martes, 4 de octubre de 2016

PERIÓDICO PRIMERA PAGINA: EDITORIAL AL Nº 256 DE OCTUBRE DE 2016






EDITORIAL Nº 256 – OCTUBRE DE 2016



 Jorge Alemán, psicoanalista y escritor argentino, exiliado en España en 1976 a los 25 años de edad, reside en Madrid desde aquella fecha y realiza frecuentes visitas al país; en la última del mes de septiembre pasado, analiza al gobierno de Cambiemos desde una órbita científico-filosófica, arribando a conclusiones alarmantes.

Cataloga al gobierno como un “neoliberalismo vengativo y con crueldad” con “hegemonía de poder y medios”, “un neoliberalismo sin principio de gobierno”. Calificando la percepción de Macri al frente del gobierno con una metáfora cruel para los argentinos: “un grupo de tareas”.

Sin embargo Macri y sus ministros insisten con su PLAN DE ENRIQUECIMIENTO EMPRESARIO y repiten slogans ya gastados que sólo convencen a idiotas, de los útiles y de los inútiles también. “Se puede… se puede” pero no precisan “qué se puede”, tal vez el continuar transfiriendo riquezas de los más pobres, y hasta de la clase media hoy empobrecida, a los grandes empresarios y amigos.

Como réplica vale apuntar: ¡Se puede… se puede…! parafraseando su repetido y obstinado latiguillo…

Se puede ser kirchnerista, y se puede no ser kirchnerista, también se puede ser anti kirchnerista; se puede ser liberal, neoliberal o conservador; y se puede estar a favor o en contra de muchas de las medidas tomadas por el anterior gobierno, pero lo que es difícil de entender es que se pueda estar en contra de todas, absolutamente de todas la medidas tomadas por el anterior gobierno, como que todas fueron malas.

Hacerlo encierra, además de justificar negligencias propias, una gran dosis de hipocresía y revanchismo que remite a épocas pretéritas, consideradas superadas, y del mismo modo, alarma ver como en nombre de otro proyecto antagónico, se demoniza tanto a la ex presidenta, como a varios de sus ministros.

Para ello se utiliza a un poder judicial amañado, a un congreso arrodillado y sumiso a la billetera oficial, y a una runfla de medios enlazados a un sistema que nunca dejó de practicar el poder.

Se puede desconocer parte de la realidad, pero no se puede, honestamente, desconocer toda la realidad.

¿Cómo se puede estar en contra de la recuperación del sistema previsional en manos de grupos económicos que expropiaban al trabajador con comisiones del 30%?

¿Cómo se puede estar en contra de haber incluido a dos millones de adultos mayores que carecían de derecho a una jubilación, por culpa de empresarios evasores?

¿Cómo se puede estar en contra de los planes de rescate de personas expulsadas de un sistema social egoísta y cruel?

Lo que no se puede es ser hipócrita e inhumano y desconocer totalmente los avances sociales de los últimos años, en que bajó la desocupación a sólo el 5%, y descendió notoriamente la pobreza.

Tampoco se puede desconocer la magnitud del desendeudamiento operado en estos últimos 12 años, que pasó del 164,2% del PBI al 43%.

Sin embargo se optó por  terminar con las retenciones, pagarle a los buitres, restaurar la teoría de los dos demonios, la apertura de las importaciones, escalada del dólar, los despidos masivos que llegan ya a 200 mil trabajadores, unas paritarias devaluadas, una carestía insostenible y un brutal tarifazo, lo que  hizo trepar  pobreza  al 32,2%.

 A todo  se agrega la corrupción de los funcionarios oficiales, amparada por los medios que callan.

Mientras, se precipita el descontento popular, y la reacción de un pueblo que no deja de “mandar señales de alarma”.

La gran Marcha Federal del 31 de agosto al 2 de septiembre, es la cuarta señal masiva y contundente, amén de cientos de conflictos, cacerolazos, movilizaciones y huelgas a lo largo y a lo ancho de todo el país.

29 de abril: acto conjunto de las tres CGT y las dos CTA

12 de mayo: multitudinaria y unificada marcha estudiantil por más presupuesto para la educación.

7 de agosto: marcha de San Cayetano a Plaza de Mayo

2 de septiembre: Marcha Federal

Ahora se avecina el paro general.

El Gobierno ignoró todos los reclamos y continúa con su política pertinaz y cruel.

Por otro lado, Sergio Massa (el hombre del recambio dentro de Cambiemos), “se prueba la ropa que van a dejar…”, aunque los trajes no le ajusten bien al cuerpo, chumba en un canal y vota con el PRO contra el pueblo en el Congreso.

 Margarita Stolbizer sigue destilando su veneno anti K, dándole letra a los jueces de la servilleta, y se demoniza a otros como Daniel Rafecas, Martina Forns y Carlos Rozansky, que no se pliegan al cortejo oficial.

 Los números no cierran en la economía gubernamental y menos en la economía familiar y popular, que se debate en un déficit inédito, con una inflación acumulada anual del 47%, contra aumentos paritarios del 30% promedio, y los jubilados –engañados por la supuesta “reparación histórica” – languidecen en la miseria con 5.300 pesos, y para colmo… ¡se viene la flexibilización laboral y se viene… nuevamente el FMI!, ¡que el Papa Francisco ampare a los desplazados!

 VIENEN ÉPOCAS DURAS PARA LOS ARGENTINOS, CON EL “AJUSTE QUE NO PARA, EL DISCIPLINAMIENTO Y LA REPRESIÓN QUE YA SE VE AVANZAR”.



                                                       Hasta la próxima