jueves, 1 de diciembre de 2016

Bomberos Voluntarios de Argentina creado en el barrio de La Boca en 1884.

  Abnegados héroes cotidianos que se inmolan por los demás

UNA DE LAS TANTAS DEMOSTRACIONES PRÁCTICAS


El primer cuerpo de bomberos voluntarios de Argentina se creó en el barrio de La Boca en 1884. Desde ese pequeño grupo inicial de servidores públicos se llega al presente, en el cual son 43.000 los hombres y mujeres de todo el país que se lanzan diariamente a cumplir una misión desinteresada, altruista, solidaria: sacrificarse, arriesgar su vida u ofrendarla si fuera necesario para proteger y salvaguardar a la población toda. Indudablemente, estos héroes tienen un rol social de suprema importancia en el cuidado de su comunidad.
En este marco surgió la Fundación Bomberos de Argentina (FBA), una organización sin fines de lucro que reúne a más de 900 cuerpos de bomberos, 26 Federaciones provinciales y el Consejo de Federaciones de Bomberos Voluntarios. La fundación se integró oficialmente al Sistema Nacional de Bomberos con la reforma de la Ley 25.054 del Bombero Voluntario, que se sancionó el 17 de septiembre de 2014. El comienzo de sus actividades y la apertura de sus oficinas en Balvanera fue el 17 de marzo de 2015. El presidente de la institución es Javier Ferlise.
Los objetivos principales de la fundación son la creación de una red de colaboración para la prevención y respuesta ante accidentes, y el apoyo a la labor de los bomberos. Se apunta a lograr que la comunidad y los bomberos trabajen juntos para evitar accidentes, disminuir su ocurrencia a niveles mínimos y, en el caso en que sucedan, se reaccione rápida y adecuadamente.



EN SUS CAMPAÑAS CONTRA EL CÁNCER




“La entidad tiene dos pilares fundamentales: trabajar con la comunidad para generar una sociedad más segura, más resiliente frente a cualquier emergencia y, por otro lado, trabajar con los bomberos voluntarios para ayudarlos a que se conecten más con la comunidad, y ante cualquier necesidad adicional que tengan, la puedan solventar por medio de esta fundación”, señala Gustavo Girola, oficial de Bomberos Voluntarios y coordinador de los cursos de capacitación dirigidos a la comunidad que dicta la FBA.
La tarea de la fundación se cimenta en tres valores: equidad en los beneficios que se brindan a los bomberos, accesibilidad de la población para contactarse con la entidad y calidad en las campañas de concientización y los servicios ofrecidos.
La organización promueve que los bomberos de nuestro país se encuentren en condiciones físicas y psíquicas apropiadas para llevar adelante su tarea y dispongan de respaldo para su núcleo familiar en caso de accidentes o fallecimiento en actos de servicio. En esa línea, hay Programas que se desarrollan durante todo el año en los cuales se los asesora gratuitamente respecto a los beneficios que gozan de acuerdo a leyes nacionales y provinciales, y se busca generar conciencia para reducir los riesgos de accidentes.
En tanto, a través de los Programas Especiales, se fomentan hábitos saludables entre los bomberos, la inclusión de la mujer en el Sistema Nacional de Bomberos hasta en las líneas de mando y la mejora de la seguridad vial de ellos y de su comunidad.




“La sociedad acompaña las acciones de la fundación. Por ejemplo, este año hicimos una actividad con la Fundación Mapfre que se llama Aburramos al Bombero, donde se va a varias escuelas y se dan capacitaciones a los chicos sobre prevención, emergencias en el hogar, en el colegio, en la calle”, comenta Girola.
La fundación no recibe subsidio estatal alguno y su financiamiento proviene de donaciones, así como de la prestación de servicios de consultoría y capacitaciones a empresas e instituciones como primeros auxilios, prevención y evacuación, manejo de extintores, rescate, reanimación cardiopulmonar (RCP), desfibrilación externa automática (DEA).
Asimismo, desde la organización se llevan a cabo varias campañas como Bomberos contra el Cáncer, en la cual se difunden prácticas saludables entre la comunidad y los bomberos. El símbolo de esta causa son los cascos rosas como un modo de generar conciencia sobre la importancia del diagnóstico temprano. Otra iniciativa es Nosotros por ellas, cuyo propósito es involucrarlos en la lucha por la igualdad de género, teniendo en cuenta que hay 7.000 bomberas y el número crece cada año.
Girola atravesó varias experiencias conmocionantes en su larga trayectoria de bombero. “Yo tengo veinte años de servicio, así que pasé por cosas complejas. Viví situaciones complicadas como incendios de viviendas donde había chicos que sufrieron quemaduras, se lastimaron o fallecieron, eso es bastante traumático. Lo mismo con los siniestros viales. Siempre cuando hay un chico involucrado es más shockeante. Uno está preparado, tiene el entrenamiento y la capacidad para trabajar y actuar de la mejor manera posible en ese momento. Después, uno lo canalizará por donde corresponda para poder salir adelante”, admite apesadumbrado.
En cuanto a las condiciones de seguridad en nuestro país, Girola asegura: “Se evolucionó muchísimo en el tema. En los últimos diez años los bomberos empezaron a trabajar seriamente en prevención y a cuidarse un poco más respecto a la seguridad. Hoy Argentina está muy bien posicionada, pero siempre se necesita mejorar”.
Quienes deseen contactarse con la entidad pueden ingresar a la página web 

www.fundacionbomberos.org.ar o llamar al 4383-4545/6222.


                                                                                          
                                                           Laura Brosio