jueves, 2 de junio de 2016

MARISA NYDIA URSI-DUCO





Una historia sólida y una actriz intensa en el marco del teatro independiente



Son las 21.30 del sábado 7 de mayo y la sala El Kafka de la calle Lambaré se viene abajo ante los arrolladores aplausos que coronan el final de la función del unipersonal Un hombre sin suerte, protagonizado por María Nydia Ursi-Ducó, en su segunda temporada. La pieza es producto de la adaptación realizada por Osmar Núñez del cuento homónimo de la formidable escritora argentina Samanta Schweblin radicada en Berlín con el que obtuvo el Premio Internacional de Cuento Juan Rulfo 2012. El director es el propio Núñez. La autora vino a ver la obra en marzo y quedó conforme con la puesta.

Ursi-Ducó es una actriz oriunda de Baradero con una extensa trayectoria, que a los 17 años vino a Buenos Aires con la idea de estudiar. Desde hace décadas es vecina del barrio de Balvanera. Cuando cursaba la carrera de Letras se dio cuenta de que lo que más le gustaba leer eran las piezas teatrales, que se las imaginaba con ella en escena. Así, decidió estudiar teatro y lo hizo con tres de los más grandes maestros de actores: Agustín Alezzo, Carlos Gandolfo y Augusto Fernándes. Mientras tanto, se formaba en piano, danza contemporánea, gimnasia expresiva y vocalización; leía mucho y ahondaba en la técnica de Stanislavski. También participó en un taller de la prestigiosa maestra norteamericana Joy Morris representante del método de Lee Strasberg en 2008, que le resultó muy valioso. Actualmente, está aprendiendo canto para trabajar la voz.

Entre las obras relevantes en las que actuó se destacan: Barranca abajo, de Florencio Sánchez; Un largo adiós, de Tennessee Williams; Invisibles, de Gregorio De Laferrère, y El jardín de los cerezos, de Antón Chéjov.

En cine trabajó en un clásico como La noche de los lápices y recientemente en la aclamada y exitosa El clan, de Pablo Trapero, donde encarnó a la última secuestrada de la siniestra banda de los Puccio, que fue rescatada por la policía. En una escena escalofriante, la imagen de esa mujer frágil y devastada habla por sí sola.




En televisión tuvo participaciones en renombrados ciclos como Hombres de ley, Nueve lunas, Mi cuñado, Tiempo final, Poné a Francella, Floricienta, Casados con hijos, Hombres de honor, Montecristo, Socias y Farsantes, entre otros.

Desde 2013 hasta mediados de 2015 emprendió una gira nacional que disfrutó muchísimocon la pieza de fuerte contenido social Las obreras estrenada en el Teatro Cervantes de María Elena Sardi, dirigida por Joaquín Bonet.

En Un hombre sin suerte interpreta a Amanda, una mujer adulta que, en el día de su cumpleaños, está esperando a su hermana Abi para celebrar y se preocupa porque Abi se demora y no responde a sus llamados. En ese ínterin, con sus binoculares mira hacia la calle y le grita a unos chicos que le están rompiendo el auto, escucha música, prepara la mesa y comienza a recordar. Se traslada a aquel día inolvidable en el cual cumplía ocho años y su hermana se tomó una taza entera de lavandina. Acto seguido, sus padres le exigieron con desesperación, en medio de un tremendo embotellamiento, que se sacara su bombacha blanca para llamar la atención y poder llegar cuanto antes al hospital. Una vez allí, aparecerá un desconocido que entablará un amigable diálogo con la pequeña y reparará el “ultraje”. Amanda rememora ese hecho con regocijo y emoción, y así escapa, momentáneamente, de su profunda soledad.

María Nydia Ursi-Ducó comenta cómo surgió el proyecto: “Un amigo escritor me habló del cuento. Lo leí, me encantó y me pareció que se podía llevar al teatro. Automáticamente, me lo imaginaba a Osmar. Por eso, le acerqué el texto a él, le gustó y me dijo que me iba a dirigir. Yo lo conocía porque habíamos estado juntos en el estudio de Gandolfo”.

La adaptación de Núñez mantiene el espíritu y la potencia del cuento, con algunas variaciones que embellecen y refuerzan el texto original: “Para entrar en el cuento y poder dramatizarlo, con Osmar incluimos una parte previa con pequeñas cosas que le van pasando a mi personaje que tienen que ver con otros cuentos de Samanta. Es una introducción que permite desembocar en el recuerdo”, explica la actriz.

Ursi-Ducó pasa por todo un abanico de sentimientos que le posibilita mostrar su versatilidad y un excelente manejo del cuerpo y la voz. La actriz logra una composición minuciosa de su personaje y ocupa el escenario a sus anchas con su carisma y magnetismo. “Yo estoy sola en escena pero me siento acompañada porque es una tarea de equipo. Hay una escenografía que es bárbara, igual que el sonido, la música, las luces. Hacer un unipersonal es un desafío pero me siento bien. La construcción del personaje fue un trabajo interno, fuimos despacito; uno trabaja con su sensibilidad, con su caudal. Armar el espectáculo llevó nueve meses, con interrupciones. Empezamos a ensayar en enero de 2015 y la estrenamos en septiembre”, expresa satisfecha María Nydia.

La escenografía de Alejandro Mateo resulta totalmente funcional a la historia y constituye uno de los pilares fundamentales en los que se sustenta la obra.

Un hombre sin suerte se puede ver todos los sábados a las 20.30 en el Teatro El Kafka (Lambaré 866) hasta el 11 de junio. A partir de la semana siguiente la función pasará a las 19 horas. Informes: 4862-5439.


Laura Brosio