martes, 2 de mayo de 2017

LA CASA MUSEO DE CARLOS GARDEL



MUSEO CASA CARLOS GARDEL





Siguen las incógnitas sobre su estado…

Desde la publicación del mes de enero del corriente año y en este mismo periódico donde me refería a la imprevista refacción y a las dudas que se presentaban sobre el estado y destino de la Casa Museo Carlos Gardel, con fecha 16 de febrero nos hemos reunido un nutrido grupo de gardelianos frente a la Casa Museo para poder lograr tener una charla con el director. No fue posible y después de que un conjunto de cantantes y guitarristas entonaran las canciones de Carlitos, pedimos a viva voz la presencia en la puerta del lugar del Sr. Director. Nada de eso ocurrió. Nuestro único objetivo era conocer y ver, si era posible, el estado de “las refacciones” anunciadas en la puerta, aunque NO EXISTE EL CARTEL DE OBRA que corresponde colocar informando las tareas que se realizan. 
Sin entender el motivo, al rato de estar cantando ya el grupo de gardelianos se había acoplado a los artistas vimos con asombro que vinieron a “hacernos compañía” en nuestro reclamo dos móviles de la Policía de la Ciudad y unos minutos después dos motos de la misma dependencia.

 


Dejo bien en claro que no hubo ningún tipo de violencia o agresión de parte de los uniformados, dialogaron con algunos de nosotros y nos manifestaron que habían sido advertidos del “acto” por un agente policial parado en le vereda de enfrente a la Casa Museo. Cuando estábamos ya finalizando nuestra pacífica reunión en la puerta de entrada, se hizo presente la secretaria del director, Sra. Gabriela, quien conversó con nosotros.
Las versiones que nos llegan, extraoficiales, es que ya se avanzó, y mucho, en lo que deseaban hacer quienes son los responsables del Patrimonio y que lo que menos saben es quién fue, es y será Carlos Gardel y también su madre que dejó su vida en esa casa.
Nos queda esperar hasta que se “reinaugure” la CASA MUSEO y ver qué han hecho, porque aunque se la denomine “CASA MUSEO”, para nosotros NO SE TRATABA DE UN MUSEO como lo son los que guardan obras de arte en nuestro país y en el mundo–, era “LA CASA”, a la que había que dejar como estaba para que quienes la visitaban tuvieran una idea de cómo se vivía en la época.
Carlos Gardel adquirió esa vivienda en 1927 y la dejó para partir en su gira final el 7 de noviembre de 1933. Doña Berta falleció en esa casa el 7 de julio de 1943.
Reitero mi pregunta del artículo anterior: ¿qué necesidad había de meterse con la Casa Museo Carlos Gardel?, y me respondo: ¿será por los mismos intereses comerciales que existieron en obras irrelevantes e innecesarias como las que ya se hicieron y las que tienen proyectadas realizar en el cementerio de la Chacarita?

                                                                         Héctor Rebasti
                                                                             Gardeliano






2 comentarios:

Gardeliana Edith Beraldi dijo...

Es lamentable que no se respete el sentido que tiene la conservación de un Lugar Histórico, como lo es la casa de Carlos Gardel, decreto 437/97, tal cual como fue en la época en que la habitó Gardel y su madre, doña Berta. ¿Qué les van a mostrar a las nuevas generaciones? Si la cocina donde su madre le preparaba la comida o los mates para llevarle a su habitación para despertarlo, ya no existe y en su lugar construyeron un baño para discapacitados... Un disparate verdad? Y no porque los discapacitados no tenga derecho a ello sino que debió construirse en otro sitio, sin destruir la cocina. A las paredes las han cubierto con durlock y una cantidad de disparates más. Mientras tanto los gardelianos seguimos presentando reclamos en honor a la memoria de este ser que llevó a nuestra cultura por el mundo y ahora el mundo ve que su casa fue transformada en un mamarracho.

Saludos gardelianos a todos y en especial a Héctor Rebasti.

Edith Beraldi.

Carlos A. Ochoa Blanco dijo...

Francamente no sé que tipo de autoridades tenemos, pero cuando los máximos responsables no quieren escuchar al público de Gardel, entonces es que la casa de Gardel les importa un pito.
Y lo peor de todo es que, además, demuestra que saben que las obras que están haciendo estropearán el templo gardeliano, para convertirlo en un vulgar seudo museo.
Los gardelianos son los seguidores del Zorzal y ellos y todos a los que nos gusta el tango hemos logrado que el recuerdo de Gardel siga vivo.
Si no se escucha la opinión del público de Gardel, entonces el museo no es por Gardel, es simplemente por puro negocio. Y será un fraude para engañar a turistas incautos, además de dar una falsa imagen de lo que fue la vida de Gardel y su madre en esa casa. Héctor te mando un saludo y comparto todo lo que decis. Un abrazo. C. A. Ochoa Blanco