domingo, 3 de abril de 2016

JOSE BER GELBART



EL 14 DE ABRIL DE 1917 NACE JOSÉ BER GELBARD



“El burgués maldito” que le disputó el poder a la Unión Industrial


José Ber Gelbard, ministro de Economía durante la tercera presidencia de Juan Domingo Perón, fue un importante empresario y activista que enfrentó a las fracciones terratenientes nucleadas en la Sociedad Rural Argentina. Fundador de la Confederación General Económica (CGE), le disputó poder a la UIA respeto de los sectores pequeños y medios del comercio, la industria y el agro, fue sobre todo forjador de ambiciosos proyectos productivos nacionales.


GELBARD, SEGÚN LA MIRADA DE MARÍA SEOANE



José Ber Gelbard, un inmigrante judío-polaco que no había terminado la escuela primaria, que había sido vendedor ambulante de corbatas, hojas de afeitar y preservativos en los olvidados pueblos del norte, llego a ser el caudillo de los empresarios nacionales cuando todavía no se vislumbraba con claridad un proyecto de país.
El burgués maldito (2011), de María Seoane, cuenta la historia secreta de este hombre fundamental para su tiempo, y a través suyo del poder económico y político, clave para determinar el destino de los argentinos: los ambiciosos proyectos nacionales de los sesenta y el cruento fracaso de los setenta.
Al revelar los secretos de una historia hasta ahora indebidamente contada, Seoane desnuda el mundo de los negocios de la burguesía, las prebendas, las alianzas espurias y el obstinado manejo del poder.
Con ritmo vertiginoso, la autora devela una trampa compleja y apasionante, contra la que luchó el fundador de CGE. De corte peronista, Gelbard se opuso a los proyectos de los terratenientes y líderes patronales agroganaderos nucleados en la SRA, representados por quien sería ministro de economía durante el Proceso de Reorganización Nacional, José Alfredo Martínez de Hoz.
El libro muestra a diversas empresas y personalidades, aparecen desde David Graiver, los montoneros y Carlos Menem hasta Fate y Aluar, los Kennedy, Kissinger, Fidel Castro y Brezhnev, Pérez Companc y Bunge y Born.
Seoane describe a un Ber Gelbard tenaz y creyente fervoroso de un proyecto nacional sin exclusiones. Al mismo tiempo  un hombre  que concentraba un poder asombroso manteniendo el perfil más bajo, el modo perfecto para que su forma de hacer lobby fuera completamente eficaz.


EL PLAN ECONÓMICO DE GELBARD

 
EN 1973 CUANDO ASUME CAMPORA (EN EL CENTRO) GELBART ES EL SEGUNDO DE LA DERECHA, EL PRIMERO ES EL EX POLICÍA Y LIDER DE LA TRIPLE  A  LOPEZ REGA


Como ministro de Economía de cuatro presidentes peronistas en poco más de un año y medio (entre mayo de 1973 y octubre de 1974), él fue quien le dio algo de continuidad a la política económica frente al cambiante y extremadamente conflictivo rumbo político institucional. La primera y principal meta del ministro Ber Gelbard era restablecer la alianza social que había fundado al peronismo en los años 40, las pymes nacionales y el Movimiento Obrero Argentino, nucleado en la Confederación General del Trabajo. Al igual que en 1945, cuando Perón había apostado a un empresario del establishment nacional para dirigir la economía, Gelbard buscaba impulsar un programa de Reconstrucción y Liberación Nacional, compuesto de 20 leyes:

Ley de inversiones extranjeras.
Proyecto de ley de Recomercialización de Granos y Carnes.
Ley de fomento agrario.
Ley de corporación de empresas nacionales.
Ley de promoción industrial.
Ley de suspensión de desalojos.
Ley de representantes de empresas extranjeras.
Proyecto de condonación de sanciones, multas, recargos e intereses por infracciones impositivas.
Ley de represión penal para las defraudaciones fiscales.
Ley de promoción minera.
Ley de creación de la corporación para el desarrollo de la pequeña y mediana empresa.
Impuesto a la renta potencial de la tierra.
Ley de regionalización de los directorios de los bancos de la Nación Argentina y Nacional de Desarrollo.
Modificación de la Ley de bosques.
Ley de creación del Instituto Nacional de la vivienda de interés social.
Ley de uso de tierras aptas para la explotación agropecuaria.
Ley de defensa del trabajo y la producción nacional.
Ley de nacionalización de los depósitos bancarios.
Régimen para financieras para-bancarias.
Nacionalización de los bancos desnacionalizados en los últimos años.

Si bien estas leyes no eran nuevas individualmente, sí en cambio era novedoso pensar en un plan que las impulsara de forma conjunta. En ese sentido, Gerbald convocó a la industria y los sindicatos a la firma de un pacto social, en pos de conseguir la recuperación económica del país, el que finalmente se firmó en junio de 1973. Pronto sobrevendría la muerte de Perón y el plan no llegaría a concretarse.
Por otra parte, Gerbald realizó importantes negocios con los mayores empresarios industriales de la época como Manuel Madanes (Fate), Julio Broner (Wobron), el financista David Graiver y el periodista Jacobo Timerman. Encabezó también una delegación argentina, con representantes del Poder Ejecutivo Nacional, para firmar importantes acuerdos con países del bloque soviético en 1974. Fundamentalmente de créditos y condiciones financieras amplias y blandas, de visión expansiva a largo plazo.


CONFEDERACIÓN GENERAL ECONÓMICA DE LA REPÚBLICA ARGENTINA

Fundada el 16 de agosto de 1952 por José Ber Gelbard, agrupó a cámaras regionales de empresas grandes, medianas y pequeñas, y a pequeños y medianos empresarios, con el propósito de reunir los intereses de todos ellos. Aquellos dirigentes cuestionaron las estrategias y las políticas de Estado que no los tenían en cuenta, y la CGE se convirtió en la voz de miles de empresarios argentinos que hasta ese momento no habían encontrado la vía para hacer visibles sus necesidades y anhelos.
Tras los muros de esta entidad, hombres y organizaciones abrieron las puertas a la revolución industrial argentina, que había llegado con atraso al país, y en consecuencia potenciaron el progreso, con creación de riqueza en el campo, con una industria propia y una expansión sin precedentes del comercio y servicios, inclusive con bienes de exportación que comenzaron a llegar a cualquier rincón del mundo.
La CGE no siempre logró sus objetivos ya que tuvo adeptos como también enemigos. Tras el golpe de 1955 fue proscripta, para luego ser legalizada moderadamente durante el gobierno de Frondizi. Respecto a su fundador, años más tarde Frondizi admitía que Gelbard “era una pieza clave” para armar el pacto con Perón. Que Perón llegó a sugerirle su nombre para ocupar el ministerio de Economía y que fue la persona de su "mayor confianza" que le recomendó consultar sobre temas empresariales. Reflexiona María Seoane: "Perón creía que Gelbard era una especie de genio autodidacta, y que su lealtad con la propuesta peronista iba más allá del propio Perón. Me mandó a decir una vez 'aunque no sea un justicialista, Gelbard es más fiel a mi proyecto que muchos justicialistas’”.
Nuevamente, durante las dictaduras de Onganía y de Videla, con el golpe de Estado del 28 de junio de 1966 y las medidas de Krieger Vasena, la CGE comenzó una etapa opositora, con cuestionamientos a la desnacionalización de la banca, la venta de empresas nacionales a capitales extranjeros y la ausencia de créditos para las pymes. Además la organización presentó críticas a la política centralista del gobierno, que beneficiaba económicamente a Buenos Aires y al litoral. Fue durante esta época cuando en el seno de la CGE se comenzó a hablar de un proyecto nacional y popular. Y Gelbard señalaba públicamente que para alcanzar tal objetivo era necesario lograr la unidad nacional, para lo que estrechó vínculos con la Democracia Cristiana, la Unión Cívica Radical del Pueblo, la Unión Cívica Radical Intransigente y otras fuerzas, en pos de objetivos económicos comunes. A su vez, las dirigencias de estos partidos políticos percibían en la CGE a un interlocutor de importancia, algo reconocido inclusive por el dictador Agustín Lanusse.
Con la aparición de la Asociación Coordinadora de Instituciones Empresariales Libres (ACIEL) como brazo camuflado de la UIA para enfrentar a la CGE, ésta comienza a eclipsarse. En la actualidad no hay una entidad representativa que centralice y organice el reclamo de las microempresas.


La desnacionalización y exilio

Finalmente, tras una agitada vida, José Bel Gelbard fue despojado de su nacionalidad argentina por la dictadura cívico-militar del 76.
Así, al fundador de la CGE y promotor de la transformación económica del país de los 70, hombre de confianza del Gral. Perón, emprendedor e idealista, lo convirtieron en perseguido y apátrida, como un burgués maldito.
Murió exiliado en los Estados Unidos el 4 de octubre de 1977.
Diez años después de su muerte, el gobierno de Raúl Alfonsín le devolvió la ciudadanía argentina. Una injusticia reparada demasiado tarde.

Miguel Eugenio Germino

Fuentes:
-http://www.aldorso.com.ar/especiales/contraconsigna/Gelbard%20en%20el%20Ministerio%20de% 20Economia.pdf
-http://cgera.org.ar/que-es-la-cge/
-http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-268759-2015-03-23.html