jueves, 4 de septiembre de 2014

HAYDEE PADILLA




Haydée Padilla, “La Chona”, premio a la trayectoria María Guerrero  





“Yo armaba historias reales e irreales. Actuar, interpretar con coraje.”

“Mis viejos estaban enamorados toda la vida (un poco de ahí sale La Chona). Cuando él partió, ella se fue a los seis meses…”

“Cerca de casa estaban convocando gente para construir un teatro. Fuimos los tres hermanos. La única elegida fui yo. ¡Hermosa experiencia! ¡Estudiamos teatro! Hacíamos el vestuario, acomodadores, etc. No cobrábamos un peso. Al fracaso lo tomábamos con calma y eso templó mi espíritu.”

Trayectoria:

Su primera película El reñidero.

En televisión Romeo y Julieta con Rodolfo Bebán y Evangelina Salazar.

En cine: Los caballeros prefieren cama redonda con Alberto Olmedo, Jorge Porcel y Marcos Zucker.

En teatro: El gran deschave con Federico Luppi y un reparto; Venecia donde se lució con su talento.

“La Chona” (ironía muy fina), Haydée inició este éxito en 1967, por ser muy observadora. En cierta oportunidad estaba en una panadería: una señora se quejaba de que el marido la tenía sin respiro, otra lamentaba lo contrario. La tercera consideraba al marido “maravilloso”. Allí comenzó a armar el personaje del barrio: el mercadito, las flores, los vecinos, “La Zuyi Moreno”, el chisme, las revistas de la moda, las plantas son la alegría del hogar…

Almorfando con La Chona por TV, parodia del programa de Mirtha Legrand, donde se dialogaba, se “manducaba”, y para cerrar se tomaba mate con los invitados y se recordaba a las “artistas del cine de antes” como la “Liber” Lamarque.

“Cuando recibí mi primer Martín Fierro (dije como La Chona) esto va al lado de mi diploma de Corte y ‘Confesión’”. La Chona es alegre y positiva, tiene claro el dolor y el sufrimiento, por eso elige “la alegría de vivir”.

Desde los pensamientos de un famoso filósofo: “La mejor felicidad es la que cada uno puede disfrutar”. La Chona pudo lograrla junto a “su esposo legítimo, la Cuky y el Carlitos, que son la luz de sus ojos”.

Hoy La Chona está  actualizada, reposada, refinada y sofisticada. Muy informada, tipo siglo XXI.

En el Teatro Cervantes el 3 de julio último se entregaron los premios María Guerrero.

Haydée Padilla tuvo un reconocimiento a la trayectoria.

Premiados además fueron: Daniel Marcove (como director) y Mario Diament (como dramaturgo) por Tierra del Fuego, quienes tuvieron su nota en Primera Página.



Natan Blum






miércoles, 3 de septiembre de 2014

RELATOS: 1000 PERRITOS - RUIDOS NOCTURNOS




EL RELATO DE LOS 1.000 perritos

 

Se dice por ahí que hace tiempo, en un pequeño y lejano pueblo, había una casa abandonada. Cierto día, un perrito buscando refugio del sol logró meterse por un agujero de una de las puertas de dicha casa, el perrito subió lentamente las viejas escaleras de madera; al terminar de subir las escaleras se topó con una puerta semi-abierta.
Lentamente se adentró en el cuarto y para su sorpresa se dio cuenta que dentro de ese cuarto había 1.000 perritos más observándolo tan fijamente como él los observaba a ellos. El perrito de nuestra historia comenzó a mover la cola y a levantar sus orejas poco a poco, los 1.000 perritos hicieron lo mismo; posteriormente sonrió y le ladró alegremente a uno de ellos, el perrito se quedó sorprendido al ver que los 1.000 perritos también le sonreían y ladraban alegremente con él. Cuando el perrito salió del cuarto se quedó pensando para sí mismo:
"Qué lugar tan agradable, voy a venir más seguido a visitarlo".
Tiempo después, otro perrito callejero entró al mismo sitio y se encontró en el mismo cuarto, pero a diferencia del primero, este perrito al ver a los otros 1.000 perritos del cuarto se sintió amenazado ya que, a su parecer, lo estaban viendo de una manera agresiva, éste empezó a gruñir y obviamente vio como los 1.000 perritos le gruñían a él. Comenzó a ladrarles ferozmente y los otros 1.000 perritos le ladraron también a él; cuando este perrito salió del cuarto pensó:
"Qué lugar tan horrible es este, nunca más volveré a entrar allí".
En el frente de dicha casa se encontraba un viejo letrero que decía:
"La casa de los 1000 espejos".
Hay veces que el mundo nos devuelve lo que damos, si decidís encarar las cosas con una sonrisa es probable que te devuelvan una sonrisa, si en cambio das tu peor cara, seguramente vas a ver lo mismo.

Autor Anónimo





RUIDOS NOCTURNOS



 Me duermo. Los pensamientos flotando en una materia extraña, algo pegajosa, que va cerrando posibles salidas a nuevas ideas. La madera de los muebles se estira, se oye la carcoma, el cemento entre baldosas se dilata, las cucarachas salen de los desagües, aplastan su cuerpo, metiéndose por debajo de las puertas. La televisión, que parece dormir, hace el ruido del descanso, respirando lo trabajado. Algún papel se abre, desperezándose. Las bombillas se liberan del calor acumulado. Y una gota cayendo, el grifo mal cerrado de la cocina, se une a otra del lavabo. El ruido metálico del fregadero, junto con una caída más suave, algo más acuosa. Cerámica del lavabo, acero de la pila, cerámica lavabo, acero pila. Me levanto. Cierro grifos. Al acostarme, los ruidos cesan, hasta que ese papel que parecía desperezarse ahora cruje, liberándose de esa forma que le he dado

Eva María Medina Moreno








TEATRO: CITA A CIEGAS



CITA A CIEGAS



Recientemente galardonada por 8 premios ACE  de La Asociación de Cronistas de Espectáculos de Nueva York

En una banca cualquiera se cruzan múltiples caminos. Caminos unidos por el tiempo o rotos por el azar o el desamor. La idea de las realidades paralelas abre otras formas de contar las historias de cuatro personajes cuyo punto de cruce es un parque recreado por el autor argentino Mario Diament.
Inspirado en Jorge Luis Borges, Diament coloca a un personaje ciego en una banca para conversar con los que furtivamente aparecen, las historias le son ajenas al hombre ciego, pero se van entrelazando sutilmente, casi de manera invisible hasta llegarlo a involucrar por completo. Al igual que una biblioteca llena de libros, la banca contiene las historias de cuatro personajes con sus ramificaciones para desarrollar la hipótesis de un universo interrelacionado, de una realidad tangible conviviendo con realidades posibles o imaginadas; aquellas que sucedieron antes de la toma de una decisión y aquellas que no fueron escritas. En Cita a ciegas Mario Diament plantea la existencia de posibilidades alternas pero sólo desarrolla las que cronológicamente y en el mundo real sucedieron. Traducida a varios idiomas y representada en todo el mundo con gran éxito, Cita a ciegas logra ser un desafío de ideas que se activan a través de sus intensos encuentros emotivos. 

Director: Luis Agustoni 
Autor: Mario Diament 
Actúan: Aldo Pastur, Adriana Salonia, Ines Palombo, Noemi Frenkel, Luis Agustoni. 
Iluminación: Marcelo Cuervo 
Diseño gráfico: Pedro Flores Maldonado  
Producción: (Ejectuvia) Alberto Teper 
Asistencia de dirección: Gloria Arscott 
Musica: Sergio Vainikoff 
Realización de escenografía: La Menesunda

En El Tinglado: Mario Bravo 948  Viernes 20.30  sábados 22.30 






JORGE CALDARA





JORGE CALDARA

Nació en la porteñísima zona del Abasto, en la esquina de Anchorena y Córdoba, el 17 de Septiembre de 1924. Desde pequeño se sintió atraído por la música, el piano fue su instrumento preferido. Pero su padre —tanguero rabioso— lo convenció que se dedicara al bandoneón y lo llevó a un profesor del barrio.
Con solo 14 años, actuó en la orquesta del Cieguito Tarantini, que se presentaba en las tardes en el Café El Nacional, de la calle Corrientes. Y a los  15 años creó la agrupación Orquesta Juvenil Buenos Aires.
Pasó a integrar la Orquesta Típica Los Mendocinos, así bautizada porque actuaba en el restaurante Un Rincón de Mendoza. Por ese conjunto pasaron, además de Caldara, intérpretes que luego fueron importantes directores, como Bernardo Blas, Juan Sánchez Gorio, Astor Piazzolla y Alfredo De Angelis.
Por 1939 integraba la fila de bandoneones de la orquesta que dirigía el violinista Alberto Pugliese, hermano mayor de Osvaldo, por la que  pasaron las voces de Roberto Beltrán (Leoncito) y Héctor Pacheco. El gran salto lo dio al poco tiempo, cuando ingresó a la orquesta de Osvaldo Pugliese, en la cual actuó por más de 10 años. En esta etapa demostró también sus grandes condiciones de compositor y grabó sus tangos Patético (1948), Pastoral (1950), Pasional (1951) y Por pecadora (1952).
A propuesta de Ranko Fujisawa partió a Japón con toda su familia. De regreso en Buenos Aires, después de un laborioso año en Japón, en 1950 formó su propio conjunto con las voces de Raúl Ledesma y Carlos Montalvo.
En 1960  integró el cuarteto Estrellas de Buenos Aires, junto al violín de Hugo Baralis y el piano de Armando Cupo.
Falleció joven, a los 43 años, en 1967, víctima de una cruel enfermedad..