miércoles, 2 de octubre de 2013

PEPE PODESTÁ "PEPINO EL 88"



EL 6 DE OCTUBRE DE 1858 NACÍA EN MONTEVIDEO

JOSÉ “PEPE” PODESTÁ: EL GRAN “PEPINO EL 88”,

PRINCIPAL INICIADOR DEL “CIRCO CRIOLLO” 


LA TÍPICA PRESENTACIÓN DE "PEPINO EL 88"


              Varias son las versiones sobre el inicio del circo criollo en el Río de la Plata, pero tal vez la principal sea cuando la familia Podestá, encabezada por José “Pepe”, recrea un personaje que lo lanzará a la fama: “Pepino el 88”.

Trapecista y actor notable, que al convertir la pantomima de Eduardo Gutiérrez en drama, hace hablar a Juan Moreira.

El popular “Circo Criollo” será de carpa, pista redondeada y escenario. Estará compuesto de dos partes, una primera en el picadero, con contorsionistas, payaso y tony, y la segunda en el proscenio, donde desfilará el drama gauchesco, todos los demás géneros y hasta el teatro universal.





EL CIRCO CRIOLLO



El circo tradicional se remonta a 2000 años antes de Cristo, en el lejano Oriente de China, India y Mongolia, y en las civilizaciones occidentales de Grecia, Egipto y Roma.

Con la excepción de los investigadores del fenómeno teatral argentino, es mucho el desconocimiento sobre el inicio del popular circo criollo, que nace a imagen del circo tradicional, con la idiosincrasia local del Río de La Plata, que lo hace único y particular.

Tal vez por su carácter itinerante, hayan sido los pueblos del interior los que recibieran el mayor aporte de este nuevo arte popular interpretativo, de sus protagonistas y creadores, verdaderos héroes anónimos.

Así, el día 6 de octubre de cada año se celebra “El día del Circo Criollo” en homenaje al nacimiento de José Pepe Podestá.

El popular circo criollo se convierte en el espectáculo esperado por los vecinos de Buenos Aires y de los pueblos del interior, que festejaban su llegada como un acontecimiento trascendente en la vida pueblerina.

Algunos historiadores opinan que el verdadero circo criollo nace el 1º de abril de 1886 cuando los hermanos José y Gerónimo Podestá representan en la ciudad de Chivilcoy la obra de Eduardo GutiérrezJuan Moreira”.

Otros asocian su origen a Sebastián Suárez, quien aprende trucos y técnicas, utiliza maquillaje, ropas estrafalarias y se convierte en tony en su "Circo Flor América", al que luego Alejandro Rivero –su yerno– bautiza Circo Unión y más tarde “El Circo de los 7 Hermanos”.

Los Podestá con su compañía El Circo Arena recorrieron Uruguay y en 1880 se embarcaron hacia Buenos Aires, presentando temas gauchescos. Difundieron el “Pericón en reemplazo del folclórico “Gato, e hicieron conocer ritmos tradicionales a lo largo y ancho del territorio argentino, rescatando a muchos de ellos del olvido.

En 1882 inauguran en Buenos Aires el Politeama Humberto Primo, construido por Raffetto, en el lugar donde hoy se levanta el Departamento de Policía, en Moreno y Cevallos.

El circo criollo fue el primer espectáculo que puso en escena una parte de la identidad sudamericana, ya que dejó de imitar las artes provenientes de Europa.



LA FAMILIA PODESTA 

PEPE PODESTÁ




 Pepe Podestá nació en Montevideo el 6 de octubre de 1858, y según sus progenitores genoveses, desde muy niño aprendió a ganarse la vida con sus hermanos mayores para ayudar a sus padres, que llegaron a tener nueve hijos: Luis, Gerónimo, Pedro, José, Juan, Graciana, Antonio, Amadea y Pablo. Todos actuarían en el circo.

Su casa familiar quedaba a tres cuadras de la costa, lugar en que vivió hasta los 16 años atraído por aquella playa y por la abundante pesca. Fue un gran nadador, salvó en diferentes épocas a tres personas, entre ellas a su hermano Antonio cuando era niño. Allí inició sus primeros ejercicios acrobáticos, saltando de piedra en piedra, trepando acantilados o navegando en barcos de pescadores.

Pepe Podestá, “Pepino el 88”, aquel payaso memorable, trapecista notable y actor nato, junto a su entera familia de actores, consagraron como drama a “Juan Moreira”,  de Eduardo Gutiérrez, al adaptar el mimodrama en forma hablada a sus actuaciones, las que  constituyeron el punto de partida de un nuevo movimiento teatral, genuinamente criollo.

 Su vida está descripta en "Medio siglo de farándula", autobiografía poblada de anécdotas y coloridas estampas, presentadas con sencillez y agudeza. Demuestra allí una singular memoria, ingenio, capacidad de observación e inspiración poética.

 Se lo sitúa entre los paradigmas de una generación pionera de nuestro teatro. El mérito que lo distingue es su rápida capacidad de invención y de imaginar y resolver al mismo tiempo situaciones para llegar en profundidad al corazón del público, a través de personajes que se mueven en un estilo espontáneo y audaz. Su labor fue en todo momento una epopeya de alto vuelo, pasando de los sollozos a la risa, alcanzando siempre la creación auténtica.

Su arte fue dirigido a todos, llegaba a aquellos hombres y mujeres de la calle, ya que sabía adentrarse en los mil recovecos del laberinto del alma humana; se nutría en el saber y en el sabor popular, en la observación directa de la vida.

Una anécdota de su adolescencia cuenta que cierto día se divisó en el agua un bulto, todos daban su parecer sobre lo que sería, pero nadie se decidía a verificarlo, hasta que uno gritó “¿dónde están los nadadores del Sud?”. En silencio, Pepe aceptó el desafío y se lanzó al agua, seguido por una manifestación de gritos. La distancia era respetable, pero él no podía retroceder a riesgo de perder la fama ya conquistada. Con el corazón palpitando por la incertidumbre, descubrió que aquel bulto era el cuerpo de un buey muerto, hinchado: "Me subí sobre él y allí fue la gloria dice comencé a dar brincos como un artista ecuestre, tan pronto estaba de pie como parado sobre las manos, o dando saltos mortales desde el buey en el agua”. La gente aglomerada en la costa reía y aplaudía aquella escena inesperada y gratuita, una faceta más del genial Pepe.



SU INICIO EN EL CIRCO 





Después de aquellos primeros escarceos artísticos, en 1872 Pepe pudo asistir de noche aprovechando un viaje de su padre, a funciones que daban los circos en Montevideo. Cuenta que junto a otros muchachos que hacían ejercicios gimnásticos, se las rebuscaba para poder entrar gratis. Al día siguiente, luego de la escuela pública, ensayaban lo que habían visto en el circo y al año siguiente los mismos muchachos instalan un circo en una cantera. La entrada era gratuita y la gente les tiraba los cobres (monedas), que luego se repartían entre todos. El circo se fue haciendo popular y cada domingo aparecía más gente. Pronto unos músicos se ofrecieron a tocar gratuitamente, "y entre el ruido de la música y los aplausos, nos creíamos muy capaces de trabajar bajo techo como artistas de verdad", recuerda Pepe.

En 1875 salió de Montevideo y tuvo su primer contrato para reemplazar a un trapecista que había perdido la vida. Decidió no pensar en aquello y actuar con aplomo, todo salió bien y obtuvo una clamorosa ovación. Cobró así su primer sueldo de $ 25 mensuales, con casa y comida. Con los años los hermanos Podestá afianzaron su labor y tuvieron su primera carpa para salir a los pueblos a probar fortuna.



EL PORQUÉ DE PEPINO EL 88



En 1881 por ausencia del payaso titular, Pepe tuvo que reemplazarlo. Como no tenía traje, su madre le confeccionó uno bien bolsudo con género de sábana. Llevaba volados amplios y alechugados, con cintas negras en el cuello y los bolsillos, y un letrero en la espalda que decía “El Gran Pepino”.

Para mejorar la indumentaria se le ocurrió llenarlo de parches negros, deshaciendo un levitón de su padre, dobló un pedazo en cuatro y de un tijeretazo sacó del centro un parche redondo, quedándole cuatro lunares negros. Al desdoblar el género surgió el número 88 dejado por el corte. Aplicó el trazo numérico en la parte posterior del traje y esa noche se presentó al público como El Payaso Gran Pepino 88.

El nombre se popularizó inmediatamente, Pepino el 88 acostumbraba a entrar a escena barriendo con una escoba y se presentaba así:

“no deja de ser basura

la basura que se barre

por más que suba en la altura

basura será en el aire”



 OTRAS ANÉCDOTAS



Otras dos de las tantas anécdotas de nuestro artista marcaban su repercusión en poblaciones rurales. La primera, una oportunidad en que se representaba Juan Moreira, y el protagonista era atacado por la policía, desde la platea salta al escenario un espectador, facón en mano para defender a Moreira.

La otra, cuando había faltado un actor que hacía del policía que se batía a duelo con Moreira, se recurrió al comisario del pueblo para ejercer aquel papel, el funcionario aceptó gustoso, y participó de los ensayos, llegado el momento de la actuación, cuando Moreira llevaba la mejor parte del duelo, el comisario se instaló en su cargo real y saliendo de libreto replicó furioso: ¡cómo te vas a resistir a la autoridad, ahijuna!” y arremetió violentamente contra el actor que debió salir corriendo de escena para salvar el pellejo.

Esta gran figura popular de los inicios del teatro argentino falleció en La Plata el 5 de marzo de 1937, dejando una herencia que luego tomarían otros protagonistas del circo y del teatro en el Rio de la Plata.



                                                              Miguel Eugenio Germino





Fuentes:

-http://www.redteatral.net/versiones-musicales-pepino-el-88-5961

-http://www.escuelapedia.com/historia-del-circo/

-http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/10-10353-2008-06

-http://www.magicasruinas.com.ar/revdesto064a.htm

-http://usuarios.multimania.es/laplata80/page0008.htm

-http://www.slideshare.net/ferro21/el-circo-criollo-antecedentes-formacin-y-desarrollo





Juan Moreira: 

REPRESENTACIÓN DE LOS PODESTÁ DEL DRAMA "JUAN MOREIRA"


Es una exitosa novela del escritor argentino Eduardo Gutiérrez escrita como folletín, inspirada en una crónica policial real protagonizada por un gaucho bonaerense (hoy Partido de la Matanza), ex guardaespaldas de Adolfo Alsina. Su vida estuvo llena de injusticias y se la ha considerado como representativa de las sufridas por el gaucho argentino; injusticias que lo llevarían a trabarse en combate numerosas veces y ser perseguido por la policía hasta hallar la muerte en abril de 1874 en Lobos. Se trata de uno de los textos más importantes de la literatura argentina y del romanticismo hispanoamericano, publicada a modo de folletín, en el diario La Patria Argentina, en entregas parciales, entre el 28 de noviembre de 1879 y el 8 de enero de 1880.
En 1884, Gutiérrez reescribió la novela como "mimodrama" para ser representado en el circo, convirtiéndose en la pieza fundadora del teatro rioplatense. En 1886 José Podestá le puso letra a la obra, tomándola de la novela y la representó durante varias décadas, convirtiéndola en uno de los éxitos históricos más importantes del teatro argentino. La obra fue llevada dos veces al cine, en 1948, con dirección de Luis José Moglia Barth y en 1973 con dirección de Leonardo Favio.
"Juan Moreira" anticipa la literatura de masas de la sociedad urbana moderna, impulsada por el proceso de alfabetización general, dirigida a un público amplio, de raigambre popular, característica que le valió una crítica negativa por parte de las élites literarias, que calificaban el relato de "horripilante".

Gutiérrez continuaría esta línea de personajes heroicos complicados en crónicas policiales, en otros relatos como "Juan Cuello", "Hormiga Negra", y varios más. Esta novela está compuesta de 17 capítulos, un prólogo y un epílogo.

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