Bastará la autocrítica de los dignatarios contemporáneos de la religión que fundó Cristo? Y otra pregunta final que quedará sin respuesta: ¿qué hubiera hecho el propio Jesucristo de haber estado en aquellas circunstancias medievales?

Miguel Eugenio Germino

FUENTES:

-Cámara, Helder, Iglesia y Desarrollo (reportaje), Búsqueda, 1968.

-Castelnuovo, Elías, Jesucristo y el reino de los pobres, Editorial Rescate, 1976.

-Documentos de Medellín, Ediciones Paulinas, 1971.

-http//es.wikipedia.org/Wiki/Ascenci%C3%B3n_de Jes%...

-http//www.geocities.com/mphaperu/jesus.htm/?200827

-Jubosky Carlos, Jesús, una biografía de Armand Puig, Diario Clarín, 5.abril.2008.

-La Santa Biblia, Sociedad Bíblica en América Latina, 1960. -Parrin, Miguel, Jesucristo y los evangelios ¿mito o realidad?

-Trocmé, Etienne, Jesús, Los Hombres, CEAL, 1969.


domingo, 13 de abril de 2025

EL NUEVO ENDEUDAMIENTO MILENIANO


                                                el leviatan biblico 

“El que no tiene buena cabeza para prever, ha de tener buenas espaldas para aguantar

                                      Juan D. Perón

El ascenso irresistible de Javier Milei llega a su techo, y se derrumba ante las inminentes elecciones, en la ciudad en el mes de mayo, donde las encuestas lo muestran cuarto.

A la estafa de $LIBRA, hoy investigado en Argentina, EEUU y España, el fallido discurso en el aniversario de Malvinas, que rastreramente apostó a que los kelpers elijan ser argentinos y evitó condenar la presencia del invasor en el archipiélago nacional, que además le cerró el paso a la participación en ese homenaje a varios veteranos de guerra.

Mientras en medio de la diarrea diaria con la venta de dólares, el fantasma de una devaluación, el peligro de los ahorristas, que como en el 2001, con los nuevos condicionamientos del FMI se vislumbran el “corralito” del 2001 – el uso indebido de fondos para viajes particulares a recibir premios truchos y entrevistas fallidas, una reforma previsional, con el fantasma de nuevas AFJP, otras impositivas, otra laboral, de la coparticipación federal, más la intensificación del ajuste, la carestía desbocada.


                        los trece ginetes del apocalipsis

Los argentinos abran de pagar muy caro, el grave error de haber votado a Milei, atraídos por las sirenas de las doncellas marinas, que encandilan a navegantes inexpertos y los engañan con su bellísimo aspecto y la dulzura de su canto; desde la cabeza al ombligo tienen un cuerpo de doncella y son muy parecidas al ser humano, pero sin embargo tienen escamosas colas de peces, y los llevan a estrellarse con los acantilados, y a toparse con el “Leviatán enrollado”, la bestia marina gigante narrada en la Biblia, creada por Dios que se encuentra en el Génisis, y Jacob  describe su aspecto físico con semejanzas a un dragón.

Todavía no se disipan los ecos de la durísima derrota en el Senado, donde resultaron rechazados los pliegos de los jueces Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla, nombrados en comisión mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) presidencial.

La política exterior sujeta casi con exclusividad a la relación con Estados Unidos. Para ser exactos, al vínculo con Donald Trump, que hasta le esquivó su encuentro en el último viaje, “particular”, financiado con la nuestra.

Hasta Eduardo van der Kooy desde Clarín dice: “pese a cierto optimismo libertario acerca de ‘una oportunidad` que la Argentina zafe de una coyuntura de aquel tipo. Basta para presumirlo con una apelación al sentido común. Si el país estaba en crisis cuando el mundo no lo estaba, ¿Qué permitiría pensar que no lo estará si ese mundo ingresa en una crisis?

Es el coctel perfecto para entrar en una coyuntura final, que llevará al país a la catástrofe total. Difícil es prever que pasará mañana lunes con los mercados, con el dólar, con los precios, y con los desquiciados habitantes de este suelo argentino, faltos de cabeza y carente de espaldas para aguantar, que ni Trump, ni el chapulín podrán salvarlos.   

                              Primera Página

                                 13.04.2025

 


 


viernes, 4 de abril de 2025

PLANTANDO FUTURO EN BALVANERA

 Plantando futuro: un ceibo para Balvanera

La Chacrita de los Colegiales estuvo presente en la plantación de un ceibo en la Plaza Primero de Mayo.Durante el acto, la Junta de Estudios Históricos de Balvanera reafirmó el compromiso con el medioambiente y la identidad barrial.

Un día soleado para un acto de compromiso

El pasado primero de abril, en un clima cálido y alegre, 

junto a la Junta de Estudios Históricos de Balvanera, 

vecinos y vecinas del barrio, se llevó adelante la 

plantación de un ceibo en la Plaza Primero de Mayo. Este 

acto no solo buscó embellecer el espacio público, sino 

también reforzar la conciencia sobre la importancia de 

los 

árboles dentro del ecosistema urbano.


Durante la jornada, se resaltó que los árboles no deben 

ser vistos únicamente en función de su utilidad para las 

personas, sino como parte fundamental de un entramado 

ecológico más amplio. En Balvanera, el barrio con menor 

cantidad de árboles en la ciudad, iniciativas como esta 

cobran especial relevancia. Cada árbol plantado aporta no 

solo sombra y oxígeno, sino que también mejora el 

drenaje del suelo, evitando que las lluvias desborden y 

afecten a otros barrios.

El ceibo: un símbolo de identidad y esperanza

El protagonista de la jornada fue el ceibo, árbol que da la 

flor nacional argentina. Más que un simple elemento 

ornamental, el ceibo representa la resiliencia y el arraigo. 

Se espera que para el próximo año, si las condiciones 

acompañan, comience a florecer, convirtiéndose en un 

símbolo de crecimiento y renovación tanto para el barrio 

como para la ciudad en su conjunto.

Además, se destacó que la flor del ceibo es compartida 

con Uruguay, reforzando su carácter de emblema 

regional. Su elección como flor nacional no es casual: su 

vibrante color rojo y su capacidad de florecer incluso en 

suelos difíciles lo convierten en un recordatorio de la 

fortaleza y la belleza que emergen incluso en contextos 

adversos.

Un cierre con significado

El acto concluyó con la bendición del párroco de la 

iglesia 

de Balvanera, un gesto que añadió una dimensión 

simbólica al evento. Más allá de la ceremonia, la 

plantación del ceibo deja una huella tangible en el barrio 

en la comunidad, un recordatorio de que el crecimiento 

y la transformación comienzan con gestos concretos. 

Ahora, solo queda esperar a que el tiempo haga su 

trabajo 

y que, en un año, el ceibo de la Plaza Primero de Mayo 

despliegue sus flores como testimonio de un barrio que 

sigue apostando por el futuro, con el compromiso de sus 

vecinos y vecinas.



.

miércoles, 2 de abril de 2025

HOMENAJE A LAS ISLAS MALVINAS ARGENTINAS

LA ISLAS MALVINAS SON ARGENTINAS




Las Malvinas




Tiene las alas salpicadas de islotes.
Es nuestra bella del mar.
La patria la contempla desde la costa madre
con un dolor que no se va.
 
 
Tiene las alas llenas de lunares.
Lobo roquero es su guardián.
La patria la contempla. Es un ángel sin sueño
la patria junto al mar.
 
 
Tiene el pecho de ave sobre la onda helada.
Ave caída es su igual.
El agua se levanta entre sus alas.
Quiere y no puede volar.
 
 
El pingüino la vela. La gaviota le trae
cartas de libertad.
Ella tiene los ojos en sus canales fríos.
Ella está triste de esperar.
 
 
Como a mujer robada le quitaron el nombre;
lo arrojaron al mar.
Le dieron otro para que olvidara
que ella no sabe pronunciar.
 
 
El viento es suyo; el horizonte es suyo.
Sola, no quiere más.
Sabe que un día volverá su hombre
con la bandera y el cantar.
 
 
Cautiva está y callada. Ella es la prisionera
que no pide ni da.
Su correo de amor es el ave que emigra.
La nieve que cae es su reloj de sal.
 
 
Hasta que el barco patrio no ancle entre sus alas,
ella se llama Soledad.
 
 
1953      
                                          JOSÉ PEDRONI