viernes, 27 de febrero de 2026

EDITORIAL MARZO 2026

 


Editorial marzo 2026 al nº 369

Al cierre de esta edición se registraba una fuerte tensión en el gobierno de Milei, con paros generales y protestas masivas en contra la reforma laboral, que logó aprobar exprés, mediante la extorsión y la compra de votos. “Banelco 2026”, más que una reforma, es una verdadera destrucción completa del aparato protector de los trabajadores, rompiendo leyes laborales fundamentales logradas durante más de 80 años.

Se produce así una vulnerabilidad laboral jamás vista y pensada, con ajustes económicos que registran debates intensos en la sociedad. El gobierno logró colonizar el Congreso.

La traición de gobernadores –que ascendieron con votos peronistas y luego vendieron su alma al diablo por cuatro monedas–, estará por verse lo que consiguen. Hay provincias además a las que dejaron afuera.

La creciente ola de despidos industriales, la recesión brutal, el cierre de empresas –como “FATE” con más 80 años y líder en la materia–, los recortes salariales y la tensión laboral y social explotaron con el contundente paro de la CGT y las dos CTA del 19 de febrero.

Conflicto industrial y el cierre de la fábrica FATE, fueron la gota que rebalsó el vaso, con casi 1.000 despidos directos y otros tantos indirectos, se ha intensificado la preocupación por el impacto de la política económica en el sector industrial. La próxima movida será colocar jueces que garanticen la regresión laboral. Se vaticina una avalancha de juicios laborales.

Con esta ley, no queda nada para negociar, todos y cada uno de sus 213 artículos representa una pérdida de dignidad para los trabajadores. No existe posibilidad de ninguna negociación, solamente corresponde pararse frente a ella, rechazándola de manera absoluta.

El engendro anti obrero, incurre en más de 100 ilegalidades, viola varios artículos de la Constitución Nacional, tratados internacionales como la Convención Americana, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y hasta contradice la doctrina de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Es una legislación con un claro espíritu anti trabajador, al atacar esencialmente los derechos logrados en luchas de muchísimos años: la jornada laboral podrá extenderse a 12 horas, la indemnización pagarse en cuotas y con el FAL, el trabajador activo y los jubilados, terminarán pagando la indemnización de un par despedido. Se fraccionan las vacaciones a gusto de las patronales. También se verá seriamente comprometido el derecho a protestar y a hacer huelga. Es decir, se cercenan derechos laborales, se quita protección normativa y se ataca a la actividad sindical para evitar protestas.

Se completa el panorama actual con una complicación en el orden internacional, con un supuesto "imperialismo renovado" que utiliza golpes institucionales y económicos en Latinoamérica y el mundo –con Venezuela, Cuba e Irán como principales afectados–, Argentina enfrenta una severa "crisis de soberanía" y sumisión que repercute en lo económico, con la apertura total de las importaciones, lo que produce la quiebra de PyMES y hasta de grandes empresas.

En la geopolítica global, el mundo vive un desequilibrio complejo y multipolar, superando la simetría anterior, con Argentina alineada al extremo con EE.UU., en una riesgosa apuesta de pronóstico reservado, que tendrá futuros y graves perjuicios.

Es necesaria una profunda autocrítica dentro del campo popular –y especialmente en el peronismo– ante el cambio de paradigma y la falta de respuesta efectiva a esta ultraderecha arraigada en el poder.

Hasta la Próxima




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