jueves, 1 de septiembre de 2011

FRANCISCO SOLANO LÓPEZ


Francisco Solano López, dibujante e ilustrador de El Eternauta, obra cumbre de la historieta argentina creada por Héctor Germán Oesterheld, murió este 12 de agosto último a los 83 años.

Era tataranieto del mariscal paraguayo que llevaba el mismo nombre. Inició sus primeros pasos en la ilustración en 1953, cuando ingresó a la editorial Columba, dos años antes de que se creara la dupla suya con Oesterheld para la serie Bull Rocket de la revista Misterix.

Más tarde, Solano se incorporó a la plantilla de la Editorial Frontera, que pertenecía a Oesterheld, militante de Montoneros y víctima de la última dictadura militar, con quien trabajó en varios cómics, entre ellos El Eternauta. Realizada en apenas dos años, de 1957 a 1959, la historia es una crítica contra el individualismo social; un canto a favor de la unión de los hombres para contrarrestar el avance de los sistemas antidemocráticos.

En una entrevista realizada en abril pasado, Solano comentó: “Oesterheld decía que El Eternauta era su versión de Robinson Crusoe. El grupo humano del cómic son unos náufragos que se encuentran rodeados por la muerte, mientras que Crusoe estaba rodeado por el Océano Pacífico. Ambos luchaban por sobrevivir echando mano de lo que tenían a su alrededor."

Solano López vivió en Europa desde 1963 a 1968. Allí compuso otros personajes que viajaron por ese continente, hasta que en 1976 aceptó una propuesta para crear una segunda parte de El Eternauta, junto a Oesterheld. Guionista e ilustrador retomaron la serie apenas unos meses después de que comenzara la dictadura de 1976, en tiempos en que Oesterheld alumbraba una historia con proclamas a favor de la sublevación popular. Este discurso no pasó inadvertido para la dictadura, que obligó a Solano López a exiliarse en 1977 en Madrid y que convirtió en desaparecido a Oesterheld, así como a sus cuatro hijas de 18, 19, 24 y 25 años.

En España, Solano López finalizó su saga Slot Barr y creó junto a su hijo Gabriel Ana y las historias tristes.

Años más tarde hizo incursiones en el cómic erótico, hasta que en 1997 volvió a dibujar El Eternauta en una serie que compuso junto a Pablo Maiztegui. El dibujante realizó varias versiones de su mítico personaje, que lo llevó a ganar múltiples premios en Argentina y en el exterior. Así fue que recibió en España el Premio Especial El Madroño en 1998 y una mención en la Convención de 2007 de Comics y games, en Italia.

Solano López colaboraba actualmente con el portal de la agencia estatal Télam, en el que publicaba la historieta Sección imposible.

Marta Romero