jueves, 2 de junio de 2016

BALVANERA Y LA UNIVERSIDAD



BALVANERA Y LA UNIVERSIDAD
Por la defensa de la universidad pública y gratuita con salarios dignos para sus profesores

 
MARCHA ESTUDIANTIL DEL MES DE MAYO PASADO

“Sin educación, en balde es cansarse, nunca seremos más que lo que desgraciadamente somos”
Manuel Belgrano

Balvanera alberga tres grandes facultades: la de Económicas, la de Sociales y la de Psicología, además de varios establecimientos secundarios. Miles de estudiantes y familias con hijos en las mismas, habitan el barrio y saben de los graves problemas presupuestarios por los que paran las universidades, los colegios secundarios y la educación en general.
El hoy presidente Macri durante su campaña electoral, se preguntaba lo más fresco, y con absoluto desprecio: “¿para qué tantas universidades…?”. Más liberal que el histórico Julio Argentino Roca que, salvando distancias e ideologías, legisló en materia de educación allá por 1884 con la ley 1.420, hoy puesta a prueba. Entonces sólo sabía leer y escribir menos de uno de cada cinco habitantes. Un cuarto de siglo más tarde, al conmemorarse el Centenario, ya dos de cada tres sabían leer y escribir y en los menores de diez años la escolarización  llegaba al 90%.
Hoy  al menos, hasta el 10 de diciembre de 2015, la escolarización en el país llegaba al 99,1%, ¡la del futuro es una incógnita!.
El mes pasado fuimos sorprendidos por una impresionante manifestación de más de 100 mil alumnos, padres, docentes y partidos políticos populares, reclamando a viva voz por mayor presupuesto universitario, además de sueldos dignos para los profesores.
Se reedita así el fantasma de Ricardo López Murphy cuando, para hacer economía, podó 1.220 millones de pesos para la universidad durante el gobierno de Fernando de la Rúa y de la entonces Ministra de Trabajo, Patricia Bullrich.
Hoy vuelve el reclamo por la enseñanza pública, gratuita y laica, lo que parecería ser una entelequia del pasado, mientras el gobierno habla de “revolución” en la educación, un falso concepto mal empleado, ya que debería haber dicho “involución” en la educación, solo dos letras de diferencia gramatical, pero años luz en el concepto.
¡¡¡Qué sabrán Macri y su equipo de “revoluciones”!!!, a no ser que reivindiquen “la Revolución Libertadora” o “la Revolución Argentina” de amargas experiencias y consecuencias en la historia del país. Los ya adultos que gozamos de educación pública tenemos los ojos abiertos, los oídos destapados y no olvidamos.
Mientras se está despidiendo a miles y miles de personas en la Administración Pública, con la complacencia de Massa y parte de su gente del “Frente Renovador”, que puso palos en la rueda dilatando la aprobación de la ley que prohíbe los despidos, Sergio Massa cogobierna en la provincia de Buenos Aires y avala con sus diputados y su silencio cómplice todas las decisiones de Macri.
No se puede condenar a un pueblo entero al hambre y la miseria con tarifazos descomunales. Las facultades no pueden siquiera pagar la factura de luz y se suspenden las clases nocturnas por economía, cuando la mayor parte de los estudiantes que trabajan deben concurrir indefectiblemente por la noche.
Tampoco queremos a un pueblo ignorante que no sepa distinguir quiénes son sus amigos y quiénes sus enemigos, se vuelve a la vieja consigna feudal que sólo aspiraba para el trabajador: “Reza, trabaja y calla”.

                                                                           Marta Romero