sábado, 20 de agosto de 2016

LA CORTE Y LOS TARIFAZOS



TARIFAZOS: UN TRIUNFO POPULAR EFIMERO



 

Finalmente la Corte Suprema, ante la irresistible presión del gobierno debió expedirse frente a los tarifazos. Lo hizo en forma parcial, sobre el gas, y solo  a los consumidores domiciliarios, dejando fuera a comercios e industrias sin distinción, en lo que entra tanto el gran comercio, los shopping, como el kiosquero y un pequeño teatro o club barrial.
Lo que si definió es la necesidad de las audiencias públicas como paso necesario para aumentar tarifas, (aunque al no ser vinculantes solo son formales)  y también lo hizo en cuanto a que el Congreso nombre al Defensor del Pueblo, cargo pendiente desde hace ya unos cuantos años.
La próxima semana se expedirá posiblemente de igual manera con la luz y queda aún definir el tarifazo en el agua.
No caben dudas que fue un golpe político al gobierno o al menos un llamado de atención en su obstinado afán de agredir a un pueblo castigado por el aumento del dólar, ela eliminación de las retenciones en exportaciones e importaciones, despedir a mansalva en la administración pública lo que contagió a la actividad privada. Descontroló, la brutal suba de precios y los salarios quedaron visiblemente rezagados. Los jubilados recibirán –recién en septiembre—un mísero 14,16%, colocándolos al borde del abismo social.
Ya logró incrementar la pobreza en más de un millón y medio de almas, en la calle duermen un 30% más de indigentes, y los comedores solidarios ya no dan abasto.
Sin embargo el mensaje gubernamental se mantiene inalterable, “hagámoslo todos juntos…con entusiasmo, armoniosamente  y globos amarillos mediante…”
El tema fue sencillo, intentar un tarifazo aún mucho mayor, para luego rebajar al 400 y 500 por ciento,  ¡una ganga, hicieron precio!  
No queda otra opción que otorgar un urgente refuerzo salarial mensual general de $ 3.000, compensatorio  por trabajador y jubilado, ante el desfasaje de precios, servicios y salarios.  Caso contrario habrá hambre y  crecimiento de pobres e indigentes.
Finalmente  se impuso el salvajismo desquiciador de bolsillos escuálidos,  triunfó la prepotencia gubernamental,  apuntalada desde los medios adictos, desde los grandes intereses poderosos  y desde senadores,  diputados y gobernadores, extorsionados y   untados por la billetera oficial, y  faltos de escrúpulos, y  de holgada desvergüenza, y no faltan los “arrepentidos” de Cambiemos, como Sergio Massa y su gente que chumba en un canal de TV y luego le vota al oficialismo en el Congreso.
A no hacerse vanas  ilusiones, ya que  es la  resistencia popular la única salida a la actual grave situación que empeorará en la medida que pasen las semanas  y los meses.