viernes, 2 de septiembre de 2016

EL ARTE FOTOGRÁFICO EN ALMAGRO



EL ARTE EN ALMAGRO


Encumbrar a la fotografía como un arte integral, bello y puro

Una casa muy pintoresca con aire antiguo alberga la única librería especializada en fotografía de la ciudad. El transeúnte se siente atraído por la fachada blanca y amarilla, engalanada por el dibujo de una enorme flor que bordea las ventanas enrejadas y por la música que viene del interior. Se trata de Bulbo Librería Fotográfica, situada en Sarmiento 3771, a metros de Plaza Almagro. Sus propietarios son dos fotógrafos con una relevante trayectoria que se conocieron cuando estudiaban Fotografía en la Casa de Cultura de Avellaneda: Hernán Vitenberg y Melisa Scarcella.
La librería fue inaugurada hace un año mientras que en la misma vivienda funciona su estudio fotográfico desde 2011.
El local es pequeño pero sus dueños aspiran a que crezca. La mayoría de los libros trata sobre fotografía latinoamericana, documental y artística. La idea es empezar a importar material y publicar libros turísticos. En realidad, Bulbo debería definirse como una productora fotográfica y audiovisual, ya que, sumado a la librería, se ofrecen servicios de cobertura integral foto y video para todo tipo de eventos y se dictan talleres de fotografía.
La apertura de Bulbo es el resultado de una serie de desafíos profesionales cada vez más exigentes que ambos fotógrafos fueron emprendiendo. En 2009, Vitenberg quien además es diseñador gráfico armó una cooperativa de fotógrafos para lanzar una revista fotográfica llamada Indómita Luz, que fue premiada. Antes, había creado otra publicación Imaginate con fines solidarios. Así se iba encaminando a delinear un mundo propio, que le gustara. Posteriormente unos amigos lo convocaron para fundar una editorial de libros fotográficos Crónicas visuales, en pleno funcionamiento en la actualidad, con el objetivo de poder difundir la obra de fotógrafos emergentes.
Por su parte, Scarcella también iba ganando terreno en el oficio y obtenía premios. “Todas estas experiencias hicieron que empezáramos a pensar que hacía falta un lugar especializado en libros fotográficos en donde la comunidad fotográfica pudiera identificarse, pudiera venir a encontrar tanto nuestros libros como los de otras editoriales. Entonces entendimos que un camino posible es que aquel que tiene obra fotográfica pueda imprimir la cantidad de libros que desee para colmar su necesidad. De pronto empezamos a conocer mucha gente que también armó su propia editorial, pequeñas editoriales que están por afuera de la lógica de las grandes. Es como que nosotros somos los dueños de poder hacer y decir nuestros relatos, nuestros discursos. No necesitamos que nos validen las grandes corporaciones ni las grandes editoriales”, explica Vitenberg.
Hasta el momento editaron dos libros con Crónicas Visuales. Uno de ellos es de un autor de la propia editorial y el otro es una selección de siete autores, producto de un concurso donde se presentaron cien trabajos. Se apuntó a visibilizar fotógrafos nuevos, no conocidos. Ahora, en cambio, se proyecta publicar dos libros de autores de prestigio como el argentino Tony Valdez y el mexicano Francisco Mata Rosas.
Entre los libros que enaltecen este espacio no faltan clásicos como Anne Marie Heinrich y Sara Facio, ni tampoco otros autores sobresalientes surgidos en los últimos años como Marcos López, Adriana Lestido, Marcos Zimmermann y Federico Estol. Una obra para remarcar es la Colección Fotográfica del Museo de Bellas Artes. También se destacan libros de fotoperiodismo como los de ARGRA (Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina) que se venden mucho. Hay un libro que llama la atención por su gran tamaño y su tapa negra: María Eugenia Cerutti. Fotografías. Kirchner, una selección de las imágenes que tomó esta notable fotógrafa de Clarín entre 2003 y 2010 siguiendo la actividad del ex presidente. Otro título fundamental, que se impone con su presencia entre los anaqueles, es Estética de la Fotografía, de François Soulages. Tienen mucha salida los libros para regalo de la colección Pianopiano con temas como perros o bicicletas.
“Es un buen momento para la fotografía, hay una pluralidad de espacios para hacer valer ese arte. Por otro lado, se entendió la capacidad de trasmisión de mensajes que puede tener una foto en un ámbito político, como instrumento de cambio, como herramienta de denuncia. Hay muchas personas que canalizan la angustia que les provoca la crisis, la injusticia, a través de una cámara. La llegada de las cámaras digitales ayudó mucho a popularizar la fotografía. Sin embargo, que cualquiera pueda sacar fotos no quiere decir que sea fotógrafo”, reflexiona Vitenberg.
En cuanto a la actividad del estudio, la productora apuesta a la innovación y la creatividad. Se aboca a retratar tanto eventos familiares (bodas, cumpleaños de 15, bautismos, comuniones, bar mitzvah) como institucionales y empresariales. Asimismo, se dedica a la publicidad, a armar books (para modelos o actores), a cubrir espectáculos teatrales y musicales.
Los talleres que se imparten son varios: Fotografía inicial (para principiantes), Programas como Photoshop y Lightroom, Iluminación, Fotoperiodismo, Retrato y narrativas, Stop-motion (construir un video a partir de imágenes fotográficas) y Seminario de Historia de la Fotografía Argentina. Cada curso tiene como máximo doce asistentes.

Laura Brosio