sábado, 4 de abril de 2009

BUENOS AIRES PARA UNOS POCOS


“VA A ESTAR LINDA BUENOS AIRES…”


“El poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente.”

Lord Acton, 1887.


Millones y millones de pesos del presupuesto de la Ciudad se destinan al arreglo de veredas; unas de baldosas y otras de cemento que se combinan en un entramado de “a la que le toca, le toca”, produciendo una extraño contraste entre las unas y las otras.

La motivación macrista estaría visible, hacer mucho ruido en consonancia con las elecciones que se vienen para el 28 de junio. Sin embargo, no convocó a la votación de comuneros, ni habla de los democráticos Consejos Consultivos Barriales, ¡gran olvido del gobierno local!

Es escasa la apetencia de los gobernantes de compartir el poder. Pero ¡ojo Macri! no se olvide que “el poder corrompe…”, y esta frase convertida en dicho popular, viene perfectamente al caso.

¿En qué se invierten los dinerillos de nuestros impuestos? ¿Acaso en educación y salud?

Para nada. La educación y la salud son poco perceptibles a la hora de recoger votos, aunque se olvida el gobierno local que sí se van a percibir en las urnas las carencias de los maestros, médicos, alumnos, padres y pacientes.

“Va a estar linda Buenos Aires”, pero para unos pocos privilegiados. Se busca una ciudad-vidriera para el turista extranjero que venga a dejar sus dólares. Poco importa el vecino común que la viene padeciendo desde hace tiempo.

¿Para qué hacer subtes, si están bajo tierra y no se ven? Vale mejor atiborrar las calles de coches nuevos y caros, que hacen infernal el movimiento en el macro y en el micro centro.

El subte es más rápido, más seguro, más económico y no contamina, ¿por qué entonces invertir cero peso en ello? ¿Se piensa en una ciudad para el futuro, o en una ciudad tan sólo para sortear el 28 de junio?

Tampoco son claras las cuentas de los costos de aquellas veredas, ni las licitaciones, ni se entiende por qué, a los pocos días de terminada una vereda viene una empresa de servicios y la rompe. ¿No se planifica nada en nuestra bendita ciudad?

Falta una política clara en cuanto al espacio público. Nada se dice en el Gobierno de la CABA del cajoneado proyecto del Parque de la Estación, tan reclamado y sentido por los vecinos de los barrios de Balvanera y Almagro. Ni del techamiento del ferroducto del F. C. Oeste, desde la calle Billinghurst hasta Caballito. Ya fracasó en el intento Aníbal Ibarra, y su vice Telerman al reemplazarlo, congeló definitivamente el proyecto. Cuando llegó Macri completó la obra: retiró el gran cartelón de la calle Medrano y Bartolomé Mitre que anunciaba las obras, y “Colorín colorado…”

La cuestión es esencialmente política y parece ser que no existe voluntad para llevar a cabo las obras que el barrio reclama. ¿Así es como piensa recolectar votos Macri en Balvanera y Almagro?

Consejo de Redacción